martes, 27 de agosto de 2013

Capitulo 75-


Nos encontrábamos caminando, yendo hacía la cabaña. Luego de la hermosa noche que habíamos pasado en la playa, frente al mar. Todavía no podía creer la sorpresa que Pedro me había hecho, había cumplido uno de mis sueños, y eso jamás iba a poder agradecerlo, ni con todos los gracias del mundo.

La brisa del viento chocaba contra mi rostro, y hacía que este se torné algo caliente, o mas frío, ya que mi cara se encontraba de ese modo.
Nuestras manos estaban entrelazadas, y continuábamos caminando, pero necesitaba parar, necesitaba hablar con él.. No sabía que iba a decirle, pero necesitaba contarle algo, o hablar.. Sentía que todavía no estaba lista para llegar a la cabaña, para estar con él, para hablar.

Por alguna razón, me detuve. Dejé de caminar, de mover mis pies. Y él se detuvo.

- ¿Qué pasa Pau?
- No se.
- ¿Cómo?
- No se. O sea, quiero caminar, pero a la vez no.
- No entiendo. ¿Queres? ¿Pero no podes?
- Claro.
- ¿Por qué? -se acercó a mi lado-
- No se Pepe. Estoy.. Mmm.. -hice una pausa- Rara.
- ¿Rara? ¿Por qué?
- Porque. La verdad, no lose.
- Veni. ¿Queres que nos sentemos ahí? -señaló un banco-
- Bueno.

Nos dirigimos hacía aquel banco. Y nos sentamos allí. Realmente no sabía que me pasaba, no entendía porque estaba así. Pero, necesitaba llorar. Necesitaba largar todo eso que tenía dentro mío.

Él se sentó, y y apoyé mi cabeza en su pecho. Me rodeó con sus brazos, y comenzó a acariciar mi cabello lentamente. Fue ahí, donde mis lágrimas comenzaron a caer.

- ¡Ei! ¿Por qué lloras bonita?
- No lose.
- ¿Cómo no sabes?
- No. No sé. Necesito llorar, pero no tengo un motivo.
- ¿Desahogarte por algo?
- No sé.
- ¿Algo que te molesta?
- No.
- ¿Inseguridad? -no pude responder, solo asentí con mi cabeza- ¡Ah, era eso! Tranquila mi amor, yo ya te lo dije, no voy a obligarte a nada.
- Lose, pero.. No sé es raro.
- Tranquila. De verdad, yo no voy a obligarte a nada.
- Te amo mucho. ¿Sabías?
- Lose. Yo te amo mucho mas.
- ¿Pepe?
- ¿Qué?
- ¿Podemos quedarnos un ratito acá?
- Si obvio.
- Igual solo un ratito. Porque hace frío.
- rió- Quien te entiende.
- ¿Yo?
- volvió a reír- Claro.
- sonreí- Sos tan lindo. -besé su mejilla-
- Vos.
- Bueno, gracias.
- De nada. En serio, lo digo porque es así.
- ¿Sabes que me gusta?
- ¿Qué?
- Estar así con vos. Pasar momentos así, los dos juntos. No importa que lugar sea, mientras sea con vos. Todo es lindo.
- Yo amo estar con vos. Pasaría todos los días con vos, cada minuto, cada segundo.
- sonreí- Voy a llorar.
- No, no llores. No me gusta verte llorar.
- Si, lloro ahora. Lo hago de felicidad.
- ¿Segura?
- Si, me encanta esto lugar. Me encanta estar con vos. Y estoy feliz, con lo que hiciste por mí.
- sonreí- Me gusta que te haya gustado, en serio. Solo lo hice por vos.
- Gracias.
- Sh.. Basta no me agradezcas.
- Aunque sea aceptame este gracias.
- No,no.
- ¿Por fa?
- No, señorita.
- hice puchero- Sos malo.
- ¿Muy malo?
- Shi. Muy malo.
- ¿Ahora sos una bebé?
- Shi.
- Mi bebé. -asentí. Y él me rodeó aún mas fuerte con sus brazos- Te amo princesa.
- Te amo.

Él besó mi cabeza. Y luego apoyó la suya por encima de esta.
Nos quedamos por unos minutos así. Estábamos en silencio, los dos. Ninguno hablaba. Simplemente disfrutábamos del calor, y el abrazo del otro. 

Amaba los momentos así con él. A su lado, juntos, y abrazados. Nunca me arrepentiría de haberlo elegido para mi vida. De haberlo elegido como mi novio. Simplemente lo amo, no puedo expresar con palabras lo que él genera en mí, lo que hace por mí. Es todo, y jamás lo dejaría ir. 

- ¿Vamos Pau?
- Un ratito mas.
- Bueno, solo unos minutos.
- sonreí- Gracias.
- Sh.. Basta.

Unos cuantos minutos después...

