sábado, 10 de agosto de 2013

Capítulo 59-


"Hola amor. Bien ¿Y vos?"

"Me alegro. Bien princesa."

"Te extraño :("

"Yo también te extraño ¿Nos vemos hoy?"

"Si. Necesito un abrazo" -aunque no estaba segura de eso-

"Obvio. Te puedo dar todos los abrazos que quieras"

"Me encanta esa idea"

"A mí me encantas vos. Te amo"

"Yo también te amo. ¿Y mi sorpresa?"

"Te dije que el Lunes vas a tenerla. Pero necesito un favor"

"¿Qué cosa?"

"¿Me acompañas a un lugar? Por fas."

"¿El Lunes? ¿Tiene que ver con mi sorpresa. Si es así, si"

"Jajaja. Si tiene que ver ¿Me acompañas?"

"Obvio. :)"

"Bueno, esta bien. Hoy cuando nos veamos, te digo cual es la sorpresa"

"Sisisis, muero por saber"

"Y yo muero por saber cosas tuyas"

"Lose. Perdón, te prometo que te voy a hacer la carta con cosas mías. ¿Si?"

"Esta bien amo. No hay problema ¿A qué hora nos vemos?"

"Mmm.. ¿A las tres?"

"Dale. ¿Nos encontramos en tu casa? ¿O queres ir a pasear?"

"Ir a pasear me haría bien"

"¿Segura que estas bien?"

"Si gordo, quédate tranquilo."

"Esta bien. Entonces nos vemos hoy a la tarde. Te amo bonita"

"Yo también te amo Pepe ¿Nos encontramos en la plaza?"

"Dale :) Me gusta la idea"

"Te amo"


Los mensajes entre nosotros se terminaron. Eran las doce del mediodía por ende, tenía unas dos horas mas o menos para bañarme, y todo eso.
Terminé de ordenar la habitación. Que en realidad no estaba muy desordenada, pero necesitaba distraer mi mente. Pensar en otra cosa, llevarla a otro lugar, y eso hice.

Entre a bañarme. Necesitaba despejar mi cabeza, y pensar en Pepe. Solo en él. Y saber como voy a hacer para enfrentarlo, cuando nos tengamos que ver.


Ya me encontraba en la habitación nuevamente, tratando de buscar algo que ponerme. Me decidí por unos jeans, con una remera blanca y arriba una camisa a cuadros. Y obvio mis converse negras.
Se hicieron las dos y media la tarde, ya estaba lista para ir a la plaza. Tenía que admitir que estaba un poco nerviosa, porque no veía a Pepe desde hacía dos días mas o menos, y después de lo que había pasado tenía miedo de que se diera cuenta, y realmente no estaba preparada para contarselo ahora.

Salí de mi casa, y emprendí camino hacía la plaza. Tenía que admitir que estaba nerviosa (demasiado) no sabía como iba a mirarlo a los ojos. Como iba a decirle te amo. Besarlo, abrazarlo. No lo entendía. Pero tenía la necesidad de hacerlo. Lo extrañaba demasiado, y quería sentirlo entre mis brazos. Poder sentir si rico perfume, su aroma. Lo extrañaba a él, en su todo. 

Llegué a la plaza. Pero todavía Pedro no había llegado, así que me senté en el pasto bajo un árbol a esperarlo. No hacía tanto frío, en realidad solo había un poco de viento, y nada mas. Por suerte. Pensaba y pensaba, en lo que podía pasar. En lo que iba a decirle cuando lo vea, pero de verdad que no se me ocurría nada. 

Pasaron unos minutos, cuando siento que alguien tapa mis ojos, con sus manos. Levanté la cabeza, y sonreí, aún con mis ojos tapados. Él se acercó hasta mis labios, y los rosó. La sensación de besarlo fue muy rara. Fue asquerosa. Horrible. Se me venía a la cabeza la imagen de mi papá. No la podía olvidar, pero no. No era él. Era Pedro. Era mi novio. La persona que me amaba. Que me hacía bien. 
Pero de verdad que no me importo. Continué besándolo, me esforcé por imaginar su rostro, solo su rostro. Su sonrisa. Sus mimos. Sus caricias. Y lo logré. Por una vez en estos días, sentía esa sensación tan linda de besar a una persona con amor. 

Nuestros labios se separaron. Él quitó sus manos que cubrían mis ojos, y me miró a los mismos. Yo sonreí, no sabía otra que hacer. No podía hablar, no me salían las palabras. Tampoco sabía que decirle. 
Él se sentó a mi lado. 

- Hola bonita -besó mi nariz- 
- sonreí- Hola amor. 
- ¿Cómo estas?
- Bien ¿Y vos?
- ¿Bien? ¿Segura? Estas rara. 
- Segura. Solo que te extrañe estos días. 
- Yo también, mucho. No te imaginas cuanto.
- ¿Me abrazas? 
- Obvio mi amor. -Él me rodeó con sus brazos,y yo me apoyé en su pecho. Al instante mis lágrimas salieron- ¿Ei bonita qué te pasa? 
- Nada. No importa.
- A mi si me importa. -acariciaba mi cabello- Contame, dale.
- No.. No puedo. No importa. No me pasa nada. 
- Si algo te pasa. 
- No Pepe. Estoy un poco sensible. Nada mas.
- ¿Se puede saber por qué?
- No es por nada. No se.. No me pasa nada.
- ¿Me permitís no creerte?
- Mmm..
- A vos algo te pasa..Y no queres contarme..
- Puede ser. Pero créeme que no es nada malo.
- ¿En serio?
- Si Pepe. -mentí- No te preocupes.
- Me preocupa lo que a vos te pasa.
- Lose. Gracias por preocuparte.
- Te amo mucho bonita. Lo sabes. Siempre estoy con vos.
- Te amo mucho mas. Gracias por estar.
- Siempre. Siempre. 
- sonreí- Te extrañe mucho, en serio.
- Yo también. Mucho.
- Ah. No me olvidé de que me tenías que contar algo.
- Como cambias de tema..
- No cambio de tema, solo que me acordé de eso.
- Te creo.
- reí- Bueno ¿Qué me tenías que decir? ¿Mi sorpresa?
- Puede ser. Por ahí es tu sorpresa.
- ¿Cómo por ahí?
- Bueno, es una parte.
- Quiero saber.
- Ya va, ansiosa.
- Dale, contame. Estoy esperando hace muchos días.
- rió- Si, lose. Para porque yo también quiero mi carta.
- Bueno, puede que la tengas hoy, como puede que no.
- ¿Cómo es eso?
- Decime cual es mi sorpresa, y te doy tu carta.
- Eso es chantaje.
- Si. Demasiado. -reí-
- Sos mala Chaves.
- Vos también Alfonso.
- Si. Muy malo. Ahora no te digo nada.
- Como quieras, yo me quedo con tu carta.
- Eso no vale. Es trampa.
- Nadie dijo que sería trampa.
- Sos una tramposa. Bueno ahora ninguno de los dos tiene nada.
- ¡No dale! Yo quiero tener mi sorpresa.
- rió- Como sos eh.
- Bueno che. ¿Y me vas a decir?
- Si.
- Dale.
- Bueno. Viste que ayer te dije si querías acompañarme a un lugar ¿No?
- Si,si.
- Bueno, quiero que me acompañes. ¿Queres venir?
- ¿A dónde?
- Bueno eso es parte de la sorpresa. Solo te digo que si vamos, son mucho días. En serio.
- ¿Muchos? ¿Cuántos?
- Muchos. ¿Dos semanas?
- ¿Dos semanas? ¿En serio?
- Si, en serio.
- Estas loco.
- Muy loco. Pero quiero pasar tiempo con vos. Y ahora que podemos, no desaproveché la oportunidad.
- sonreí- Sos un tierno.
- Vos mas. 
- Te amo.
- Te amo mas. ¿Y? ¿Qué me decís? ¿Venís conmigo? ¿O no? 
- No se..
- Dale Pau. Por favor. Es para disfrutar unos días, nosotros. Solos. ¿Por fas?
- Mmm..
- Dale. ¿Si?
- Bueno.. No, yo no..
- Por fa Pau. Disfrutemos de estas dos semanas que no están tus papás. Quiero verte sonreír, siempre. ¿Me dejas? 


Continuara: 

.................................................................................................................................................................

1 comentario: