Los jueces ya habían decidido quienes estaban elegidas y quienes quedaban afuera de la competencia. Solo tenían que comunicarlo.
Uno de ellos tomó la palabra y comenzó a hablar...
"Bueno chicas, en general todas estuvieron bien. Pero algunas mejores que otras. Eso lo saben ustedes, tanto como nosotros. Este año, admitimos que fue mucho mas complicado elegir entre ustedes. Todas mejoraron su baile, y su técnica. Las elegidas de una cantidad de veinte, es decir, ustedes, van a ser nueve chicas. A medida que las nombramos dan un paso al frente y nosotros les diremos nuestra opinión sobre su baile, y si están elegidas o no"
Sus palabras habían sido, como un puñal en el pecho. ¿Solo nueve chicas de veinte? Una locura. Muy pocas. Pero bueno, eran lo que ellos habían elegido, y no se podía cambiar.
Nombraron a la primera chica, dio un paso al frente. Quedó en la competencia. La segunda chica, también había quedado. La tercera, ya no. Y así siguió la lista. Hasta que me nombraron.
- Paula Chaves. -di un paso al frente- Bueno Paula. Tenemos varias cosas para decirte. La primera es que notamos tu cambio en la técnica, desde el año anterior a este. Fue un gran avance. Pero todavía tenes que mejorarla. -asentí con mi cabeza- También la música elegida fue muy correcta, el ritmo de la melodía, y como hacías cada paso de baile. Se nota que ama la danza, y que tus sentimientos los expresas haciendo esto. Con respecto a la competencia creemos que todavía no estas preparada para competir -mis lágrimas amenazaban con salir- Pero.. tu performance de hoy fue excelente. Nos encantó a los seis, y con el cambio que hiciste desde el año pasado a este, creemos en ti y por eso estas dentro de la competencia.
- mis lágrimas corrían por mi rostro- Gracias, muchas gracia. En serio, sus palabras fueron muy hermosas para mí.
- Nada que agradecer Paula. Podes bajar, y te esperamos en los entrenamientos.
Sonreí y bajé del escenario. Abracé a Carla. Ella me sonrió, y me felicitó por lo que había pasado. Luego corrí hacía Pedro, y me lancé a sus brazos. No lo podía creer, seguía llorando. Y estaba dentro de la competencia, después de intentar e intentar durante tantos años, al fin, todo cambió y voy a competir. Si me da un poco de miedo, pero iba a lograrlo. Iba a ser fuerte. Y demostrar lo que sabía.
- Felicitaciones hermosa.
- Gracias mi amor. No lo puedo creer te juro.
- Sabía que lo ibas a lograr. Sos toda una bailarina.
- sonreí- Confiaste en mí, desde siempre.
- Siempre voy a confiar en vos.
- Sos tan lindo -besé sus labios- Gracias, de nuevo.
- Shh.. Basta de agradecerme.
- lo abracé- Sos tanto mí. No te das una idea.
- Vos lo sos todo para mí.
- Te amo mucho. Mucho.
- Yo te amo mucho mas bonita.
- Voy a competir -dije con una sonrisa- No lo puedo creer.
- rió- Si mi amor. Vas a competir, y vas a ganar.
- Bueno..No se si tanto como ganar, pero estoy feliz con el solo hecho de poder competir.
- Pongo todas mis fichas en vos. Estoy seguro de que vas a ganar.
- sonreí- Si vos lo decís.
- Si, yo lo digo.
- reí- Gracias por estar acá conmigo. Era muy importante para mí. En serio.
- Nunca voy a dejarte sola. Y mucho menos ahora.
- Te amo.
- Te amo mucho mas. -volvió a besar mis labios-
Me encontraba llegando a mí casa. Con una sonrisa en mi rostro, algo que jamás había ocurrido. Pero si era cierto. La felicidad que sentía era plena, me habían elegido para competir, y no solo eso. Habían alagado mi performance con un excelente. Llegué a mi casa. Entré. No se escuchaban ruidos. Por ende mi hermana no estaba en la casa. Y mi mamá seguramente se encontraba en su trabajo. Eran las ocho de la noche, cuando ya me encontraba en mi habitación, bañada y haciendo tarea del colegio. En un momento siento que la puerta de esta se abre y entra mi papá. Raro entrando él sin gritos y decidido a golpearme. Pero bueno, se podía esperar cualquier cosa de él.
