martes, 6 de agosto de 2013

Capítulo 55-


Los jueces ya habían decidido quienes estaban elegidas y quienes quedaban afuera de la competencia. Solo tenían que comunicarlo. 
Uno de ellos tomó la palabra y comenzó a hablar...
"Bueno chicas, en general todas estuvieron bien. Pero algunas mejores que otras. Eso lo saben ustedes, tanto como nosotros. Este año, admitimos que fue mucho mas complicado elegir entre ustedes. Todas mejoraron su baile, y su técnica. Las elegidas de una cantidad de veinte, es decir, ustedes, van a ser  nueve chicas. A medida que las nombramos dan un paso al frente y nosotros les diremos nuestra opinión sobre su baile, y si están elegidas o no"

Sus palabras habían sido, como un puñal en el pecho. ¿Solo nueve chicas de veinte? Una locura. Muy pocas. Pero bueno, eran lo que ellos habían elegido, y no se podía cambiar.
Nombraron a la primera chica, dio un paso al frente. Quedó en la competencia. La segunda chica, también había quedado. La tercera, ya no. Y así siguió la lista. Hasta que me nombraron.

- Paula Chaves. -di un paso al frente- Bueno Paula. Tenemos varias cosas para decirte. La primera es que notamos tu cambio en la técnica, desde el año anterior a este. Fue un gran avance. Pero todavía tenes que mejorarla. -asentí con mi cabeza- También la música elegida fue muy correcta, el ritmo de la melodía, y como hacías cada paso de baile. Se nota que ama la danza, y que tus sentimientos los expresas haciendo esto. Con respecto a la competencia creemos que todavía no estas preparada para competir -mis lágrimas amenazaban con salir- Pero.. tu performance de hoy fue excelente. Nos encantó a los seis, y con el cambio que hiciste desde el año pasado a este, creemos en ti y por eso estas dentro de la competencia. 
- mis lágrimas corrían por mi rostro- Gracias, muchas gracia. En serio, sus palabras fueron muy hermosas para mí.
- Nada que agradecer Paula. Podes bajar, y te esperamos en los entrenamientos. 

Sonreí y bajé del escenario. Abracé a Carla. Ella me sonrió, y me felicitó por lo que había pasado. Luego corrí hacía Pedro, y me lancé a sus brazos. No lo podía creer, seguía llorando. Y estaba dentro de la competencia, después de intentar e intentar durante tantos años, al fin, todo cambió y voy a competir. Si me da un poco de miedo, pero iba a lograrlo. Iba a ser fuerte. Y demostrar lo que sabía. 

- Felicitaciones hermosa. 
- Gracias mi amor. No lo puedo creer te juro.
- Sabía que lo ibas a lograr. Sos toda una bailarina. 
- sonreí- Confiaste en mí, desde siempre.
- Siempre voy a confiar en vos.
- Sos tan lindo -besé sus labios- Gracias, de nuevo.
- Shh.. Basta de agradecerme.
- lo abracé- Sos tanto mí. No te das una idea.
- Vos lo sos todo para mí. 
- Te amo mucho. Mucho.
- Yo te amo mucho mas bonita.
- Voy a competir -dije con una sonrisa- No lo puedo creer.
- rió- Si mi amor. Vas a competir, y vas a ganar.
- Bueno..No se si tanto como ganar, pero estoy feliz con el solo hecho de poder competir.
- Pongo todas mis fichas en vos. Estoy seguro de que vas a ganar. 
- sonreí- Si vos lo decís.
- Si, yo lo digo. 
- reí- Gracias por estar acá conmigo. Era muy importante para mí. En serio.
- Nunca voy a dejarte sola. Y mucho menos ahora.
- Te amo.
- Te amo mucho mas. -volvió a besar mis labios-


Me encontraba llegando a mí casa. Con una sonrisa en mi rostro, algo que jamás había ocurrido. Pero si era cierto. La felicidad que sentía era plena, me habían elegido para competir, y no solo eso. Habían alagado mi performance con un excelente. Llegué a mi casa. Entré. No se escuchaban ruidos. Por ende mi hermana no estaba en la casa. Y mi mamá seguramente se encontraba en su trabajo. Eran las ocho de la noche, cuando ya me encontraba en mi habitación, bañada y haciendo tarea del colegio. En un momento siento que la puerta de esta se abre y entra mi papá. Raro entrando él sin gritos y decidido a golpearme. Pero bueno, se podía esperar cualquier cosa de él.

- Permiso ¿Puedo pasar? 

- ¿Desde cuándo pedís permiso para pasar? 
- Dale, no me trates mal. 
- ¿Cómo vos me tratas esta bien? 
- No. Y me di cuenta de eso. -dijo cerrando la puerta- 
- ¿Después de diecisiete años? Era hora. Igual un poco tarde ¿No te parece? 
- Mejor tarde que nunca, dicen ¿O no? -rió- 
- ¿Qué carajo queres? 
- ¡Eeii! Esa boca. 
- Bue.. Mira quien habla. 
- Dale -se sentó a mi lado- Vine para hablar con vos. 
- ¿Hablar? ¿Nosotros? ¿Estas en pedo? 
- Paula. Dale, quiero empezar de nuevo. Retomar la relación. 
- ¿Empezar de nuevo? ¿Después de todo lo que me hiciste? Vos estas loco. 
- No Pau. De verdad. Quiero que retomemos la relación. Que nos llevemos bien. 
- No. Andate. 
- Dale. Por favor. -posó su mano en mi rodilla- Comencemos de nuevo. 
- No quiero. No me jodas. Y no me toques -dije quitando su mano- 
- Estoy arrepentido. Sinceramente. 
- No te creo una mierda. Las personas no cambian de un día para el otro. 
- Yo si. ¿Intentamos llevarnos bien? 
- No se. No te creo. 
- Dale hija. Todo va a estar bien. 
- No se.. 
- Por favor. 
- Esta bien ¿Sin golpes? 
- Sin golpes. De verdad. - sonreí- 
- Bueno. 
- volvió a posar su mano en mi rodilla- Sos muy bonita. Nunca te había prestado atención. 
- sonreí- ¿Era eso nada mas? 
- En serio sos hermosa. 
- Andate. Por favor. 
- su mano comenzó a subir por mi muslo- Me encantas. 
- ¿Qué? ¡Basta! No me toques. Andate. 
- No. Esto va a ser muy rápido. 
- Y yo que te creí. Andate. No me toques. 
- su mano pasó de mi pierna a mi cuello- Sos linda como tu mamá. 

Cerré mis ojos. Intentando no pensar en esto. Ni en lo que él estaba haciendo. Me repugnaba. Me daba asco. Hasta me causaba nauseas. Mi papá me estaba manoseando. No lo podia creer a mí, a su propia hija.

Sentí un pinchazo en mi brazo. Abrí mis ojos y él me había inyectado algo. ¿Me había drogado? Si. De repente comencé a ver todo borroso. Intenté pararme, pero no pude. Lo que sea que fuese que me había inyectado, ya había hecho efecto.

- ¿Qué me pusiste? 

- Tranquila no pasa nada. 
- Déjame. Basta. Por favor. 
- Sh. Esto va a ser rápido. 
- Por favor.

