Mi corazón comenzó a latir a mil por segundo, no entendía como él estaba acá, como nos había encontrado, como nos había venido a buscar..va me había venido a buscar a mi. Porque en realidad lo único que había venido a hacer era venir a buscarme a mi. Y solo a mi. No quería que a Pedro le haga nada, no quería que lo lastime, que me lo saque de mi vida. Y mucho menos quería que me quite a mi bebe, que me lo arranque de mi vientre, que me lo sacara sin siquiera poder ver su carita. No iba a permitir que se lo lleve así como así porque era mi hijo, era mi familia, era mi vida y jamás iba a permitir que le hicieran nada. Ni él ni nadie. Estaba segura, al menos en este momento, lo que quería para mi vida, y que me sigan pegando definitivamente no era.
- Hola Paulita.
- ¿Que queres?
- Nunca un ¿Como andas?
- ¿Que mierda queres?
- Vine a buscarte.
- Yo no pienso irme.
- Vos te venis conmigo.
- Ella dijo que no iba a ir..
- Vos te callas pendejo.
- Usted no es quien para callarme.
- ¿Queres ver quien soy? - se acerco a Pedro y lo 'pecheo'-
- Basta. -grité- Basta papá.
- ¿Queres que salga lastimado?
- No.
- Entonces vos te venis conmigo, y vos pendejo te quedas acá quietito.
- Si, quiero.
- ¿Que dijiste?
- Lo que escucho.
- me pare frente a Pepe- Ei. Ei, mírame. -tome su cara entre mis manos- Amor, basta. Es peor.
- ¡Nos vamos pendeja!
- Al menos déjame que me despida de él.
- Cinco minutos.
- Okei.
Dijé. Tomé de la mano a Pedro y lo llevé hacia la habitación, allí cerré la puerta, y apoyé mi espalda contra esta.
No podía creer lo que estaba pasando, lo que sucedía. Tenia mucho miedo, en serio. No quería que nada le pasara, ni a Pedro, ni a mi hijo.
- Ei. Amor mírame.
Dijé. Tomé de la mano a Pedro y lo llevé hacia la habitación, allí cerré la puerta, y apoyé mi espalda contra esta.
No podía creer lo que estaba pasando, lo que sucedía. Tenia mucho miedo, en serio. No quería que nada le pasara, ni a Pedro, ni a mi hijo.
- Ei. Amor mírame.
- No, Pau. No. No podes irte.
- Pedro. Escuchame.
- No. Por favor.
- Tranquilo, no me va a pasar nada.
- No quiero que te lleve.
- Lo va a hacer igual.
- ¿Y si te pega? No, Pau. No voy a permitirlo.
- No me va a hacer nada.
- ¿Como estas tan segura?
- Porque lose.
- No, Pau. Tengo miedo.
- Ei. -tomé su rostro entre mis manos- Mi amor. Tranquilizate.
- No Pau.
- Amor. Gordo. Por favor.
- No quiero que te lastime. Que las lastime - colocó su mano sobre mi vientre- No quiero perderlas, y volver a sentirme culpable.
- puse mi mano sobre la suya- No nos va a pasar nada.
- ¿Como estas tan segura?
- Porque no voy a dejar que me haga nada. Porque no voy a permitir que lo lastime, que me lo saque. No.
- ¿Y si eso pasa?
- No va a pasar.
- No quiero perderte.
- Sh.. Basta, no me vas a perder.
- No quiero volver a sentirme culpable, volver a sufrir como ya lo hice.
- Basta mi amor. Basta, no va a pasar nada.
- Te amo mucho.
- Te amo mi amor, mucho.
- Las voy a cuidar siempre, no voy a permitir que nada les pase.
Unimos nuestros labios, para besarnos, y sentirnos por ¿Ultima vez? No, no iba a ser la ultima, solo nos depediamos por un tiempo. Rozamos nuestros labios, y en ese momento se escucho un grito...
- ¡Dale pendeja! Porque te voy a ir a buscar.
Nos separamos por impulso, y él volvió a colocar su mano sobre mi vientre.
- Me tengo que ir.
Unimos nuestros labios, para besarnos, y sentirnos por ¿Ultima vez? No, no iba a ser la ultima, solo nos depediamos por un tiempo. Rozamos nuestros labios, y en ese momento se escucho un grito...
- ¡Dale pendeja! Porque te voy a ir a buscar.
Nos separamos por impulso, y él volvió a colocar su mano sobre mi vientre.
- Me tengo que ir.
- No, por favor. No te vayas.
- Si, mi amor tengo que hacerlo.
- Quedate conmigo.
- Perdón.
- Te amo mucho. Las amo mucho. Te prometo que nos vamos a ver pronto.
