viernes, 18 de octubre de 2013

Capítulo 94-


- ella levantó mi mentón y me miró a los ojos- Claro que lo haría, ahora te digo que lo haría una y miles de veces mas, porque sos mi hija, y porque te amo con todo lo que soy.
- Te amo mamá.
- Yo también hija, demasiado. No entiendo como deje ir todos estos años sin vos.
- Yo tampoco.
- Mi nena. -besó mi cabeza-
- Me hiciste muchas falta todo este tiempo. En serio.
- Lose. Y te pido perdón de nuevo por eso.
- sonreí- Gracias por estar acá conmigo, ahora.
- No me agradezcas absolutamente nada, no tenes porque hacerlo, y mucho menos a mí.
- A pesar de todo lo que pasó, sos mi mamá. Y una persona, y a las personas se les agradece cuando te ayudan.
- sonrió- Todavía no puedo creer en la mujer que te convertiste. Estas tan grande.
- Pasaron muchos años, y crecí sin una mamá. 
- Pero con una que parecía hacerlo muy bien.
- Si, lose. ¿Adónde esta ahora?
- Afuera, porque solo podemos pasar de a uno.
- Ah, bueno. 
- ¿Cómo te sentís?
- Bien, que se yo. Me duele un poco la espalda y eso, pero nada mas.
- Bueno. cualquier cosa decime. 
- Si. ¿Ma?
- ¿Qué hija?
- ¿Te puedo preguntar algo?
- Si, obvio ¿Qué pasa?
- ¿Por qué papá siempre me odio? Nunca me quiso, siempre para él fui el error. ¿Por qué?

- Es una larga historia. 
- Tenemos mucho tiempo.
- No creo.
- ¿Por?
- Porque ahí viene le médico.
- ¿Me prometes que después me vas a contar?
- Si, te lo prometo.
- Bueno. 

Ingresó el médico en la habitación. Y acercó a nosotras. 

- Hola señoritas.
- sonreí- Hola.
- ¿Cómo te sentís Pau?
- Bien, aunque me duelen los golpes. Y la espalda.
- Bueno a ver. Voy a revisarte, y vamos a ver que hacemos ¿Si?
- Si.
- ¿No va a pasar nada no? Con los golpes. ¿Afectan?
- No, de ninguna manera.
- Ah bueno. 
- ¿No puedo tomar pastillas?
- No Pau. Le pueden afectar a tu bebe, es preferible que no lo hagas.

- Ah bueno. ¿Y ahora?
- A ver alejate un poco de la almohada, quiero revisar tu espalda.

- Bueno.


Me aleje como él me lo había dicho. Y comenzó a revisar mi espalda. 
Estuvo unos cuantos minutos examinandola. La verdad que me daba un poco de miedo. 

- ¿Y doctor? 
- ¿Qué pasó?
- No, nada. Solo me llamó la atención la cantidad de golpes que tenes. 
- Bueno, creo que ya lo sabe.
- Si, lose. Pero son demasiados.
- Ajam. Bueno, no importa eso. 
- No. 
- ¿Le va a dar algo?
- Solo puedo darte una crema para los moretones, y los cortes van a empezar a cicatrizar solos.
- Okei.
- Dentro de una hora mas o menos, vamos a volver a hacerte una ecografia.
- ¿Otra vez?
- Solo para asegurarnos de que tu bebe se encuentra bien.
- Esta bien.
- ¿Necesitan algo mas? 
- No, no.
- Okei, me retiro entonces. Permiso.
- Chau doctor.
- Hasta luego. 

El doctor salió de la habitación.
Solo había silencio allí. Me había quedado preocupada por lo de la ecografia. 

- ¿Qué te pasa Pau?
- Nada es solo que... Nada no importa.
- Si me importa ¿Qué pasa?
- Es que tengo miedo.
- ¿Miedo a qué?
- A que le haya pasado algo a mi bebe, y no me lo quieran decir.
- Tranquila mi amor. -me abrazó- No va a pasar nada, aparte el médico te lo dijo.
- ¿Qué cosa?
- Que solo querían asegurarse. Ellos ya lo controlaron, no le pasó nada a tu bebe, en serio.

- ¿Vos decís?
- Si, mi amor. No tengas miedo.
- sonreí- Gracias.
- Sh, Basta de agradecerme. 
- Bueno, perdón. 

Pasaron unos minutos. Nosotras seguimos hablando, creo que hablamos todo lo que no habíamos hecho en estos últimos, dieciocho años. Y creo que eran demasiada cosas. 

Necesitaba ver a Pedro, pero creo que tiempo con mi mamá necesitaba pasar, y quería estar con ella. Quería compartir cosas a su lado, estar juntas. Empezar a vivir lo que no vivimos en todos estos años. 

- Creo que deberías dormir un poco.
- No sé. No quiero ma.
- Dale ¿Por qué no?
- Porque quiero exprimirte al máximo. 
- rió- Créeme que vamos a tener mucho tiempo para eso.
- No lose.
- Si, mi amor. En serio. 
- Esta bien.
- Necesitas descansar un poco.
- Bueno, tenes razón.
- Dale, dormí un rato. Seguramente nos llamen para la ecografia.
- ¿Ma?
- ¿Qué?
- ¿Pedro puede estar en la ecografia?
- Obvio mi amor. El es el papá. ¿Cómo no iba a estar?

- Bueno, no se.
- No pienses cualquier cosa,.. Ahora dormí. 
- Bueno. 

Me acosté, y apoyé la cabeza en la almohada. 
Cerré mis ojos. Pero a los segundos volví a abrirlos nuevamente.

- ¿Ma?
- ¿Qué hija?
- ¿Te quedas conmigo no?
- sonrió- Si, mi amor.
- No te vayas.
- No, me quedo acá con vos.
- sonreí- Bueno. -tomé su mano- 
- Descansa princesa.
- Te amo. 
- Te amo también hija. 

Besó mi mejilla.
Y creo que después de mucho tiempo cerraba mis ojos con una sonrisa grabada en mi rostro. Mi mamá estaba conmigo, tenía a mi familia otra vez a mi lado. No podía pedir mas. Aunque para que mi felicidad este completa, solo necesitaba una cosa mas.. ¿Iba a suceder? No lo sabía.

Cerré mis ojos, y a los pocos minutos caí en un sueño profundo. 






Continuara: 

........................................................................................................................................................

El segundo de hoy. Bueno espero que les hayan gustado. Un regalito, hacía mucho que no subía dos, y menos así de tiernos. Besos, y buenas noches. 

PD: Dedicados ambos capítulos a mi chuleta linda @Eri_PauChaves .. Te amo amiga. 



Capitulo 93-


(Cuenta Paula) 

Me sentía rara, no comprendía donde me encontraba, el último recuerdo que rondaba por mi cabeza era el de mi papá pegándome.. Y luego, vi oscuridad y simplemente cerré mis ojos. 
Recuerdo haber escuchado la voz de mi hermana, Ángeles, la persona que me traicionó, pero que luego me explicó todo. ¿Mi papá la tenia amenazada? No lo podía creer. No creía que una persona sería capaz de llegar a eso. Tenía que hablar con ella, pedirle perdón por haberla juzgado sin antes haberla escuchado. Aunque creo que no me lo perdonaría, no lo sabia. Solo quería hablar con ella.. ¿Y Pedro? Su voz también había sonado en mi cabeza, y bastante tiempo.. Recuerdo que me hablaba, que me pedía perdón y que no se perdonaría si algo nos pasaba  nosotros dos... ¿Dos? Si, dos.. Mi embarazo ¿Cómo estaba mi bebé? ¿Le había pasado algo? ¿Lo había perdido? No entendía absolutamente nada de lo que pasaba... Palabras de Pedro que retumbaban en mi cabeza "Tu mamá esta acá desde el primer día" ¿Realmente lo estuvo? ¿Y por qué no vino a verme? "No se movió en ningún momento" ¿Por qué lo hacía? Ella no me quería, no me escuchaba, nunca lo hizo.. Y creo que no lo haría ahora. Pero a pesar de eso, las palabras de Pepe habían sonado muy reales, y esa verdad, necesitaba ver a mi mamá. A pesar de todo lo que ella había hecho, era mi mamá y la quería demasiado como para no necesitar un abrazo de ella. Si, necesitaba su afecto, sus abrazos, sus besos, sus caricias.. Esas que nunca tuve, y no sé si tendré, pero al menos quería intentarlo. ¿Ella también era víctima de mi papá? Seguramente. Y juro que si esto era cierto, voy hacer hasta lo imposible porque mi papá se pudra dentro de la cárcel. Ni mi mamá, ni mi hermana se merecían esta vida de mierda por mi culpa o por culpa de la lacra de mi papá. Mi hermana no iba a volver a sufrir por culpa de esa mierda de persona, no. Iba a hacer que lo atrapen y lo metan a la cárcel de una vez por todas. Mi vida no iba a terminar destruyéndose a causa de él. No. 

Abrí mis ojos, y escuché la voz de Pedro. No quería alejarse de mí, irse de mi lado. Pero los médicos le dijeron que era lo mas conveniente. 
El doctor se acercó a mi y comenzó a hablarme. 

- Hola Pau. ¿Cómo estas? Yo soy tu médico. Lo único que te voy a pedir es que no hables, ya que puede hacerte mal. Solo necesitó que me escuches así entendes como es que estas acá. 

Yo solo asentí con mi cabeza y él comenzó a contarme toda la historia. Y como era sabido, estaba acá por culpa de mi papá. Él me había pegado, y me dejó inconsciente, llamaron a la policía, y la ambulancia. Pero él se escapó. Fue Angie la que me acompaño a la clínica. Mi hermana era mi vida, no sé que haría sin ella. 
Me explicó que pasaron unos cuantos días, que mi papá seguía prófugo, y que mi mamá fue la única persona que no se movió ni un segundo de la puerta de la habitación. 

- Ahora te vamos a hacer unos cuantos estudios para verificar que todo este bien. Tu salud y la de tu bebé. ¿Sí? -asentí- Después de eso, te vamos a trasladar a otra habitación, y ahí tu familia va a poder verte. 

Lo escuchaba con atención, no quería perderme de lo que él me decía, todo era importante. 


Pasaron unas cuantas horas de que los estudios seguían, y dentro de unos minutos por fin terminarían. 
Ya en la habitación que me asignaron nueva, estaba sentada, porque realmente ya no podía estar un segundo mas acostada.. Y quería ver a mi familia. 
Por suerte los estudios habían salido todos bien. Mi bebe estaba en buen estado, no le había pasado nada. Y yo simplemente tenía unos moretones, y algunos cortes en la cara. Pero lo mismo de siempre. Lo peor ya había pasado, y realmente, eso me alegraba. Aunque la idea de que mi papa´estaba prófugo de la justicia, no me gustaba mucho. Tenía miedo. 

- ¿Cómo te sentís Pau? 
- Bien, gracias.
- ¿Te duele algo?
- No, un poco la espalda. Pero creo que es por estar mucho tiempo acostada.
- Si, seguramente. 
- ¿Y ahora?
- Ahora tenes que quedarte hasta mañana seguramente, y si todo esta bien ya te podes ir a tu casa.

- Que bueno.
- Igualmente los controles van a seguir. Hay que controlar el embarazo, y como avanza.
- Si, si. obvio.
- Si. 
- ¿Cuándo puedo ver a mi familia?
- Ahora va pasar uno de ellos. 
- ¿Por qué no todos?
- Porque no se puede. Solo uno.
- Ah, esta bien. 
- Bueno, cualquier cosa que necesites yo estoy por acá. Solo llamas y listo.
- Si, muchas gracias doctor. 
- De nada. Y me alegro que ya estes bien.
- Yo también. -sonrió- 

El doctor se retiró de la habitación, y me quedé sola por unos minutos. 
¿Quién iba a entrar ahora? ¿Pedro? ¿Mi hermana? .. No lo sabía, pero cualquiera de ellos me haría bien verlos. Aunque yo solo necesitaba ver a mi mamá. Necesitaba estar con ella, que me abrace, y que me diga que estaba conmigo, a pesar de todo. No sé, sentía como que en este momento era la única persona que podía escucharme, o contenerme. Como siempre, quise que pasara. 

Se abrió la puerta de la habitación. Y si, era ella. Mi mamá, la persona que realmente necesitaba conmigo en este momento. 
Ella se quedó parada en la puerta, y me miró a los ojos. Hice los mismo, solo que los míos estaban llenos de lágrimas, empapados de ellas. No pude evitar llorar en ese momento, a pesar de todo lo que había pasado ella estaba ahí conmigo, en el momento mas difícil para mí. 

- ¡Mamá! 

Fue lo único que me salió decir. No pude pronunciar ninguna palabra mas. Tenía un nudo en la garganta. Mis lágrimas ya caían por mi rostro. 
Ella caminó hacía mí, se paro en frente mío, y antes de hacerlo de miro a los ojos. Abrí mis brazos, y ella simplemente me abrazó. Ese abrazo que siempre necesité, que nunca me dio, que nunca recibí de ella. Ese abrazo que me hacía falta, que siempre me hizo falta. Ese abrazo hoy se dio, hoy fue el día en que mi mamá, realmente me abrazo por primera vez. 