Le supliqué pero no funcionó. Intenté volver a pararme, pero no podía. Ni siquiera podía moverme, estaba paralizada de pies a cabeza. Él me agarró en brazos y e acostó sobre la cama. Mis ojos ya se encontraban empapados en lágrimas, las cuales caían y caían sin detenerse, mojando así mi rostro, mi cuello, hasta incluso las sábanas. Quice mover la cabeza, pero fue inútil. Gritar tampoco podía, mi labios estaban duros. Solo pude mover mis ojos, y noté como él estaba desabrochando su cinturón.

A los pocos segundos, sentí su peso sobre mí. Mis lágrimas continuaban cayendo. No podía detenerlas, aunque quisiera. “Tranquila, no va a pasar nada“ dijo. Quice gritar pero ya no podía. Miré su cara. Y veía el placer y el gozo que sentía al hacer esto. Pero también se notaba en sus ojos el odio que yo le producía, que le causaba en lo mas profundo de su ser.

“Solo son unos minutos, pasan rápido“ ...Y sentí como se introdujo en mí. Ahogué un grito, quería moverme, sacarlo de encima mío pero no podía “Sh.. Ya termino“ dijo y mis lágrimas caían desaforadamente por mi rostro. Sentía como se movía dento mío. Como disfrutaba de esto. Mi propio papá. ¿Me había drogado? Si. Y ahora me estaba violando. Mi papá estaba teniendo sexo conmigo.

Unos cuantos minutos después, pude sentir como salía de mí. Se levantó de la cama, se acomodó sus pantalones y sonrió, a modo de triunfo. Se acercó a mí y me hablo “Llegas a contar algo sobre esto, y tu noviecito se muere“ besó mi frente, yo corrí mi cara, se rió y salió de la habitación como si nada hubiese pasado.


Horas después, muchas horas pasaron. Seguro ellos ya estarían en viaje, yendo a sus vacaciones. Como si nada hubiera pasado.

Estaba en la ducha, bañandome, dejando que el agua me moje, y así poder tranquilizarme un poco. Pero fue inútil. Mis pensamientos solo se centraban en una cosa, en lo que había pasado. Mi papá me había violado. Cuando creía que nada mas podría llegar a hacerme, me violó. Mis ojos ya lloraban por si solos. Se encontraban hinchados y rojizos de tanto llorar.

¿Por qué me había hecho esto? ¿No le alcanzaba con pegarme? ¿Insultarme? ¿O maltratarme? ¿También tenía que ser víctima sexual? No podía creerlo. Mi papá. El hombre que me dio la vida. Que me trajo al mundo. Hoy era mi enemigo. Era la persona mas mierda que había conocido en toda mi puta vida. No lo entendía ¿Por qué hacía esto conmigo? ¿Por qué me hacía sufrir? No le había hecho nada. Absolutamente nada, para que él me hiciera una cosa así. Y lo peor de todo era que me había amenazado. Iba a matar a Pedro si le contaba a alguien lo que había hecho. ¿Iba a vivir toda mi vida así? ¿Cómo no contarlo? ¿Arriesgar la vida de Pedro? ¿Por esto? No. Jamás. Su vida era mas (demasiado) importante que la mía, y no iba a dejar que nada le pase por mi culpa. Tenía que cuidar a Pedro. Y si para eso tenía que ocultar esto. Entonces lo haría.

Salí del baño. Y me senté en el borde de la cama. Agarré mi celular y miré la hora, eran la una y media de la madrugada. No sabía porque Pero no había llamado, ni mandado un mensaje ¿Le había pasado algo? No. Nada. No le había pasado nada. ¡Basta! Dejé la toalla sobre una silla, abrí las sábanas de mi cama. Y me acosté. Intenté dormirme, pero fue inútil tenía su cara grabada en mi mente. Esa cara de placer, pero a la vez de odio. No lo podía creer. Nuevamente mis ojos se llenaron de lágrimas, era como una catarata. Caían de ellos agua, sin parar. Una lágrima tras otra.

Cerré mis ojos para intentar dormir. Pero no podía. Sus ojos. Su rostro. Cada movimiento. Cada palabra de él. Todo se me venía a la mente. Y no podía dejar de llorar. Era inútil. Hoy por mas que quisiera o que lo necesitara, no iba a dormir. Ya lo había decidido.


Continuara: 

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Gracias por todo su amor (? Se agradece que no me maten, por favor. Las quiero. ¿Críticas? ¿Puteadas? ¿Alagos? Acepto cualquier cosa.. http://ask.fm/LovexLaliyRo ;) 

lunes, 5 de agosto de 2013

Capitulo 54-


- Te estaba esperando.
- ¿Qué queres? ¿No tenes suficiente con cambiarme de colegio ya?
- No.
- ¿Qué pasa? Por favor, no me pegues ahora. Déjame ir a danza tranquila. Por favor.
- No lose.
- Papá, te lo suplico. Solo por hoy. Esto es importante.
- Esta bien.
- Gracias.
- Te quiero acá. A la misma hora de siempre ¿Okei?
- Si.
- Ahora te vas.
- Chau.

Subí a mi habitación. Dejé mi mochila en el suelo, y me cambié.
Cuando terminé, volví a bajar. Y sin que me importe mi alrededor, salí de mi casa, para dirigirme a danza. Estaba nerviosa. Asustada. Y un poco triste. Por lo que había pasado hoy. Pero tenía que expresar todo esto que me pasaba, bailando. Dejando salir todo, de adentro mío.

Llegué a la academia. Saludé a la profesora, que por cierto se llamaba Carla. Me calce las zapatillas de baile, y comencé a practicar. Todas estaban (o se notaban) nerviosas, y algo asustadas. Me alegraba la idea de no ser la única que se sentía así.

Giré mi cabeza, y pude notar que los jueces ya estaban entrando a la academia... Y tomaban asiento. La profesora los saludaba, y le ofrecía un vaso de agua. A lo que mi corazón comenzó a latir a mil por hora. Cada vez estaba mas nerviosa.

No se si lo hice por impulso, o que. Pero miré hacía la puerta, con la esperanza de que él entrara, me sonriera y me dijera que todo iba a estar bien. Que iba a poder hacerlo, pero eso no pasó. Y no iba a pasar. Tenía una angustia dentro mío. Todo fue mi culpa.

Los jueces, o profesionales comenzaron a llamar por nombre y apellido, yo era la tercera. Porque iban por orden alfabético. Pasó la primera. Mi corazón latía cada vez mas rápido. Mis manos se notaban sudadas. Tenía miedo, era una de las pocas veces en que había competido, que me tenía un poquito de fe.
Pasó la segunda. Y yo seguía ahí, esperando mi turno. Fijaba mi mirada, cada dos por tres hacía la puerta. Pero él no estaba ahí, no iba a venir. Ni siquiera me miraría en secreto, nada.

Repasaba en mi mente los pasos que tenía que hacer, pero no era lo mismo. No era lo mismo bailarlo, que pensarlo. Nunca lo sería. Jamás. Solo tenía que escuchar la música y dejarme llevar. Eso haría que mis pasos salgan como si nada. Sentía que mi mente estaba en blanco, pero no.
Escuché mi nombre "Paula Chaves". Mi nombre y mi apellido. La profesora, me tomó por lo hombros y me dijo que todo iba a estar bien, solo tenía que dejarme llevar, escuchar la melodía y danzarla, nada mas. Me persigné tres veces, y subí las escaleras hacía el escenario.

Parada frente a todas, frente a los jueces. Sentía el temblor de mis piernas. Y de todo mi cuerpo, tenía miedo. Demasiado. Pero tenía que poder, Sabía que iba a lograrlo. No me importaba llorar, porque sabía que iba a hacerlo. Pero necesitaba largar todo lo malo que me había pasado hoy. Pedro. Mi papá. Último día de clases. Un rejunte de cosas, que me carcomían la cabeza.

La melodía comenzó a escucharse. Los tres toques, y la letra comenzó. La canción la teníamos que elegir cada una de nosotras. Por ende la canción que yo había elegido era en ingles, y la letra tenía algo que ver con mi vida. "Bedshaped" ...

"Many's the time I ran with you down,
The rainy roads of your old town,
Many the lives we lived in each day,
And buried altogether,
Don't laugh at me,
Don't look away,
You'll follow me back with the sun in your eyes,
And on your own,
Bedshaped,
In legs of stone,
You'll knock on my door and up we'll go,
In white light,
I don't think so,
But what do I know,
What do I know,
I know,
I know you think I'm holding you down,
And I've fallen by the wayside now,
And I don't understand the same things as you,
But I do, 

Don't laugh at me,

Don't look away.

You'll follow me back with the sun in your eyes,
And on your own,
Bedshaped,
In legs of stone,
You'll knock on my door and up we'll go,
In white light,
I don't think so,
But what do I know,
What do I know,
I know... "

- 

"Muchas son las veces que contigo bajé corriendo 
las carreteras bajo la lluvia de tu antigua ciudad
Muchas las vidas que viví en cada día
y sepulté completamente
No te rías de mí
No apartes la mirada
Me seguirás
con el sol en tus ojos
y en ti
Convaleciente
y con las piernas de piedra
Pegarás a mi puerta
e iremos hacia arriba
hacia la blanca luz
No lo creo así
pero, ¿qué sé yo?
¿qué sé yo?
¡Lo sé!
Sé que piensas que me aferro a ti
y que me he quedado en el camino
y que no entiendo las cosas como tú
pero no es así

No te rías de mí

No apartes la mirada

Me seguirás

con el sol en tus ojos
y en ti
Convaleciente
y con las piernas de piedra
Pegarás a mi puerta
e iremos hacia arriba
hacia la blanca luz
No lo creo así
pero, ¿qué sé yo?
¿qué sé yo?
¡Lo sé!
E iremos hacia arriba
hacia la blanca luz
No lo creo así
pero, ¿qué sé yo?
¿qué sé yo?
¡Lo sé!.." 

No sabía la razón por la cual había elegido la canción, pero me encantaba, y me parecía muy linda para bailarla.. 
En el momento en que me encontraba bailando, sentía como mis lágrimas comenzaron a empapar mi rostro. Presentía que iba a llorar, y eso fue lo que pasó. No me avergonzaba, porque eran mis sentimientos. Podía sentir como mis piernas se movían al compás de la música, como podía expresar y transmitir lo que la canción decía. 
Se escucharon los últimos acordes, y me detuve. Lo había hecho, había bailado, frente a toda esta gente. Parada en medio del escenario, me encontraba. No podía detener mis lágrimas. Las sequé con mi mano, y pude ver como la gente estaba de pie, aplaudiendo mi actuación. No lo podía creer, toda esta gente, aplaudiendo y a mí. Era muy loco, pero hermoso. 
Hice un paneo con la mirada por todo el salón, tratando de encontrar a esa persona que quería ver. Pero no. No estaba. Ni él. Ni su presencia. Nada de eso. Mi expresión había cambiado, pero entendía porque no había venido. Los jueces me dijeron "Muy bien Paula, podes bajar" A lo que respondí con un "Gracias". Y bajé del escenario. 

Como faltaban bastantes chicas para bailar. Cuando bajé del escenario, me dirigí al vestuario. Tenía que tranquilizarme un poco. Seguía muy nerviosa. Con esa sensación de que no iban a elegirme para competir. Pero tenía que tenerme fe. 
Estaba sentada, en un de los bancos del vestuario. No entendía la razón, pero mis lágrimas comenzaron a recorrer mi rostro, nuevamente. ¿Asustada? ¿Nerviosa? ¿Tonta? No sabía como me sentía, era una mezcla de sensaciones. Lo único que quería escuchar, era que por lo menos una vez en toda mi puta vida. Había hecho algo bien, y me habían elegido para competir. ¿Podría eso pasar? Hoy me enteraría. 
Seguía allí sentada, de espaladas a la puerta. Cuando siento que alguien posa sus manos, sobre mis ojos. Y los tapa con delicadeza. ¿Era él? ¿Estaba acá conmigo? ¿Cómo? No lo entendía. Quité sus manos de mis ojos, y giré mi  cabeza. Y si, era Pedro. Sonreí al verlo y me lancé a sus brazos, él me rodeó con los suyos. Mis lágrimas habían vuelto a saltar de mis ojos. 

- Perdón. Perdón. -dije-
- Shh... Bonita ya esta.
- Soy una tonta, perdón. Te enojaste por mi culpa. Perdón.
- tomó mi cara entre sus manos- Basta. -rió- No pasa nada. Yo también tendría que pedirte perdón, me enojé y no me di cuenta de lo que te pasaba.
- No. Todo fue mi culpa.
- También fue culpa mía. Perdón 
- ¿Mutuamente? 
- Esta bien. 
- sonreí- Sos todo Pepe. 
- Vos lo sos todo para mí. Por cierto, bailaste hermoso.
- ¿Qué me viste bailar?
- Obvio bonita. ¿Cómo voy a perderme tu audición?
- Pero yo no...
- Tengo mis lugares donde esconderme.
- Tonto. ¿Te gusto? ¿En serio? 
- Me encanto. -besó mis labios- Bailas hermoso. Ya te lo dije.
- Gracias .- me sonrojé-
- rió- Sos tan linda. -sonreí- Amo verte sonreír.
- Y yo te amo. 
- Te amo mas. Pero sin llorar.
- No puedo no hacerlo. Te juro que no lloro de tristeza.
- ¿De verdad?
- Si, de verdad. No se, es raro. Lloro porque estoy contenta. Feliz. 
- Me alegra escuchar eso. 
- Créeme que a mí también. 
- sonrió- Te amo bonita. -acarició mi mejilla-
- Yo también te amo. ¿Vamos? Seguro ya habrán terminado de bailar.
- Dale, vamos. -tomó mi mano y se dio cuenta de que temblaba- Tranquila. Te va a ir genial. Todo va a estar bien.
- Gracias.

Salimos de los vestuarios. Y nos dirigimos hacía el escenario. 
En ese momento, había terminado de bailar la última chica. Mis corazón comenzó a latir muy fuerte. Y mis manos se encontraban transpiradas. 

Los jueces llamaron a todas las chicas, para que subamos al escenario. Iban a comunicar quienes participarían de la competencia. Pepe besó mis labios, y me dijo "Todo va a estar bien. Confío en vos". Me alejé de él, y subí al escenario. 

Había llegado el momento de enfrentarme a la verdad. Y de saber si lo que había hecho, había estado bien o no. 


Continuara: 

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Bueno niñas, eh aquí el capítulo de hoy.
 Preparen sus ojillos, y carilinas para llorar MAÑANA. En serio se los digo. Las quiero http://ask.fm/LovexLaliyRo Si quieren preguntar, o algo :) 

domingo, 4 de agosto de 2013

Capítulo 53-


Durante el recreo...

- Amor.
- ¿Qué bonita?
- ¿Vos decís que vamos a poder seguir viéndonos?
- Obvio princesa. Eso sin dudas.
- ¿Cómo vamos a hacerlo?
- No lose. ¿Cómo lo hicimos hasta ahora?
- Pero va a ser mas complicado...
- Lose.. Pero te prometo que vamos a seguir viéndonos.
- Eso espero.
- En secreto. Amo eso.- sonrió-
- Yo te amo a vos.
- Yo mas.
- Igual ahora tenemos dos semanas para disfrutar.
- Si. Eso me alegra.
- Créeme que a mi mucho mas.
- ¿A ambos por igual?
- Puede ser. Aunque a mí mas.
- reí- Tonto.
- Bueno, pero te hice reír.
- Siempre me haces reír.
- ¿Con cualquier cosa?
- Si, con cualquier cosa.
- ¿Aunque diga cualquier pelotudes?
- Si. Créeme que si. -reí-
- ¡Budín! -dijo así de la nada y comencé a reírme-
- Sos un tarado Pedro.
- Bueno, pero te reíste. Ahora comprobé tu grado de locura.
- ¿Grado de locura? ¡¿Me estas diciendo loca Pedro Alfonso?!
- Bueno.. Si queres admitirlo, no tengo ningún problema.
- Basta. No estoy loca. Vos lo estas.
- Mas que vos no creo.
- ¡Que malo que sos! -dije haciéndome la indignada-
- ¿En serio soy malo?
- Muy malo. -hizo puchero- ¡Ai no me hagas esa cara!
- ¿Cuál? ¿Esta? -volvió a hacerla-
- Si, esa.
- ¿Por qué?
- Porque me puede totalmente.
- A partir de ahora la voy a hacer siempre -rió- En serio.
- Sos malvado.
- Hablando de malvades.
- ¿Malvades?
- Si. ¿Cuándo vas a contarme cosas sobre vos? Me dijiste que ibas a hacerlo, y nunca me las dijiste.
- Te dije que pronto. En serio.
- ¿No confías en mí?
- Obvio que confío en vos.
- ¿Y entonces?
- Me da miedo. Ya te lo dije, nunca se lo conté a nadie, serías la primera persona.
- Me encantaría ser la primera.
- Y a mi me gustaría que lo fueras.
- ¿Entonces?
- Te prometo que en las vacaciones te lo digo, en serio.
- Te creo.
- sonreí- Gracias por esperar.
- De nada. igual no me tenes que agradecer por eso. Te voy a esperar siempre.
- Sos demasiado, pero demasiado tierno conmigo.
- sonreí- Me gusta serlo.
- Lose.

 Sonó el timbre del recreo. Nos sentamos bien. Ya que la profesora entraría en cualquier momento al curso. Y si nos ve así, nos mata.
Horas de biología ¿Algo mas horrible? No. Yo creo que no lo había, pero bueno. Tenía que aprobar la materia, si o sí. Sino iban a matarme.

Hoy como era Viernes, volvía a tener danza. Último día, porque luego durante dos semanas no tenía, ya que eran vacaciones. Hoy vendrían los profesionales a tomar nota de todo, y a elegir a las chicas que competirían. A mi, sinceramente, me encantaría competir. Me daba un poco de miedo, pero juro, que lo haría, no me importa nada. Amo bailar, me apasiona, lo haría miles de veces. Sin que me importe nada. Porque me ayuda a salir de todo.

Algo me saco de mis pensamientos, y era Pedro. Que me estaba hablando.

- Pau.
- ¿Qué Pepe?
- ¿Qué te pasa?
- Nada.
- ¿En qué pensas?
- Pienso..
- ¿Puedo saber en qué?
- En hoy.
- ¿Hoy? ¿Qué pasa hoy?
- Hoy vienen los jueces a evaluar quien entra a la competencia y quien no.
- ¿Me estas jodiendo? No me dijiste nada.
- Porque me da vergüenza.
- ¿Vergüenza Pau?
- Si. No quiero que me vean bailar, y que después escuchen que no quede.
- Eso a mi no me importa. Amo verte bailar. Y lo haces hermoso.
- ¿Lo hago hermoso?
- Si. Te lo aseguro.
- ¿Vos como sabes?
- Bueno, digamos que te espié algunas veces, antes de que nos habláramos.
- ¿En serio? -reí-
- Si. No te rías, mala.
- No me encanta. Si vos lo decís.
- De verdad, lo haces hermoso. Te van a elegir.
- No se. No creo.
- Si gorda. Tenete un poco de fe.
- ¿Cómo hago? Jamás me eligen..
- Si, lo van a hacer. Este año si. Porque estoy con vos.
- sonreí- Gracias.
- Basta de agradecerme.
- Bueno. -dije sonrojada-
- Me encanta cuando te sonrojas.
- ¿Ah si?
- Si, sos muy linda.
- Gracias. Basta, en serio. Que la profesora nos va a retar.
- Okei.

Siguió la clase de biología. 
Así pasaron las horas, y por suerte había llegado la hora de salida. Guardé mis cosas en la mochila, y salimos con Pepe, tomados de la mano. 
No podíamos ir caminando juntos porque seguro mi papá nos vería y sería mucho mas complicado para nosotros. No quería empeorar las cosas así que me despedí de él.

- Ya me voy amor.
- Vayamos juntos.
- No puedo Pepe. Sabes lo que puede pasar.
- Pero no me importa.
- A mí si, porque después a la que le pegan soy yo. ¿Nunca pensaste en eso? 
- Si. Pero no me gusta que no nos veamos por esto.
- Ya sabes lo que pienso, y no voy a discutir con vos. No quiero pelearme.
- Por favor Pau. Solo por hoy.
- No. Basta Pedro. 
- Esta bien. Hace lo que quieras.
- ¿Te enojaste?
- No Paula.
- Esta bien. No te enojaste. Me voy -me acerqué a él y besé su mejilla- No te enojes ¿Si?
- Chau Paula.
- Sos un inmaduro.
- Re.
- Chau. A pesar de que estas enojado ¿Vas a ir a verme hoy?
- No se.
- Esta bien. Esto era justo lo que no quería que pasara, pero no importa. Te amo. Nos vemos. -volví a besar su mejilla-
- Chau.

Me alejé de aquel lugar. Quería correr hacía él y decirle que no pasaba nada. Que esta bien, que vayamos caminando juntos. Pero no podía. No. Mis lágrimas no tardaron en salir.

El viento chocaba contra mi rostro, y hacía que este se tornara frío y mojado, a causa de las lágrimas. ¡Fui una pelotuda! ¿Cómo lo deje ir así? ¿Cómo dejé que se enoje? ¿Qué no venga conmigo? Todo esto era una mierda. ¡Todo! Y quería que se acabe pronto. ¿Pero como hacer eso? ¿Cómo salir de la oscuridad? ¿Del cruel mundo en el que vivía? ¿Cómo? 

