Entrar a la habitación, ahí, verla conectada a todos esos cables.. De verdad que me partió el alma. Mi hermanita, mi vida, mi todo estaba en peligro, internada.. Y no solo ella, esa vida que tenia dentro suyo también, esa pequeña vida que llevaba en su vientre, corría el mismo peligro que ella, o tal vez peor. No lo sabia, pero ambos estaban complicados. Y aunque nadie quiera decirmelo, ni admitirlo, todo esto era mi culpa.. Si yo no le hubiese dicho a mi papá a donde estaban ellos esto jamás hubiera pasado. Era la peor persona del mundo, me sentía sola, sin nadie. Ninguno iba a comprender lo que yo sentía, era imposible, definitivamente yo era la única culpable. Y acá están las consecuencias, mi hermana conectada a todos estos malditos cables, que ni siquiera se si de algo sirven. Se que hablarle por ahí no sirve de nada, no le afecta, ni la mejora.. Pero necesito hacerlo, estar con ella, a su lado, pedirle perdón. Esto ni siquiera mejora mi estado de animo pero al menos, creo, que me voy a sentir un poco menos culpable.
Me acerque a la camilla, y me senté en la silla que estaba al lado de esta, pero luego comprendí que seria mejor sentarme al lado de Pau, estar mas cerca de ella. Así que me pare de la silla, y me senté en la cama, con ella. Tome su mano, fuerte, para que ella se diera cuenta de que estaba acá, de que no estaba sola, y que a pesar de todo lo que yo había hecho, jamás iba a abandonarla.
De repente un nudo en la garganta me invadió, no me salían las palabras, no podía hacerlo, hablarle, me era inútil. Saber que todo esto ea por mi culpa me hacía peor.
De alguna forma tenía que tomar coraje, o ser, de alguna u otra manera, valiente y hablarle. Necesitaba hacerlo, por mi, por ella. Suspiré y comencé a hablarle...
- Bueno.. Mmm, hola hermanita. Seguramente te habrás dado cuenta de quien soy, es obvio. La verdad que se me hace muy difícil estar acá, con vos, al lado mío y hablarte. Es raro, es horrible. No sé como explicarlo. Pero puedo asegurarte que no te gustaría estar en mi lugar, aunque sé, que es mucho peor estar ahí donde estas vos. Y lose, sé que es lo que pasa, lo que pensas de mí, lo que sentía por mí ahora. Sé que pensas que soy una traidora, que te mentí, que te traicioné y te lastimé.. Y créeme que me siento igual a lo que vos pensas, porque es así. La única culpable de que a vos te haya pasado todo esto soy yo, y nadie mas que yo. Sé también que cometí muchos errores y este fue uno de los peores, y lo reconozco, estuve re contra mal en contarle a papá donde estabas vos, y Pedro. Y te pido perdón de corazón -mis lágrimas comenzaron a caer- De verdad, sé que un perdón no alcanza, pero no encuentro otra cosa que decirte en este momento, no sé cuales son las palabras justas para expresarte que estoy arrepentida, que me arrepiento de corazón de lo que hice, que jamás tendría que haberlo hecho. Pero hay cosas que vos no sabes, que nadie sabe, ni vos, ni Pedro, ni mamá.. Jamás, nunca se lo conté a nadie, él me tenía amenazada, siempre lo hizo, siempre me amenazo con vos. Con que iba a matarte -se me hizo un nudo en la garganta- Dijo que si no hacía lo que él decía iba a alejarte de mí para siempre. Y yo no podía soportar eso, no podía permitir que él me aleje de vos, de lo único hermoso que la vida me había dado. Y es por eso que siempre, sí, siempre le conté todo lo que vos hacías, por eso aquella noche cuando él te encontró en la calle con Pedro, por eso aquella vez cuando se enteró que te había quedado en la casa de Pedro, que estabas de novia con él ¿Y por qué? Todo fue por mi culpa. Sufriste el doble, el triple.. No sé cuanto, pero todo, absolutamente todo fue por mi culpa. Y ya ni siquiera puedo mirarte a los ojos y decirte la verdad, sin mentir, que me creas, que confíes en mí. ¿Cómo vuelvo a que eso pase? ¿Cómo hago que vuelvas a confiar en mí? ¿Cuándo siempre le estuve contando tus cosas a otra persona? Confiaste en mí ¿Y yo qué hice? Fui a contarle a otro todo, deje ir esa confianza que vos tenías conmigo, la deje de lado, la desperdicié. Y sinceramente te pido perdón, de corazón. No sé que otra cosa decirte, perdón, perdón. De verdad. Sabes que sos lo mas importante de toda mi vida, y que jamás, nunca, dejaría que nada te pase, no me lo perdonaría y creo que es lo que ahora, en este momento esta pasando. No sé como expresarte lo que siento por vos. Lo que significas en mi vida. No te das una idea de lo que sos. De lo importante -apreté su mano- que sos para mí. Si, cometí muchos errores, y vuelvo a pedirte perdón, pero quiero que sepas, que pase lo que pase, no importa que sea, siempre, pero siempre voy a estar con vos. No me importa nada, ahora, en este momento, ya nada me importa, solo vos, y esa vida ta chiquita que llevas dentro tuyo. -sonreí- Mi sobrino o sobrina, no lose. Estoy feliz con la noticia a pesar de todo esto que esta pasando. Corren peligro, ambos, pero sé que vos sos fuerte, que vas a salir de esta, como hiciste siempre. Y que vamos a ser felices de una vez por todas. Papá, ni nadie va a poder arruinarlo, te lo prometo. Te juro que si pudiera volver el tiempo atrás, y cambiar algo, definitivamente cambiaría esto, esto si lo cambiaría. No me gusta vivirlo, no me gusta verte así, en este estado. Me parte el alma, me hace mal, me debilita. Pero sé que prontito, en pocos días vas a volver a estar con nosotros como siempre, con esa hermosa sonrisa que tenes, con esos ojos que te miran y te hablan, con tus palabras, tus abrazos, tus besos. No te das una idea de lo que te extraño, de lo que daría por que abras los ojos en este momento, y así poder abrazarte. Pero no se puede, lose. Pronto lo voy a hacer, en serio. No voy a dejarte sola nunca mas. No voy a volver a dejar que él me domine, que el me amenace, me diga lo que tengo que hacer. No. Y tampoco voy a dejar que vuelva a lastimarte, que te haga daño, porque no lo mereces. Te amo hermanita, mucho. Nunca te olvides de eso, y a esa personita que tenes dentro tuyo también la amo. Sos lo mas importante que tengo en la vida, nunca te olvides de eso. Jamás. -me acerqué a su mejilla, y la besé- No estas despierta, no podes verme, pero sé que me estas escuchando.. Y por eso te voy a cantar una canción. Mira no siempre me ofrezco para hacerlo, pero hoy ..bueno, es una ocasión especial, digamos. -reí-
Volví a tomar su mano, fuerte. Para que sintiera que realmente estaba con ella. Y comencé a cantarle una canción.
"Le he pedido tanto a Dios
Volví a tomar su mano, fuerte. Para que sintiera que realmente estaba con ella. Y comencé a cantarle una canción.
que al final oyó mi voz
por la noche a más tardar
yendo juntas a la par.
Cartas de amor en el hall
Cartas de amor en el hall
se secan con el sol
lejos de la gran ciudad
lejos de la gran ciudad
ella es mi felicidad
nada como ir juntas a la par.
Nada como ir juntas a la par
Nada como ir juntas a la par
y caminos desandar
el honor no lo perdí
el honor no lo perdí
es el héroe que hay en mí
nada como ir juntas a la par.
Sé su nombre, sé su edad
nada como ir juntas a la par.
Sé su nombre, sé su edad
y sus gustos en la intimidad
cuando un corazón se entrega
cuando un corazón se entrega
y el mañana nunca llega
que mas puedo hacer.
Nada como ir juntas a la par
que mas puedo hacer.
Nada como ir juntas a la par
y caminos desandar
el honor no lo perdí
el honor no lo perdí
es el héroe que hay en mí
nada como ir juntos a la par."
nada como ir juntos a la par."