Sus brazos rodeaban mis espalda, y uno de ellos estaba acariciando mi cabello. Mis lágrimas caían, y caían por mi rostro. El cual estaba apoyado en pecho. Necesitaba llorar, desahogarme y abrazarla, todo lo que no había pasado en estos años. Ella lloraba, se escuchaba su llanto. ¿De arrepentimiento? ¿De culpa? No lo sabía, y creo que tampoco me importaba, mi mamá estaba conmigo, y eso era lo importante. 

- Perdón hija. Perdón por no estar todos estos años que me necesitaste, en donde no te di el cariño que merecías, no te cuidé ni una sola vez, te maltraté. Perdón, se que esto no alcanza, no borra todos estos años de error, tras error, pero es lo único que me sale ahora. Es lo único que puedo decirte, que me sale del corazón. Te amo hija, te amo con todo lo que soy. Me arrepiento de no haberte agarrado en mis brazos un día, tiempo atrás y habernos ido de esa casa. Pero estaba cegada, no quería ver la realidad, y te pido perdón. Sos demasiado en mi vida, te amé siempre, y siempre voy a hacerlo. Sos mi hija, mi sangre, sos mi vida entera Paula, no lo parece, pero así es. no te merecías esta vida, a la cual yo te arrastré, en donde lo único que hacías era sufrir, y sufrir. Y necesito que me entiendas, yo sé que es complicado, y sé que va a hacer imposible que me perdones, pero es la verdad, es lo único que pasó siempre. Perdón hija. Perdón. -sus lágrimas caían como agua de una cascada- Te amo Pau. Te amo. -seguía abrazándome, y acariciando mi cabello- 
- Mamá. No te imaginas de cuanto necesitaba este abrazo, de lo importante que sos, de lo indispensable que sos en mi vida, en la vida de una hija. No te imaginas lo horrible que se siente llegar a tu casa y que tu mamá no te saludé, no te hable, no te pregunté como te fue, o al salir no te diga cuidate, o llámame cuando llegues. Son cosas tontas, cosas pequeñas, pero que a mí siempre me hicieron falta, siempre me faltó tu abrazo, tu beso de buenas noches, tu saludo de cumpleaños, tu cariño, tu amor. Me faltó lo mas importante, me faltó el amor de una madre hacia una hija, algo tan simple y sencillo como eso. No sabes lo horrible que era irse a dormir, llorando, y que tu mamá no venga a quedarse con vos, o en las noches de tormenta correr hacía su cama y dormir con ella, simplemente porque tenes miedo. Los golpes de papá dolían, créeme, que demasiado. Pero tu rechazo fue lo que mas dolió durante todos estos años, fue lo peor que me pasó en la vida. No tenerte cerca mío, no poder abrazarte, no hablarte. No te alejes de nuevo por favor. No te vayas, no me dejes otra vez como lo hiciste todo este tiempo, te juro que no podría soportarlo. No tenerte conmigo de nuevo, me haría peor. Necesito tus consejos, esas típicas charlas de madre e hija, que todas tienen, en donde te reís hasta llorar, y a veces, lloras y luego terminas riendo. Necesito tus abrazos, y esos besos de buenas noches, a pesar de que tengas dieciocho años, los necesito. Te necesito a vos ma. Te necesito conmigo, los dos necesitamos, porque ahora vamos a ser dos. Por favor. No te vayas, es lo único que te pido. No me dejes de nuevo. ¿Harías eso por mí? 






Continuara: 

...............................................................................................................................................................

Hoy va por partida doble.. 
Lean el segundo capítulo. :) 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Capitulo 92-


- ¿Qué pasa Pedro? ¿Qué tiene Paula?
- Nada, Laura.
- No me mientas. Entran y sales médicos de la habitación. ¿Qué esta pasando?
- Paula..
- ¿Qué pasa con Paula?
- Se despertó.
- ¿Qué?
- Lo que escuchó. Su hija se despertó.
- ¿En serio?
- Si Laura -dije con lágrimas en mis ojos-
- No puedo creerlo.
- Yo tampoco, esto es muy lindo.
- Demasiado. Necesito verla, tengo que abrazarla, pedirle perdón.
- Tranquila.
- No, no puedo estar tranquila. Espere mucho este momento, y necesito hacerlo ahora.
- Laura, tranquila. Pau se acaba de despertar, hay que dejar que pasen una horas, y luego después usted va a entrar a verla.
- No puedo esperar mas tiempo.
- Laura las cosas no van a cambiar de un día para el otro.
- Lose.
- Entonces lo que menos tiene que hacer es presionarla. Puede hablarle, y pedirle perdón. Pero no la va a perdonar de un día para el otro.
- Eso también lose.
- Entonces tiene que estar tranquila.Y cuando entre a verla no la presione, acuérdese que acaba de salir del coma.
- Si. Tenes razón, no puedo presionarla.
- Exactamente.

Unos minutos mas tare. Luego de haberse producido un silencio entre nosotros. Laura habló.

- ¿Pedro?
- ¿Si?
- Gracias.
- No tiene que agradecerme nada.
- Si, porque siempre estuviste con Pau, en serio.
- Lo hago simplemente porque la amo.
- Y gracias por eso.
- De nada.
- Sos un gran chico, y sé nota que Pau te ama con su vida. Por favor protegela de todo y de todos. ¿Por favor?
- Si, la voy a cuidar mas que a mi vida. A ella y a mi hijo, se lo prometo. No voy a dejar que nadie vuelva a lastimarla. 
- Gracias en serio.
- Basta de verdad. 
- Igual te lo voy a agradecer toda la vida.
- sonreí-

- ¿Y Ángeles? 
- No sé. Salió corriendo, y no volvió.
- Hay que llamarla.
- Si quiere yo la llamo.
- ¿Me harías el favor?
- Si, obvio.
- Gracias.
- De nada. Voy a llamarla y vuelvo.
- Okei.
- ¿Usted se queda acá? 
- Si, yo espero a que el médico salga. 
- Bueno.

Me alejé de allí. Y me dirigí a la puerta de la clínica, para llamar a Angie. Tenía que avisarle que Pau estaba despierta, que estaba bien. 
Marqué el número de Ángeles, y sonó una, dos, tres veces.. No atendió. Volví a marcar, una, dos .. Y atendió a la tercera vez.

- ¿Qué pasa Pedro?
- Eu. No te la agarres conmigo.
- Perdón, pero me duele mucho lo d mi mamá.
- Lose, y lo entiendo. Pero entendela a ella también.
- Lose. ¿Qué pasa?
- Es importante.. ¿Podes volver a la clínica?
- No.

