Otro día de rutina, otro día en donde tenia que sonreír, fingiendo que nada pasaba, que todo estaba bien, otro día en donde me daba cuenta que perdía mas momentos con mi hija, otro día en donde solo tenia que bailar, y bailar para despejar mi mente.
Abrí mis ojos, y tenia a mi lado al hombre mas hermoso que vi en mi vida, al que me hizo ver la vida de otra manera, el que me contiene desde que tengo 17 años y esta ahí para mi, a pesar de todo. Sin importar nada. Lo amo, y no voy a dejarlo marchar nunca. Le sonreí a los ojos, y el hizo lo mismo.
- Buen día princesa.
- Buen día mi amor.
- ¿Como dormiste?
- Genial. ¿Y vos?
- Y con vos es imposible dormir mal.
- sonreí- Sos tan lindo.
- Vos sos linda.
- ¿Que hora es?
- Las siete y media.
- Bueno es un poco temprano. ¿Vos vas a trabajas hoy?
- Si. Pero te dejo a vos, y después tengo que hacer algunas cosas.
- ¿Que cosas?
- Algo. No tiene importancia.
- ¿Seguro?
- Si, no te hagas problema.
- Bueno. - me levante de la cama- Me voy a duchar, tengo demasiado calor.
- ¿Puedo ir con vos?
- ¡No, Pedro! Si venis conmigo voy a tardar mucho.
- Bueno, como quiera señorita.
- Otro día.
- Esta bien.
- ¿Me das un beso?
- Si, de buenos días.
Beso mis labios. Y luego de eso, me dirigí al baño a ducharme. Comenzaban los días de calor, y hoy era uno de esos días.
Salí del baño, me cambie y como siempre la vestimenta era para bailar. Calzas, musculosa (ahora que hacia calor) y zapatillas de baile. Simple. Baje a desayunar, y Pepe ya había servido el desayuno, y estaba esperándome.
- Ay, pero lindo novio tengo. Me prepara el desayuno y todo.
- ¿Cuando no lo hice?
- Eso no puedo discutirlo. - bese sus labios-
- Ah, bueno mejor. Decías algo y ya te peleaba.
- No paso. - rio- Mejor así.
Las risas estaban, las sonrisas también...pero siempre faltaba algo para la 'felicidad' completa.
- ¿Que te pasa?
Las risas estaban, las sonrisas también...pero siempre faltaba algo para la 'felicidad' completa.
- ¿Que te pasa?
- Nada. No importa.
- Contame, dale.
- Es que no me pasa nada amor. De verdad.
- ¿Segura? -pregunto intrigado-
- Si. No te preocupes.
- Bueno, esta bien.
- Hoy va a venir Angie con Valentino a la tarde.
- Que bueno. Hace bastante no venían.
- Si, tenes razón.
- Ajam.
- ¿A la tarde venis amor?
- No creo hoy tengo bastantes cosas atrasadas para hacer.
- Que raro con cosas atrasadas.
- Muy ¿No?
- Demasiado. - reí-
- ¿Vamos?
- Dale vamos que se me hace tarde.
Tome el ultimo sorbo de cafe, agarre mi bolso, Pepe sus cosas y salimos. Subimos al auto, y emprendimos viaje a la academia. Hoy tendría una clase movida. Había que ensayar para el festival de fin de año, aunque ya lo veníamos haciendo hace meses.
Llegamos a la academia, saludé a Pepe quien me dejo en la puerta y baje del auto.
Entré y me dirigí a la dirección, todavía era un poco temprano, y mis alumnas no habían llegado.
- Buen día.
- Buena día Pau. -respondió la directora de la academia-
- Hola Nilda ¿Cómo esta?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien gracias.
- Viniste un poco temprano hoy.
- Si, es que mi novio tenía bastante trabajo.
- Ah bueno. ¿Cómo anda él?
- Bien, igual que yo.
- Tranquila, seguro todo se va solucionar rápido.
- Es lo único que espero.
- Si, vas a ver que pronto todo pasa.
Me quede un rato hablando con la directora de la academia, hasta que se hizo la hora de ir a la clase. Me levanté del asiento y fui al aula.
Ingresé al aula, y mis alumnas ya habían ingresado.
- Buen día chicas.
- Buen día profe. -dijeron todas-
- ¿Listas para seguir ensayando para el festival?
- Si.
- Bueno, mejor. Porque tenemos que hacer muchas cosas.
Ellas dejaron sus cosas y yo me coloqué mis zapatillas de baile.
Como en todas las academias había un espejo en el cual nos mirábamos para bailar. Comencé a marcarle los pasos, y ellas comenzaron a seguirlos rápidamente, algunos eran nuevos, otros ya practicados.
Pasaron unos cuantos minutos, media hora mas o menos. Mis chicas aprendieron toda la coreografía, entonces decidí que era momento de que bailarán solas.
- Bueno, muy bien chicas. Ahora la van a hacer solas.
- No profe.
- Si, la saben.
- Ufa.
- Parecen nenas de cinco años. -rieron- Vamos, quiero verlas bailar.
Puse la música. Y ellas comenzaron a bailar. Mirarlas era lo mas hermoso que había visto en mi vida. Amaban lo que hacían y lo demostraban.
De repente comenzaron a caerme algunas lágrimas, no entendía porque pero estaba llorando. Y lo mas probable era porque si mi hija estuviera conmigo estaría en otro salón de esta academia ensayando para el festival de fin de año, como ellas. Y eso era lo que mas me partía el alma, darme cuenta de que ella no iba a tener la misma formación academica que yo. Y si un poco conocía a mi hija, y si salió igual a mí amaría hacer esto, pero la vida no lo quiso así. Lo que daría porque este acá, ensayando y conmigo.
Sequé mis lágrimas, mis alumnas terminaron de bailar y las aplaudí.
- Muy bien. ¿Vieron que podían?
Y una imagen vino a mi cabeza, mi hija bailando, y yo diciendole la misma frase, con el mismo sentimiento y aplaudiendola de pie. Ojalá eso alguna vez ocurra.
Continuara:
.................................................................................................................................................................
Dos capítulos por hoy. Gracias por leer. Besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario