sábado, 25 de enero de 2014
Capítulo 7.-
- Tranquila mi vida.
- No. Ya no puedo mas, no puedo estar tranquila. No se donde esta mi hija, si esta bien, si esta mal, si necesita un abrazo, un abrigo, un mimo, la leche, comida, no lo se. Y eso me pone peor. Necesito verla, abrazarla, decirle que la amo, que soy su mama, que me perdone. Algo, no se.
- Basta mi amor. Calmate hija, estando así no llegas a ningún lado.
- Pero ya no puedo mas.
- Si, que podes. Sos fuerte, lo se. Vas a poder.
- Siento que cada día que pasa, es un paso mas lejos de ella.
- No, eso no es así.
- ¿Y entonces como es?
- Cada día que pasa, es un día mas cerca de ella.
- Tengo miedo de perderla para siempre.
- No, la vas a perder. Esta segura de eso.
- A esta altura no puedo estar segura de nada.
- Si. Esta segura de que tu hija te ama, te ama porque sos su mama, porque a pesar de que no la hayas criado, ella sabe que la amas, y te esta esperando.
- Cuando me vea, me va a odiar. Lo se.
- No hija. No. Ella esta esperando ese abrazo tuyo, ese te amo, ese mimo, ese beso de las buenas noches, porque vos si lo vas a hacer.
- No lo voy a poder hacer nunca.
- Si, Paula. Si.
- Nunca voy a llegar a ser una mama como ella se merece.
- Lo vas a ser. Porque yo se que vos sos capaz de eso. Se que podes lograrlo, no cometas el mismo error que yo. Cambia tu historia de vida, hace que valga la pena vivir. Demostrale a tu hija que la amas, que esta con ella a pesar de la distancia, que siempre vas a estar sin importar que pase, demostraselo. Yo se que vos podes.
- Tengo miedo de que no me quiera.
- Ella te va a querer como si te hubiese visto estos tres años de su vida.
- Ayudame a que no me odie.
- No te odia. Nunca te va a odiar, grabate eso en la cabeza hija.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo.
- Te amo mama.
- Te amo mucho hija mia, mucho. Y siempre estoy para vos, siempre.
- Lo se, y te amo por eso.
- ¿Me queres ayudar a cocinar?
- Mmm, bueno.
- Dale -sonrió- Cambiame esa carita.
- sonreí - Va a ser un poco difícil, pero voy a intentarlo.
- Te amo mi princesa, a pesar de que ahora tengas 22 años, siempre vas a ser mi princesa.
- rei- Te amo mami.
Nos quedamos allí las dos, cocinando como las típicas relaciones de madre e hija, que todas tienen.
No puedo decir que mi mama estuvo siempre conmigo, desde que era chica porque la verdad que no es así, y acepto la realidad y lo que fue mi pasado, porque lo vivi y aun lo tengo presente, pero se que a partir de ahora ella va a estar conmigo a pesar de todo, no importa la distancia, ni el momento, ni lugar. Mi mama es la persona que mas amo en este mundo, y por la que daría todo, a pesar de lo que vivimos. No puedo el pasado, no puedo cambiar mi historia de vida, pero si puedo cambiar la de mi hija, la de mi Luz, demostrarle que la vida tiene ese lado 'lindo' que todos dicen. Porque a pesar de lo malo, siempre un luz en el camino aparece y cambia toda la historia.
Quiero cambiar mi vida, la de Pedro, la de Luz, no quiero volver a repetir la historia, ninguno lo merece.
Ninguno es digno de sufrir lo que yo pase, por eso, no voy a cometer el mismo error que ellos cometieron conmigo, no lo voy a hacer. Mi hija va a tener a su mama, a su papa, a su abuela como todos los nenes lo tienen, va a vivir una infancia feliz, rodeada de amiguitos del jardín, llena de baile y música (porque cuando este conmigo, va a estar baile) va a sonreír, y también va a llorar porque no todo en la vida es oro, va caerse de la bicicleta como toda nena, pero ahí voy a estar para levantarla y decirle que ya paso. Va a estar su papa para obligarla a hacerse de un club de futbol, y ahí aparece la abuela para contradecirlo. Va a tener, no se, si esa típica vida que todos los nenes tienen, pero si una familia con la cual pelear, sonreír, enojarse y hasta festejar. Porque así son las familias.
Prometo cumplirlo, no va a pasar lo mismo que yo, definitivamente no. La voy a encontrar, y la voy a criar como siempre quise. Lo juro.
.....
Paso la hora, cenamos con Ana y mama. Y luego me dirigí a mi cuarto a acostarme.
Pedro no había llegado, y mi preocupación aumentaba, no entiendo porque no podía avisarme que iba a llegar un poco mas tarde, lo entiendo es trabajo, pero no había necesidad.
Eran la una de la madrugada y Pedro no llegaba, llame a su celular pero no atendía, una, dos, tres veces y nada. No podía dormir, no sabiendo que mi marido estaba por ahí afuera haciendo quien sabe que cosa.
Paso la hora, y paso..
Hasta que por fin mi celular sonó, era un numero desconocido no me importo, así que atendí igual.
Continuara:
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