- Ángeles es importante. Pasó algo.
- ¿Qué paso?
- Paula.
- ¿Qué pasó con Paula?
- ¿Podes volver?
- No des mas vueltas ¿Queres? 
- Bueno perdón.
- Perdón. Trato mal a todo el mundo.
- Te entiendo.
- ¿Qué pasa?
- Pau se despertó.

- ¿En serio?
- Si, hace un rato.
- ¿Esta bien? ¿El bebe? ¿Dijo algo?
- Tranquila. No dijo nada. Y no sabemos todavía. Los médicos están con ella.
- Okei. Voy para allá.
- Dale, te esperamos.
- Bueno. 

Corté la comunicación con Angie, 
Y volví a ingresar a la clínica. La mamá de Pau seguía allí sentada esperando a que algún médico le diera un respuesta acerca de la salud de se hija. 

Pasaron unas dos horas mas o menos. 
Angie ya se encontraba con nosotros en la clínica. Había arreglado las cosas con su mamá. Y ahora por suerte estaban bien. 
Seguíamos allí esperando alguna respuesta. Y nada..

Unos minutos después. Sale el médico de Pau y se acerca a nosotros. 

- Buenas tardes.
- Hola doctor.
- ¿Cómo esta Pau?
- Miren, no voy a mentirles.
- ¿Pasó algo?
- No. Al contrario, esta estable, ya le hicieron todo tipo de estudios, solo hay que esperar los resultados, pero por lo poco que ella nos dijo se encontraba bien.
- sonreí- ¿Y mi hijo?
- Bien. Hicimos una ecografia. Y por suerte su hijo esta bien, aunque estamos haciendo estudios para asegurarnos de que no tenga nada.
- Me alegro. 
- ¿Entonces, están los dos bien?
- Si, ambos.
- Muchas gracias doctor. Gracias de verdad.
- No tiene porque agradecerme. Hago mi trabajo, como todos.
- En serio, gracias. Salvó la vida de mi hija. 
- Y de mi hijo. 
- De nada. 

El médico nos dio un parte de la salud de Paula, nos explico cada cosa con detalles. 

- ¿Y cuándo podemos pasar a verla?
- En unos minutos. 
- ¿Por qué no ahora?
- Porque la están trasladando a una habitación común. Y para darle unos minutos a ella, sola.
- Ah bueno.
- Vuelvo en un rato.
- Bueno. 
- Mucha gracias.
- De nada. Permiso.
- Si. 

El médico se fue y nosotros nos quedamos, los tres allí en la sala de espera. 
Esperando a que nos llamen para que pasemos a ver a Paula. Seguramente en este momento le tocaría a la mamá de Pau, Laura ingresar a la sala. Ya que fue la única que todavía no la vio a Pau. Y creo que es una de la que mas se lo merece, mas allá de todo lo que haya hecho, o pasado. 

- Creo que deberías pasar vos Pepe -dijo Angie-
- No.
- Si, sos el novio.
- Pero ella es la mamá.
- ¿Yo voy a pasar?
- Si Laura, se lo merece.
- Yo no merezco eso.
- Pero es su hija, y creo que debería hablar con ella.
- ¿Estas seguro?
- Si, conozco a Pau. Y va a hablar con usted, se lo aseguro.
- Bueno, gracias.

Minutos mas tarde..

- Familia Chaves.
- Si, acá.
- Bueno Paula ya esta acomodada en la nueva habitación. 
- ¿Ya podemos verla?
- Si, ya pueden hacerlo. 
- ¿Podemos pasar todos?
- No, por el momento no. Solo una persona.
- Ella va a pasar -dije señalando a Laura-
- ¿Usted señora?
- Si, yo.
- Bueno venga conmigo.
- Okei. 

- Suerte mamá. 
- Va a estar todo bien, en serio.
- Gracias. 

La mamá de Pau se fue con el médico, mientras que Angie y yo nos quedamos sentados en la sala de espera... 





Continuara: 

.................................................................................................................................................................

lunes, 14 de octubre de 2013

Capitulo 91-


- Hola mi amor. ¿Cómo estas? Sé que es inútil que te pregunte cosas porque sé que no me vas a responder. pero todavía tengo la esperanza de que lo hagas. Te extraño demasiado ¿Sabes? Extraño tus besos, tus abrazos, extraño sentirte.. Poder mirarte a los ojos, y decirte lo mucho que te amo, acariciar tu mejilla. Extraño tu sonrisa, tu risa, ese sonido tan lindo, tan contagioso. Extraño poder pasar tiempo con vos, escucharte, decirte que no estas sola, que yo estoy con vos, siempre voy a estarlo. Necesito que vuelvas, que abras los ojos, que me mires.. Necesito saber que estas bien, que estas acá conmigo, que están acá conmigo, los dos. 
No te das una idea de lo que estar acá, de verte así, como apagada, sin esa chispa que siempre tenes, esa luz que te ilumina. Me parte el alma verte así, saber que parte de lo que te pasó fue mi culpa. Porque no supe protegerte, no te cuidé, no estuve con vos, Si algo te pasa, juro que no podría soportarlo. Me sentiría culpable, de verdad. Puede que no sea así, pero lo siento, y sé que no puedo cambiar lo que pienso. No puedo soportar la idea de que me digan que estas mal, que le paso algo a nuestro hijo, a vos. Creo que no saldría nunca de eso. Pero sé que no te va a pasar nada, que vas a estar bien. Porque sos fuerte, como siempre lo fuiste, y lo seguís siendo. Porque no sé que no te vas a rendir tan fácil, nadie te va a quitar la vida tan rápido. Porque no te lo mereces, porque tenes que cuidar a tu hijo, y formar esa familia que tanto deseas, tenes que cumplir tu sueño de ser bailarina, de que todos te reconozcan, te vean arriba del escenario. No te rindas mi amor, por favor te lo pido. No dejes que te arrebaten la vida, que te la quiten, que te saquen a tu hijo. Por favor. -apreté su mano- ¿Sabes algo? Tu mamá esta ahí afuera desde el día cero, desde el día en que te trajeron acá. No quiere irse, no quiere alejarse de vos, no puede hacerlo. Sé que nunca estuvo a tu lado, por ciertas razones, que cuando llegue el momento ella te las contará, pero ahora esta acá, esta con vos, a tu lado, y eso tenes que tenerlo en cuenta. Siempre. 
No te me vayas, no me dejes Pau. Solo te pido eso, te pido que por favor abras tus ojitos, que me mires. Necesito saber que estas bien, que los dos están bien. Por favor. -una lágrima recorrió mi rostro- Todavía no caigo en la cuenta de que vamos a ser papás, de que estas embarazada. Todo esto es muy raro, de un día para el otro todo cambio, todo lo lindo que vivimos pasó, por así decirlo, a un segundo plano. Pero yo no me olvido de las cosas, no me olvido de lo que pasamos este mes. Y que ahora tenemos a alguien mas, alguien que va a nacer, y que va a traer esa felicidad que nos falta, esa sonrisa que a vos te falta, y que seguramente esa personita que esta dentro tuyo va a hacerte feliz, va a llevarse todo eso dolor que sentís, que llevas con  vos desde hace mucho tiempo. Estoy seguro de que pronto todo se va a acabar, todo lo malo se va a terminar, y vamos a poder vivir felices, juntos, los tres. Sabes que..

La puerta d la habitación se abrió e ingresó el médico..

- Pedro.
- ¿Si?
- Ya tenes que salir.
- Por favor un rato mas.
- No puedo. 
- Solo cinco minutos.
- Cinco minutos. Ni mas, ni menos.
- Gracias. En serio.
- Dale, yo me quedó acá en la puerta. 
- sonreí- De verdad, muchas gracias. 
- Dale. Te dejo hablar con ella.

El médico salió de la habitación, y yo me quedé ahí con Pau. 
No sé porque pero sentía que tenía que quedarme con ella, aunque sea unos minutos mas. No podía irme, necesitaba decirle muchas cosas. Agradecerle por todo. Que me escuche, que se despierte. 

- Podría estar acá con vos todo el día, a toda hora, en todo momento pero no puedo. Como habrás escuchado, porque sé que lo hiciste, confío en que me estas escuchando. El médico dijo que no puedo estar mas acá, que tengo que salir. Pero me dejo unos cinco minutos mas. 
No sé porque, pero tengo la necesidad de agradecerte, de decirte lo mucho que sos en mi vida. De estar acá con vos. Gracias, gracias por cada cosa que hiciste por mí. No sé porque, pero desde el primer día en que te vi supe que algo te pasaba que tu vida no era la de una adolescente normal, y me jure a mi mismo que averiguaría lo que te pasaba. Te prometí que iba a hacerte feliz, y creo, que lo estoy logrando, lo voy a lograr. No me importa por lo que tenga que pasar, para verte feliz, para verte sonreír todos los días de mi vida. Y lo voy a hacer, sin importar nada. Voy a hacerte feliz, a vos y esa vida que llevas dentro tuyo. No voy a dejar que nada les pase, a ninguno de los dos, nunca. Te lo prometo, ahora, y voy a cumplir mi promesa. 
Por favor mi amor, no me dejes. No te vayas. Quédate conmigo, solo te pido que abras los ojos. Que me mires, que me sonrías, necesito ver tu carita. Tu sonrisa. Por favor, te amo tanto Pau. No te imaginas lo que significas en mi vida, lo feliz que me hace tenerte a mi lado. Siempre, no importa lo que pasé voy a estar con vos. Siempre a pesar de todo. Te amo mi amor. Te amo. 

- Pedro.
- Solo un minuto mas.
- No, Pedro. Ya no podes estar acá. 
- Por favor te lo pido.
- Ya es demasiado, te deje mucho tiempo.
- Esta bien.
- Sabes que por mí te dejaría estar todo el tiempo, pero no se puede.
- Lo entiendo.
- Perdón.
- No, esta todo bien. Ya salgo.
- Por favor. 

- Te amo mi amor. Te amo, te voy a venir a visitar todos los días, voy a estar esperándote detrás de la puerta todos los días, no me voy a ir de ahí. Te lo prometo. 

Me acerqué a su mejilla y la besé dulce y tiernamente. Necesitaba sentirla cerca mío. No pude evitarlo, y una lágrima recorrió mi rostro, llegando a su mejilla la cual empapó a los pocos segundos. 

Me alejé de ella, estaba por soltar su mano, cuando siento que aprietan mi mano, me doy vuelta para mirarla, sus ojos seguían cerrados, pero sentía, lo presentía sabía que estaba despierta. 

- ¿Pau? 

No respondió, no me habló.. Pero volvió a apretar mi mano. Volvió a hacerme saber que estaba acá, que había vuelto y estaba despierta. 

- ¿Pero que pasa?
- Paula. Es Paula, esta despierta.

- ¿Qué?
- Si, si. Esta despierta. Me apretó la mano.
- ¿Estas seguro?
- Si, estoy seguro.

- ¿Pau? Soy el médico. ¿Podes volver a mover tu mano? Por favor. Necesitamos saber que estas despierta.

Ella no hizo nada. No movió su mano, no apretó la mía.. Simplemente no lo hizo.

- Solo habrá sido un reflejo.
- No, te juro. Esta despierta, lose. 
- No creo Pedro.
- Si, lo esta. Créeme.
- Ya esta. Tenes que salir.
- Pau. Por favor, volve a mover tu mano. Dale amor. 

Pasaron unos minutos... 

- Dale mi amor. Dale. Por favor. 

Y fue en ese momento, en donde ella movió su mano. Sus dedos. 
Estaba con nosotros, estaba despierta. 
Volví a mirarla a los ojos.. Y ahí estaba, me estaba mirando, me miraba como la última vez, con su sonrisa grabada en su rostro. No pude evitarlo, y las lágrimas recorrieron mi rostro. 
Se había despertado, estaba de nuevo. Acá, conmigo, con nosotros. 

- Pedro necesito llamar a los médicos, quédate con ella. Por favor. 
- Si, claro. 
- Ya vuelvo. 

Me acerqué de nuevo a la camilla, y me senté allí.

- Hola mi amor. 

Ella solo sonrió. Intentó hablar. 

- No. Sh, no hables. Te puede hacer mal. -sonrió- Extrañaba tu sonrisa. Te amo demasiado Pau. Demasiado, no te imaginas lo que fueron estos días sin vos. 

Una lágrimas cayó por su mejilla.

- No mi amor. No llores. 

Ella volvió a apretar mi mano.
En ese momento entraron los médicos, y las enfermeras. 

- Pedro tenes que salir, ahora. 
- No, por favor. Me quiero quedar con ella.
- No podes, es urgente.
- Esta bien. 

- Estoy afuera mi amor. No te voy a dejar sola. Te lo prometo.

Salí d la habitación. Y los médicos se quedaron con ella.. 
Mi preocupación había vuelto a renacer ¿Estaba todo bien? Si, lo estaba. Estoy seguro. 







Continuara: 

..........................................................................................................................................................

Aquí el capítulo de hoy. Perdón por la tardanza. La quiero. 

