domingo, 1 de septiembre de 2013

Capitulo 80-


Un mes después. 

Un mes ya había pasado, de aquellas primeras semanas, en donde habíamos decidido quedarnos unos cuantos días mas, que finalmente se convirtieron en un mes. No entendía como el tiempo había pasado tan rápido, pero lo hizo, y ya era hora de que volvamos. Hora de volver a casa, y de volver a la realidad. Porque aunque no quisiera, esto que estaba viviendo no era la realidad, era un sueño, que se asemejaba a la realidad, y que jamás iba a ser realidad. Tenia que entender que muy pronto todo esto terminaría, y mi vida volvería a ser la misma de siempre.

Ya hacia unos cuantos días que venia sintiendome mal, que no estaba del todo bien. Me dolía mucho la cabeza. Mis mareos eran mas seguidos, y hasta hubo momentos en donde las nauseas aparecieron en mi. No lo entendía, había días que no podía comer nada, que solo tomaba agua, porque todo, absolutamente todo me caia mal, y no entendía el porque. Pero seguramente lo averiguaria en estos días. Mi cabeza estallaba, y no tenia ganas de nada, estaba cansada, me sentía así. Sabia que en estos días volveríamos a casa, y por esa misma razón no quería decirle a Pedro que me sentía mal, que me sentía cansada.

Era Viernes, y el Domingo volveríamos a Buenos Aires, a nuestra casa, y creo, sin temor a equivocarme, que las cosas serian diferentes, demasiado diferentes. Me encontraba sentada en la cama, de la habitación, tratando de analizar las cosas. De pensar y relacionar lo que pasaba a mi me pasaba, con esto. Con lo que había pasado con Pedro, con lo que habíamos hecho. Mi mente empezó a maquinar, empezó a tener millones de preguntas, millones de conflictos, de dudas.. Sin ninguna respuesta. El miedo comenzó a apoderarse de mi, comenzó a hacerme mas chiquita, a que tuviera terror a lo que pudiera pasar. ¿Que pasaría? No lo sabia, tenia que hablar con Pedro, contarle lo que me estaba pasando, y porque me sentía así como estaba.

Él se encontraba en la cocina. Preparando la merienda, para ambos, que luego traería a la habitación, ya que me sentía mal y no tenia demasiada fuerzas, para caminar, creo que ni siquiera podía moverme. Pasaron unos cuantos minutos y Pepe entro en el cuarto, con una bandeja en su mano.

- A ver, a ver.. ¿A donde esta mi enfermucha? 
- reí- Tonto, que me siento mal. 
- Perdón. ¿Estas un poquito mejor? 
- Eso creo. 
- Bueno, traje la merienda ¿Merendamos? 
- Si.

Él se sentó a mi lado, y apoyo la bandeja en la cama. Se acerco a mi, y beso mi frente.

- No me gusta verte mal. 
- Sinceramente no se porque me siento así. 
- Tenes que ir al médico. 
- Ya lose. Pero no quiero ir ahora, y acá menos. 
- ¿Por que no? No cuesta nada. 
- No. No quiero arruinar las vacaciones. 
- No las vas a arruinar, al contrario. 
- Si, Pepe. Y no quiero. 
- No Pau. Al contrario, va a ser mejor. Porque si sabemos lo que te pasa, vamos a disfrutar un poco mas. 
- De verdad Pepe. No tengo ganas. 
- Esta bien amor. 
- No te enojes. Simplemente que no quiero. 
- No me enojo amor, esta bien. Cuando llegamos a casa vamos. 
- Gracias. 
- Sh. No me agradezcas. 
- sonreí- Te amo. 
- Te amo princesa. 
- Merendemos mejor. 
- Si, dale. Quiero saber como me salio esto. 
- Seguro esta riquisimo. 
- Eso espero. 
- sonreí- Seguro.

Agarre una tostada y la unté con mermelada de ciruela, realmente amaba ese sabor. Mordí un pedazo, y lo tragué, al segundo pedazo ya no pude. Comenzó a darme arcadas, no podía volver a tragar otro, ni siquiera mirarlo, nada. Sentía como esas ganas de vomitar aumentaban. Me levanté de la cama, corrí al baño. Cerré la puerta, y seguramente se abran dado cuenta de lo que sucedió.

Unos minutos después. Pepe golpeo la puerta del baño. Claramente iba a hacerlo, seguro estaba preocupado por mi, y con motivo.

- Pau ¿Estas bien? 
- Si Pepe. 
- ¿Segura? 
- Si, ya salgo.

Me lave la boca, y sali del baño. Él estaba sentado en la cama, y cuando me vio salir, corrió hacia mi, y se paro en mi frente. Yo me apoye en su pecho y rodee su espalda con mis brazos. Él me abrazó. Tenia que decirle lo que pasaba, lo que sentía, y porque (eso creía) me sentía así.

