Lo mire a los ojos, y luego mire el test. Volvi a mirarlo a los ojos. Con estos aún llenos de lágrimas.
- ¿Y amor?
- Estoy embarazada.
- ¿Que? -dijo con una sonrisa en su rostro-
- Eso. Que vamos a tener un hijo.
- No lo puedo creer.
- Yo tampoco.
Se acerco hasta mi, y yo lo rodee con mis brazos. Él acariciaba mi cabello con dulzura, mientras mis lágrimas caían y caían sin parar, y mojaban su remera.
No podía creer lo que estaba pasando, lo que estábamos viviendo, los dos, juntos. Porque al fin y al cabo, Pedro era el papá de mi hijo. Sonaba raro decir "El papá de mi hijo", muy. Pero era lindo. Mi vida, desde el momento en que Pedro apareció en ella, todo comenzó a ser raro y lindo a la vez. Y todavía no entendía el motivo.
Continuaba abrazandolo, no podía soltarlo, sentía como si él fuera la única persona que podía hacerme sentir bien, la única que me brindaba esa protección que yo necesitaba.
- Tranquila mi amor. No llores.
Se acerco hasta mi, y yo lo rodee con mis brazos. Él acariciaba mi cabello con dulzura, mientras mis lágrimas caían y caían sin parar, y mojaban su remera.
No podía creer lo que estaba pasando, lo que estábamos viviendo, los dos, juntos. Porque al fin y al cabo, Pedro era el papá de mi hijo. Sonaba raro decir "El papá de mi hijo", muy. Pero era lindo. Mi vida, desde el momento en que Pedro apareció en ella, todo comenzó a ser raro y lindo a la vez. Y todavía no entendía el motivo.
Continuaba abrazandolo, no podía soltarlo, sentía como si él fuera la única persona que podía hacerme sentir bien, la única que me brindaba esa protección que yo necesitaba.
- Tranquila mi amor. No llores.
- No puedo, no llorar.
- No va a pasar nada.
- No lloro por eso.
- ¿Y entonces? ¿Por que?
- Lloro de felicidad. No puedo creer esto que esta pasando.
- ¿En serio?
- Si mi amor.
- No lo puedo creer.
- Te juro que estoy feliz. Pero tengo mucho miedo.
- No va a pasar nada.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo.
- Te amo.
- Te amo mas.
Lo mire a los ojos, y besé sus labios. Nos unimos en un beso, un beso que para mi fue eterno, un beso en el que sentía que solo lo que me rodeaba era felicidad, era amor y tranquilidad. Pero una parte de mi, sentía todo ese miedo, todo eso que podía pasar, que seguramente pasaría. No quería pensarlo, pero era inevitable no hacerlo. Era raro si no lo pensaba, raro si solo mi cabeza estaba metida al cien por ciento en la parte feliz, de esto que se llama vida.
Pedro el papá de mi primer hijo (o hija) era algo muy lindo, algo muy raro, algo que lo único que generaba en mi era una sonrisa. Sentía que en medio de toda esta oscuridad, que todo esto que pasaba, y del mundo horrible en el que vivía, una LUZ, comenzaba a aparecer en el camino, en la vida. Reí, de tan solo pensar en las cosas que haría con mi hijo, con Pedro, los tres juntos en familia.
- ¿De que te reís amor?
- No lose.
- ¿Como que no sabes?
- No se, es raro.
- Todo es raro.
- Y mas estando juntos.
- Lose, siempre lo supe.
- Vas a ser mamá mi amor. -me miró a los ojos-
- Y vos papá.
- sonrió- Es la mejor noticia que escuche en toda mi vida-
- Yo también. No puedo creerlo.
- Yo tampoco.
- ¿Y ahora como seguimos con esto?
- No, lose. Tenes que ir al médico.
- Si, pero no ahora. Lo haré cuando vayamos a casa.
- Si, creo que es mejor.
- Lose.
- ¿De cuanto estas? O crees.
- De un mes, mas o menos. De unas cuatro, o cinco semanas.
- Desde el día, en que nosotros..
- Si, desde ahí.
- O sea ¿Que..?
- Que nuestro hijo, lo creamos acá -reí y sentí como mis mejillas se tornaron de un color rojizo-
- rió- Te pusiste colorada.
- Obvio Pedro, esto me da mucha vergüenza.
- Lose.
- Bueno, entonces no lo preguntes.
- Perdón, es que solo me salio.
- Si, claro.
- Sos tan linda.
- sonreí- Vos sos lindo.
- Eso no se discute. Y mucho menos ahora.
- Como diga señor, Alfonso.
- Vas a ser la mejor mamá del mundo.
- Vos el mejor papá.
- Te amo tanto preciosa.
- Yo te amo mas.
- Eso, creo que tampoco se discute.
- Al menos dejame ganar en algo.
- Ah no señorita.
- ¿Señorita mamá?
- Mi señorita mamá.
- sonreí- Gracias por darme el mejor regalo de todos.
- Gracias a vos por regalarmelo a mi.
- Te amo Pedro Alfonso.
- Te amo Paula Chaves. Las amo.
Volvi a sonreír y uní mis labios con los suyos una vez mas. Continuamos besándonos. Muchas veces lo dije, sus besos eran el sabor mas rico de todos. Era como si lo único que hubiera probado en mi vida, hubieran sido sus besos.
Pedro era esa persona que con tan solo una palabra, una frase, o un beso podía hacerme sonreír, podía alegrar mi día entero. Hacerme pasar el mejor día de todos, o simplemente el mejor momento. No vivíamos juntos, no estábamos tan cerca uno del otro. Pero estaba segura que a pesar de eso. Él siempre estaría conmigo, como yo lo estaría con él. En el momento en que comencé a confiar en Pedro, y a contarle cada cosa que me pasaba, cada cosas mala, o cosa buena que me sucedía, y él siempre me apoyo, y jamás me juzgo, fue ahí en donde me di cuenta que sus palabras si tenían sentido, que sus promesas si iba a cumplirlas, y que nunca me dejaría sola, pase lo que pase.
- Te amo mi amor.
- Te amo bonita. Aunque...
- ¿Aunque que..?
- Aunque ahora es por dos.
- sonreí- ¿Y como seria eso?
- Las amo. Las amo con toda mi vida. Nunca voy a dejarlas solas, jamás. Nadie nunca nos va a poder separar.
- ¿Las? -reí- ¿Afirmas que es una nena?
- ¿Por que no hacerlo?
- Y no se.. Por ahí es nene.
- No creo. No soy mujer, y no tengo ese instinto de madre.. Pero te aseguro que es nena.
- Bueno, ya lo veremos señor Alfonso.
- Te lo aseguro.
- Bueno, como digas.
- rió- Sos tan hermosa cuando me peleas.
- ¿Muy?
- Demasiado.
- Te amo. Creo que te lo voy a decir muchas veces.
- Ya lo comprendí.
- reí- Te amo mucho futuro papá.
- Y yo te amo a vos futura mamá.
Estuvimos por unos cuantos minutos mas así. Mimosos, y besándonos.
La verdad que ya había perdido noción de la hora, pero era de noche, seguramente, porque afuera ya había oscurecido. Miré mi reloj, y me di cuenta de que eran las ocho y media de la noche.
Nos encontrábamos acostados en la cama, como lo habíamos hecho durante todo el día. Me encontraba apoyada en su pecho, con mi mano sobre su torso, y él estaba acostado a mi lado, apoyando su mano en mi vientre (algo que comenzaba a amar).. Ninguno hablaba, lo único que hacíamos era estar juntos, y nada mas.
Estábamos en silencio, cuando escuchamos que alguien llamó a la puerta. Era demasiado raro, porque nadie venía a vernos, o visitarnos, ni siquiera sabían que estábamos.
- Voy a ver quien es.
- Bueno amor.
- Ya vuelvo.
- ¿Vos esperabas a alguien?
- No. Me parece raro.
- A mi también.
Volvieron a golpear la puerta. Y Pepe se levantó a abrir.
Se comenzaron a escuchar gritos... Gritos de hombre, y la voz de Pedro.. ¿Pero quién era? Todavía no había reconocido su voz, y tampoco tenía porque hacerlo.
- Si, yo sé que ella esta acá. ¿Dónde?
- Le dije que no esta. Ahora váyase.
- No me voy nada. ¡Paula! ¿Dónde carajo estas?
- No esta le estoy diciendo. ¡Andate!
- A mi no me gritas pendejo.
- Le grito todo lo que se me canta.
- Correte. O te pego.
- Dale pegame. No te tengo miedo.
- Okei.
- ¡No! Basta.
- ¡Ai Paulita! ¿Cómo estas? Tanto tiempo.
- ¿Qué queres?
- Nos vamos a casa ¡Ya!
Continuara:
...............................................................................................................................................................
Todo es felicidad.. No señoritas, mañana subo el otro capítulo. Adiós.
Dedicado a la geniaaaa de mi amiga, Mica @Soloosoiimica Te quierooooooo. Aqui el capítulo que te prometí.
Dedicado a la geniaaaa de mi amiga, Mica @Soloosoiimica Te quierooooooo. Aqui el capítulo que te prometí.
Decime que no le va a hacer nada x favorrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!! Cuándo me vas a dedicar un cap genia???? Pero uno de amor, no de golpes please
ResponderEliminar