Hoy era la audición ante los jueces para ingresar a la competencia. Y Pedro no iba a estar ahí ¿Y por qué? Mi mi culpa. Por mi maldita y estúpida culpa. Si todo esto pasó fue solo por mí. Ya estaba todo echado a perder, no podía volver el tiempo. Las consecuencias fueron y serán estas. ¿Hasta qué día? ¿Y la sorpresa que él me tenía preparada? ¿Qué pasaba con ella? No lo sabía. Solo quería que todo se solucione pronto. Y poder estar entre sus brazos otra vez. Que se le pasara el enojo, y que vaya a verme bailar. Como lo había hecho siempre. Raro, pero cierto. 

Llegué a mi casa. Y estaba mi papá. Sequé mis lágrimas rápidamente, no quería que me vean llorar y mucho menos él. 

Sabía lo que pasaría. ¿Acaso nunca me dejaría en paz? Al parecer no. 
Y creo, que tampoco era su intención. ¿Pero por qué? ... Nunca iba a entenderlo. Al menos por ahora. 



Continuara: 

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sábado, 3 de agosto de 2013

Capitulo 52-


Último día de la semana. VIERNES por la mañana, ya me encontraba en el baño. Lavando mi cara, tratando de despabilarme. No quería que empezara el último día de colegio, en este colegio. Si, quería vacaciones, como nadie. Pero no quería que se termine la etapa en el colegio, con amigas, con novio, con todo. Siempre (generalmente) me quejé de los profesores, o de todos mis compañeros, pero ahora (o siempre) se que los voy a extrañar mucho a todos. Haría cualquier cosa, lo que fuese, para que mi papá no me cambiara de colegio, pero nada alcanzaría. 

Bajé a desayunar. Y estaban ellos, mi día, definitivamente comenzaría mal. Me dirigí a la cocina, busqué una taza, y un saquito de té, como siempre. Me preparé el desayuno y me senté a tomarlo.
Ángeles por lo visto no estaba en casa, pero bueno. 

Desayunando, me encontraba. Cuando terminé, dejé la taza en la pileta, y comencé a caminar para ir a mi habitación. Pero mi papá me llamó.

- Paula.
- ¿Qué? -respondí de mala gana-
- Me hablas bien.
- Carlos, no empieces. -dijo mi mamá-
- Vos te callas.
- Perdón. 
- Escuchame pendeja.
- ¿Qué queres?
- Hablame bien. Porque para vos seguro es una buena noticia.
- Buenas noticias, de vos. Nunca hay ninguna.
- Cállate si no queres que te deje el ojo morado.
- ¿Qué pasa?
- Las dos semanas de vacaciones me voy con tu mamá del país.
- ¿Ah si? Mira vos.
- Te vas a quedar con tu hermana, las dos solas. Mejor que no hagas pelotudeces, porque me voy a enterar.
- Como digas.
- ¿Me escuchaste?
- Si, te escuche.
- Nos vamos hoy a la noche. 
- Bueno. ¿Algo mas?
- No. Ahora andate al colegio.
- Es lo que hago.
- ¡Chau! -gritó y yo me fui-

Las dos semanas de vacaciones, sin mi papá. Sin mi mamá. Sin golpes, ni gritos, ni maltrato. Sin nada. ¿Era un sueño? No. Era la realidad, pero parecía un sueño. Jamás pensé que mi papá me diría una cosa así. No me quise mostrar feliz, porque sabía que lo arruinaría, él. Entonces no lo hice. Pero sinceramente estaba completamente feliz. Podía pasar las dos semanas con pedro, y de verdad que no me importaba, si él se entera porque quería disfrutar con Pepe, con mi novio, los pocos días que quedaban de "felicidad".

Salí de la cocina. Busqué mis cosas del colegio. Cerré la puerta de mi casa, y respiré aire puro. Por primera vez (creo) en toda mi puta vida, empezaba el día con una sonrisa. Flor me pasaría a buscar para que vayamos juntas al colegio. La esperé en la puerta de mi casa, unos cinco minutos, y llegó.

- Buen día Pochita.
- sonreí- Buen día Flor.
- ¿Cómo estas?
- Bien. ¿Vos?
- Bien. Vos estas rara ¿Qué te pasa?
- Rara ¿En qué sentido?
- No se, ¿Feliz? 
- Puede ser.
- Contame. Dale.
- Caminamos al cole, y te cuento.
- Dale. 

Emprendimos camino hacía el colegio. Y básicamente nuestra charla iba a basarse en porque estaba feliz.

- ¿Y? Dale, contame.
- Pasa que mis papás se van las dos semanas de vacaciones.
- ¿O sea qué..?
- Que me quedó sola con Angie.
- ¡No muero! Fiesta loca.
- No estas en pedo. 
- rió- La Chaves pela todo.
- No tarada. -reímos- Te juro estoy feliz.
- Me imagino. Yo estoy feliz por vos amiga.
- Gracias. 
- Podemos estar mas tiempo juntas.
- Si. -sonreí- Venir a casa, salimos a bailar, y hacemos todo eso que no hago cuando mis papás están.
- ¡Me encanta!
- A mi también.
- ¡Y al final te cambia no mas?
- Si. -dije triste-
- No importa amiga. No te preocupes.
- Si, lose. Pero yo quería terminar sexto año con ustedes.
- Y lo vas a hacer. Porque en la fiesta vas a estar con nosotros. Y a Bariloche vas con nosotros. 
- Obvio. Igual ¿Sabes qué?
- ¿Qué?
- Todavía no comprendo como mi papá me dejó ir a Bariloche.
- Porque seguro hablo con la mamá de Zaira.
- Claro.
- ¿Son amigos no?
- Si, ellos si.
- Por eso. Seguro ella lo convenció.
- Si es así. Le debo todo a la mamá de Zai.
- Si, créeme que yo también.
- reímos- Bueno, llegamos al bendito colegio.
- No quiero entrar. Me niego -se agarraba de la reja- No. No. No, no quiero tener matemática.
- Dale tarada. -dije riendo- 
- Bueno, bueno. perdón.
- Te amo pelotuda.
- Yo mas conchuda del orto.
- Bueno te sarpaste.
- Mira quien habla. -reímos Dale entremos. 

Entramos al curso, creo que era la primera que entrábamos y ya estaban casi todos sentados, esperando al profesor. Claro, teníamos matemática.
Pedro aunque parezca raro, ya estaba sentado, hablando con Zai. O nosotras llegamos muy tarde, o ellos muy temprano. Una de dos, y creo que era la segunda opción.

- Eu.. ¿Qué hacen? -dijo Flor-
- Pibas. ¿Dónde estaban? Llegaron tarde.
- Bueno ponele que tarde.
- Claro -dije-
- Si. ¿Cómo están? 
- Bien ¿Y ustedes?
- Feliz. -dijo Zai- Último día de clases y vacaciones.
- Si. Felicidad completa.
- Obvio. -dije- ¿Cómo estas gordo? -besé sus labios-
- Bien, amor ¿Y vos?
- Bien. -sonreí-
- ¿A qué se debe esa amplia sonrisa?
- ¡Contales! Dale Pau.
- Bueno son buenas noticias.
- ¿En serio?
- Si.
- Dale. Quiero saber gorda. -dijo Zai-
- Bueno.. Mis papás se van de vacaciones las dos semanas fuera del país.
- ¿En serio? -dijo Zai con una sonrisa-
- Si. Estoy feliz. Puedo disfrutar.
- Podemos. ¡O no?
- Obvio.
- ¿Y vos amor? Decime algo.
- Amo verte feliz. -sonrió- Me encanta.
- me senté sobre sus piernas y rodee su cuello con mis brazos- Te amo. -besé sus labios-
- Yo también princesa.
- Bueno eh. En las vacaciones tenemos que compartirla.
- Ustedes tienen a sus novios. -dije-
- ¡Ahhh! Que mala.
- Esta bien quedamos así.
- Mentira. Tontas. Obvio que nos vamos a ver.
- Si yo te dejo. -dijo Pepe-
-Tonto. -reí- 
- Mentira. Aunque...
- ¿Aunque qué..?
- Tengo una sorpresa. 
- ¿Qué? ¿Qué? Decime.
- Es sopresa. No voy a decirte.
- No se vale. Sos malo.
- Bueno señorita. Va a tener que esperar.
- ¿Cuánto?
- Días.
- ¿Cuántos días?
- Dos días.
- Es mucho tiempo.
- No, podría hacerte esperar mas.
- No mejor no. Esta bien, espero dos días.
- sonrió- Así me gusta.
- Porque no me queda otra.
- Uh. Ya vino el profesor.
- Hincha bolas -dijo Flor, y reímos-

La clase de matemática había comenzado. Por suerte no era tema nuevo, ni nada por el estilo. Repaso, para no olvidar nada después de la vacaciones (si, claro).

Estaba super intrigada con la sorpresa que Pedro me tenía. ¿Era buena? ¿Era mala? Mala, seguro que no. Porque él jamás me haría sorpresas malas, él me hacía bien. 
Tenía que esperar dos días, dos malditos días, para saber la sorpresa. Era la primera (estoy segura) de que iban a sorprenderme, y sería la mujer mas feliz del mundo. Sin dudas. 

Ya quería que llegue ese día, y poder sonreír el triple de lo que lo hacía hoy. 

Las horas de clase pasaron, y por suerte llegó el recreo. No había mucho para hacer. Mas que quedarme sentada en mi banco, apoyada en el pecho de Pepe. Mientras lo único que hacíamos era reírnos, junto con las chicas. 

Mis amigos eran mi todo. Sinceramente, no sé que haría sin ellos. Podría ser que no tuviera nada, pero si mis amigos estaban conmigo nunca iba a caerme. 

Zaira y Florencia eran todo en mi vida, las conocía hacía muchos años. Prácticamente desde que éramos bebes. Fuimos al jardín juntas, primaria juntas, y ahora secundaria juntas, terminando el último año juntas. Eso me hacía feliz. Lo único que quería era que mi papá cambiara de opinión después de haberme cambiado de colegio, y que me deje volver a este. 

Pedro era mi vida entera. Nos conocíamos hace mucho también, pero era diferente porque con él comencé a hablar este año. Me caía mal, y ahora (quien iba a decirlo) era mi novio. La persona que me hacía feliz. Que me hacía sonreír, y con la que podía ser yo. Siempre iba a agradecerle todo lo que hacía por mí. 

Esta iban a ser unas vacaciones atípicas. Pero a veces lo atípico era hermoso. Y a mi me encantaba. 


Continuara: 

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Capítulo de hoy. Ojala les haya gustado. http://ask.fm/LovexLaliyRo ¿Preguntan? Si quieren y piden.. puedo pasar adelanto de la nove. Bueno nada, pregunten me aburo ;)

viernes, 2 de agosto de 2013

Capitulo 51-


Las horas del colegio pasaron. Nos encontrábamos en la última hora, de catequesis, por suerte se pasaba rápido y nos íbamos a nuestras casas. 

Hoy tendría danza, algo que me encantaba. Desde hacía el fin de semana que estaba esperando el día de hoy, quería bailar y descargar todo eso que sentía, que tenía guardado dentro mío, y que había pasado los últimos días. Sabía que cuando bailara mis lágrimas volverían a caer, porque lo único que había hecho en estos días era contener mi llanto, solo por miedo o vergüenza. 

Estaba con mis brazos apoyados sobre la mesa, y mi cara sobre estos. Me dolía un poco la cabeza, y me sentía algo mareada, pero no le di mucha importancia. Pepe notó que algo me pasaba y me lo preguntó.

- ¿Qué te pasa Pau? 
- Nada. No importa.
- Dale, no me mientas. 
- De verdad. No me pasa nada.
- Te conozco. 
- Bueno, me siento mal. ¿Contento? 
- No contento nada. Me molesta que no me lo digas.
- No lo hago porque no quiero que te preocupes.
- Pero me preocupo por vos.
- Y no quiero que sea siempre así. Ya haces demasiado por mí.
- Acostúmbrate, porque va a ser siempre así.
- Y no quiero ¿No entendes que no quiero que estes mal?
- ¿Y vos no entendes que yo quiero cuidarte?
- Si, lo entiendo. Pero en serio, no hace falta.
- Si, a mí me hace falta.
- No Pepe..
- Si, Pau. Si, y lo voy a seguir haciendo.
- Como quieras.
- ¿No queres que lo haga?
- No importa lo que yo te diga, siempre vas a hacer lo que vos queres.
- ¿Te molesta?
- A veces.
- ¿En serio?
- Si. Porque no escuchas lo que yo te digo. 
- Siempre escucho lo que me decís.
- No. Porque te estoy diciendo que no hace falta que te preocupes por mí, y lo estas haciendo.
- Porque quiero hacerlo.
- Pero no hace falta Pedro.
- Si. Yo siento que hace falta. Por favor, déjame hacerlo.
- ¿Sinceramente? No me molesta que lo hagas, pero solo un poco. Nada mas.
- O sea ¿Qué..? 
- Que si quiero que te preocupes por mí. Pero no demasiado, también quiero que te preocupes por vos.
- Pero vos importas mas que yo.
- Eso no es así. Vos también importas, vos me importas.
- Lose. Y te agradezco que te preocupes por mí. Pero Pau, vos sos mas importante.
- No creo.
- Si, créelo. Porque es así. Al menos para mí.
- Solo para vos. Para mí familia no. -sentía como mis lágrimas amenazaban con salir- 
- No llores bonita -secó una lágrimas que recorrió mi rostro- Todo va a estar bien.
- Nada va a estar bien, mi vida es una mierda. Y es hora que lo asuma. No puedo con nada. Y menos con esto, me van a cambiar de colegio. Y quien sabe cuando y como nos podamos ver. Tengo miedo.
- ¿Miedo a qué?
- Miedo a perderte. Sos mucho para mí Pedro. Y si te pierdo, yo me muero. No se que haría sin vos.
-No me vas a perder te lo aseguro.
- ¿Seguro?
- Te lo prometo.
- No prometas algo que por ahí no podes cumplirlo.
- Si, te lo prometo. Porque sé que voy a poder cumplirlo.
- Solo lo único que quiero es que no te alejes de mí cuando me cambie de colegio ¿Por favor?
- Nunca me alejaría de vos, bonita. Sos muy importante en mi vida. Que no me gustaría perderte. 
- Gracias. -sonreí- De verdad, gracias.
- Sh.. No me agradezcas. No hace falta.
- ¿Tengo que volver a repetirte que si hace falta?
- No. Basta, no hagas que me enoje. No hace falta.