- No te despidas, nos vamos a ver mañana. Te lo prometo. - se agachó y besó mi vientre- Papá te ama. Nunca te olvides de eso.
- me agaché y besé su cabeza- Basta mi amor. Por favor. - no pude contener mis lágrimas, las cuales ya salían de mis ojos-
- No llores hermosa. Yo....
- Paula la puta que te pario. ¡Me cansaste pendeja!
- Chau. Mi amor.
- Paula la puta que te pario. ¡Me cansaste pendeja!
- Chau. Mi amor.
- No, por favor. No quiero que vuelva a pegarte.
- Ame las vacaciones que vivimos.
- Por favor.
- Te amo.
- Te amo bonita.
Besó mis labios por ultima vez, y salí de la habitación, con mio valija en mano. Note como él no salio de allí, simplemente la puerta se cerró. Y yo me dirigí a la cocina.
- Al fin hija de puta.
Besó mis labios por ultima vez, y salí de la habitación, con mio valija en mano. Note como él no salio de allí, simplemente la puerta se cerró. Y yo me dirigí a la cocina.
- Al fin hija de puta.
- ¿No puedo despedirme? ¡Te odio!
- Dale. Camina.
- Camino si se me canta.
- Dale, pendeja de mierda.
- ¿Por que haces esto? ¿Por que no me dejas ser feliz?
- ¡Camina te dije!
- Te odio. Siempre voy a odiarte.
- Morite.
Me dijo y salimos de la cabaña. Nos dirigimos al auto. Abrí la puerta del mismo, e iba a subir, pero su grito me detuvo.
- ¡No! No, no te la vas a llevar. No. - Pedro.
Bajé del auto, y corrí hacia él. Lo abracé, lo besé, lo sentí. No podía alejarme de él.
- Te amo. Te amo.
Me dijo y salimos de la cabaña. Nos dirigimos al auto. Abrí la puerta del mismo, e iba a subir, pero su grito me detuvo.
- ¡No! No, no te la vas a llevar. No. - Pedro.
Bajé del auto, y corrí hacia él. Lo abracé, lo besé, lo sentí. No podía alejarme de él.
- Te amo. Te amo.
- No te vayas, por favor.
- ¡Paula al auto, ya!
- ¡Espera! ¿No te das cuenta que me ama? ¿No lo ves?
- Apurate.
- Mi amor. Te amo, te amo. Nunca te olvides de eso. Siempre voy a estar con vos, siempre. Las voy a cuidar mas que a mi vida, te lo prometo.
- Te amo, voy a esperarte. Voy a estar ahí esperando a que llegues.
- Voy a ir a buscarte. Te lo prometo.
- Te amo hermosa. Las amo. - susurró- Nunca las voy a abandonar.
- Te amo mi amor.
- Dale, pendeja. - me tomó del brazo y me llevó al auto-
- ¡Aaaah!
- Dale, dale.
- Te amo.
- Siempre juntos. Te lo prometo.
Subí al auto, y mi papá arrancó de una manera desaforada. Miré hacia atrás y vi que Pedro comenzó a correr el auto, pero fue inútil. Gire mi cabeza, y fue inevitable no llorar, mis lágrimas caían y caían por mi rostro, no pude contenerlas.
Me había separado de mi novio. Espero, aunque no iba a dejar que lo haga, que también me separe de mi hijo. No iba a permitirlo.
Me acurruque en el asiento de atrás, apoyé mi cabeza sobre la ventanilla, y deje que mis lágrimas invadieran mi rostro. Con mi mano apoyada sobre mi vientre .. Susurré 'Mamá te va a cuidar. Te lo prometo'.
Subí al auto, y mi papá arrancó de una manera desaforada. Miré hacia atrás y vi que Pedro comenzó a correr el auto, pero fue inútil. Gire mi cabeza, y fue inevitable no llorar, mis lágrimas caían y caían por mi rostro, no pude contenerlas.
Me había separado de mi novio. Espero, aunque no iba a dejar que lo haga, que también me separe de mi hijo. No iba a permitirlo.
Me acurruque en el asiento de atrás, apoyé mi cabeza sobre la ventanilla, y deje que mis lágrimas invadieran mi rostro. Con mi mano apoyada sobre mi vientre .. Susurré 'Mamá te va a cuidar. Te lo prometo'.
Continuara:
.............................................................................................................................................................
Aquí el capítulo de hoy. Espero que les guste. Gracias por leer. Las quiero. Besos.
Me da miedo que les haga algo. X favor que no les haga nada
ResponderEliminarShorooo posta ! Q no lo pierda xq voi a sufrir ja!muyy buenoooo mikaaa.. ah hoy no hablamos t extrañeee jajja wemmm m fuiii besos♡
ResponderEliminar