PD: Dedicado a mi delfín hermosa, tierna, toda linda.. Te quieroooo @PyP_LoveTrue *Nadie tenía que saber eso, pero bueno ya lo puse* GRACIAS, por todo. En serio. Sos una gran persona. :) <3 

domingo, 13 de octubre de 2013

Capitulo 90-


El médico se había acercado a nosotros, para hablar sobre la salud de Paula y como se encontraba ella en estos momentos. La verdad que con su "No voy a mentirle" me asusto. No le podía haber pasado nada a Pau, ella estaba bien acá, estaba cuidada por todos, su salud no puede haber empeorado. ¿Qué es lo que le había pasado?.

Pude suponer que por la cara del medico las cosas no iban bien, y eso me preocupaba y demasiado, si, hoy Pau había tenido un gesto pero solamente eso. ¿Que le pasaba? Tenia miedo, si demasiado. Nunca me perdonaría si le llegara a pasar algo, en serio. 

- ¿Que pasa doctor? 
- ¿Le paso algo a mi hermana? 
- Tranquilas. 
- No puedo estar tranquila, esta hablando de la vida de mi hija. 
- Y de mi hijo. 
- Si, necesitamos saber que esta bien. O al menos que no empeoro, su estado. 
- Bueno, miren. Les hablo a los tres porque son los que están acá. 
- Y siempre vamos a ser nosotros. 
- ¿Que pasa? 
- El estado de Paula, no es el mejor. Sigue igual, no mejora. Pero lo positivo es que no empeora. 
- ¿Y que va a pasar? 
- Estamos haciendo hasta lo imposible para salvarla. En serio, señora. 
- Por favor. 
- Se lo aseguro, su hija va a estar bien. 
- Lose. 
- Ahora va a ser mejor que se vaya a su casa, a descansar y volver a la mañana. 
- No, ni loca. No pienso dejarla sola. 
- Pero no tiene sentido que se quede acá. Están las enfermeras. 
- No me importa, yo me voy a quedar. 
- Muy bien, señora. 
- Disculpe si lo trato de mala manera, entienda por favor. 
- Lose, no es la primera. La entiendo. 
- Se que esta haciendo su trabajo. Perdón. 
- No me pida perdón. Su hija va a estar bien, permiso. 
- Gracias. 

El médico se retiro, y nos quedamos los tres allí, sin respuestas.. Y con mas preguntas. Necesitábamos saber que Pau estaba bien, y que había despertado. Pero sabíamos que eso no pasaría pronto. 
Eran las seis de la madrugada del día siguiente. Pau seguía en el mismo estado, sus síntomas eran los mismos, seguía inconsciente, y eso era lo que mas preocupaba a los médicos, de alguna u otra forma tenían que despertarla, ya no podía estar así, corría peligro su vida y la del bebe.

Al día siguiente. 
Era Sábado por la tarde, nosotros seguíamos allí en la clínica, aunque yo había ido a casa a ducharme, y comer algo. Luego lo hizo Pedro, y ahora le tocaba a mama, que realmente iba a ser una tarea difícil no quería alejarse, en cierto modo, de Pau, quería estar todo el tiempo ahí, a toda hora, no le importaba nada. Solo su hija.

- Ma. Tenes que ir a casa, aunque sea unas horas. Dormir algo. 
- No, no pienso irme. 
- Mama, por favor. 
- No dije. 
- Laura, su hija tiene razón. 
- No Pedro, no me pienso separar de Paula. 
- Va a estar todo bien. 
- No. Basta. 
- Mami, tenes que descansar. 
- No, Ángeles te dije que no. 
- Bueno no me grites. 
- No te grito. 
- Entonces no me trates mal. 
- Estoy mal, entendeme. 
- Todos estamos mal ¿Te pensas que yo estoy bien? No. 
- Esto paso, porque vos le contaste a tu padre. 
- ¿Te crees que no lose? ¡Ya se que es todo mi culpa! 
- No, hija. No quise decir eso. 
- Pero lo hiciste. 
- Perdón, no es tu culpa. En serio. 
- Si que lo es. -grité- ¿Sabes lo horrible que es saber que tu hermana esta ahí por tu culpa? No. No lo entendes, no lo sentís. Esto es horrible, todo fue mi culpa. 
- No hija. 
- Si, lose. Y lo admito. 
- Basta no tiene sentido esto. 
- Claro que no tiene sentido. Si vos ni siquiera sabes cuando es su cumpleaños. 
- ¿Que dijiste? 
- No te ocupaste de ella durante diecisiete años, y pretendes ser la mama fatal en solo días, créeme que Pau no se olvida de lo que vos le hiciste, pudiste haberlo hecho bajo presión, pero sos su mama, su mama. Y eso no se olvida. 
- Esto no tiene nada que ver con lo que esta pasando. 
- Si, si tiene que ver. Porque pretendes que todos te entiendan, te comprendan cuando en realidad la única persona que estuvo con ella siempre fui yo, y nadie mas. Lose, esto es mi culpa y me arrepiento de haberlo hecho. Pero no tiene comparación con lo que vos hiciste. Yo también estoy mal, y creo que peor que vos. No te imaginas lo que ella significa para mi, y si algo le pasa por mi culpa, juro que no me lo perdonaría nunca. -mis lágrimas caían desesperadamente por mi rostro- 
- No te eches la culpa hija, no tiene sentido. 
- No lo entendes. Y nunca vas a entenderlo. Se ve que lo que te acabo de decir no te importo. 
- Si, que me importo. 
- No se nota. Paula necesita que estes con ella, no solo ahora, siempre. Te necesita sos su mama, amala, abrazala, querela, disfrutala porque un día no va a estar mas, o vos no estarás, y es horrible sentir que nunca tuviste a tu mama. 
- ¿Que decís? 
- Que solo ames a tu hija, porque es la persona mas hermosa que puede existir en este mundo. 

Dije las ultimas palabras, y mis lágrimas siguieron cayendo. Pero no pude soportar que me vieran llorar, ahí, donde estaban todos. Salí corriendo, como si tuviera cinco años, pero no tengo veinticinco, y aun así sigo llorando como cualquier nena.

Siempre necesite a mi mama, tanto como Pau. Y creo que ella siempre tuvo una, a mi, su hermana, que tomo el rol de mama en su vida. ¿Pero yo? No tenia a nadie. Lo que nunca importo (o esa creía) estos años lo note ahora. Pero ya no importan, nada importa.. Solo la salud de Pau, y de mi sobrino.


(Cuenta Pedro)

Habían discutido, la mama de pau y Angie. La verdad que no tenia sentido esto, y mucho menos la razón por la cual lo habían hecho. Ni Ángeles tenia la culpa, ni Laura era la única que se sentía mal en este momento. No me metí en esto porque era un problema de ellas, aunque sabia que estaba mal. Angie salio corriendo, intente ferrarla pero no pude, quiza le hacia bien estar un rato sola, y tomas un poco de aire.

El médico volvió a acercarse a nosotros, lo único que esperaba era que no trajera malas noticias, porque de verdad no iba a soportar otra cosa mala de nuevo.

- Bueno, ¿Como andan? 
- Preocupados. 
- ¿Como esta Pau? 
- Bueno, su estado no empeoro. 
- Eso es ¿Positivo? 
- Si, dentro de todo. 
- Bueno, una esperanza todavía nos queda. 
- Paula es fuerte y se va a poner bien. En serio. 
- Si, lose. 
- ¿Y ahora que va a pasar? 
- Ahora hay que esperar a que despierte. 
- ¿Se puede pasar a verla? 
- Si, se puede. Solo una persona. 
- Pedro. Pasa vos. 
- No, Laura. Sos su mama. 
- Vos su novio, y el padre de su hijo. Pasa, yo paso después. 
- ¿Segura? 
- Muy. 
- Muchas gracias. 
- No me agradezcas. Dale. 
- sonreí- Okei. Yo paso. 
- Bueno, adelante Pedro. 
- Gracias.

Entre en la habitación. Verla ahí acostada en la camilla, dormida, inconsciente, y conectada a todos esos cables me partía el alma. No podía verla así. No sabia como reaccionar, no quería llorar, tenia que ser fuerte. Sabia que no me estaba viendo, pero sentía todo, y me escuchaba. De eso estaba seguro.

Me acerque a ella, y me senté en la camilla a su lado. Tome su mano, y por instinto la coloque con la mía sobre su vientre.. Y comencé a hablarle.




Continuara: 

...........................................................................................................................................................

Hola. ¿Cómo andan? Aquí el capítulo de hoy. :) 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Capitulo 89-


Entrar a la habitación, ahí, verla conectada a todos esos cables.. De verdad que me partió el alma. Mi hermanita, mi vida, mi todo estaba en peligro, internada.. Y no solo ella, esa vida que tenia dentro suyo también, esa pequeña vida que llevaba en su vientre, corría el mismo peligro que ella, o tal vez peor. No lo sabia, pero ambos estaban complicados. Y aunque nadie quiera decirmelo, ni admitirlo, todo esto era mi culpa.. Si yo no le hubiese dicho a mi papá a donde estaban ellos esto jamás hubiera pasado. Era la peor persona del mundo, me sentía sola, sin nadie. Ninguno iba a comprender lo que yo sentía, era imposible, definitivamente yo era la única culpable. Y acá están las consecuencias, mi hermana conectada a todos estos malditos cables, que ni siquiera se si de algo sirven. Se que hablarle por ahí no sirve de nada, no le afecta, ni la mejora.. Pero necesito hacerlo, estar con ella, a su lado, pedirle perdón. Esto ni siquiera mejora mi estado de animo pero al menos, creo, que me voy a sentir un poco menos culpable.

Me acerque a la camilla, y me senté en la silla que estaba al lado de esta, pero luego comprendí que seria mejor sentarme al lado de Pau, estar mas cerca de ella. Así que me pare de la silla, y me senté en la cama, con ella. Tome su mano, fuerte, para que ella se diera cuenta de que estaba acá, de que no estaba sola, y que a pesar de todo lo que yo había hecho, jamás iba a abandonarla.

De repente un nudo en la garganta me invadió, no me salían las palabras, no podía hacerlo, hablarle, me era inútil. Saber que todo esto ea por mi culpa me hacía peor. 
De alguna forma tenía que tomar coraje, o ser, de alguna u otra manera, valiente y hablarle. Necesitaba hacerlo, por mi, por ella. Suspiré y comencé a hablarle...

- Bueno.. Mmm, hola hermanita. Seguramente te habrás dado cuenta de quien soy, es obvio. La verdad que se me hace muy difícil estar acá, con vos, al lado mío y hablarte. Es raro, es horrible. No sé como explicarlo. Pero puedo asegurarte que no te gustaría estar en mi lugar, aunque sé, que es mucho peor estar ahí donde estas vos. Y lose, sé que es lo que pasa, lo que pensas de mí, lo que sentía por mí ahora. Sé que pensas que soy una traidora, que te mentí, que te traicioné y te lastimé.. Y créeme que me siento igual a lo que vos pensas, porque es así. La única culpable de que a vos te haya pasado todo esto soy yo, y nadie mas que yo. Sé también que cometí muchos errores y este fue uno de los peores, y lo reconozco, estuve re contra mal en contarle a papá donde estabas vos, y Pedro. Y te pido perdón de corazón -mis lágrimas comenzaron a caer- De verdad, sé que un perdón no alcanza, pero no encuentro otra cosa que decirte en este momento, no sé cuales son las palabras justas para expresarte que estoy arrepentida, que me arrepiento de corazón de lo que hice, que jamás tendría que haberlo hecho. Pero hay cosas que vos no sabes, que nadie sabe, ni vos, ni Pedro, ni mamá.. Jamás, nunca se lo conté a nadie, él me tenía amenazada, siempre lo hizo, siempre me amenazo con vos. Con que iba a matarte -se me hizo un nudo en la garganta- Dijo que si no hacía lo que él decía iba a alejarte de mí para siempre. Y yo no podía soportar eso, no podía permitir que él me aleje de vos, de lo único hermoso que la vida me había dado. Y es por eso que siempre, sí, siempre le conté todo lo que vos hacías, por eso aquella noche cuando él te encontró en la calle con Pedro, por eso aquella vez cuando se enteró que te había quedado en la casa de Pedro, que estabas de novia con él ¿Y por qué? Todo fue por mi culpa. Sufriste el doble, el triple.. No sé cuanto, pero todo, absolutamente todo fue por mi culpa. Y ya ni siquiera puedo mirarte a los ojos y decirte la verdad, sin mentir, que me creas, que confíes en mí. ¿Cómo vuelvo a que eso pase? ¿Cómo hago que vuelvas a confiar en mí? ¿Cuándo siempre le estuve contando tus cosas a otra persona? Confiaste en mí ¿Y yo qué hice? Fui a contarle a otro todo, deje ir esa confianza que vos tenías conmigo, la deje de lado, la desperdicié. Y sinceramente te pido perdón, de corazón. No sé que otra cosa decirte, perdón, perdón. De verdad. Sabes que sos lo mas importante de toda mi vida, y que jamás, nunca, dejaría que nada te pase, no me lo perdonaría y creo que es lo que ahora, en este momento esta pasando. No sé como expresarte lo que siento por vos. Lo que significas en mi vida. No te das una idea de lo que sos. De lo importante -apreté su mano- que sos para mí. Si, cometí muchos errores, y vuelvo a pedirte perdón, pero quiero que sepas, que pase lo que pase, no importa que sea, siempre, pero siempre voy a estar con vos. No me importa nada, ahora, en este momento, ya nada me importa, solo vos, y esa vida ta chiquita que llevas dentro tuyo. -sonreí- Mi sobrino o sobrina, no lose. Estoy feliz con la noticia a pesar de todo esto que esta pasando. Corren peligro, ambos, pero sé que vos sos fuerte, que vas a salir de esta, como hiciste siempre. Y que vamos a ser felices de una vez por todas. Papá, ni nadie va a poder arruinarlo, te lo prometo. Te juro que si pudiera volver el tiempo atrás, y cambiar algo, definitivamente cambiaría esto, esto si lo cambiaría. No me gusta vivirlo, no me gusta verte así, en este estado. Me parte el alma, me hace mal, me debilita. Pero sé que prontito, en pocos días vas a volver a estar con nosotros como siempre, con esa hermosa sonrisa que tenes, con esos ojos que te miran y te hablan, con tus palabras, tus abrazos, tus besos. No te das una idea de lo que te extraño, de lo que daría por que abras los ojos en este momento, y así poder abrazarte. Pero no se puede, lose. Pronto lo voy a hacer, en serio. No voy a dejarte sola nunca mas. No voy a volver a dejar que él me domine, que el me amenace, me diga lo que tengo que hacer. No. Y tampoco voy a dejar que vuelva a lastimarte, que te haga daño, porque no lo mereces. Te amo hermanita, mucho. Nunca te olvides de eso, y a esa personita que tenes dentro tuyo también la amo. Sos lo mas importante que tengo en la vida, nunca te olvides de eso. Jamás. -me acerqué a su mejilla, y la besé- No estas despierta, no podes verme, pero sé que me estas escuchando.. Y por eso te voy a cantar una canción. Mira no siempre me ofrezco para hacerlo, pero hoy ..bueno, es una ocasión especial, digamos. -reí- 

Volví a tomar su mano, fuerte. Para que sintiera que realmente estaba con ella. Y comencé a cantarle una canción. 


"Le he pedido tanto a Dios 
que al final oyó mi voz 
por la noche a más tardar 
yendo juntas a la par.

Cartas de amor en el hall 
se secan con el sol
lejos de la gran ciudad 
ella es mi felicidad 
nada como ir juntas a la par.

Nada como ir juntas a la par 
y caminos desandar
el honor no lo perdí 
es el héroe que hay en mí
nada como ir juntas a la par.

Sé su nombre, sé su edad
y sus gustos en la intimidad
cuando un corazón se entrega 
y el mañana nunca llega
que mas puedo hacer.

Nada como ir juntas a la par
y caminos desandar
el honor no lo perdí 
es el héroe que hay en mí
nada como ir juntos a la par."


Terminé de cantar la canción, e inmediatamente, fue inevitable no apoyar mi cabeza sobre su vientre, y que mis lágrimas comiencen a caer por mi rostro, mojando el mismo. No podía creer lo que estaba pasando, lo que estábamos viviendo. Esto era horrible, realmente quería que todo pase rápido, y poder estar bien y feliz con ella a mi lado. 

No podía levantarme de donde me encontraba, sentía que tenía que estar con ella a pesar de todo. Que no podía irme, no podía salir de allí. Seguía agarrada a su mano. Mis lágrimas seguían cayendo. En un momento siento que me apretan la mano, miré y era la mano de Pau. La miré a ella a los ojos pero seguían cerrados. Seguía inconsciente, pero me estaba escuchando. Sonreí ante ese gesto, quería salir corriendo a contarselo a todo el mundo, pero preferí guardarmelo para mí, quedarme con ese movimiento de su mano, ese apretón de mano. 

- Sabía que me estabas escuchando, lo sabía. Sé que vas a salir de esta hermanita. Yo estoy con vos, siempre. -besé su frente- Te amo nunca te olvides d eso. 

Me levanté de la camilla, y salí de la habitación con una sonrisa en mi rostro. Si, con una sonrisa, era raro, pero cierto. Sentía que me había sacado un peso de encima. 

- ¿Y? -preguntó Pedro-
- Bien.
- ¿Segura?
- Si. Le hablé, y me escuchó. Sé que lo hizo. 
- Viste. Te dije que te iba a hacer bien.
- Si, lose. Gracias.
- No tenes porque agradecerme, lo hago porque quiero que estes bien vos también.
- sonreí- Si, lose. 
- ¿Cómo estas hija? -mamá se acercó a nosotros-
- Bien. 
- ¿Segura? ¿Cómo te fue con Pau?
- Si ma. Bien, le hable lo mas bien. Al principio no podía, no me salían las palabras pero lo hice.
- Me alegra mucho escuchar eso hija.
- sonreí- ¿Ustedes? ¿Pasó algo mas?
- No. Solo vino la policía y quiere que declaremos.
- ¿Declarar?
- Si, por el tema de tu padre. El maltrato, y todo eso.
- Ah.
- No te pongas mal Angie. Lo tenemos que hacer todos.
- ¿Pedro también?
- Si, yo también. Y créeme que tampoco quiero hacerlo.. Pero bueno.
- Esta bien. ¿Cuándo?
- La verdad no sabemos cuando es.
- Suponemos que mañana. O mas tarde.
- ¿Mas tarde? Ya es de madrugada.
- Pero ellos trabajan todo el día.
- Bueno, igual es lo mismo. 
- Si.

Pasaron las horas. Y nosotros seguíamos allí, en la clínica, esperando alguna respuesta. Algún síntoma de Pau, o información de mi papá. Porque lo estaba buscando la policía, para llevarlo preso. Aunque necesitaban nuestro testimonio, y seguramente también querrían el de Paula. 

- ¿Qué pasa que no nos dicen nada? 
- No lose.
- No puedo estar mas así. Necesito saber algo mas de mi hija.
- Tranquila ma. Ya nos van a decir algo.
- Si, Laura. Tranquila.
- No puedo estar tranquila. 
- Tenes que estarlo.
- Necesito hablar con un médico.
- Ya van a venir, en serio.
- Esta bien. 

Unos minutos mas tarde...

- ¿Queres un vaso de agua?
- No. 
- ¿Un café?
- No.
- ¿Algo?
- No quiero nada. Necesito estar con Paula. 
- Tranquila mami. Ya va a venir alguien.
- Si.
- Mira ahí viene el médico.
- Ya era hora.

El médico se acercó a nosotros.

- ¿Cómo esta mi hija?
- No voy a mentirle.
- ¿Qué le pasó?





Continuara: 

............................................................................................................................................................

Y bueno un día tenía que volver. Esto del post-bariloche me duró bastante. Gracias por aguantarme. ;) Besos.