- Permiso ¿Puedo pasar?
Cerré mis ojos. Intentando no pensar en esto. Ni en lo que él estaba haciendo. Me repugnaba. Me daba asco. Hasta me causaba nauseas. Mi papá me estaba manoseando. No lo podia creer a mí, a su propia hija.
Sentí un pinchazo en mi brazo. Abrí mis ojos y él me había inyectado algo. ¿Me había drogado? Si. De repente comencé a ver todo borroso. Intenté pararme, pero no pude. Lo que sea que fuese que me había inyectado, ya había hecho efecto.
- ¿Qué me pusiste?
- Tranquila no pasa nada.
- Déjame. Basta. Por favor.
- Sh. Esto va a ser rápido.
- Por favor.
Le supliqué pero no funcionó. Intenté volver a pararme, pero no podía. Ni siquiera podía moverme, estaba paralizada de pies a cabeza. Él me agarró en brazos y e acostó sobre la cama. Mis ojos ya se encontraban empapados en lágrimas, las cuales caían y caían sin detenerse, mojando así mi rostro, mi cuello, hasta incluso las sábanas. Quice mover la cabeza, pero fue inútil. Gritar tampoco podía, mi labios estaban duros. Solo pude mover mis ojos, y noté como él estaba desabrochando su cinturón.
A los pocos segundos, sentí su peso sobre mí. Mis lágrimas continuaban cayendo. No podía detenerlas, aunque quisiera. “Tranquila, no va a pasar nada“ dijo. Quice gritar pero ya no podía. Miré su cara. Y veía el placer y el gozo que sentía al hacer esto. Pero también se notaba en sus ojos el odio que yo le producía, que le causaba en lo mas profundo de su ser.
“Solo son unos minutos, pasan rápido“ ...Y sentí como se introdujo en mí. Ahogué un grito, quería moverme, sacarlo de encima mío pero no podía “Sh.. Ya termino“ dijo y mis lágrimas caían desaforadamente por mi rostro. Sentía como se movía dento mío. Como disfrutaba de esto. Mi propio papá. ¿Me había drogado? Si. Y ahora me estaba violando. Mi papá estaba teniendo sexo conmigo.
Unos cuantos minutos después, pude sentir como salía de mí. Se levantó de la cama, se acomodó sus pantalones y sonrió, a modo de triunfo. Se acercó a mí y me hablo “Llegas a contar algo sobre esto, y tu noviecito se muere“ besó mi frente, yo corrí mi cara, se rió y salió de la habitación como si nada hubiese pasado.
Horas después, muchas horas pasaron. Seguro ellos ya estarían en viaje, yendo a sus vacaciones. Como si nada hubiera pasado.
Estaba en la ducha, bañandome, dejando que el agua me moje, y así poder tranquilizarme un poco. Pero fue inútil. Mis pensamientos solo se centraban en una cosa, en lo que había pasado. Mi papá me había violado. Cuando creía que nada mas podría llegar a hacerme, me violó. Mis ojos ya lloraban por si solos. Se encontraban hinchados y rojizos de tanto llorar.
¿Por qué me había hecho esto? ¿No le alcanzaba con pegarme? ¿Insultarme? ¿O maltratarme? ¿También tenía que ser víctima sexual? No podía creerlo. Mi papá. El hombre que me dio la vida. Que me trajo al mundo. Hoy era mi enemigo. Era la persona mas mierda que había conocido en toda mi puta vida. No lo entendía ¿Por qué hacía esto conmigo? ¿Por qué me hacía sufrir? No le había hecho nada. Absolutamente nada, para que él me hiciera una cosa así. Y lo peor de todo era que me había amenazado. Iba a matar a Pedro si le contaba a alguien lo que había hecho. ¿Iba a vivir toda mi vida así? ¿Cómo no contarlo? ¿Arriesgar la vida de Pedro? ¿Por esto? No. Jamás. Su vida era mas (demasiado) importante que la mía, y no iba a dejar que nada le pase por mi culpa. Tenía que cuidar a Pedro. Y si para eso tenía que ocultar esto. Entonces lo haría.
Salí del baño. Y me senté en el borde de la cama. Agarré mi celular y miré la hora, eran la una y media de la madrugada. No sabía porque Pero no había llamado, ni mandado un mensaje ¿Le había pasado algo? No. Nada. No le había pasado nada. ¡Basta! Dejé la toalla sobre una silla, abrí las sábanas de mi cama. Y me acosté. Intenté dormirme, pero fue inútil tenía su cara grabada en mi mente. Esa cara de placer, pero a la vez de odio. No lo podía creer. Nuevamente mis ojos se llenaron de lágrimas, era como una catarata. Caían de ellos agua, sin parar. Una lágrima tras otra.
Cerré mis ojos para intentar dormir. Pero no podía. Sus ojos. Su rostro. Cada movimiento. Cada palabra de él. Todo se me venía a la mente. Y no podía dejar de llorar. Era inútil. Hoy por mas que quisiera o que lo necesitara, no iba a dormir. Ya lo había decidido.
- Permiso ¿Puedo pasar?
- ¿Desde cuándo pedís permiso para pasar?
- Dale, no me trates mal.
- ¿Cómo vos me tratas esta bien?
- No. Y me di cuenta de eso. -dijo cerrando la puerta-
- ¿Después de diecisiete años? Era hora. Igual un poco tarde ¿No te parece?
- Mejor tarde que nunca, dicen ¿O no? -rió-
- ¿Qué carajo queres?
- ¡Eeii! Esa boca.
- Bue.. Mira quien habla.
- Dale -se sentó a mi lado- Vine para hablar con vos.
- ¿Hablar? ¿Nosotros? ¿Estas en pedo?
- Paula. Dale, quiero empezar de nuevo. Retomar la relación.
- ¿Empezar de nuevo? ¿Después de todo lo que me hiciste? Vos estas loco.
- No Pau. De verdad. Quiero que retomemos la relación. Que nos llevemos bien.
- No. Andate.
- Dale. Por favor. -posó su mano en mi rodilla- Comencemos de nuevo.
- No quiero. No me jodas. Y no me toques -dije quitando su mano-
- Estoy arrepentido. Sinceramente.
- No te creo una mierda. Las personas no cambian de un día para el otro.
- Yo si. ¿Intentamos llevarnos bien?
- No se. No te creo.
- Dale hija. Todo va a estar bien.
- No se..
- Por favor.
- Esta bien ¿Sin golpes?
- Sin golpes. De verdad. - sonreí-
- Bueno.
- volvió a posar su mano en mi rodilla- Sos muy bonita. Nunca te había prestado atención.
- sonreí- ¿Era eso nada mas?
- En serio sos hermosa.
- Andate. Por favor.
- su mano comenzó a subir por mi muslo- Me encantas.
- ¿Qué? ¡Basta! No me toques. Andate.
- No. Esto va a ser muy rápido.
- Y yo que te creí. Andate. No me toques.
- su mano pasó de mi pierna a mi cuello- Sos linda como tu mamá.
Cerré mis ojos. Intentando no pensar en esto. Ni en lo que él estaba haciendo. Me repugnaba. Me daba asco. Hasta me causaba nauseas. Mi papá me estaba manoseando. No lo podia creer a mí, a su propia hija.
Sentí un pinchazo en mi brazo. Abrí mis ojos y él me había inyectado algo. ¿Me había drogado? Si. De repente comencé a ver todo borroso. Intenté pararme, pero no pude. Lo que sea que fuese que me había inyectado, ya había hecho efecto.
- ¿Qué me pusiste?
- Tranquila no pasa nada.
- Déjame. Basta. Por favor.
- Sh. Esto va a ser rápido.
- Por favor.
Le supliqué pero no funcionó. Intenté volver a pararme, pero no podía. Ni siquiera podía moverme, estaba paralizada de pies a cabeza. Él me agarró en brazos y e acostó sobre la cama. Mis ojos ya se encontraban empapados en lágrimas, las cuales caían y caían sin detenerse, mojando así mi rostro, mi cuello, hasta incluso las sábanas. Quice mover la cabeza, pero fue inútil. Gritar tampoco podía, mi labios estaban duros. Solo pude mover mis ojos, y noté como él estaba desabrochando su cinturón.