- ¿Que te pasa amor? 
- Creo que estoy embarazada. - mi cabeza seguía apoyada sobre su pecho- 
- ¿Qué? 
- Eso. -lo mire a los ojos- Estoy embarazada. 
- ¿Como que estas embarazada? 
- Si Pepe. Estos síntomas que tengo son los típicos de cuando estas embarazada. 
- No. No puede ser. 
- Si, puede ser. 
- Hay que hacer un test. 
- Si. 
- ¿Queres que vaya a comprar uno? 
- Si. Necesito sacarme la duda, aunque creo que ya se lo que pasa. 
- Tranquila. Ya vuelvo. 
- Si. Te espero acá.

Pepe agarro su campera, y se la puso. Salio de la cabaña, y se dirigió a la farmacia, a comprar un test de embarazo.

Yo me senté en la cama. Me encontraba mirando por la ventana. Y mis lágrimas comenzaron a caer, lentamente por mis ojos, mojando así mis mejillas. No podía estar pasando esto. Yo no podía quedar embarazada, no era el momento. Si, tenia ganas de ser mamá, de tener un hijo, pero no era el momento, no me sentía lista. Y mucho menos cuando me encontraba viviendo en la casa de mis padres, y él estaba cerca. En el momento en que le dije a Pepe que podía estar embarazada, noté su miedo, tal cual al que yo sentía, al que corría por mi. Ninguno de los dos estaba listo, para ser padres.

Pasaron unos cuantos minutos y Pepe volvió de la farmacia, y en su mano trajo el evatest. Sinceramente, mi miedo comenzó a acrecentarse, sentía como mis manos sudaban, y como mi corazón comenzaba a latir a mil por segundo.

- Acá esta Pau. 
- Gracias. 
- Tranquila. 
- Tengo mucho miedo. 
- No va a pasar nada. 
- ¿Y si estoy embarazada? ¿Que va a pasar conmigo? ¿Con vos? 
- Si estas embarazada, yo estoy con vos. Yo siempre voy a estar con vos, no pienso dejarte sola. 
- mis lágrimas volvieron a salir- ¿Como le digo esto a mi papá? 
- Tranquila mi amor. Yo voy a estar con vos. 
- Se va a enojar, y no quiero que me pegue de nuevo.
- No mi amor. Yo voy a estar ahí para que eso no pase. 
- Tengo mucho miedo. 
- Tranquila Pau. Aparte todavía no sabemos si estas embarazada. 
- Lo estoy, te lo aseguro. 
- Bueno, hace el test. Y vemos. 
- Si. Ya vuelvo. 

Agarre el test, me levanté de la cama, y me dirigí al baño. Una vez allí con mis manos temblorosas, abrí la cajita, y comencé a leer lo que debía hacer.

Salí del baño, y Pepe seguía en la misma posición.

- ¿Y? ¿Que decía el palito? 
- reí- El test amor. 
- Bueno eso. 
- Todavía no se. Hay que esperar unos minutos. 
- Ah bueno. 
- ¿Y mientras? 
- No se. Yo tengo miedo. 
- Veni.

Me acerque a su lado, y me sente junto a él. Me rodeó con sus brazos, y beso mi cabeza.

- Tranquila mi amor, yo estoy con vos. 
- Gracias. 
- No va a pasar nada malo. 
- Nada es malo. Pero.. 
- Pero nada amor. Si estas embarazada, es la mejor noticia que podrían darme. 
- ¿De verdad? 
- Si, mi amor. 
- Pero ¿Que va a pasar conmigo? 
- Nada. No voy a dejarte sola ni un minuto. 
- Te amo demasiado. 
- Te amo princesa. 
- Gracias por esto. 
- No me agradezcas. 
- Si, tengo que hacerlo. 
- No, basta. Sh.. 
- Te amo. - beso mi mejilla- Sos mi vida entera Pau. 
- sonreí- No te imaginas cuanto me hace feliz tenerte en mi vida. 
- Y vos a mi también.

Pasaron unos minutos. Y yo quería saber si ya estaba. Quería saber los resultados, quería enterarme, de lo que había pasado, de si estaba embarazada o no.

- ¿Ya estarán? 
- No se Pau. No tengo idea. 
- Supongo que si. 
- Entonces anda a fijarte. 
- Si, tenes razón.

Me levante de la cama, y fui al baño. Cuando sali de allí, mis ojos estaban empapados en lágrimas. Él me miro a los ojos. Y me preguntó.

- ¿Y? ¿Que salió amor?




Continuara:

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Capitulo de hoy, chan.. ¿Qué dira el test? :O .. 
Buenas Noches. 

2 comentarios:

  1. Espero que de positivo pero me angustia saber lo que puede llegar a hacer el hdp del padre.

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  2. NOOO! no puede estar embarazada!!! no qiero q lo pierda!!!

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