- ¿Por qué haces esto por mí?
- Porque lo siento. Porque quiero hacerlo. Y porque necesito verte bien. -sonrió-
- Te amo Pepe.
- Yo también te amo Pau.

............

Las cuatro y media de la tarde. Me encontraba llegando a danza. Necesitaba despejar mi mente, y la única forma en que podía hacerlo era bailando, y dejando salir todo aquello que me hacía mal.

Me dirigí al vestuario. Me coloqué las zapatillas de baile. Y luego fui al escenario. La profesora de danza, ya estaba allí. Comenzó a hablarnos.. Dijo que teníamos que bailar, dejando salir nuestros mas profundos sentimientos. Cada paso de baile que nosotras realicemos, sería un sentimiento, muy profundo nuestro.

Puso play a la música, y comenzó a sonar la canción... 


"This is a story that I've never told I gotta get this off my chest to let it go
I need to take back the light inside you stole
You're a criminal
And you still like you're fraud 

All the pain and the truth
I wear like a battle wound
So ashamed so confused, I was broken, and bruised...

-

"Esta es una historia que nunca he contado
Tengo que sacar esto de mi pecho para dejarlo ir
Necesito recuperar la luz en el interior que robaste
Eres un criminal
Y todavía actúas como si fueras el engañado 

Todo el dolor y la verdad
Me los pongo como una herida de guerra
Tanta vergüenza, tanta confusión, no estoy roto, o con moretones...

Él me había robado todo. Él me había sacado de mi mente la visión de ver las cosas de otra manera. Él me había robado la felicidad, la manera de encontrar la felicidad, y poder aplicarla a mi vida. Él me lo había sacado todo. La libertad, la expresión, la felicidad, la infancia. Me había sacado mi vida. Y yo tenía que recuperarla.


"....Now I'm a warrior Now I've got thicker skin
I'm a warrior
I'm stronger than I've never been
And my armor, is made of steel, you cant get it
I'm a warrior
And you can never hurt me again

Out of the ashes, I'm burning like a fire
You can save your apologies, you're nothing but a liar
I've got shame, I've got scars
But I will never show
I'm a survivor
And always and you know."

-

"....Ahora soy un guerrero Ahora tengo la piel más gruesa
Ahora soy un guerrero
Soy más fuerte que nunca
Y mi armadura, es de acero, no lo puedes alcanzar
Yo soy un guerrero
Y nunca puedes hacerme daño otra vez

De las cenizas, ardiendo como un fuego
Puedes guardar tus disculpas, no eres más que un mentiroso
Tengo vergüenza, tengo cicatrices
Pero nunca las voy a mostrar
Soy un superviviente
Y siempre y lo sabes." 


Desde que Pedro llegó a mi vida, siento que puedo ser yo. Que puedo darle lugar (aunque sea un poco) a lograr encontrar esa felicidad que yo necesito para mí. Para poder disfrutar de esto que se llama vida. De esto por lo que tengo que sonreír, y demostrar que soy fuerte, que yo puedo. 

Las heridas, las marcas de mi cuerpo, nunca, jamás se irían. Y los recuerdos tampoco. Pero puedo borrarlos, quitarlos de mi memoria, dejarlos ir. Hacer que formen parte del pasado, solo para poder estar bien. Para demostrarles a todos, en especial a ellos, que yo no soy esa chica o esa nena a la que le pegan, la maltratan, no la quieren. Yo soy esta, soy esta que baila, que llorar, que puede sonreír a pesar de todo. Soy esta Paula, la Paula que se muestra frente a sus amigas, a su novio. La Paula que se muestra arriba del escenario, la que puede dejar salir todos aquellos sentimientos que la atormentan todas las noches. La que un día se animó y contó lo que le pasaba, la que pudo pedir ayuda.

Yo soy esta la que llora sin motivos (como ahora)-. La que sonríe sin motivos. La que siempre necesita un mimo, una caricia. La que necesita un abrazo, para poder sentirse protegida.

¿Algún día se terminara este infierno? 
¿ Cuándo?
¿Cómo? 

¿Seré feliz? 
¿Junto a quién?
¿Por quién? ¿Para quién?

¿Sonreiré sin importar nada?
¿Podré hacerlo? 
¿Cómo se hace?

¿Amaré sin cesar? ¿A pesar de todo? 

Pero la gran pregunta era..

¿Alguna vez me amarán como lo merecía?. 


Continuara: 

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jueves, 1 de agosto de 2013

Capítulo 50-


La última semana de colegio (en este colegio) había comenzado. Nos encontrábamos en el día LUNES. Sinceramente no quería que pase la semana. Y tener que enfrentarme, luego de la vacaciones, a un nuevo lugar, un nuevo colegio. Puede ser que algunos compañeros no me caigan bien, o no me lleve con ellos. Pero al fin y al cabo, eran mis compañeros desde hacía años y los quería mucho a todos. A pesar de las diferencia que podíamos llegar a tener entre nosotros.

Hora de Historia. Otra excusa y otro día para sentarme junto a Pedro, aunque ahora ya era costumbre. Primera hora de la mañana, siete y media. Sonó el timbre de entrada, y todos comenzamos a ingresar al colegio. Ya me encontraba sentada en mi banco, con mis brazos apoyados sobre la mesa, y mis ojos a punto de cerrarse. Tenía bastante sueño, demasiado, para mi gusto. Ayer me había dormido bastante tarde, y no tenía ninguna otra excusa para no tenerlo.

Llegaron las chicas y se sentaron delante mío, me saludaron y nos pusimos a charlar. Pepe llegaría en unos minutos.

- Hola Polet.
- Hola Feas.
- sonrieron- ¿Cómo están?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien. Con sueño. Mucho.
- rieron- Que raro Pochi con sueño.
- Siempre tengo sueño. Aunque a veces mas.
- Como hoy, por ejemplo.
- Claro -reí-
- Empezó la última semana. Y al fin vacaciones -Flor-
- Si. -dije-
- Zai le pegó a Flor en su brazo- Sh.
- ¡Ai perdón Pochi! De verdad no me di cuenta.
- No importa. Todos están como vos.
- De verdad, perdón. No lo hice a propósito.
- No importa amiga. ¿Sinceramente? Yo también estoy contenta de que empiezan las vacaciones. No veo la hora de poder dormir hasta tarde.
- sonrieron- Yo también, necesito la cama. Todo el tiempo.
- reímos- Mal. Dormir hasta las tres de la tarde, sin que nadie te interrumpa.
- Si.

Estábamos charlando. Cuando veo que entra Pepe al curso. Se acercó a nosotras, saludó a las chicas. Y luego se sentó a mi lado, y besó mis labios.

