viernes, 18 de octubre de 2013
Capitulo 93-
(Cuenta Paula)
Me sentía rara, no comprendía donde me encontraba, el último recuerdo que rondaba por mi cabeza era el de mi papá pegándome.. Y luego, vi oscuridad y simplemente cerré mis ojos.
Recuerdo haber escuchado la voz de mi hermana, Ángeles, la persona que me traicionó, pero que luego me explicó todo. ¿Mi papá la tenia amenazada? No lo podía creer. No creía que una persona sería capaz de llegar a eso. Tenía que hablar con ella, pedirle perdón por haberla juzgado sin antes haberla escuchado. Aunque creo que no me lo perdonaría, no lo sabia. Solo quería hablar con ella.. ¿Y Pedro? Su voz también había sonado en mi cabeza, y bastante tiempo.. Recuerdo que me hablaba, que me pedía perdón y que no se perdonaría si algo nos pasaba nosotros dos... ¿Dos? Si, dos.. Mi embarazo ¿Cómo estaba mi bebé? ¿Le había pasado algo? ¿Lo había perdido? No entendía absolutamente nada de lo que pasaba... Palabras de Pedro que retumbaban en mi cabeza "Tu mamá esta acá desde el primer día" ¿Realmente lo estuvo? ¿Y por qué no vino a verme? "No se movió en ningún momento" ¿Por qué lo hacía? Ella no me quería, no me escuchaba, nunca lo hizo.. Y creo que no lo haría ahora. Pero a pesar de eso, las palabras de Pepe habían sonado muy reales, y esa verdad, necesitaba ver a mi mamá. A pesar de todo lo que ella había hecho, era mi mamá y la quería demasiado como para no necesitar un abrazo de ella. Si, necesitaba su afecto, sus abrazos, sus besos, sus caricias.. Esas que nunca tuve, y no sé si tendré, pero al menos quería intentarlo. ¿Ella también era víctima de mi papá? Seguramente. Y juro que si esto era cierto, voy hacer hasta lo imposible porque mi papá se pudra dentro de la cárcel. Ni mi mamá, ni mi hermana se merecían esta vida de mierda por mi culpa o por culpa de la lacra de mi papá. Mi hermana no iba a volver a sufrir por culpa de esa mierda de persona, no. Iba a hacer que lo atrapen y lo metan a la cárcel de una vez por todas. Mi vida no iba a terminar destruyéndose a causa de él. No.
Abrí mis ojos, y escuché la voz de Pedro. No quería alejarse de mí, irse de mi lado. Pero los médicos le dijeron que era lo mas conveniente.
El doctor se acercó a mi y comenzó a hablarme.
- Hola Pau. ¿Cómo estas? Yo soy tu médico. Lo único que te voy a pedir es que no hables, ya que puede hacerte mal. Solo necesitó que me escuches así entendes como es que estas acá.
Yo solo asentí con mi cabeza y él comenzó a contarme toda la historia. Y como era sabido, estaba acá por culpa de mi papá. Él me había pegado, y me dejó inconsciente, llamaron a la policía, y la ambulancia. Pero él se escapó. Fue Angie la que me acompaño a la clínica. Mi hermana era mi vida, no sé que haría sin ella.
Me explicó que pasaron unos cuantos días, que mi papá seguía prófugo, y que mi mamá fue la única persona que no se movió ni un segundo de la puerta de la habitación.
- Ahora te vamos a hacer unos cuantos estudios para verificar que todo este bien. Tu salud y la de tu bebé. ¿Sí? -asentí- Después de eso, te vamos a trasladar a otra habitación, y ahí tu familia va a poder verte.
Lo escuchaba con atención, no quería perderme de lo que él me decía, todo era importante.
Pasaron unas cuantas horas de que los estudios seguían, y dentro de unos minutos por fin terminarían.
Ya en la habitación que me asignaron nueva, estaba sentada, porque realmente ya no podía estar un segundo mas acostada.. Y quería ver a mi familia.
Por suerte los estudios habían salido todos bien. Mi bebe estaba en buen estado, no le había pasado nada. Y yo simplemente tenía unos moretones, y algunos cortes en la cara. Pero lo mismo de siempre. Lo peor ya había pasado, y realmente, eso me alegraba. Aunque la idea de que mi papa´estaba prófugo de la justicia, no me gustaba mucho. Tenía miedo.
- ¿Cómo te sentís Pau?
- Bien, gracias.
- ¿Te duele algo?
- No, un poco la espalda. Pero creo que es por estar mucho tiempo acostada.
- Si, seguramente.
- ¿Y ahora?
- Ahora tenes que quedarte hasta mañana seguramente, y si todo esta bien ya te podes ir a tu casa.
- Que bueno.
- Igualmente los controles van a seguir. Hay que controlar el embarazo, y como avanza.
- Si, si. obvio.
- Si.
- ¿Cuándo puedo ver a mi familia?
- Ahora va pasar uno de ellos.
- ¿Por qué no todos?
- Porque no se puede. Solo uno.
- Ah, esta bien.
- Bueno, cualquier cosa que necesites yo estoy por acá. Solo llamas y listo.
- Si, muchas gracias doctor.
- De nada. Y me alegro que ya estes bien.
- Yo también. -sonrió-
El doctor se retiró de la habitación, y me quedé sola por unos minutos.
¿Quién iba a entrar ahora? ¿Pedro? ¿Mi hermana? .. No lo sabía, pero cualquiera de ellos me haría bien verlos. Aunque yo solo necesitaba ver a mi mamá. Necesitaba estar con ella, que me abrace, y que me diga que estaba conmigo, a pesar de todo. No sé, sentía como que en este momento era la única persona que podía escucharme, o contenerme. Como siempre, quise que pasara.
Se abrió la puerta de la habitación. Y si, era ella. Mi mamá, la persona que realmente necesitaba conmigo en este momento.
Ella se quedó parada en la puerta, y me miró a los ojos. Hice los mismo, solo que los míos estaban llenos de lágrimas, empapados de ellas. No pude evitar llorar en ese momento, a pesar de todo lo que había pasado ella estaba ahí conmigo, en el momento mas difícil para mí.
- ¡Mamá!
Fue lo único que me salió decir. No pude pronunciar ninguna palabra mas. Tenía un nudo en la garganta. Mis lágrimas ya caían por mi rostro.
Ella caminó hacía mí, se paro en frente mío, y antes de hacerlo de miro a los ojos. Abrí mis brazos, y ella simplemente me abrazó. Ese abrazo que siempre necesité, que nunca me dio, que nunca recibí de ella. Ese abrazo que me hacía falta, que siempre me hizo falta. Ese abrazo hoy se dio, hoy fue el día en que mi mamá, realmente me abrazo por primera vez.
Sus brazos rodeaban mis espalda, y uno de ellos estaba acariciando mi cabello. Mis lágrimas caían, y caían por mi rostro. El cual estaba apoyado en pecho. Necesitaba llorar, desahogarme y abrazarla, todo lo que no había pasado en estos años. Ella lloraba, se escuchaba su llanto. ¿De arrepentimiento? ¿De culpa? No lo sabía, y creo que tampoco me importaba, mi mamá estaba conmigo, y eso era lo importante.
- Perdón hija. Perdón por no estar todos estos años que me necesitaste, en donde no te di el cariño que merecías, no te cuidé ni una sola vez, te maltraté. Perdón, se que esto no alcanza, no borra todos estos años de error, tras error, pero es lo único que me sale ahora. Es lo único que puedo decirte, que me sale del corazón. Te amo hija, te amo con todo lo que soy. Me arrepiento de no haberte agarrado en mis brazos un día, tiempo atrás y habernos ido de esa casa. Pero estaba cegada, no quería ver la realidad, y te pido perdón. Sos demasiado en mi vida, te amé siempre, y siempre voy a hacerlo. Sos mi hija, mi sangre, sos mi vida entera Paula, no lo parece, pero así es. no te merecías esta vida, a la cual yo te arrastré, en donde lo único que hacías era sufrir, y sufrir. Y necesito que me entiendas, yo sé que es complicado, y sé que va a hacer imposible que me perdones, pero es la verdad, es lo único que pasó siempre. Perdón hija. Perdón. -sus lágrimas caían como agua de una cascada- Te amo Pau. Te amo. -seguía abrazándome, y acariciando mi cabello-
- Mamá. No te imaginas de cuanto necesitaba este abrazo, de lo importante que sos, de lo indispensable que sos en mi vida, en la vida de una hija. No te imaginas lo horrible que se siente llegar a tu casa y que tu mamá no te saludé, no te hable, no te pregunté como te fue, o al salir no te diga cuidate, o llámame cuando llegues. Son cosas tontas, cosas pequeñas, pero que a mí siempre me hicieron falta, siempre me faltó tu abrazo, tu beso de buenas noches, tu saludo de cumpleaños, tu cariño, tu amor. Me faltó lo mas importante, me faltó el amor de una madre hacia una hija, algo tan simple y sencillo como eso. No sabes lo horrible que era irse a dormir, llorando, y que tu mamá no venga a quedarse con vos, o en las noches de tormenta correr hacía su cama y dormir con ella, simplemente porque tenes miedo. Los golpes de papá dolían, créeme, que demasiado. Pero tu rechazo fue lo que mas dolió durante todos estos años, fue lo peor que me pasó en la vida. No tenerte cerca mío, no poder abrazarte, no hablarte. No te alejes de nuevo por favor. No te vayas, no me dejes otra vez como lo hiciste todo este tiempo, te juro que no podría soportarlo. No tenerte conmigo de nuevo, me haría peor. Necesito tus consejos, esas típicas charlas de madre e hija, que todas tienen, en donde te reís hasta llorar, y a veces, lloras y luego terminas riendo. Necesito tus abrazos, y esos besos de buenas noches, a pesar de que tengas dieciocho años, los necesito. Te necesito a vos ma. Te necesito conmigo, los dos necesitamos, porque ahora vamos a ser dos. Por favor. No te vayas, es lo único que te pido. No me dejes de nuevo. ¿Harías eso por mí?
Continuara:
...............................................................................................................................................................
Hoy va por partida doble..
Lean el segundo capítulo. :)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario