lunes, 12 de agosto de 2013
Capítulo 61-
- Hola Paulita ¿Cómo estas?
- ¿Qué queres? No me toques.
- Va a ser rápido esto.
- No. otra vez no.
- Solo son unos minutos.
- Te odio.
- No importa. No vas a sentir nada.
- ¿Por qué? ¿Por qué me haces esto?
- Porque yo disfruto. Vos sufrís.
- ¡Sos una mierda!
- Muy. Pero me encanta. -dijo acercándose a mí-
- No me toques o grito.
- rió- Grita todo lo que quieras. ¿Te pensas que alguien va a venir a ayudarte? No querida. Ilusa. Nadie te quiere, sos una inútil. No servís para nada.
- ¡Basta! ¡Basta! - dije tapando mis oídos- No quiero escucharte.
- Mejor.
Sentí un pinchazo en mi brazo. Y grité. Al instante comencé a ver todo borroso. No podía moverme. Sentía como cada parte de mi cuerpo pesaba. No tenía fuerzas para nada.
Él me levantó y me recostó sobre la cama.
- No. Por favor. Otra vez no.
- Es rápido. Terminó en unos minutos.
- ¡No! -grité- ¡Soltame! ¡No me toques!
Intenté moverme. Pero no pude, solo mis brazos. Comencé a pegarle en su pecho. A gritarle. Le supliqué que parara, pero no tenía sentido. Él ya estaba sobre mí.
Comencé a escuchar una voz, esa voz tan conocida. Que me hacía bien.
Abrí mis ojos. Y comprendí que todo había sido una pesadilla. Miré a mi alrededor y estaba en mi habitación, con Pedro, quien me samarreaba para que pudiera despertarme. Había tenido una pesadilla. Una horrible pesadilla. Todo era una mierda ¡Una horrible mierda! Mi vida era miserable. Nada podía cambiarla. Nada. No pude evitarlo, y mis lágrimas saltaron de mis ojos, rápidamente.
- Pau. Tranquila, tranquila bonita.
- No. No. Él, él estaba acá. Él...
- No Pau. No hay nadie acá. Nadie. Solo fue una pesadilla. Nada mas. -dijo acariciando mi rostro-
- No, pero él..
- No bonita. Tranquila.
- No puedo estar tranquila.
- ¿Qué te pasa hermosa? ¿Por qué estas así? No lo entiendo.
- Abrázame. Por favor.
- Si princesa.
Me acurruqué sobre su pecho. Entre sus brazos, mis lágrimas caían, y caían sin parar.
Él solo me abrazaba. Y acariciaba mi cabello, lentamente, para que pudiera tranquilizarme. Pero realmente no podía. Estaba mal. Y necesitaba largar todo esto que tenía dentro mío. No podía mas ¡No podía!. Ya no tenía fuerzas para nada.
Pedro rompió el silencio que había entre nosotros.
- Bonita esta volando de fiebre.
- No.
- Si amor. ¿Tenes frío?
- Un poco.
- Tenes que ducharte.
- No quiero. Por favor.
- Dale Pau. Te tiene que bajar la fiebre.
- No. No tengo ganas.
- Solo son unos minutos. Solo es para que baje la fiebre, nada mas.
- Bueno.
- Dale veni.
Nos levantamos de la cama. Y juntos nos dirigimos al baño. Él abrió la ducha y dejó correr el agua.
Estaba temblando, y me di cuenta. Pero no tenía fuerzas para quitarme la ropa y meterme bajo la ducha. Así que fue él, quien lo hizo. Sacó mi remera. Y yo me sumergí bajo el agua.
Él quiso irse, pero no lo dejé. Lo necesitaba conmigo, a mi lado. No fuera. No lejos. ¡No! Tenía que tenerlo cerca, sentirlo cerca.
- No. Quédate conmigo.
- Pau, dale. te tiene que bajar la fiebre.
- Por favor. -le supliqué- No te vayas .
- Bueno.
- Gracias.
- Sh.. Basta.
Él se quitó su remera, y se metió bajo el agua conmigo. Lo tenía frente a mí. Ahí. Estábamos juntos. Juntos, pero lo sentía lejos. Muy lejos. Como si estuviera a kilómetros y kilómetros de mí. ¿Y por qué? Por el hijo de puta que tenía como papá.
Pedro corrió el cabello que cubría mi rostro. Y acarició mi mejilla, me aferré a eso. Y fue en ese momento, cuando mis lágrimas empaparon mis ojos nuevamente. Lo abracé por la espalda, necesitaba sentirlo mas cerca de lo que ya lo tenía. Apoyé mi cabeza en su pecho. Y él acariciaba mi cabello, con dulzura. Mientras que el agua seguía cayendo sobre nosotros.
- ¿Qué te pasa mi amor? ¿Por qué estas así?
- No importa.
- Confía en mí.
- Perdón.
- Me parte el alma saber que algo te pasó. Y no puedo hacer nada.
- Tranquilo, no me paso nada.
- Por favor Pau. Contame, confía en mí. No se lo voy a contar a nadie.
- Lose.
- No puedo verte mal.
- Perdón, perdón.
- Sh.. No me pidas perdón hermosa.
- Gracias. Gracias.
- ¿Por qué?
- Porque estas acá, conmigo. A pesar de todo. Porque me haces bien. Porque a pesar de que no sabes lo que me pasa, igual seguís acá.
- Siempre voy a seguir acá, siempre. No importa lo que pase. No me voy a ir, no voy a dejarte sola.
- Gracias..
- Basta. Veni, tenemos que salir.
- Un ratito mas. Por favor.
- sonrió- Y antes no querías entrar. Como sos.
- reí tímidamente- Tonto.
- Me gusta tu risa. -sonreí- Amo verte sonreír. Por favor, nunca dejes de hacerlo.
- Solo por vos.
- Me siento especial, entonces.
- Sentite especial. Porque lo sos.
- Te amo tanto bonita.
- Te amo también.
- No sé que es lo que te pasa, pero no importa que sea. Acá voy a estar para el momento en que necesites hablar con alguien. ¿Si?
- Si. Lose.
- Dale. Ahora salgamos.
- Esta bien.
Salimos de la ducha. Nos secamos, y ya nos encontrábamos en la habitación nuevamente. Eran las cinco y media de la madrugada. Un poco temprano para quedarnos despiertos.
- Es muy temprano.
- Si. ¿Dormimos otro ratito?
- Por favor. ¿A qué hora nos vamos?
- El micro sale a las diez.
- Okei. Podemos dormir mucho tiempo.
- Dormilona.
- Bueno che. Tengo sueño.
- Si, dale. Veni. -se acostó en la cama y yo a su lado- Ya no tenes fiebre.
- ¿No?
- No. Por suerte.
- sonreí- Gracias por preocuparte por mí.
- Si me pagarán por la veces que me decís gracias, sería millonario. -dijo en broma-
- Tonto. -reí- Lo digo en serio.
- Lose. Y yo también.
- ¡Basta tarado!
- Perdón, perdón.
- sonreí- Dale, mejor durmamos.
- Si. Porque sino después no nos vamos a levantar a las nueve.
- No. -reímos-
Me recosté sobre el lado derecho de su pecho. Entrelazando su mano con la mía.
- Descansa bonita.
- Vos también Pepe.
- Soña cosas bonitas
- sonreí- Gracias.
- De nada. Te amo.
- Te amo mas.
Besó por última vez mi frente. Y cerré mis ojos.
A los pocos minutos logré dormirme, sin ninguna pesadilla, que invada mi cabeza.
Continuara:
..............................................................................................................................................................
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario