DOMINGO por la mañana. Mis ojos estuvieron abiertos durante toda la noche. Mi mano estuvo apoyada en la de Angie siempre. Pero no pude dormir. No podía. Cada vez que cerraba los ojos su imagen aparecía en mi mente, y era horrible. Varias veces mis ojos se empaparon completamente de lágrimas. Y lloré, lloré en silencio. Sin que nadie se diera cuenta, se fije en mí.
El sol ya ingresaba con fuerza por la ventana. Eran mas o menos laa diez y media de la mañana. Y yo seguía sin dormir. Sin poder cerrar mis ojos y descansa como lo merecía. Pero bueno... Esta era mi vida.
Me movi un poco. Para intentar levantarme de la cama. Traté de hacerlo en silencio, para no despertar a Angie. Pero fue inútil, ella se movió y abrió sus ojos.
Me sonrió, y le devolví la sonrisa.
- Buen día hermanita.
- Buen día Angie.
- ¿Cómo dormiste?
- Bien -mentí- ¿Y vos?
- No me mientas. Te conozco, vos no dormiste.
- Si. Lo hice.
- No Pau. No lo hiciste. Tus ojitos chinitos te delatan. Y el brillo de ellos también.
- A veces odio que me conozcas tanto.
- Soy tu hermana ¿O no?
- Bueno si. -sonreí a medias-
- ¿Por qué no dormiste?
- Porque no puedo. No. Se me viene la imagen de él a mi cabeza. Y es horrible. -una lágrima cayó y mojó mi rostro-
- No. No llores bonita.
- Perdón.
- No me pidas perdón. No llores. ¿Si? No vale la pena.
- ¿No? Tengo miedo.
- Basta mi amor. ¿Desayunamos mejor?
- Si. Por favor.
- Dale. ¿Queres que hagamos algo?
- Hoy viene Pepe a casa.
- ¿Así? Me alegro.
- Yo no. No voy a poder mirarlo a los ojos y decirle que no me pasa nada. Que estoy bien, cuando no es así ¿Cómo le digo lo que pasó? No tiene sentido. No puedo.
- Tranquila mi amor. No va a pasar nada. Él si se lo contas lo va a entender.
- No. Nadie va a entenderlo.
- Si bonita. Él te ama, y lo va a entender. No fue tu culpa.
- ¿Pero cómo se lo digo? Se va a poner como loco.
- Seguro vas a encontrar el momento para decírselo. Por ahí no sea hoy el día, ni mañana ni pasado. Pero en algún momento lo va a ser.
- ¿Estas segura?
- Si mi amor. En serio. Confía en Pepe, él te ama. Y no quiere verte mal.
- Si mi amor. En serio. Confía en Pepe, él te ama. Y no quiere verte mal.
- Tenes razón.
- Si.
- Pero lo peor de todo es que ahora me da asco, me repugna cualquier mimo, caricia que venga de un hombre ¿Cómo voy a besarlo? ¿Abrazarlo? No puedo. No me sale. -dije sollozando-
- Sh.. Basta princesa. No fuerces la situación, si no podes no lo hagas. Es entendible, y cuando se lo cuentes a él lo va a entender.
- Eso espero.
- Si mi vida. Tranquila.
- sonreí- Gracias por escucharme.
- No me agradezcas amor. Ya esta ¿Queres desayunar?
- Si. Dale.
Me levanté de la cama, ella hizo lo mismo. Yo me dirigí al baño, para lavar mi cara e higienisarme. Cuando terminé, salí del cuarto. Era la primera que salía de allí luego de lo que había pasado. Bajé las escaleras, y me dirigí a la cocina. Allí estaba Angie, preparando el desayuno.
Había puesto la radio. Sonoba una canción hermosa. Era de Aliados, ese programa de Cris Morena que daban en la televisión. "Tanto Amarte".
Me levanté de la cama, ella hizo lo mismo. Yo me dirigí al baño, para lavar mi cara e higienisarme. Cuando terminé, salí del cuarto. Era la primera que salía de allí luego de lo que había pasado. Bajé las escaleras, y me dirigí a la cocina. Allí estaba Angie, preparando el desayuno.
Había puesto la radio. Sonoba una canción hermosa. Era de Aliados, ese programa de Cris Morena que daban en la televisión. "Tanto Amarte".
"Tanto amarte
Cuánto amarte
Como amarte
Si nada queda en ti
Si nada queda en mí
Si ya no puedo tocarte.
Si ya te fuiste de mí
Cómo amarte
Si nada queda en ti
Si nada queda en mí.
Me desnuda tu partida
Quedé sola con la herida
En el medio de los mundos
Ni tu aire se respira.
De qué me sirve la boca
Si no puedo mirarte
Ni hablar, mi gritarte
Dime eh, para qué eh
Para qué te conocí.
De qué me sirven los ojos
Si no puedo besarte, sentir,
Olvidarte
Dime eh, para qué eh
Para qué te conocí..."
