miércoles, 26 de febrero de 2014
Epílogo. Parte III.-
CINCO AÑOS DESPUÉS.
Habían transcurrido cinco años de aquel festival, que todavía recuerdo como si hubiese sido ayer, de aquel momento en donde recuperé a mi hija, cinco años de que por fin mi vida había cambiado y ahora todo era diferente, todo era mas fácil, mas llevadero y en familia.
Luz ya tenía nueve años, era toda una señorita. No podía decir que ya era grande porque seguía siendo una nena, y para mí lo iba a ser toda la vida. Iba a cuarto grado, y bailaba como los dioses (si soy su mamá) pero de verdad que lo hacía hermoso, era un placer poder verla bailar, cada día que pasaba se perfeccionaba mas, y lo hacía cada vez con mas pasión y dedicación, eso era lo mas hermoso. Mamá vivía con nosotros, como siempre, era mi mamá y no iba a dejarla sola. Pedro y yo podría decir que estábamos mucho mejor, ya no había peleas, de vez en cuando alguna que otra discusión, pero nada grave. Ana había vuelto también, y Flor nos venía a visitar de vez en cuando, para las vacaciones siempre venía y se instalaba en casa.
Hace tres años volví a quedar embarazada, nuevamente de una nena, cuando me enteré fui la mujer mas feliz del mundo, ni Pedro ni yo podíamos creerlo, cuando se lo comunicamos a Luz se puso muy contenta, yo pensé que iba a estar celosa, la típica reacción de las nenas, pero no. Se lo tomó muy bien. Hace dos años que nuestra casa volvía a estar patas para arriba por la llegada de una nena hermosa, a la que llamamos Zoe Jazmín Alfonso, ya caminaba y ahora quería tocar todo. Era terrible, pero estábamos felices, y podía decir que mi familia era la mas hermosa.
- ¡Mamá, Zoe volvió a agarrar mis zapatillas de baile! - se quejó Luz-
- ¿Las rompió?
- No, las babeo.
- ¿Y dónde estaban las zapatillas?
- En la escalera.
- Te dije que no las dejes ahí, sabes que tu hermana las agarra.
- Bueno, que no las agarre.
- Guardalas en su lugar entonces.
- ¡Mamá! - gritó y se fue a su habitación-
- Paula, no la trates así.
- Tiene que aprender a dejar las cosas en su lugar mamá.
- Si, pero igual.
- No la malcríes, que aprenda.
- Dios, yo todavía no entiendo como Pedro aguanta a tres mujeres.
- Creo que ya se acostumbro - reí-
- Eso pensé. ¿Queres tomar mate hija?
- Dale ma.
Me levanté y fui a buscar a Zoe, que estaba en el living durmiendo, se había despertado de su siesta. La alce en brazos, pero ella se revolvió en ellos, y decidió que quería caminar.
- ¿Queres ir caminando? Bueno vamos - la tomé de su manito, y caminamos a la cocina-
- Ay, pero se despertó la reina de la casa. - dijo mi mamá. quien ya estaba con Zoe en brazos-
- Si, la vas a malcriar a ella también, te conozco.
- Bueno, preparate.
- Después vas a tener que aguantarlas a las dos. Yo te lo digo.
- rió- No pasa nada, la abuela las va a cuidar ¿No cierto que sí? - le hacía caras a Zoe y ella reía-
- Si ma. - preparé el mate-
- ¿Mañana tenes que ir a la academia?
- No, no doy clases mañana. Pero Luz si tiene que ir.
- Ah bueno. ¿A qué hora?
- Como siempre a las cuatro de la tarde, porque a la mañana tiene que ir al colegio.
- Ah si, si.
- Así que no te preocupes puedo llevarla yo.
- Esta bien hija, como quieras.
- ¿Pedro?
- Pedro debe estar arriba jugando a la play con Luz.
- Que raro ellos.
- Ahora voy a ir a ver que hacen.
- Que salga un poco de la cueva.
- reí- Si, eso mismo.
Tomamos unos cuantos mates con mamá, hasta que decidí ir a ver que hacían arriba. Zoe se había vuelto a dormir en mis brazos, así que de paso decidí llevarla a su cuna.
Subí las escaleras y ya se escuchaban los gritos de luz y Pedro peleando por la play.
- No papá hiciste trampa.
- Yo no hice trampa.
- Si, mira, me puso la pierna tu jugador.
- No mientas.
- Vos estas mintiendo, además esta la repetición.
- ¿A ver? Pasala.
- ¡Ves! Te dije que tu jugador fue, es penal.
- No seas mentirosa mocosa.
- Si, ahora es penal.
- Esta bien. No lo va a meter.
- Si, vas a ver. - se hizo el silencio- ¡Gol! - gritó Luz- Te dije que lo iba a meter.
- Okei, okei, ganaste.
- Si. ¿Qué gano?
- ¿Un beso de papá?
- Siempre me haces lo mismo, no vale.
- Eu, eu, eu. ¿Por qué gritan? Silencio que Zoe duerme.
- Papá me hizo trampa. - dijo Luz susurrando-
- Es mentira.
- Pedro, ¿Es en serio?
- No.
- Si papá, no mientas. Y además gane y no me quiere dar mi premio.
- Un beso de papá, y dice que no vale.
- Bueno o un beso de mamá.
- No, nada de besos, quiero mi premio.
- él rió- Bueno, pero antes me das un beso.
- Bueno. - ella besó la mejilla de Pedro- Toma, tu premio. - él sacó una caja y se la entregó a Luz-
- abrió la caja y comprobó su contenido, gritó- ¡Si! ¡Si! ¡Si! Gracias, gracias, gracias. - hizo que Zoe se despertara- Ay, perdón, perdón, perdón.
- alce a Zoe en brazos y me dirigí a la cama, Pedro me hizo un lugar a su lado- ¿Te gustaron?
- Si, son hermosa. Gracias las amo. - le habíamos comprado nuevas zapatillas de baile-
- Bueno, me alegro que te hayan gustado.
- Si, y no es una perrita como tu antiguo regalo ¿Te acordas? - dije riendo-
- Si, me acuerdo. Por suerte Laila no crece mucho, así que mejor.
- ¿Adónde esta? Hablando de la perrita.
- Durmiendo en mi cuarto, seguramente.
- Ah bueno.
- Ya que despertaron a Zoe con sus gritos, ahora la van a hacer dormir ustedes.
- Bueno papá la va a hacer dormir.
- Yo también tengo sueño. -dijo Luz-
- Si queres dormí siesta hija.
- ¿Puedo dormir acá?
- Solo la siesta.
- Si ma.
- Bueno.
Ella se acomodó entre medio de Pedro y yo. Y se colocó de costado, pasando su brazo sobre mi vientre, y apoyando su cabeza en mi pecho, como cuando era chiquita. Pedro tenía a Zoe en brazos, y la colocó sobre su pecho, boca abajo y la sostenía con una mano, mientras que con la otra acariciaba mi hombro.
- Te amo hermosa.
- Te amo Pedro.
- Gracias por todo.
- Gracias a vos por demostrarme que la vida puede ser como la imaginé.
Y así nos quedamos, los cuatro, acostados en la cama. Yo acariciando el cabello rubio de Luz, mientras que miraba dormir a mi bebe Zoe, con esos rulos morochos, hermosos que tenía, junto al hombre que mas amaba en el mundo, que me hacía feliz, que me había demostrado que la vida si tenía sentido, la persona que me salvó en todos los sentidos, Pedro.
Había encontrado mi felicidad, y no iba a dejar escaparla por nada en el mundo.
Hoy podía decir que a pesar de las piedras y obstáculos que tuve que atravesar para llegar a esto, valió la pena, valió la pena sortear cada uno de esos obstáculos, porque la consecuencia de ellos fue esta hermosa familia, que después de tantos años de sufrimiento la vida me había regalado.
FIN.
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Bueno y finalmente la nove llegó a su final, como verán tuve muchos problemas para escribirla, fue la novela que mas me costó escribir, sinceramente.
Gracias a cada una de ustedes por haberse bancado todo, absolutamente todo, no tengo palabras para agradecerles. Ustedes hacen que yo me anime a seguir escribiendo, de verdad gracias. Gracias a las que me apoyaron en todo momento, cuando en aquel entonces habían dicho que copiaba la novela, cuando dijeron muchas cosas que no eran verdad, muchas de ustedes me dieron su apoyo, y eso me incito a seguirla porque la verdad que no tenía ganas de hacerla. Por un momento había pensado en dejarla así, sin terminar, pero después pensé y me parecía una falta de respeto a ustedes que se toman el tiempo de leer dejarla abandonada, por eso gracias de nuevo. Son unas genias todas, algunas me vienen bancando desde mi primer novela y aún así me siguen leyendo, esta ya es mi tercera novela terminada.
La verdad es que no sé si voy a hacer otra novela, porque ya no voy al colegio, empiezo la facultad y además voy a ingles y se me complica muchisimo. Por eso les agradezco por haberme bancado, y espero que si vuelvo a escribir estén ahí aunque sea para criticarla.
Ojalá les haya gustado la nove, la hice con mi amor, como siempre digo no soy profesional, pero siempre puedo hacerlo un poco mejor. Gracias una vez mas. Y nos leemos en alguna otra nove.
Las quiero.
Mica.
Ah, y me gustaría que por ser el último capítulo dejen comentarios. Por favor, me gusta leerlas. Ahora sí, adiós y hasta pronto.
El último dedicado a Eri_PauChaves te amo estirada <3
Epílogo. Parte II.-
Era el día del festival y yo era la mina mas nerviosa que podía existir en este mundo. Temblaba de los nervios, sentía que en cualquier momento las rodillas se me doblaban e iba a caerme al suelo. Pero no. Por suerte eso no pasó.
Ya nos encontrábamos en la academia, eran las cuatro y media de la tarde, pero el festival comenzaba a las seis. Había que preparar algunas cosas, probar la música, practicar las coreografías. La profesora Verónica ya había vuelto, y por suerte ella se encargaría de las chiquitas, yo sinceramente, no podría.
Me encontraba en el teatro, en donde se realizaría esto. Mis alumnas estaban practicando sus coreografías, tenían dos para hacer. Yo estaba abajo del escenario mirándolas, y corrigiendo algunas cosas de último momento.
En ese siento que unas manos envuelven mi cintura, y giró mi cabeza. Pedro estaba parado detrás de mí.
- Hola mi amor.
- ¿En qué andas?
- Acá paseando.
- ¿Aburrido?
- No, solo miro como trabajas.
- sonreí- Bueno, mejor.. Jaz parate un poquito mas a la izquierda, sino te chocas con Cami.
- Bueno - respondió ella-
- Me gusta ver hacer lo que amas, y lo que tanto te costó conseguir.
- Yo también amo hacerlo.
- Eso me hace mas feliz todavía. - él besó mi mejilla-
- ¿Y Luz?
- Esta con su profesora practicando en el aula.
- Ah, okei. - dije tranquila-
- No va a pasar nada.
- Sabes que ese miedo de que me la vuelvan a sacar siempre esta.
- Lo sé, pero pronto se va a ir.
- Si, es lo único que quiero.
- Te lo aseguro.
- Flor, cuando estires la mano, mas arriba-
- Bueno profe.
- Vos, Anto cuando abras las pierna derecha para girar, no tan abierta encorvala un poco mas.
- ¿Así?
- Eso, así. Perfecto. Sigan practicando amores, yo ya vuelvo.
Salí del teatro en donde se haría el festival y me dirigí a ver si Luz estaba donde Pedro me había dicho que estaba. Y si, estaba en el aula practicando con la profesora y las demás nenas.
- ¿Qué haces?
- me di vuelta asustada- Tonto me asustaste.
- Perdón. ¿Que hacías?
- Nada.
- Nada, no.
- Solo vine a ver a Luz.
- Pau esta bien, no le va a pasar nada.
- Tengo miedo, entendeme. Siento tanta felicidad de tenerla conmigo que pienso que va a venir y me la va a sacar.
- No mi amor, eso no va a pasar. Él esta en la cárcel.
- Lose.
- Entonces no hay porque tener miedo. Mirala - me dice señalándola- esta feliz, esta contenta dejala que disfrute.
- Ella me hace feliz a mí.
- Y se ve que vos a ella, porque la sonrisa que tiene en el rostro, no se le borra con nada.
- Vos también me haces feliz, y a ella también.
- Sos la mujer mas linda del mundo.
- Vos sos el novio mas hermoso -dije sonriendo-
- Te amo hermosa.
- Te amo mucho.
Unimos nuestros labios en un beso tierno, y hermoso.
...............
Era la hora del festival, las siete en punto, la gente ya estaba ubicada, cada uno en sus respectivos lugares. Allí se encontraban Flor con Joa, Angie con Valentino, mamá, Ana y Pedro.
Todos habían venido a vernos bailar, pero principalmente a ella, a mi hija hermosa. Sería la primera vez que la vería bailar en un festival, estaba super feliz.
Fui a saludarla antes de que suba al escenario.
Estaba tan linda, tenía un vestido rosa claro, con lentejuelas y estaba descalza., llevaba su cabello suelto con una evillas.