A los pocos segundos, sentí su peso sobre mí. Mis lágrimas continuaban cayendo. No podía detenerlas, aunque quisiera. “Tranquila, no va a pasar nada“ dijo. Quice gritar pero ya no podía. Miré su cara. Y veía el placer y el gozo que sentía al hacer esto. Pero también se notaba en sus ojos el odio que yo le producía, que le causaba en lo mas profundo de su ser.
“Solo son unos minutos, pasan rápido“ ...Y sentí como se introdujo en mí. Ahogué un grito, quería moverme, sacarlo de encima mío pero no podía “Sh.. Ya termino“ dijo y mis lágrimas caían desaforadamente por mi rostro. Sentía como se movía dento mío. Como disfrutaba de esto. Mi propio papá. ¿Me había drogado? Si. Y ahora me estaba violando. Mi papá estaba teniendo sexo conmigo.
Unos cuantos minutos después, pude sentir como salía de mí. Se levantó de la cama, se acomodó sus pantalones y sonrió, a modo de triunfo. Se acercó a mí y me hablo “Llegas a contar algo sobre esto, y tu noviecito se muere“ besó mi frente, yo corrí mi cara, se rió y salió de la habitación como si nada hubiese pasado.
Horas después, muchas horas pasaron. Seguro ellos ya estarían en viaje, yendo a sus vacaciones. Como si nada hubiera pasado.
Estaba en la ducha, bañandome, dejando que el agua me moje, y así poder tranquilizarme un poco. Pero fue inútil. Mis pensamientos solo se centraban en una cosa, en lo que había pasado. Mi papá me había violado. Cuando creía que nada mas podría llegar a hacerme, me violó. Mis ojos ya lloraban por si solos. Se encontraban hinchados y rojizos de tanto llorar.
¿Por qué me había hecho esto? ¿No le alcanzaba con pegarme? ¿Insultarme? ¿O maltratarme? ¿También tenía que ser víctima sexual? No podía creerlo. Mi papá. El hombre que me dio la vida. Que me trajo al mundo. Hoy era mi enemigo. Era la persona mas mierda que había conocido en toda mi puta vida. No lo entendía ¿Por qué hacía esto conmigo? ¿Por qué me hacía sufrir? No le había hecho nada. Absolutamente nada, para que él me hiciera una cosa así. Y lo peor de todo era que me había amenazado. Iba a matar a Pedro si le contaba a alguien lo que había hecho. ¿Iba a vivir toda mi vida así? ¿Cómo no contarlo? ¿Arriesgar la vida de Pedro? ¿Por esto? No. Jamás. Su vida era mas (demasiado) importante que la mía, y no iba a dejar que nada le pase por mi culpa. Tenía que cuidar a Pedro. Y si para eso tenía que ocultar esto. Entonces lo haría.
Salí del baño. Y me senté en el borde de la cama. Agarré mi celular y miré la hora, eran la una y media de la madrugada. No sabía porque Pero no había llamado, ni mandado un mensaje ¿Le había pasado algo? No. Nada. No le había pasado nada. ¡Basta! Dejé la toalla sobre una silla, abrí las sábanas de mi cama. Y me acosté. Intenté dormirme, pero fue inútil tenía su cara grabada en mi mente. Esa cara de placer, pero a la vez de odio. No lo podía creer. Nuevamente mis ojos se llenaron de lágrimas, era como una catarata. Caían de ellos agua, sin parar. Una lágrima tras otra.
Cerré mis ojos para intentar dormir. Pero no podía. Sus ojos. Su rostro. Cada movimiento. Cada palabra de él. Todo se me venía a la mente. Y no podía dejar de llorar. Era inútil. Hoy por mas que quisiera o que lo necesitara, no iba a dormir. Ya lo había decidido.
Continuara:
...............................................................................................................................................................
Gracias por todo su amor (? Se agradece que no me maten, por favor. Las quiero. ¿Críticas? ¿Puteadas? ¿Alagos? Acepto cualquier cosa.. http://ask.fm/LovexLaliyRo ;)
Sin palabrasssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
ResponderEliminarQue se lo cuente a pedrooooooooo
ResponderEliminarNo podés escribir tanto odio!!!!! No paro de llorar!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarMicaelaaaaaaaaaaaaaaa pobre pau,, u.u
ResponderEliminarcuando va se feliz pau una tras otra mala
ResponderEliminarempezo hermoso...pero q triste lo ultimooooooo
ResponderEliminar