¿Cómo amarlo si ahora ya no podía besarlo? ¿Ni mimarlo? Por el simple hecho de que me daba asco. De que todo me hacía acordar a su cara, a él. Y lo odiaba. Había arruinado mi vida, y nunca se lo perdonaría. Jamás. No podía mirarlo a los ojos sin mentirle. No podía hablarle porque no me salían las palabras. No podía besarlo porque me acordaba de mi papá. No podía abrazarlo, ni mimarlo porque no. No podía decirle que lo amaba porque me daba hasta arcada mirarlo a los ojos y ver la cara de mi papá. ¿Cómo lo amaría? ¿Cómo lo abrazaría? ¿Besarlo? No. ¿Cómo iba a contarle la verdad? ¿Y poner en peligro su vida? No. Tenía miedo de que lo matara, de que me lo arrancara de mi vida como si fuese un pedazo de papel. ¿Y por qué? Porque el hijo de puta de mi papá me había violado. Y ahora no quería que se lo contara a nadie. Lo odio, lo odio. Cuando pueda irme de esta casa, juro que lo haría.
Me acerqué a Angie, quien estaba terminando de preparar el desayuno. Ella estaba.. ¿Cómo decirlo? ¿Contenta? Bueno, no sabría si estaba contenta. Pero se la notaba bien. La veía bien, y eso me hacía bien a mí.
Me tomó de las manos, y comenzó a bailar conmigo. Buen, no era bailar. Pero se podría decir que quería hacer eso. Comenzamos a balancearnos de un lado a otro. Ella me daba vueltas. Cantaba como una loca. Juro que amaba ver a mi hermana así, tan bien. Tan feliz. Comencé a reírme de su forma de cantar, y de como me hacía bailar. Sabía que lo estaba haciendo simplemente para que yo estuviera bien. Para que pueda sonreír, y tratar de olvidarme al menos estas dos semanas de lo que había pasado. Ojala pueda hacerlo.
- Euu ¿De qué te reís?
- De como bailas.
- ¡¿Ai por qué?!
- Porque así no es. -dije riendo-
- Heriste mis sentimientos.
- reí- Tonta.
- Bueno a ver. Tanto que sabes ¿Cómo se baila?
- No tengo ganas de bailar.
- Mentira. Eso porque no sabes.
- Si, que sé bailar.
- No.
- Si. Mira.
Comencé a bailar con la misma canción. Tenía que admitir que con esta música me costaba mas porque yo bailaba mas adagio. Pero también podía hacerlo.
Me movía de un lado hacía otro. Bailando. Mostrando lo que sabía hacer. Para demostrarle a Angie que si sabía bailar, que si podía hacerlo bien.
Pero después me di cuenta de que no era esto lo que estaba pasando. Ella estaba sentada, mirándome con admiración, mientras yo solo bailaba. ¿Qué pasaba? Solo lo había hecho para poder verme bailar. Para demostrarme que podía salir adelante, sin importar que pase. Que el baile era mi única salida. Mi único amigo. Y era así, tenía razón.
Terminé de bailar. Y la miré a los ojos. Ella solo aplaudió.
- ¿Lo hiciste apropósito?
- Si.
- ¿Por qué? -me acerqué a ella-
- Porque te quería demostrar que si podes hacerlo, a pesar de todo ¿Ves como pudiste? Todo se puede Pau. No importa la circunstancia.
- Yo no puedo. Ahora lo hice porque pensé que te demostraba a vos que si sabía hacerlo.
- No. Siempre de un momento lo supiste. Sino, no hubieras bailado. Esto que vos haces esta en tu sangre, corre por ellas. No lo dejes, no lo abandones. Porque como yo sé cantar, vos sabes bailar y lo haces excelente hermanita. En serio, que nadie te quite la posibilidad de hacer algo que amas, de luchar por eso.
- Gracias de verdad. No se que haría sin vos.
- Basta, no me agradezcas. Quiero que tu vida continue. Que vivas como tenes que hacerlo. Haciendo las cosas que todas las chicas de tu edad hacen. Que hagas lo que te gusta, lo que quieras. Que nada te importe, porque los adolescentes hacen eso ¿No? Es la etapa de la rebeldía.
- Si tenes razón. Pero a veces no puedo. No sé como seguir, como avanzar.
- Así. Bailando y estando con la gente que realmente amas, y te ama por como sos. Por como te mostras.
- Te amo, te amo hermana.
- Yo también te amo hermanita.
- ¿Ahora desayunamos? Porque tengo hambre.
- rió- Si, dale.
Nos sentamos a desayunar. Aún con la radio encendida.
Cuando terminamos de hacerlo. Me dirigí a mi habitación, me fui a cambiar y de paso a ordenar un poco. Me encontraba en mi cuarto ordenando. Cuando suena mi celular. Lo agarré y miré el mensaje. Era de Pedro.
"Hola amor. ¿Cómo estas? ¿Hoy nos vemos no?"
Pulsé para responder. Tenía un poco de miedo, pero necesitaba verlo. Ya lo extrañaba demasiado.
Continuara:
.................................................................................................................................................................
Mi vida, que deje de sufrir pobrecita!!!!!!!!!!!!! Qué lindo que escribís
ResponderEliminarAiii q le cuente a pp porfas
ResponderEliminar