- Hola chicas.
- Pepe.
- ¿Todo bien?
- Bien ¿Ustedes?
- Bien -sonrieron-
- Hola amor. -besó mis labios-
- sonreí- Hola gordo.
- ¿Cómo estas?
- Bien. Con sueño. -reí- ¿Y vos?
- Mi vida. Bien. También cansado.
- Estamos iguales. 
- Mmm.. ¿Qué habrán hecho? 
- ¡Cállate tarada! -le dije a Zai-
- Bueno, bueno.. Yo solo digo.
- No. Sh.. No hicimos nada.
- Bueno, te creo.
- ¡Ai no! Ya vino la vieja -dijo Flor-
- reímos- Suerte que no te escucho.
- La odio boluda, la odio. Me cae mal.
- A quien no.
- A mi no. -dijo Pepe-
- No mientas Pedro. Es obvio que la odias.
- Bueno, puede ser. Solo un poco.
- Si claro.
- Esta bien. Si la odio.
- Viste. 

Las chicas bajaron de arriba de la mesa, y se sentaron, bien, en sus sillas. Yo levanté mis brazos de la mesa. Y me senté como correspondía, mientras que Pedro estaba igual que hacía un rato. 

La profesora entró en el curso, saludó a todos... Y comenzó a decir lo que teníamos que hacer hoy. Seguramente sería un trabajo práctico.
- "Bueno chicos. Hoy vamos a realizar nuevamente un trabajo práctico. Pero diferente. Ahora va a ser de cuatro personas, como máximo cinco. Sin excepción. El trabajo va a contar con un total de veinte o veinticinco hojas mas o menos, ni mas, ni menos. El tema con el que realizarán el trabajo será el que yo les voy a decir ahora. Escribe un solo, o todos, como quieran. Porque se entrega un trabajo solo, pero al momento de la evaluación, obviamente oral, todos tienen que saber todo. No me interesa como realicen el trabajo, lo que me importa es que lo entreguen a tiempo. Tienen una semana completa para hacerlo, sin excusas se entrega el día Jueves de la semana que viene. Ahora se juntan en grupos, y les voy a ir diciendo a cada uno el tema que le toca" 
La profe terminó de hablar. Como nos había dejado armar los grupos como nosotros queríamos, las chicas dieron vuelta su mesa, y nos juntamos los cuatro. Zai, Flor, Pepe y yo. 
Comenzó a dictar los temas para cada grupo. A nosotros nos había tocado la Revolución Cubana. Creo que era el tema mas horrible de todos, a mí sinceramente no me gustaba, me parecía aburrido, y sin sentido. 
Nos había dado unas páginas del libro de donde podíamos sacar información por lo menos para hacer algo ahora. Nos pusimos a trabajar. Pero a los pocos minutos el timbre del recreo había sonado. La profesora salió y nosotros nos quedamos allí. 

- Lo único bueno que hizo fue dejarnos hacer los grupos como queramos -dijo Zai-
- reímos- Nos seas mala. No es tan forra.
- Bueno ahora. 
- Porque las vacaciones le hacen bien.
- A todo el mundo le hacen bien.
- Mal.
- Tengo hambre ¿Ustedes no? -dije-
- Si. Demasiado.
- Mucho.
- No voy a ir a comprar yo -dijo Pepe-
- ¡Por fa! -gritamos las tres- 
- Esta bien.
- Gracias.
- ¿Qué compro?
- Galletitas. Y .. ¿Agua..? ¿Gaseosa?
- Agua.
- Okei. Agua. -sonreí- 
- Ya vuelvo.

Pepe se fue a comprar y nosotras nos quedamos allí charlando. 

- Pepe es un tierno.
- Mal. Tenes el mejor novio.
- Bueno, el mejor no se. Pero seguro cada uno es como es. 
- Si, obvio.
- Tu novio Zai Seguro para vos es el mejor. Como el de Flor.
- Obviamente.
- Hablando de eso. ¿Qué onda Flor con Pablo? 
- Re bien. Somos novios, y todo. Pero todavía nos estamos conociendo. 
- Que tiernos. 
- Si, preferimos ir despacio. No queremos apurar las cosas. 
- Me parece bien. Porque sino después se terminan separando.
- Y nosotras no queremos eso. ¿No Pochi?
- Obvio que no.
- reímos- Yo tampoco quiero eso.
- Ninguna de la tres.
- Claro. 

Estamos hablando. Cuando vemos se acercan Rocío y su amiguita Sofía. Una compañeras de curso que teníamos. Las chetitas de siempre. Rocío era la ex de Pedro, que supuestamente dijo que yo le había robado el novio. Pero era todo una mentira.

- Alerta hueca. -dijo Zai-
- Si. 
- Que mina hincha pelota.
- Mal. No entiendo que quiere.
- Ahí viene. Sh..
- Me chupa que me escuche. La odio. Fin.
- ¿Quién no la odia? 
- Su amiguita.
- Si. 
- Me cae mal -dije- Hueca, rubia, que raro.
- La Chaves se enojó.
- No boluda, te juro. 
- Yo también la odio, así que no te preocupes.
- El odio es triplicado.
- reímos- Sh. Ahí viene. 

Se acerco a nosotras. Y se paró frente a mí. Porque era muy obvio que iba a hablarme a mí, porque algo. Siempre tenía alguna excusa para gritarme, o tratarme mal. La verdad, que a comparación de lo que mi papá me hacía, esto no era ni media cosa. 

- Hola Paulita.
- ¿Qué queres?
- ¡Ai! ¿por qué me tratas mal?
- Decime que queres. Y andate.
- No me voy nada.
- Te vas o te hecho a patadas. -dijo Flor-
- A ver, dale. Si sos tan macho.
- ¡Basta Florencia! 
- Hacele caso a tu amiguita.
- Dale nena. ¿Qué queres?
- Quería hablar con vos.
- Bueno, yo no tengo ganas. Así que andate.
- ¿Así que te cambias de colegio?
- Si. ¿Y?
- Ai. Pobrecita, te cambian de colegio. 
- ¡Andate mejor! ¡Andate! -dijo Zai-
- No jodas.
- Ahora va a estar Pedro solo. Seguro va a estar mal, y yo lo voy a contener.
- ¡Vos no vas a contener a nadie! 
- ¿Por qué no? ¿Tenes miedo?
- No no tengo miedo. ¿Sabes lo que pasa? Vos sos una zorra. Ese es el problema. Y no podes aceptar que Pedro ahora esta conmigo, es mi novio. Y a vos ya no te ama. -no dijo nada-
- ¿Qué te quedaste sin palabras? -dijo Flor-
- Mejor andate. Si no queres que te cague a patadas. -Flor-
- Si. Yo que vos le hago caso.
- Andate mejor. Puede que sea las nerd, o la tontita. Pero puedo herirte muy bien con las palabras. -le sonreí en forma de triunfo y ella se fue- 
- Mira vos Paulita. -Flor-
- sonreí- 
- Que grosa mi amiga. -Zai-
- Puedo ser muy mala.
- Me di cuenta.
- Suerte que no te tengo de enemiga.
- Si. Suerte. 


Continuara: 

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http://ask.fm/LovexLaliyRo Preguntan? Me aburro. Respondo todo. Delen, no sean malas. Gracias ;)