Me encontraba recostada boa abajo, sobre la cama. Llorando, dejando escapar mis sentimientos.
Sentí que la cama se hundió a mi lado, y era porque Pedro se había sentado en ella. Comenzó a acariciar mi pelo lentamente.
- Andate Pepe. Déjame sola.
- No te voy a dejar sola.
- En serio. Necesito estar sola.
- No. No me importa, no te voy a dejar sola.
- giré mi cabeza, y apoyé mi mejilla en la cama- ¿Por qué haces esto? ¿Por qué sos así conmigo?
- Porque lo siento. Porque te amo. Simplemente porque me hace bien hacerlo.
- Esto no le hace bien a nadie.
- A mí si me hace bien.
- ¿Bien? ¿En qué sentido? Ocuparte de una nena, si, porque soy una nena, a la que su papá le pega, cuidarla, protegerla, como si fuera de cristal. Contenerla todo el tiempo porque llora a mas no poder. ¿Eso te hace bien? ¿Eso?
- Si. Eso me hace bien. A mí si me hace bien. Cuidarte, protegerte de todo mal, me hace sentir bien. Me hace sentir que puedo hacer feliz, al menos un poco, a alguien. No quiero que nada te pase. Que nadie te haga mal, porque te amo. Yo me moriría si te pierdo. Me muero si algo te pasa, Pau. No te imaginas todo lo que significas en mi vida, no te das una idea.
- Yo también te amo, y créeme que si algo te pasara, por mi culpa no podría perdonármelo. No. No me imagino mi vida sin vos. Pero esto te hace mal. A vos, a mí, a todo el mundo.
- A mi no me importa todo el mundo. Solo me importas vos.
- No lo entendes..
- Entonces explícame para que lo entienda.
- Es muy complicado.
- ¿Complicado? ¿Qué cosa?
- Todo. Todo esto es complicado. Mi vida, mi familia, yo. Yo soy complicada.
- Pero te amo así.
- sonreí a medias- Lose. Pero no..No, yo sé que podemos ser felices juntos, pero tenemos que pasar muchas cosas. Y no quiero que sufras por mi culpa.
- No me importa. Yo por vos pasarías miles de obstáculos.
- ¡No Pepe! ¡No! No podrías soportar que sufrieras por mi culpa. No.
- No voy a sufrir por vos Pau. De eso esta segura.
- ¿Cómo estarlo? ¿Cómo estar segura, cuando mi papá siempre me amenaza? ¿Cómo? No puedo.
- Confiando en mí. Siendo fuerte, solo hay que arriesgarse, y dejarse llevar.
- Ese dejarse llevar, no me convence.
- ¿Por qué no?
- Porque no. A esta altura no puedo estar segura de nada.
- ¿De nuestro amor tampoco?
- Nuestro amor es.. -hice una pausa- Mmm.. Distinto.
- ¿Distinto? No entiendo.
- Si, distinto. Es puro, es real. Nos amamos, y creo que eso nunca va a cambiar.
- ¿Entonces por qué no luchar por lo que realmente queremos?
- Porque es complicado. Ya te lo dije. No, puedo. No se. -dije y mis lágrimas salieron de ojos nuevamente-
- No llores bonita.
- No. No puedo no llorar.
- Algo te pasa. Y sabes que es así. ¿Qué?
- No puedo decirte. No me sale.
- ¿Por qué no? Dame al menos una excusa, por la que no puedas.
- Porque no quiero que nada te pase.
- Nada va a pasarme.
- No estes tan seguro de eso. Él.. -me callé-
- ¿Él qué? ¿Él te amenazó? ¿Él fue el que te hizo algo no? ¿Por qué no me lo decís Paula? ¿Por qué? Lo voy a matar. Haya hecho, lo que te haya hecho.
- ¡Por esto! ¡Por esta mierda no te lo digo! Porque te pones así de loco. Gritas, y estas mal por algo que a mí me pasó. Y no es así, nada es así. Vos no tenes porque estar mal por algo que a mi me pasa.
- Si te lo pregunto es porque quiero saber. Es porque quiero que no vuelva a pasar, que nada te pase. Entendeme.
- ¿Y a mí? ¿Vos me entendes?
- Yo te entiendo. Pero necesito cuidarte. No quiero que te mueras como mi hermanita. No, Pau. No quiero volver a perder a alguien que amo con mi vida. No podría soportarlo. Otra vez no. Por favor. -dijo quebrado-
Sin decir ninguna palabra. Me levanté de la cama y lo abracé como nunca. No podía soportar verlo llorar, no podía verlo mal, verlo así me partía el alma. Era algo horrible. Esta sensación era la que él sentía, todos los putos momentos, cuando yo lloraba. Cuando me lanzaba a sus brazos a llorar. Cuando simplemente lloraba de tristeza. Cuando solo lloraba, en la oscuridad, abatida, llena de preguntas. Y sin ninguna respuesta.
Lo entendía perfectamente. No quería volver a pasar lo mismo. Él no quería llorar por la muerta de una persona a la que amaba, llorar por alguien que amas, es espantoso. Él no quería llorar otra muerte, otra pérdida.. Y yo no iba a dejar que eso pase.
- Perdón. Perdón.
- No me pidas perdón bonita.
- Si, perdón. Te grité, sin motivos. Y vos no tenes la culpa. Te entiendo, sé que debe ser horrible llorar por una persona que amas, cuando ya no esta a tu lado.
- Créeme que sí. Es horrible. Y no quiero perderte a vos. No. Por favor. Déjame cuidarte. Protegerte. Amarte. Es por esto que hago todo lo que hago por vos. Porque no quiero que te pase lo mismo que le pasó a Luz, porque no quiero que te arrebaten tu vida así como si fuera nada, no. No me lo perdonaría.
- Tranquilo. No me va a pasar eso. No voy a dejar que eso pase, que vuelvas a sufrir por alguien. No. -continuaba abrazándolo-
- Déjame hacerte feliz. Por favor Pau.
- Si. Si, sé que va a ser difícil, que ser feliz es complicado. Es de otro mundo para mí, pero lo voy a intentar.
- ¿Intentar ser feliz?
- Si. Intentarlo, al menos.
- No lo intentes, solamente. Aplicalo en tu vida. Sé feliz. Y disfrutando.
- Solo puedo ser feliz con alguien.
- ¿Con quién?
- me separé del abrazo y lo miré a los ojos- Con vos. Y creo que vos podes ser el único que podes hacerme feliz.
- sonrió- Eso me encantó escucharlo. Me alegra que por lo menos, me dejes ayudarte. Y así poder sacarte de esto.
- Te amo tanto Pedro. Tanto.
- Te amo hermosa. Mucho.
Se acercó a mí, y besó mis labios. Al principio fue un beso lento, suave, y tierno. Pero de un momento a otro cambió y ese beso se convirtió en un beso lleno de pasión y lujuria. Era raro, pero era eso lo que sucedía en ese momento.
Él acercó su cuerpo hacía mí, y me recostó sobre la cama. Dejándome así, debajo de él. Nuestros labios no se despegaron en ningún momento, solo fueron besos. Solo besos, hasta que..
La imagen de mi papá, en mi mente nuevamente. Allí, como siempre estaba. Desde aquel día en donde había abusado de mí, en donde se apoderó de mi cuerpo, y había tomado posesión de este. Intenté quitar esa imagen de mi cabeza, concentrarme solo en Pedro, solo en sus besos, en sus caricias. Pero no pude. No. No podía soportar la situación. No iba a aguantar mucho tiempo mas así. Era obvio que él quería estar conmigo, pero ¿Cómo decirle que mi papá me había violado? ¿Qué no estaba lista para esto? ¿Qué no podíamos hacer el amor? ¿Cómo? ¡Puta mi vida! ¡La odio!..
Él posó su mano debajo de mi remera. Y fue ahí donde lo separé de mí. Donde mis lágrimas comenzaron a caer. Donde aquel momento pasaba en mi mente. Donde las palabras no salían de mi boca. Y en donde tendría que buscar otra mentira para decirle a Pepe que no pasaba nada.
- Para Pepe. Para. Por favor. -lo alejé de mí con mis manos.- ¡Basta!
- Ei bonita. ¿Qué te pasa?
- No puedo. No... -mis lágrimas empaparon mis ojos- Perdón.
- No me pidas perdón bonita.
- Es que vos .. Y yo no.. Perdón.
- No llores hermosa. Esta todo bien.
- ¡Nada esta bien! ¡Nunca nada va a estar bien! -dije elevando la voz-
- ¿Qué te pasa Pau? ¿Por qué estas así? Desde ayer que estas así, y no entiendo porque.
- No importa ya esta. No pasa nada- dije y me cubrí con las mantas. Escondiendo así mis lágrimas.-
- Paula Por favor. Mírame, no seas así. Algo te pasa.
- ¡Ya te dije que no!
- Si. A vos te pasó algo. ¿Él te hizo algo no? Contame Pau. No te voy a decir nada.
- No quiero que te pongas mal.
- No me voy a poner mal.
- Pedro te conozco. Y sé que te vas a poner como loco.
- ¿Qué te hizo? ¿Qué pasó? Me estas asustando.
- Ya esta. No paso nada. En serio.
- Me estas mintiendo. Y me doy cuenta.
- ¡Basta Pedro! ¿No te das cuenta que si no te digo es por qué él me amenazó? ¿No lo ves?
- ¿Qué? -gritó- ¿Qué te hizo Paula? ¿Qué?
- ¡Basta! ¡Basta! -me tapé con las mantas, hasta cubrir mi cabeza-
- Paula no seas chiquilina. Y contame.
- destapé mi cabeza- ¿Chiquilina? ¿Yo?
- Si vos. Estas esquivando el problema desde hace días. Contame que te pasa. Dale Paula.
- Yo soy una chiquilina. Mira vos.
- ¿Qué carajo te pasa? ¿Qué te hizo? ¿Que pasó? Decime. ¡Por favor!
- ¿Sabes lo que pasó? ¿Sabes lo que a esta chiquilina le hicieron? ¡La violaron! -dije con mis ojos llenos de lágrimas- Eso. ¡Me violaron Pedro! Él me violó. ¿Sabes lo que se siente que tu papá este encima tuyo, teniendo sexo con vos? ¡No! Entonces no me hables de que soy una chiquilina. No te imaginas lo que sufrí. Lo que pasó. ¡No! ¡Nadie lo sabe! Y nunca nadie va a saberlo. ¡Nunca! -sequé mis lágrimas con brusquedad- ¿Sabes con qué me amenazó? Me dijo que iba a matarte si te contaba, que iba a arrancarte de mi vida, de mí. No lo sabes, porque no te pasó. Porque no lo sentiste dentro tuyo. Porque no sabes lo que fue ver su cara de placer mientras lo hacía mientras me violaba con violencia. No sabes lo que es besar a tu novio y que la cara de tu papá se aparezca en tu cabeza, en el momento en que te violaba, no lo entendes. No te imaginas. ¡Nada! ¡Es horrible! ¡Es una asco! Me repugna besar a alguien. Abrazarlo. Es por esto que no puedo hacer eso que vos queres. No puedo no me sale, me da asco, no puedo. -dije llorando- Por eso esta chiquilina esta así como esta. Llora todo el tiempo, y no quiero hacer nada. Por eso estoy así. Porque a la que se comporta como una chiquilina.. Parece que la hicieron sufrir ¿No?
Me acosté en la cama, dándole la espalda. Tapada con las mantas hasta el cuello. Llorando, dejando escapar mis lágrimas. Esas que no podía esconder, que no podía contener mas.
No creía que se lo había contado. Pero no aguantaba mas, no podía soportarlo mas. No. Y menos mentirle a él, a mi novio. A la persona que me inspira mas confianza que todo el mundo.
No me respondió nada. Absolutamente nada cuando le conté lo que me había hecho. Ni siquiera había dejado que lo haga. Tenía que sotarlo, dejar salir todo eso que tenía dentro mío. Que me atormentaba. Y que me hacía mal.
Sentí que se acostó a mi lado. Pasó su brazo sobre mi cuerpo, apoyándolo en mi vientre. Entrelazando su mano con la mía. Yo simplemente lloraba. No podía hacer otra cosa. No me salía otra cosa que hace en este momento. Mi corazón latía a mil por hora. Mis lágrimas salían. Mis pensamientos solo se centraban en una sola cosa: No iban a matar a Pedro. No.
Comenzó a dar dulces y tiernos besos sobre mi nuca. Para que pudiera tranquilizarme, pero nada lo hacía. Hasta que rompió el silencio que se generaba entre nosotros, interrumpido simplemente por mi llanto.
Continuara:
..............................................................................................................................................................
Y bueno, le contó. ¿Comentarios? Por favor. Sino mañana no subo, ah ni mala JAJAJA. Gracias por leer.
Dedicado a #Lasputisdelwa y Sheila ah (? jajajajaja
- Esto no le hace bien a nadie.
- A mí si me hace bien.
- ¿Bien? ¿En qué sentido? Ocuparte de una nena, si, porque soy una nena, a la que su papá le pega, cuidarla, protegerla, como si fuera de cristal. Contenerla todo el tiempo porque llora a mas no poder. ¿Eso te hace bien? ¿Eso?
- Si. Eso me hace bien. A mí si me hace bien. Cuidarte, protegerte de todo mal, me hace sentir bien. Me hace sentir que puedo hacer feliz, al menos un poco, a alguien. No quiero que nada te pase. Que nadie te haga mal, porque te amo. Yo me moriría si te pierdo. Me muero si algo te pasa, Pau. No te imaginas todo lo que significas en mi vida, no te das una idea.
- Yo también te amo, y créeme que si algo te pasara, por mi culpa no podría perdonármelo. No. No me imagino mi vida sin vos. Pero esto te hace mal. A vos, a mí, a todo el mundo.
- A mi no me importa todo el mundo. Solo me importas vos.
- No lo entendes..
- Entonces explícame para que lo entienda.
- Es muy complicado.
- ¿Complicado? ¿Qué cosa?
- Todo. Todo esto es complicado. Mi vida, mi familia, yo. Yo soy complicada.
- Pero te amo así.
- sonreí a medias- Lose. Pero no..No, yo sé que podemos ser felices juntos, pero tenemos que pasar muchas cosas. Y no quiero que sufras por mi culpa.
- No me importa. Yo por vos pasarías miles de obstáculos.
- ¡No Pepe! ¡No! No podrías soportar que sufrieras por mi culpa. No.
- No voy a sufrir por vos Pau. De eso esta segura.
- ¿Cómo estarlo? ¿Cómo estar segura, cuando mi papá siempre me amenaza? ¿Cómo? No puedo.
- Confiando en mí. Siendo fuerte, solo hay que arriesgarse, y dejarse llevar.
- Ese dejarse llevar, no me convence.
- ¿Por qué no?
- Porque no. A esta altura no puedo estar segura de nada.
- ¿De nuestro amor tampoco?
- Nuestro amor es.. -hice una pausa- Mmm.. Distinto.
- ¿Distinto? No entiendo.
- Si, distinto. Es puro, es real. Nos amamos, y creo que eso nunca va a cambiar.
- ¿Entonces por qué no luchar por lo que realmente queremos?
- Porque es complicado. Ya te lo dije. No, puedo. No se. -dije y mis lágrimas salieron de ojos nuevamente-
- No llores bonita.
- No. No puedo no llorar.
- Algo te pasa. Y sabes que es así. ¿Qué?
- No puedo decirte. No me sale.
- ¿Por qué no? Dame al menos una excusa, por la que no puedas.
- Porque no quiero que nada te pase.
- Nada va a pasarme.
- No estes tan seguro de eso. Él.. -me callé-
- ¿Él qué? ¿Él te amenazó? ¿Él fue el que te hizo algo no? ¿Por qué no me lo decís Paula? ¿Por qué? Lo voy a matar. Haya hecho, lo que te haya hecho.
- ¡Por esto! ¡Por esta mierda no te lo digo! Porque te pones así de loco. Gritas, y estas mal por algo que a mí me pasó. Y no es así, nada es así. Vos no tenes porque estar mal por algo que a mi me pasa.
- Si te lo pregunto es porque quiero saber. Es porque quiero que no vuelva a pasar, que nada te pase. Entendeme.
- ¿Y a mí? ¿Vos me entendes?
- Yo te entiendo. Pero necesito cuidarte. No quiero que te mueras como mi hermanita. No, Pau. No quiero volver a perder a alguien que amo con mi vida. No podría soportarlo. Otra vez no. Por favor. -dijo quebrado-
Sin decir ninguna palabra. Me levanté de la cama y lo abracé como nunca. No podía soportar verlo llorar, no podía verlo mal, verlo así me partía el alma. Era algo horrible. Esta sensación era la que él sentía, todos los putos momentos, cuando yo lloraba. Cuando me lanzaba a sus brazos a llorar. Cuando simplemente lloraba de tristeza. Cuando solo lloraba, en la oscuridad, abatida, llena de preguntas. Y sin ninguna respuesta.
Lo entendía perfectamente. No quería volver a pasar lo mismo. Él no quería llorar por la muerta de una persona a la que amaba, llorar por alguien que amas, es espantoso. Él no quería llorar otra muerte, otra pérdida.. Y yo no iba a dejar que eso pase.
- Perdón. Perdón.
- No me pidas perdón bonita.
- Si, perdón. Te grité, sin motivos. Y vos no tenes la culpa. Te entiendo, sé que debe ser horrible llorar por una persona que amas, cuando ya no esta a tu lado.
- Créeme que sí. Es horrible. Y no quiero perderte a vos. No. Por favor. Déjame cuidarte. Protegerte. Amarte. Es por esto que hago todo lo que hago por vos. Porque no quiero que te pase lo mismo que le pasó a Luz, porque no quiero que te arrebaten tu vida así como si fuera nada, no. No me lo perdonaría.
- Tranquilo. No me va a pasar eso. No voy a dejar que eso pase, que vuelvas a sufrir por alguien. No. -continuaba abrazándolo-
- Déjame hacerte feliz. Por favor Pau.
- Si. Si, sé que va a ser difícil, que ser feliz es complicado. Es de otro mundo para mí, pero lo voy a intentar.
- ¿Intentar ser feliz?
- Si. Intentarlo, al menos.
- No lo intentes, solamente. Aplicalo en tu vida. Sé feliz. Y disfrutando.
- Solo puedo ser feliz con alguien.
- ¿Con quién?
- me separé del abrazo y lo miré a los ojos- Con vos. Y creo que vos podes ser el único que podes hacerme feliz.
- sonrió- Eso me encantó escucharlo. Me alegra que por lo menos, me dejes ayudarte. Y así poder sacarte de esto.
- Te amo tanto Pedro. Tanto.
- Te amo hermosa. Mucho.
Se acercó a mí, y besó mis labios. Al principio fue un beso lento, suave, y tierno. Pero de un momento a otro cambió y ese beso se convirtió en un beso lleno de pasión y lujuria. Era raro, pero era eso lo que sucedía en ese momento.
Él acercó su cuerpo hacía mí, y me recostó sobre la cama. Dejándome así, debajo de él. Nuestros labios no se despegaron en ningún momento, solo fueron besos. Solo besos, hasta que..
La imagen de mi papá, en mi mente nuevamente. Allí, como siempre estaba. Desde aquel día en donde había abusado de mí, en donde se apoderó de mi cuerpo, y había tomado posesión de este. Intenté quitar esa imagen de mi cabeza, concentrarme solo en Pedro, solo en sus besos, en sus caricias. Pero no pude. No. No podía soportar la situación. No iba a aguantar mucho tiempo mas así. Era obvio que él quería estar conmigo, pero ¿Cómo decirle que mi papá me había violado? ¿Qué no estaba lista para esto? ¿Qué no podíamos hacer el amor? ¿Cómo? ¡Puta mi vida! ¡La odio!..
Él posó su mano debajo de mi remera. Y fue ahí donde lo separé de mí. Donde mis lágrimas comenzaron a caer. Donde aquel momento pasaba en mi mente. Donde las palabras no salían de mi boca. Y en donde tendría que buscar otra mentira para decirle a Pepe que no pasaba nada.
- Para Pepe. Para. Por favor. -lo alejé de mí con mis manos.- ¡Basta!
- Ei bonita. ¿Qué te pasa?
- No puedo. No... -mis lágrimas empaparon mis ojos- Perdón.
- No me pidas perdón bonita.
- Es que vos .. Y yo no.. Perdón.
- No llores hermosa. Esta todo bien.
- ¡Nada esta bien! ¡Nunca nada va a estar bien! -dije elevando la voz-
- ¿Qué te pasa Pau? ¿Por qué estas así? Desde ayer que estas así, y no entiendo porque.
- No importa ya esta. No pasa nada- dije y me cubrí con las mantas. Escondiendo así mis lágrimas.-
- Paula Por favor. Mírame, no seas así. Algo te pasa.
- ¡Ya te dije que no!
- Si. A vos te pasó algo. ¿Él te hizo algo no? Contame Pau. No te voy a decir nada.
- No quiero que te pongas mal.
- No me voy a poner mal.
- Pedro te conozco. Y sé que te vas a poner como loco.
- ¿Qué te hizo? ¿Qué pasó? Me estas asustando.
- Ya esta. No paso nada. En serio.
- Me estas mintiendo. Y me doy cuenta.
- ¡Basta Pedro! ¿No te das cuenta que si no te digo es por qué él me amenazó? ¿No lo ves?
- ¿Qué? -gritó- ¿Qué te hizo Paula? ¿Qué?
- ¡Basta! ¡Basta! -me tapé con las mantas, hasta cubrir mi cabeza-
- Paula no seas chiquilina. Y contame.
- destapé mi cabeza- ¿Chiquilina? ¿Yo?
- Si vos. Estas esquivando el problema desde hace días. Contame que te pasa. Dale Paula.
- Yo soy una chiquilina. Mira vos.
- ¿Qué carajo te pasa? ¿Qué te hizo? ¿Que pasó? Decime. ¡Por favor!
- ¿Sabes lo que pasó? ¿Sabes lo que a esta chiquilina le hicieron? ¡La violaron! -dije con mis ojos llenos de lágrimas- Eso. ¡Me violaron Pedro! Él me violó. ¿Sabes lo que se siente que tu papá este encima tuyo, teniendo sexo con vos? ¡No! Entonces no me hables de que soy una chiquilina. No te imaginas lo que sufrí. Lo que pasó. ¡No! ¡Nadie lo sabe! Y nunca nadie va a saberlo. ¡Nunca! -sequé mis lágrimas con brusquedad- ¿Sabes con qué me amenazó? Me dijo que iba a matarte si te contaba, que iba a arrancarte de mi vida, de mí. No lo sabes, porque no te pasó. Porque no lo sentiste dentro tuyo. Porque no sabes lo que fue ver su cara de placer mientras lo hacía mientras me violaba con violencia. No sabes lo que es besar a tu novio y que la cara de tu papá se aparezca en tu cabeza, en el momento en que te violaba, no lo entendes. No te imaginas. ¡Nada! ¡Es horrible! ¡Es una asco! Me repugna besar a alguien. Abrazarlo. Es por esto que no puedo hacer eso que vos queres. No puedo no me sale, me da asco, no puedo. -dije llorando- Por eso esta chiquilina esta así como esta. Llora todo el tiempo, y no quiero hacer nada. Por eso estoy así. Porque a la que se comporta como una chiquilina.. Parece que la hicieron sufrir ¿No?
Me acosté en la cama, dándole la espalda. Tapada con las mantas hasta el cuello. Llorando, dejando escapar mis lágrimas. Esas que no podía esconder, que no podía contener mas.
No creía que se lo había contado. Pero no aguantaba mas, no podía soportarlo mas. No. Y menos mentirle a él, a mi novio. A la persona que me inspira mas confianza que todo el mundo.
No me respondió nada. Absolutamente nada cuando le conté lo que me había hecho. Ni siquiera había dejado que lo haga. Tenía que sotarlo, dejar salir todo eso que tenía dentro mío. Que me atormentaba. Y que me hacía mal.
Sentí que se acostó a mi lado. Pasó su brazo sobre mi cuerpo, apoyándolo en mi vientre. Entrelazando su mano con la mía. Yo simplemente lloraba. No podía hacer otra cosa. No me salía otra cosa que hace en este momento. Mi corazón latía a mil por hora. Mis lágrimas salían. Mis pensamientos solo se centraban en una sola cosa: No iban a matar a Pedro. No.
Comenzó a dar dulces y tiernos besos sobre mi nuca. Para que pudiera tranquilizarme, pero nada lo hacía. Hasta que rompió el silencio que se generaba entre nosotros, interrumpido simplemente por mi llanto.
Continuara:
..............................................................................................................................................................
Y bueno, le contó. ¿Comentarios? Por favor. Sino mañana no subo, ah ni mala JAJAJA. Gracias por leer.
Dedicado a #Lasputisdelwa y Sheila ah (? jajajajaja
Al fin se lo contó!!!!!!!! Pobrecita, no aguanto hasta mañana, subí el siguiente hoy a la noche pleaseeeeeeeeeeee
ResponderEliminarayyyyyyyyy no soportaba mas q pp no lo sepa, al fin...q le dira el? intrigaaaaaaaa
ResponderEliminargfdabgfvd Por fin se lo dijo, esta muy buena la nove ♥
ResponderEliminarMuy lindo el capitulo ! Subi mas ☺
ResponderEliminar