- Pepe, tengo frío.
- Ah viste. Hace frío.
- Si, ahora tengo frío.
- Toma mi campera. -se la quitó y la colocó sobre mis hombros-
- No, Pepe. Te vas a morir de frío vos.
- Dale, tonta. Ponete esto.
- ¿Seguro? ¿No tenes frío?
- No. Dale, toma. 
- Bueno, gracias.
- De nada Pau. 
- ¿Vamos?
- Si, vamos. Dale.

Emprendimos camino hacía la cabaña. Ya podía afirmar que hacía frío. La brisa suave, se había convertido en un soplo de viento, fuerte y seco. 
Caminábamos abrazados, de la mano. 

Por suerte ya no encontrábamos dentro de la cabaña. Yo, por mi parte, estaba muerta de frío. Si, yo lo estaba, imaginense Pepe. 

- Gordo estas muerto de frío.
- Un poco.
- Tonto -le pegué en su hombro- Te dije que me avisaras.
- No, no iba a sacarte la campera.
- Me hubieras dicho igual.
- Ya esta no pasa nada.
- ¿Y si te doy unos besos? ¿Y mimos? Por ahí se te pasa el frío.
- Mmm.. Me gusta la idea.
- sonreí- Mmm..
- Es demasiado tentadora. Tengo que admitirlo. 
- Okei. 

Me acerqué a él. Y me senté en sus piernas. Rodeé su cuello con mis brazos, y entrelacé las manos al otro lado. Pegué su frente contra la suya, y sonreí. A lo que él respondió con una sonrisa. 

- Te amo. 
- Te amo mucho princesa. 
- Siempre con vos, sin importar que pase.
- Jamás dejaría que te fueras.
- sonreí- Gracias.
- Sh.. Basta. 

En ese momento unimos nuestros labios en un beso, lleno de amor y ternura. Pero a la vez de pasión. Estos encajaban como si fueran dos piezas de rompecabezas, y se unieran. 

Pedro era mi todo. Era mi vida, era mi luz, mi cielo. No creo que pueda dejarlo marchar nunca, no creo que pueda olvidarme de él, jamás. Sabía, y sentía que nuestro amor era mas fuerte que todo, y que todos. Y nunca nadie podría separarnos. 

Cada vez que estaba con él, me sentía en otro mundo, sentía como si flotara, como si estuviera dentro de una burbuja. Ya hacías unos cuantos meses que estábamos juntos, y realmente él me había demostrado que me amaba de verdad, que no me lastimaría, que no me haría daño. 

Nos besábamos, y en un momento del beso, Pepe metió su mano bajo mi remera. Pude sentir como un escalofrío recorrió mi cuerpo, mi espalda, llegando así hasta mi nuca. Él quiso separarse del beso, pero yo no lo dejé, quería que él sienta lo que yo sentía cuando estaba con él, cuando me amaba, me cuidaba, me protegía. 

Me sentía lista. Me sentía preparada. El rostro de mi papá no apareció en mi mente, no me lo imaginé, no lo vi. Sentía que había llegado el momento de esto. Que había llegado el momento de dejar de ser dos, para pasar a ser uno.

- Para Pau. Nos estamos pasando.
- No Pepe. -continué besándolo- No pasa nada.
- De verdad Pau. Nos estamos apurando.
- me separé del beso- No.
- Si, vos no estas segura.. Y yo no voy a obligarte.
- Sh... -coloqué un dedo sobre sus labios- 
- ¿Qué pasa?
- Quiero que hagamos el amor.
- ¿Qué? No Pau, vos no..
- Pepe, me siento segura, me siento lista. 
- ¿De verdad?
- Si. -sonreí- Quiero volver a sentirme mujer. 
- sonrió- ¿De verdad te sentís lista?
- Si amor. Quiero que hagamos el amor. -sonrió- 

No respondió. Lo único que hizo fue sonreír, y volver a unir mis labios con los suyos. 


 
Continuara: 

............................................................................................................................................................

Dedicado a las genias de @MakaPyP y @MPauliters ..vieron las puse primeras ah (? Las quiero demasiado, y gracias por estar conmigo siempre, de verdad. Son muchisimo para mi. 

http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/2013/08/mi-descargo.html Si quieren leer, es sobre lo que pasó ayer, de verdad solo lo hago porque no estuvo bueno lo que pasó. Pero no quiero bardo, ni nada. Besos.

3 comentarios:

  1. Se me cayeron algunas lagrimitas de la emoción!!!!! Espero ansiosa el próximo cap!!!!

    ResponderEliminar
  2. me gusta mucho tu novela,.e parece que aunque la tematica es fuerte la tratas con mucho respeto!!segui escribiendo!!hace oidos sordos a la mala onda!! besos espero los proximos!!

    ResponderEliminar
  3. Noooooooo nena odio q m dejes con intriga jajjaja te odioooo na mentira te qiero nena y espero el d mañn ee

    ResponderEliminar