Terminé de cantar la canción, e inmediatamente, fue inevitable no apoyar mi cabeza sobre su vientre, y que mis lágrimas comiencen a caer por mi rostro, mojando el mismo. No podía creer lo que estaba pasando, lo que estábamos viviendo. Esto era horrible, realmente quería que todo pase rápido, y poder estar bien y feliz con ella a mi lado.
No podía levantarme de donde me encontraba, sentía que tenía que estar con ella a pesar de todo. Que no podía irme, no podía salir de allí. Seguía agarrada a su mano. Mis lágrimas seguían cayendo. En un momento siento que me apretan la mano, miré y era la mano de Pau. La miré a ella a los ojos pero seguían cerrados. Seguía inconsciente, pero me estaba escuchando. Sonreí ante ese gesto, quería salir corriendo a contarselo a todo el mundo, pero preferí guardarmelo para mí, quedarme con ese movimiento de su mano, ese apretón de mano.
- Sabía que me estabas escuchando, lo sabía. Sé que vas a salir de esta hermanita. Yo estoy con vos, siempre. -besé su frente- Te amo nunca te olvides d eso.
Me levanté de la camilla, y salí de la habitación con una sonrisa en mi rostro. Si, con una sonrisa, era raro, pero cierto. Sentía que me había sacado un peso de encima.
- ¿Y? -preguntó Pedro-
- Bien.
- ¿Segura?
- Si. Le hablé, y me escuchó. Sé que lo hizo.
- Viste. Te dije que te iba a hacer bien.
- Si, lose. Gracias.
- No tenes porque agradecerme, lo hago porque quiero que estes bien vos también.
- sonreí- Si, lose.
- ¿Cómo estas hija? -mamá se acercó a nosotros-
- Bien.
- ¿Segura? ¿Cómo te fue con Pau?
- Si ma. Bien, le hable lo mas bien. Al principio no podía, no me salían las palabras pero lo hice.
- Me alegra mucho escuchar eso hija.
- sonreí- ¿Ustedes? ¿Pasó algo mas?
- No. Solo vino la policía y quiere que declaremos.
- ¿Declarar?
- Si, por el tema de tu padre. El maltrato, y todo eso.
- Ah.
- No te pongas mal Angie. Lo tenemos que hacer todos.
- ¿Pedro también?
- Si, yo también. Y créeme que tampoco quiero hacerlo.. Pero bueno.
- Esta bien. ¿Cuándo?
- La verdad no sabemos cuando es.
- Suponemos que mañana. O mas tarde.
- ¿Mas tarde? Ya es de madrugada.
- Pero ellos trabajan todo el día.
- Bueno, igual es lo mismo.
- Si.
Pasaron las horas. Y nosotros seguíamos allí, en la clínica, esperando alguna respuesta. Algún síntoma de Pau, o información de mi papá. Porque lo estaba buscando la policía, para llevarlo preso. Aunque necesitaban nuestro testimonio, y seguramente también querrían el de Paula.
- ¿Qué pasa que no nos dicen nada?
- No lose.
- No puedo estar mas así. Necesito saber algo mas de mi hija.
- Tranquila ma. Ya nos van a decir algo.
- Si, Laura. Tranquila.
- No puedo estar tranquila.
- Tenes que estarlo.
- Necesito hablar con un médico.
- Ya van a venir, en serio.
- Esta bien.
Unos minutos mas tarde...
- ¿Queres un vaso de agua?
- No.
- ¿Un café?
- No.
- ¿Algo?
- No quiero nada. Necesito estar con Paula.
- Tranquila mami. Ya va a venir alguien.
- Si.
- Mira ahí viene el médico.
- Ya era hora.
El médico se acercó a nosotros.
- ¿Cómo esta mi hija?
- No voy a mentirle.
- ¿Qué le pasó?
Continuara:
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Y bueno un día tenía que volver. Esto del post-bariloche me duró bastante. Gracias por aguantarme. ;) Besos.
Pero volvee y qedate como antess ee!
ResponderEliminarDecime que en los próximos caps Pau va a despertar y se va a poner bien. Gracias x volver Mica
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