jueves, 26 de diciembre de 2013

Capítulo 2-


La clase había comenzado, ya estaban todas mis alumnas dentro del aula de baile. Comenzamos la clase, como siempre no era complicado trabajar con ellas porque ya eran adolescentes, pero supongo que con las nenas de tres años si, nunca me toco darle clases a ellas, pero seria una linda experiencia.

Las horas pasaron, las clases duraban dos horas, y eran los días Lunes, Miércoles, Viernes y Sábado. Eran agotadoras, pero muy hermosas. Algo imposible de pagar era ver a mis alumnas bailar, verlas hacer lo que aman, con esa pasión y dedicación como yo lo hacia cuando tenia su edad (aunque todavía sigo haciéndolo).

- Bueno hermosas, la clase termino. 
- ¿Ya? 
- ¿Pasaron dos horas? 
- Hagamos algo mas. 
- Si, por favor. 
- No se, eh. No creo. 
- Dele profe - dijeron todas- Por favor. 
- Mmm ¿Que quieren hacer? 
- Estilo libre. 
- Si. 
- Hagamos eso. 
- Bueno, un poco de estilo libre no viene mal. 
- ¡Si! -gritaron-

Comenzó la canción, y se pusieron a bailar el 'estilo libre' como ellas le decían. Era algo que hacíamos de vez en cuando, cuando nos quedaban un par de minutos de la clase. Era divertido. Finalmente la clase termino, y las chicas se fueron. Día agotador, al extremo, además hacia muchísimo calor, y no se podía estar ahí adentro.

Me senté en el suelo del aula, a tomar un poco de agua, y luego me cambie y salí a la calle a esperar a Pedro. Parada en la puerta de la academia, me encontraba. Estaba distraída creo que en lo único que pensaba era en mi hija, nada mas, y en que hoy era su cumpleaños y yo no tenia ni siquiera un maldito teléfono para poder comunicarme con ella.

Pasaron unos cinco minutos, y Pepe llego en su auto. Subí al auto y salude a Pedro.

- Hola mi amor. 
- Hola hermosa -beso mis labios- ¿Como estas? 
- Bien. Bah, que se yo. 
- Basta amor, ya esta. 
- Perdón pero es que no puedo, necesito sabes como esta mi hija. Necesito verla, abrazarla. Algo. 
- me rodeo con sus brazos- Tranquila mi amor. La vamos a encontrar, te lo prometo. 
- Tengo mucho miedo. 
- Sh, mi amor. Basta. 
- Necesito hablar con mi beba, hoy es su cumpleaños. 
- Se que es su cumpleaños, y que queres estar con ella, pero algo lo impide, yo se que la vamos a encontrar. Te lo prometo. 
- Te amo Pedro. Te amo. 
- Te amo princesa, quedate tranquila mi amor, por favor. 
- Si, esta bien. 
- Ahora te llevo a casa, y yo tengo que salir para la empresa, pero a la noche te prometo que miramos una película juntos, abrazados ¿Te parece? 
- Esta bien amor. -sonreí- 
- Sonreíme mas seguido, tu sonrisa es hermosa. 
- Si, pero no puedo sonreír sabiendo lo que pasa. 
- Podes, lose. Solo tenes que intentarlo, me lo prometes. ¿Por favor? 
- Esta bien, te prometo que lo intento. 
- Gracias. 
- sonreí- De nada.

Llegamos a casa, entramos. Y el me dejo en la puerta.

- Vengo en unas horas mi amor. 
- Esta bien lindo. 
- Te amo. 
- Te amo amor. 
- Nos vemos en unas horas. 
- Si, si. Beso. 
- beso mis labios- Chau princesa.

Pepe se fue, y yo ingrese a la casa. Una casa tan grande, tan vacía y tan sola, sin ningún ruido. Me imagino como seria la casa si Luz estuviera acá, todo el tiempo escuchar una vocecita, una risita, un 'mami' a cada rato, era impresionante como se sentía el vacío de ella. Todo seria tan distinto, si estuviera acá. Y hoy cumplía 3 añitos, tres de los cuales solo estuve tres meses, nada mas. Y me siento la peor madre del todo el mundo, no la cuide, no la protegí. Iba a encontrarla, la necesitaba conmigo, acá para poder abrazarla, besarla y decirle lo mucho que la amaba. No pude evitar derramar algunas lágrimas, todo esto me superaba, y me hacia peor.

Me dirigí a mi habitación, y me acosté en la cama, dejando mi celular en la mesita de luz. Cerré mis ojos por un momento, y comencé a pensar en Luz, en como seria su carita ahora, su pelo, su ojitos claros. Pero esa imaginación se esfumó en un segundo, interrumpida por el teléfono de linea, me levante de la cama y lo atendí.

- Hola. -un respiro se escucho de otro lado del tubo- Hola. ¿Quien habla? - volvió a respirar- ¿Sos vos hijo de puta? Contestame, no te escondas detrás de un teléfono. ¡Habla! - grité- - Hola Paulita.

Su voz, volví a escuchar su voz después de tanto tiempo, después de tres años de que no lo veía, no lo escuchaba, no lo miraba. Me producía tanto odio, tanto dolor, que lo único que quería era vengarme de el, recuperar a mi hija y que vuelva a la cárcel de donde había salido. Me senté en la punta de la cama, sin asimilar lo que estaba escuchando.

- ¿Donde tenes a mi hija? ¿Donde esta? Devolvemela, por favor. 
- No Paulita. Ahora ella vive conmigo. 
- Sos una mierda. ¡Una mierda! No puedo creer como viví con vos durante tanto tiempo. 
- La verdad que yo tampoco. ¿Como estas? 
- Decime que no le hiciste nada. Por favor, que esta bien. Necesito hablar con ella, solo unos minutos. Por favor. 
- No. Solo llamaba para decirte que no la busques, no tiene sentido. 
- No me podes pedir eso, no. 
- Si, si puedo. O sino.. 
- No, basta. Esta bien, no la busco. Pero dejame hablar con ella. 
- ¡No! Adiós Paulita, hasta siempre. 
- No, espera. Por favor. Sabes que día es hoy, y por eso llamaste justo hoy. Necesito hablar con ella, yo se que sabe quien soy, porque seguramente vos se lo dijiste, por favor. No lo hagas por mi, hacelo por Luz, si la queres aunque sea un poquito, por favor. 
- No se. 
- Por favor Carlos. Solo necesito escuchar su voz. Se que ella habla, lose. 
- Esta bien. Solo para que le digas feliz cumpleaños, nada mas. 
- Esta bien.

Mi corazón empezó a latir super rápido, demasiado. Sentía que se me iba a salir en cualquier momento. Mi cuerpo temblaba, mis lágrimas estaban a punto de escaparse de mis ojos. No lo podía creer, iba a hablar con mi hija, con mi nena, con mi Luz. Después de tanto tiempo, de no escucharlo, no sentirla. Pensar que cuando me la arrebato de las manos, no hablaba, no caminaba, y ahora mi nena hablaba, caminaba y hasta seguramente iba al jardín. Me partía el corazón saber que no estuve para su primer día allí, pero sabia que pronto todo iba a cambiar.

- Solo unos minutos, Paula. Nada mas. - Si, si esta bien.

El grito su nombre 'Luz', pude escucharlo del otro lado del teléfono. '¿Que abuelo?', la voz de mi hija, de mi nena, la estaba escuchando por primera vez. Mis ojos se llenaron de lágrimas al instante. 'Vení hermosa. Tu mami quiere hablar con vos'. '¿Mi mama?', 'Si', 'Si, yo quiero hablar con ella ¿Volvió del viaje?', 'No, pero te llamo para saludarte por tu cumpleaños', 'Bueno'.

- Hola mami. 
Mi corazón se partió en mil pedazos, mis lágrimas cayeron una detrás de otra, sin poder parar. Mi cuerpo temblaba, mi respiración se aceleró. Estaba hablando por primera vez con mi Luz, no lo podía creer.

- Hola hermosa. Hola mi amor. 
- Hola mami. ¿Cuando volves? Te extraño. 
- ahogue el llanto- No se princesa, es un viaje muy largo. 
- Pero yo quiero estar con vos. 
- Yo también mi amor, todo el tiempo. 
- El abuelo me dijo que tenías que trabajar mucho. 
- Si, por eso princesa. 
- Bueno. 
- Feliz cumple mi reina. 
- Gracias mami. 
- Te amo mucho, mucho. ¿Lo sabes no? 
- Si. Yo también te amo mucho mami. 
- Te prometo que vamos a estar juntitas de nuevo, muy pronto. 
- Bueno, esta bien. ¿Y papi? 
- Papa esta trabajando. 
- Yo quería hablar con el. ¿El también esta de viaje? 
- Si, conmigo. Pero ya vamos a volver, te lo prometo. 
- Bueno mami. El abuelo me dice que ya tenes que irte. 
- Si, pero te prometo que vamos a hablar muy pronto. ¿Si? 
- Si mami, esta bien. 
- Chau princesa. 
- Chau mami. Te amo mucho. 
- mi llanto era cada vez peor- Te -suspire- Te amo reinita. Mama te promete que ya vamos a estar juntitas las dos. 
- Si. Chau mami. 

Y la comunicación finalizo. Mi llanto era desgarrador, estaba tan lejos de mi hija la necesitaba conmigo, acá. Todavía no lo podía creer, se la había llevado. Grité, y rebolee un almohada, desarme toda la cama, y me tire al piso llorando, deseando que todo esto termine, que esto no pase mas.

La puerta de la habitación se abrió, e ingreso mi mama en ella. Corrió hacia mi, y se arrodillo a mi lado y me rodeo con sus brazos.

- ¿Que te pasa hija? ¿Que paso? ¿Por que estas así? 
- Me llamo, el me llamo. 
- ¿Quien? 
- Carlos me llamo, y hable con Luz. -dije llorando- 
- ¿Que? 
- Eso. Hable con mi hija mami, hable con Luz.

Y me apoye en su pecho, llorando, mientras ella me acariciaba el cabello.



Continuara:

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Hola, yo sé que me aman, ah (?) Chau, las quiero. 

Chicas no es que no paso la nove porque no quiero, o no sé, lo que pasa es que me olvidé la lista, pero a las que se la pasaba ya están anotadas. Mañana ya se las vuelvo a pasar de nuevo. :) 

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