- Mami. - ella corrió hacía mí-
- Hola bonita ¿Cómo estas?
- Nerviosa.
- Tranquila princesa, no va a pasar nada.
- Tengo miedo de olvidarme la coreo ma.
- No, mira hace una cosa.
- ¿Qué?
- Cuando yo era chiquita como vos, para no olvidarme la coreo, mientras bailaba pensaba en algo lindo, en algo que me hacía feliz.
- ¿Sí?
- Si, vas a ver que funciona.
- Bueno, si vos decís.
- Si.
- Gracias ma.
- De nada mi amor. Ahora anda baila y disfruta de todo.
- ella me rodeó con sus brazos- Te amo mucho.
- Yo también te amo princesa.
Ella se alejó de mí y se unió nuevamente a sus compañeras, ya iban a subir al escenario.
La sensación de felicidad que me daba verla bailar no tiene explicación, era una cosa que se sentía en el alma, desde adentro.
Verla moverse como lo hacía, bailando como sabía hacerlo, se notaba que amaba esto y que por mucho que lo intentará no iba a poder alejarse de la danza, ni un poco. Mis ojos se empaparon de lágrimas, cuando la veía bailar, era algo hermoso, algo increíble, que solo se puede sentir.
Cuando termino aplaudí como nunca lo hice en mi vida. Estaba tan orgullosa de ella, que me entraba en el corazón, lo feliz que me hacía.
Bajo del escenario con una sonrisa mas grande de la que ya tenía. Y corrió hacía mi.
- Si, mami. Funcionó lo que me dijiste.
- yo me puse de rodillas para estar a su altura- Viste, te dije que servía.
- Si, gracias.
- ¿Y se puede saber en que pensaste?
- No, es una secreto.
- ¿Un secreto entre las dos?
- Bueno. Pensé en vos y en papá, en cuando estuvimos los tres juntos otra vez. Ese era el recuerdo mas lindo.
- ¿Si?
- Si mami. - y mis ojos volvieron a tornarse llenos de lágrimas- ¿Por qué lloras?
- reí- Porque estoy feliz. Porque estoy muy, muy, muy, muy orgullosa de la hija que tengo, y porque la amo con todo mi corazón.
- Te amo mami, mucho, mucho hasta el cielo ida y vuelta.
- ¿Todo eso?
- Si, todo eso.
- Te amo mi reina. - besé su mejilla-
Había llegado el momento en que me tocaba bailar a mí, como se lo había prometido a Luz, y lo haría.
Subí al escenario, y busqué con mi mirada a Pero, quien estaba sentado entre la gente, y con nuestra hija sobre sus piernas, la imagen mas linda que había visto en toda mi vida, cerré mis ojos, inspiré, la música comenzó y comencé a moverme.
No podía controlarlo, es mas fuerte que yo, amaba hacer esto, amaba bailar, y creo que era lo único que le iba agradecer a Carlos, el haberme enviado a estudiar danza. Siempre me gusto, y ahora lo amor, es mi pasión, y amo que mi hija se esto convirtiendo en toda una bailarina. Me costó mucho llegar a donde estoy ahora, y sé que a ella le va a costar también, rechazos, escuchar no como respuesta, pero yo voy a estar ahí para apoyarla porque sé que si le gusta no va a dejar de luchar por lo que ama. Como yo hice con ella.
La música terminó, y fueron los tres minutos que mas rápidos se pasaron en toda mi vida. Lo disfruté y amé volver a bailar, otra vez, y solo por ella. Hice una pequeña reverencia. Y cuando levanté mi vista toda la gente estaba de pie aplaudiendo, incluyendo a Luz.
Ver sus ojos y notar que había felicidad en ellos, no había nada mas hermoso que eso. Pedro me lanzó un beso, y yo lo atrapé con la mano.
Mi familia no era muy grande, pero sabía que siempre podía contar con ellos. Me hacían feliz, y hacían que la vida fuera mucho mas fácil a pesar de todo.
Ellos me completaban, me hacían feliz. Y no podía pedir mas nada, por fin la vida me había dado un respiro.
Continuara:
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Se viene la última y tercera parte del epílogo.
Por si preguntan, la subo hoy a la noche
Dedicado para la hueca de @PyP_LoveTrue te amo <3 te dije que valía la pena knvdskcnksnck
martes, 25 de febrero de 2014
Epílogo. Parte I.-
Habían pasado dos días de que Luz había vuelto conmigo.
Ella había vuelto a la academia, ya todos sabían que era mi hija, no podía ocultarlo y además era muy obvio. Faltaban solo dos días para el festival, estaba nerviosa, ansiosa, feliz.
Y hacía exactamente dos días que no sabía nada de Pedro, esto ya me estaba alterando, no podía no saber nada de él, no podía no pensar en él, era mas fuerte que yo, si él había decidido que nos separemos, pero todo lo que vivimos juntos no se compara con una separación de mierda por una simple pelea. Entendía los motivos por los cuales él se había enojado, pero no podía soportar el solo hecho de tenerlo lejos.
...........
Eran las tres de la tarde Luz estaba en el living, jugando con Joana. Mientras que mamá se encontraba en la cocina haciendo una torta, y Flor y yo charlábamos. Era un día normal como cualquier otro. No podía pedir mas de lo que ya tenía.
Sonó el timbre de casa y me pare a abrir la puerta. Me parecía raro porque no esperábamos a nadie, pero por ahí era Angie, siempre venía de visita sin avisar.
Pero cuando abrí la puerta me di cuenta de que no era Angie, y de que no se parecía en nada a ella. No lo podía creer, mis ojos no creían lo que estaban viendo, no lo imaginaban. Pero era real, y estaba pasando.
Pedro estaba en el umbral de mi casa.
Había vuelto.
- ¿Qué haces acá? - le dije-
- Perdón, perdón, perdón. Fui un imbécil, un inmaduro que solo pensó en él. Perdón, me equivoqué al pensar que podía vivir sin vos, soy una tarado. Elegí mi trabajo antes que a ustedes y me arrepiento. Perdoname por favor.
- ¡Paula perdona a ese chico de una vez! - dijo Flor, me di vuelta y todas estaban presenciando la escena de Pedro y mía-
- Sh, cállate nena. - ella rió-
- ¡Papi! - gritó Luz y saltó a sus brazos- Volviste, mamá dijo que ibas a volver muy pronto.
- Si mi reina - él la alzo en brazos, besando su mejilla- volví, y no pienso irme a ninguna parte. - dijo, mirándome a los ojos- ¿Me perdonas?
Ver a mi hija en los brazos del hombre al que amo con toda mi vida, hizo que me diera cuenta de que tenía dos razones para vivir, de que mi mundo solo era mi mundo si estaba con ellos, de que a pesar de todo estamos juntos de nuevo.
Y eso era lo que me hacía muy feliz.
No lo dudé un segundo mas, y me lance a sus brazos, sin pensarlo. Lo besé en los labios, un beso que anhelaba hacía muchisimo, un beso que significa lo importante que él era en mi vida. Por un momento llegué a pensar que la vida era tan injusta conmigo, que no me lo devolvería mas, pero cambié de opinión.
Continue besándolo, con pasión, con amor, con ternura. Mientras nuestra hija se encontraba en sus brazos. La abracé a ella también, hasta que empezó a decir algo.
- ¡Puchi, que asco! - nos dijo y nosotros la miramos, y luego nos miramos nosotros-
- No sé lo que estarás pensado, pero yo sí. - dije-
- Yo también.
- ¿Qué cosa?
- ¿A la cuenta de tres?
- Uno.
- Dos.
- ¿Qué pasa?
- Tres. - y besamos sus mejillas, uno a cada lado, y ella se resistía y nos empujaba con sus manitos-
- Basta mamá. ¿Papá vos también? ¡Basta, no!
- Mamá te va a dar todos los besos que ella quiera.
- No.
- Si.
- Y papá también.
- Papi no, los besos se dan las nenas.
- No, mira yo soy nene y le doy besos a tu mamá. - besó mis labios-
- No quiero ver - ella tapó sus ojos, con sus manos y reímos-
- Cuando dijiste que volverías, no pensé que iba a ser tan rápido.
- Solo me tomó unos cuantos minutos pensarlo. Creo que fue mas largo el viaje.
- ¿Y qué va a pasar con tu trabajo?
- Les dije que si me querían tendrían que hacerme trabajar a través de la computadora, y sino que me despidieran.
- ¡Pedro!
- Bueno, yo no iba a alejarme de ustedes por un trabajo.
- Eso amo de vos.
- ¿Qué cosa?
- Como cuidas a las personas que te importan.
- Te amo mucho. - dijo él- Y a vos también te amo princesa de papá, aunque no quieras que te de besos.
- Yo también te amo mi amor. - le dije y besé su mejilla-
- Yo los amo los dos, pero no me den besos, eso es de nenas chiquitas. Y yo ya soy grande.
- Claro, claro.
- Si, Pedro ella es grande.
- Bueno entonces estas grande para los regalos.
- ¿Me compraste un regalo?
- Bueno, sí. Pero vos decís que ya sos grande.
- Mentira no soy grande. Todavía soy chiquita ¿O no mami?
- reí- Si mi amor.
- ¿Viste papi? Yo soy chiquita.
- él rió- Bueno esta bien, veni vamos a buscar tu regalo.
- ¿Qué es?
- Una sorpresa, ahora lo vas a ver.
- Si.
Nos dirigimos al auto de Pedro, donde allí se encontraba el regalo que le había comprado a Luz, de Pedro podía esperarme cualquier cosa, así que nada me sorprendería.
Llegamos al auto, el bajo a Luz de sus brazos, y sacó una caja del asiento de atrás. La colocó en frente de nuestra hija, y la apoyó en el suelo.
- Este regalo va de parte de mamá y yo.
- ¿De los dos?
- Si, ojalá te guste.
- ¿Qué es?
- Abrilo.
Ella abrió la caja, y yo no podía creer lo que había dentro.
Una perrita golden, Pedro le había regalado una perra. Me esperaba cualquier cosa menos esto.
- ¡Una perrita! ¡Que lindo! - gritó Luz, mientras la perrita se lanzaba sobre ella, era muy chiquita, así que no le haría daño- Gracias. - y comenzó a correr por todo el jardín, jugando con la perrita-
Yo me di la vuelta y quedé frente a Pedro, a unos cuantos centímetros. Rodee su cuello con mis brazos.
- Volviste muy rápido.
- No podía estar sin vos. Sin ustedes.
- Yo no dejaba de pensar en vos ni un segundo, me carcomía la cabeza pensando en que estabas con otra mujer.
- Vos sos mi única mujer. Son mis únicas mujeres.
- ¿Para toda la vida?
- Para toda la vida.
- Te amo Pedro.
- Yo también te amo, mucho.
Volvimos a unir nuestros labios, en un beso suave, tierno y lleno de amor. Nos besábamos con dulzura, demostrándonos todo el amor que sentíamos el uno por el otro, sinceramente extrañaba estar así con él, no había nada mas lindo que esto.
Unos minutos después, la perrita comenzó a saltarnos, y nosotros nos separamos. Vi a Luz venir corriendo detrás de ella.
- Hija despacio.
- Si mami. - llegó a donde estábamos nosotros-
- ¿Y cómo se va a llamar la perrita?
- Laila.
- ¿Y por qué Laila?
- ella se encogió de hombros- Mmm, no sé. Me gusta ese nombre.
- A ver, llamala. Así ya empieza a saber como se llama.
- ¡Laila, vení! - ella la llamaba, aún la perrita no hacía mucho caso era muy chiquita-
- Ya prontito se va acostumbrar a su nombre.
- Si, - Laila salió corriendo y Luz detrás de ella-
- ¡Despacio Luz! - le grité-
- Si ma.
Pero ella hizo como si nada, y siguió corriendo detrás d la perrita, jugando y riendo.
Amaba ver a mi hija tan feliz, no me voy a arrepentir nunca de haberla tenido, era la persona mas hermosa en este mundo, y yo era feliz gracias a ella.
Continuara:
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Hola bueno, el nombre de la perrita va en honor a @Silypaupasion Para vos Lailaaaaaaaaaaaaaaaaa, estas en la nove, sos famosa ahno. Te quiero milll. <3
lunes, 24 de febrero de 2014
Capítulo 30. Final.-
Sábado por la mañana, ya me encontraba despierta. Estaba muy ansiosa, y nerviosa a la vez, no sabía si mi hija me reconocería, o no, aunque no creo, solo nos vimos una vez y muy poco. Estaba recostada en la cama, mirando el techo pensando en lo que pasaría hoy, sonreía al pensar en lo que pasaría, ya quería tener a mi hija conmigo, abrazarla y decirle lo mucho que la amaba, que su mamá estaba con ella y que había cumplido con la promesa, porque eso hice simplemente cumplí con mi promesa de traerla de nuevo a casa, y tenerla a mi lado. Otra vez.
Tengo que ir a las cinco de la tarde al juzgado, pero no sé porque me levanté a las nueve de la mañana, definitivamente estaba muy ansiosa por todo lo que pasaría. Sentía felicidad pura, y nada mas que eso.
Sabía que hoy también se iba Pedro, pero decidí que lo mas importante en este momento, era mi hija, y nadie mas que ella, no porque no me importara Pedro, sino porque él decidió alejarse de todo. Y lo entiendo.
Me levanté de la cama, y me dirigí al baño para ducharme, y tratar de estar tranquila. No sabía como Luz iba a reaccionar, tenía miedo de que me rechazará o de que simplemente no quiera verme. Si eso pasaba iba a entenderla porque desaparecí cuatro años de su vida.
Terminé de ducharme, salí del baño, me cambié y bajé para desayunar. Aún nadie se había levantado, y era obvio, las nueve y media de la mañana en Diciembre ¿Quién se levanta a esta hora? Yo no mas. Me preparé el desayuno lentamente y despacio para hacer el menos ruido, no va que se me cae la tapa de la pava en el piso. Casi me muero, pero por suerte las habitaciones están arriba y no se escucha nada, o casi nada.
Desayuné mientras pensaba en hoy. No podía dejar de hacerlo, no sé era mas fuerte que yo.
Mi celular sonó y me había llegado un mensaje. Por un momento pensé que era de Pedro, pero después me di cuenta de que no. Era Fernando confirmando que hoy era a las cinco que tenía que estar en el juzgado. Le respondí el mensaje diciéndole que estaba bien. La verdad que ahora lo único que quería era estar con mi hija nada mas. No creo que pueda aguantar hasta las cinco de la tarde.
Pasó la hora, las diez y media y estas mujeres seguían sin levantarse, yo no entendía como podían dormir tanto ¿O yo era la anormal que dormía poco? La verdad es que no lo sabía, pero no me importaba.
Se hicieron las once de la mañana y por fin escucho que alguien baja de la escalera, miro para ver quien era y mamá. Me mire y se sorprende al ver que estaba despierta desde tan temprano.
- Buen día hija.
- Hola ma.
- ¿Qué haces despierta?
- No podía dormir.
- Si, me imagino. ¿Ansiosa?
- Muy, nerviosa también. No puedo mas.
- Tranquila hija, lo mas difícil ya pasó. Ahora solo queda el mejor paso.
- sonreí- Si. Me siento tan feliz, te juro.
- Lo sé hija, y te mereces estarlo.
- Gracias mami.
- No me agradezcas, siempre voy a estar con vos.
- En serio gracias.
- De nada hija. ¿Y Pedro?
- Pedro nada, supongo que se estará yendo ya, sino es que ya se fue.
- ¿Por qué no hablaste con él?
- Porque no. Él quiso que nos tomaramos ese tiempo. Ya esta, él se fue, yo estoy bien. Listo.
- No estas bien, y se te nota.
- No, no lo estoy. Pero no puedo hacer otra cosa.
- No puedo decirte mas nada hija.
- No importa mami, ya esta. Ahora solo quiero centrarme en Luz. Y en nadie mas.
- Si, eso me parece bien. ¿A qué hora tenes que ir?
- A las cinco en el juzgado.
- Bueno me parece que te faltan unas horas.
- Si, lo sé. - reí-
................
Por fin se había hecho la hora, por fin había llegado el momento en que vería a Luz. Me sentía la mujer mas feliz del mundo, quería abrazarla, besarla, mimarla. Ya no aguantaba mas.
Me encontraba yendo al juzgado, allí me encontraría con Fernando quien me hablaría de algunas cosas y luego me encontraría con Luz. Llegué. Bajé del auto, y entré. Lo vi a Fer, quien me preguntó por Pedro y le expliqué así muy a la ligera lo que había pasado, tampoco quería entrar en detalles. Él me hablo, me explicó lo que iba a hacer, me hizo firmar los papeles de la tenencia de Luz y luego me hizo pasar a un cuarto, allí es donde llevarían a Luz. Me senté en un sillón, y esperé.
Pasaron cinco minutos, los cinco minutos mas largos que viví en toda mi vida. Se abrió la puerta, y entró Luz de la mano de Fernando.
No lo podía creer, mi hija, mi nena estaba conmigo otra vez. Ella me sonrió al instante y corrió hacía mí , con sus brazos abiertos. Yo me bajé del sillón y me arrodillé en el suelo para estar a su altura, cuando llegó a mi, y apoyó su cuerpo contra mi pecho la abracé lo mas fuerte que pude, y ella rodeo mi cuello con sus brazos. Noté que Fernando se había ido, estábamos las dos solas. Las dos juntas nuevamente.
No podía soltarla, no quería hacerlo. De repente mis ojos se empaparon de lágrimas, y estas cayeron sin parar una detrás de otra. No podía dejar de pensar en todo lo que estaba viviendo. No lo podía creer, mi hija, mi Luz estaba conmigo de nuevo. Y era inexplicable, algo que solo se sentía, era la felicidad completa que te daba un hijo.
La solté y la miré a los ojos. Esos ojos verdes, grandes que me transmitían felicidad, que me decían que ella también estaba feliz por lo que estaba pasando, me transmitían amor y nada mas que amor sincero y puro. Ella me sonrió. Llevaba un vestido lila con unas sandalías blancas, que combinaban a la perfección.
- ¿Por qué lloras mami? - su pregunta me hizo reír.-
- Porque estoy feliz, porque estas acá conmigo de nuevo.
- Te extrañe mucho.
- Yo también princesa, no te imaginas cuanto.
- ¿Y papá?
- Papá se tuvo que quedar allá, pero va a volver prontito.
- ¿Si?
- Si, te lo prometo.
- Bueno. - sonrió- ¿Ahora ya voy a vivir con vos?
- Si mi amor.
- ¿Las dos juntas? ¿Cómo me lo promestiste?
- Si, como te lo prometí. ¿Adivina qué?
- ¿Qué?
- La abuela también vive con nosotros.
- ¿En serio? ¿No es mala no?
- No, no es mala. Ella te quiere mucho, y te esta esperando en casa.
- Quiero verla.
- Ella también te quiere ver, te esta esperando hace mucho.
- volvió a sonreír- ¿Sabes qué mami?
- ¿Qué princesa? - recogí un mechón de su cabello lacio y rubio-
- Estudio baile, en una academia.
- ¿Ah sí? - dije con interés y la miré a los ojos-
- Si, mi seño se llama Verónica, pero ahora esta enferma y tengo una seño que se llama Pau... - ella se quedó pensando y yo reí- Vos sos la seño Paula.
- Si hermosa.
- Entonces volviste hace mucho del viaje.
- No, volví hace poquito, pero no te podía decir que era tu mamá.
- ¿Por qué?
- Ahora es complicado de explicar, pero cuando seas grande mamá te va a contar todo lo que quieras saber.
- Ya soy grande mami. - replicó ella-
- ¿Ah sí?
- Si.
- No, todavía sos mi beba. - la abracé y ella se estiró sobre mi brazo derecho y yo comencé a hacerle cosquillas-
- Mamá basta. No. Por favor, no aguanto las cosquillas.
- Bueno, perdón, perdón.
- Mami, listo.
- Bueno mi nena grande.
- Basta. - dijo haciéndose la enojada- ¿Voy a seguir yendo a la academia?
- Obvio bonita, además esta el festival ¿O no?
- ¡Si! - gritó ella con emoción-
- Por eso. No vas a dejar de ir a la academia.
- ¿Vos vas a bailar también?
- No sé.
- Dale, mami, dale. Baila, por favor.
- Mmmm.
- Porfa, porfa.
- Con una condición.
- ¿Qué condición?
- Que me des un beso acá. - señalé mi mejilla izquierda- y un beso acá - señalé mi mejilla derecha-
- Bueno. - dijo ella y besó ambas mejillas- Listo ¿Ahora vas a bailar?
- Si, ahora voy a bailar.
- Si. - dijo y me abrazó- Te amo mucho mami.
- Yo también te amo hija. Muchisimo, nunca te olvides de eso.
- Nunca mami.
Mi hija era mi todo, era mi cien por cien, era mi vida entera, mi felicidad. Ella podía cambiar mi humor en un segundo, a pesar de que no la tuve conmigo estos cuatro años de su vida, sé que voy a hacer hasta lo imposible para que tenga la infancia que se merece como cualquier nene de su edad. No me importa por quien tenga que pasar, y a quien tenga que dejar atrás, mi hija valía todo y no iba a dejar de sufriera por nada, ni nadie. Si, en algún momento iba a crecer y saldría al mundo, pero ahí voy a estar yo para apoyarla y aconsejarla en todo, no soy la mejor madre del mundo, pero puedo ser la madre que ella necesita.
Salimos de aquel lugar y nos dirigimos a la plaza, necesitaba pasar tiempo con ella, estar a su lado, escucharla, y mimarla. Simplemente quería que fuera feliz y era lo que iba a tratar de lograr, así me cueste la vida. Por fin entendí que mi vida solo sería vida si estaba a su lado.
Estuvimos bastante rato en la plaza, hasta que oscureció y se hicieron las nueve y media de la noche. La alce en brazos ya que ella estaba muy cansada, y a los pocos minutos se durmió sobre mí. La senté en el asiento de atrás, abroché su cinturón y emprendimos camino hacía casa.
Cuando llegamos, volví a alzarla en brazos, ella aún seguía dormida, mi nena había pasado por muchas cosas hoy, y en los últimos días. Entramos en la casa, mamá estaba mirando una película en el living con Flor, mientras ella hacía dormir a Joana en sus brazos. Las saludé con la mano, y les dije en voz baja que Luz estaba dormida, y que iba a llevarla arriba, a su cuarto. Aunque la primer noche iba a dormir conmigo, de eso no tenía dudas. No lo pude hacer cuando ella era bebé, lo voy a hacer aunque sea una noche. Entré en el cuarto que era de Angie y las cosas de Flor estaban ahí, mañana iba a matarla, cerré la puerta y me dirigí a mi habitación, abrí la cama y la recosté sobre ella, sin antes sacarle las sandalías. Al dejarla en la cama, ella se movió un poco pero no tanto, y siguió durmiendo.
Me senté a su lado, y comencé a acariciar su cabello, al fin mi hija estaba conmigo, me había costado mucho, lágrimas, esfuerzo, peleas pero lo conseguí y la consecuencia de eso, es que hoy ella estaba acá a mi lado, y sería la primera de muchas otras noches que dormiríamos juntas. Decidí cambiarme y luego ir a la cama para acostarme a su lado. Ella abrió sus ojitos cuando siento el movimiento.
- Hola princesa.
- ¿Ya es de noche?
- Si, mi amor.
- ¿Vas a dormir conmigo mami?
- Si, ¿Me dejas?
- Si, así no tengo sueños feos.
- Hoy no vas a tener sueños feos, yo estoy con vos.
- Bueno.
Yo me acomodé a su lado, y ella se puso de costado, pasando su brazo por encima de mi vientre, y apoyando su cabeza sobre mi pecho. A los pocos segundos volvió a cerrar sus ojitos.
Yo no podía dejar de mirarla, de acariciar su cabello, de decirle lo mucho que la amaba y lo feliz que me hacía tenerla conmigo.
Por fin mi vida estaba cambiando y para bien.
- Descansa bonita. Te amo.
Besé su frente, ella hizo una mueca como de sonrisa, y por fin logré cerrar mis ojos.
La felicidad no era completa, pero ella hacía que lo fuera, y eso no iba a cambiarlo nadie. Me costó llegar a donde hoy me encuentro, pero valió la pena sortear cada piedra que la vida me puso en el camino, para encontrar por fin la felicidad, de una vez por todas.
Continuara:
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Capítulo final.
No desesperen, no termino falta el epílogo.
Si comentan no me enojo eh ..
Capítulo FINAL dedicado a mi hueca hermosa, delfín te amo @PyP_LoveTrue kjfbskdfnnjsk <3
domingo, 23 de febrero de 2014
Capítulo 29.-
Llegué a casa y directamente subí las escaleras necesitaba llorar, acostada en mi cama. Entre en mi habitación sin acordarme de que Flor estaba allí, abrí la puerta y la vi durmiendo a Joa, ella me miró y me preguntó que me pasaba, a lo que le respondí que nada y salí de la habitación, dirigiéndome a la otra, allí me acosté y lloré sin parar.
A la media hora la puerta se escuchó y entró Flor, quien se sentó a mi lado.
- ¿Por qué lloras Chaves?
- Pedro me dejó.
- ¿Qué?
- Lo que escuchaste, después de que terminó el juicio decidimos ir a su departamento para hablar pero solo me dijo que no era capaz de estar conmigo, la menos no por ahora, y que necesitaba un tiempo.
- ¿Así? ¿No te dijo mas nada?
- No. Ah, y me pegó una cachetada.
- ¡Qué hizo qué! - gritó- Ahora me va a escuchar.
- No. Vos no vas a hacer nada. Ya esta, ya le hablé..
- Claro le hablaste.
- Bueno le grité. - reímos- Y listo, nos separamos.
- No pueden terminar así como si nada. Tienen que hablar de nuevo.
- No.
- ¿Por qué no?
- Porque se va al extranjero a trabajar.
- ¿Qué? ¿Me estas cargando? Eso ¿No? Me estas cargando.
- No te estoy cargando. Se va, parece que le importa mas su trabajo que su propia familia.
- ¿Y eso se lo dijiste?
- Obvio que se lo dije, pero igual no me prestó atención.
- No pueden terminar su relación, así nada mas.
- Ya la terminamos.
- ¿Y por qué no le insistís?
- Porque no fui yo quien quiso que nos separemos. Ya me cansé y la verdad, que no puedo mas. Nuestra relación venía mal, y con esto estalló.
- Habla con él Paula.
- ¡No! Basta. No voy a hablar con él.
- Sos una cabeza dura.
- Si, re.
- Si. Y para mí no pueden terminar así. Se aman hace mucho, tuvieron una hija ¿Y vas a dejar que se vaya? Yo no lo puedo creer.
- No puedo hacer nada, él se va mañana. Ya esta, se acabó, él quiere el tiempo que necesitamos, no yo. Simple, cuando quiera volver va a venir a hablar conmigo.
- Bueno, pero..
- interrumpí- Pero nada. Ya esta Flor, en serio. Además me dijo que no puede estar conmigo ahora, listo. Se acabó nuestra relación.
- No me gusta nada esto, pero bueno.
- A mi tampoco, estoy partida al medio, te juro. Ni siquiera puedo pensar en que mañana voy a ver a Luz. No sé..
- Tendrías que estar aunque sea un poco feliz de que vas a volver a ver a Luz.
- Si, lo estoy. Créeme que lo estoy, pero no sé, siento ese vacío en el pecho, me falta Pedro.
- Lo sé amiga.
- mis ojos se llenaron de lágrimas- Quiero que este acá, y no puedo. Soy una imbécil.
- No sos ninguna imbécil, si esto pasó es por algo. Basta de llorar Chaves.
- Quiero llorar.
- No, no vas a llorar. Arriba - dijo tirando de mi brazo- Dale.
- No, soltame Florencia.
- No seas chiquilina. Te comportas peor que Joana, dale Paula. Te levantas de esa cama o vengo y te tiro agua.
- No serias capaz.
- ¿Queres ver como si soy capaz?
- No, mejor no. Ya me levanto.
- ¡Ahora! - gritó-
- Bueno mamá. - la cargué-
- Sh, sh, sh. Dale, vamos a ir a la plaza.
- No me jodas nena.
- Si, tu sobrina quiere salir a la plaza.
- Si, claro. - dije riendo-
- Bueno entonces vamos al shopping. - sonreí- Esa idea te gusta, así que dale.
- Bueno, dale vamos.
- Si, aplausos cerrados para Flor.
- Cállate y dale. Porque me voy a arrepentir.- Sorry, sorry.
Flor fue al cuarto a buscar a Joa, mientras que yo me ponía una sandalías.
Bajé para esperarla, cuando ella lo hizo con su hija en brazos salimos. Nos dirigimos hacía el auto, y emprendimos camino hacía el shopping. Eran mas o menos las siete y cuarto de la tarde.
..................
Pasamos lo que quedaba del día en el shopping, y luego volvimos a la casa.
Ya eran las diez de la noche y yo no tenía mucha hambre, así que solo me fui a acostar, pero esta vez dormí en la habitación que era de Angie, quería que el cuarto de mi nena se vea ordenado al menos el primer día.
Me acosté sobre la cama, y cerró mis ojos intentando dormir, pero fue en vano.
En lo único que podía pensar era en Pedro, y en el día de mañana. Él se iría y yo me encontraría con mi hija. Todo en mi cabeza era un kilombo, y mi vida también era un desastre.
La verdad que ya no entendía que era lo que estaba bien, y que era lo que estaba mal, que me hacía bien y que me hacía mal. Ya no entendía nada, no comprendía nada, no podía pensar nada. Odiaba todo esto, una vez mas la vida se había salido con la suya, y me había arrebato algo que amaba con mi vida entera. No podía obligarlo a nada, y si él quiso irse, fue porque quiso. Yo no lo obligué, yo no lo eche. Eligió su trabajo antes que su familia, y bueno.. Mañana se iría y no lo vería por quien sabe cuanto tiempo, además él puede conocer a otra mujer, formar otra familia, ese "tiempo" que nos tomamos puede ser definitivo.
Volví a cerrar mis ojos, y a intentar dormir, necesitaba dormir, necesitaba soñar con la familia feliz, con ese cuento de hadas que todos dicen, con esa familia típica, con ese príncipe azul de los cuentos. Mis ojos se encontraban cerrados, pero mis lágrimas caían, y caían.
A los pocos minutos logré dormirme, y me tranquilice. Mis pensamientos dejaron de maquinar, y por una vez en muchas días pude dormir relajada. Simplemente pensando en mi hija.
Continuara:
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Salió un poco corto, pero quería que el capítulo final empiece y termine con Luz ah.
Adiós.
Capítulo 28.-
- Bueno la verdad es que en estos días estuve pensando mucho.
- ¿Y qué pensaste? - le pregunté-
- Yo te amo Pau, te amo con toda mi vida, pero no sé si estoy preparado para seguir una relación con una persona que me mintió durante muchos años.
- ¿Por qué no? Por favor, no me dejes. - dije al punto de las lágrimas-
- Porque no. No me siento seguro, siento que si pudiste mentirme durante tanto tiempo, podrías hacerlo nuevamente.
- No, no lo voy a hacer.
- ¿Cómo estas tan segura?
- Porque ahora él esta en la cárcel, no hay nada que me impida decir la verdad.
- No lo sé Pau.
- Dijiste que no ibas a dejarme sola. - agaché mi cabeza-
- Lo sé, y nunca voy a dejarte sola. Vivir en otra casa no significa que no podamos tener una relación amistosa.
- ¿Amistosa?
- Si.
- ¿O sea, qué queres separarte de mí?
- Si.
- ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué le haces esto a Luz?
- No la metas a la nena en el medio de nosotros.
- La meto porque es nuestra hija, porque ella necesita a sus papás juntos.
- Puede tenernos juntos igual. No en la misma casa, pero si juntos.
- Pero yo te quiero en casa, con Luz y conmigo. Los dos juntos, los tres. Por favor no nos hagas esto.
- Deja de meter a Luz en el medio.
- Esta bien.
- Ya lo decidí.
- ¿Es una separación definitiva?
- No sé si definitiva. Pero necesito un tiempo, un tiempo para pensar en mí, en mi mamá y en todo lo que pasó.
- Sabía que esto iba a pasar, sabía que aunque te lo contara esto iba a pasar e ibas a dejarme. Nuestra relación venía mal, y lo sé, soy consciente de eso. Pensé que contarte nos uniría mas, nos daría mas confianza entre nosotros. - dije sollozando- pero me equivoqué. Ya no sé como pedirte perdón, como decirte que lo siento, que no te lo oculté apropósito, no hice esto porque quise, no lo hice para que te enojaras conmigo cuando te enteres, para que nos separemos. Traté de mantener nuestra relación, de mantenernos juntos por Luz, por nosotros, pero no funcionó. Y me equivoqué si, hice mal en mentirte, en contarte cuando me enteré, pero no pude, no me salió, no sé. Perdón. - dije con mis ojos llenos de lágrimas-
- Sé que no lo hiciste apropósito, lo sé porque no serías capaz de hacer algo así porque queres. Te entiendo, y te perdono, si lo hago. Pero esto va mas allá de un perdón, mas allá de ser sincera conmigo, de todo esto, es algo que siento yo, algo que me pasa a mí, que siento que no puedo confiar en alguien que hizo eso. Perdón, perdón por pensar así pero en este momento es lo único que siento, lo único que pienso y analizo. Sé que no es lo mejor para Luz, ni para nosotros, lo sé porque nuestra hija nos necesita unidos, y en la misma casa, pero no puedo. Y creo que si estamos bajo el mismo techo ahora, todo va a terminar mal, nos vamos a terminar peleando muy seguido, y va a ser peor eso, que vivir en diferentes casas y llevarnos bien. ¿No te parece?
- Si, me parece. Pero no puedo soportar la idea de perderte. No me entra en la cabeza, no me siento preparada para decirle a Luz que no estamos juntos. Volví a tenerla conmigo, y ya le tengo que dar malas noticias, y no quiero. ¿Por qué todo tiene que ser así? ¿Por qué simplemente no podemos estar juntos? No lo entiendo. Pero esta bien, si es tu decisión, te entiendo. Y voy a respetarte.
- Perdoname, no lo hago apropósito.
- Lo sé.
- No llores, por favor. Me parte el alma verte mal.
- ¿Qué no llore? No puedo no llorar sabiendo que nos vamos a tomar un tiempo, que vos podrías conocer a otra persona, me hace mal, me destruye. Pero bueno.. - dije llorando-
- él levantó mi rostro con su mano, y secó mis lágrimas con su pulgar- Por favor, no me la hagas mas difícil. Solo es un tiempo, por favor.
- Lo entiendo. - alejé su mano de mi rostro, y me sequé las lágrimas-
- Hay otra cosa que tengo que decirte.
- ¿Qué?
- Me ofrecieron trabajo en el exterior por un año.
- ¡¿Qué?! - dije sorprendida-
- Eso, lo que escuchaste.
- ¿Y vas a ir?
- Si, Pau. Es importante para mi carrera, y para mí. Si las cosas salen bien, vuelvo en un año y las cosas van a estar mejor.
- ¿Qué van a estar mejor? ¿Vos me estas hablando en serio? Queres irte por un año al exterior por trabajo. Volver y que todo este bien. No te entiendo, de verdad que no. - grité- Decís que necesitas un tiempo, que te vas pero cuando vuelvas queres que todo este bien.
- ¡Entendeme! - gritó-
- ¿Y quién me entiende a mí? ¿Quién en mi? Si, yo mentí pero solo estas pensando en vos, y en nadie mas. ¿Y tu hija? ¿Luz, qué vive del aire? ¿Qué va a pasar? Solo estas pensando en vos, sos una egoísta Pedro. Y después yo soy la que miente, la mala persona, y todo lo demás. Pero esta bien ..
- No me eches la culpa de todo a mí Paula.
- ¡No te estoy echando la culpa! - grité en su cara- Te estoy diciendo como queres que sean las cosas, y que no pueden ser así. Nada mas.
- Queres que me quedé acá con ustedes, pero no que progresé en mi carrera como empresario.
- Claro total a vos te importa una mierda tu hija.
- me pegó una cachetada- No vuelvas a decir eso Paula. Mi hija es lo mas importante para mí.
- Me pegaste. - dije sosteniendo mi mejilla, sobre mi mano- Dijiste que nunca me harías daño, y me pegaste. Sabiendo todo lo que yo pasé aún así lo hiciste.
- Perdón, perdón. No lo hice apropósito, no quise hacerlo, en serio.
- No claro, no quisiste.
- Perdón. Perdoname, por favor. - me tomó del brazo-
- No me toques.
- Por favor, no te vayas así. Hablemos.
- ¡Soltame Pedro! - le grité-
Me solté de su apretón, recogí mi bolso y me dirigí a la puerta.
- Paula, por favor. No terminemos así.
- Vos lo terminaste así.
- No me hagas esto.
- ¿Ahora soy yo la que lo hace? Sos cualquier nene.
- Por favor.
- No me toques, y no me hables nunca mas en tu vida.
- ¿Qué va a pasar con nosotros?
- Vos quisiste separarte, bien. Estamos separados.
- ¿Y Luz?
- No te voy a prohibir que la veas, porque sos el papá.
- Podemos terminar de hablar.
- Ya terminamos.
- Paula.
- Suerte en tu vida, en tu trabajo en el extranjero. Sé feliz. Chau Pedro.
- ¡Paula!
Gritó él, pero yo ya había salido de su departamento. No podía creer lo que había hecho, me pegó después de todo lo que yo pasé, de todo lo que viví. Se atrevió a pegarme, no lo entiendo. No creía que él podía ser capaz de algo así, pero lo hizo, y ya esta.
Salí corriendo de su departamento y me subí a mi auto. Allí me largué a llorar desesperadamente, me alejé de Pedro, me alejé de él para siempre. Él quiso que nos separemos y termino pasando lo que yo ya presentía, desde hacía mucho tiempo, y ahora se va a ir al extranjero a trabajar, se va a olvidar de mí, y de Luz.
¿Cómo podía hacer algo así? ¿Cómo era capaz de irse por trabajo? ¿No pensaba en su hija? Bien, que no piense en mí, que no me mire, que no me toqué, que no nada...pero no puede alejarse de su hija, sabiendo que la perdió durante cuatro años, y por el hijo de puta del que se hacía llamar mi papá. Él quiso lograr esto, y lo logró, nos separó, sin siquiera meterse en el medio. Todo era una mierda, todo era una puta mierda, esto estaba mal, estaba pésimo, pero no podía hacer nada para arreglarlo.
La persona que yo creía que me amaba, que me quería, la persona que yo me imaginé que era, cambió y todo porque yo le conté la verdad, todo por ese puto secreto de mierda. Odiaba mi vida. Nunca iba a poder tener la felicidad completa, nunca. Y ahora que Pedro se iba mucho menos.
Estaba con mi hija, y eso era lo que mas feliz me hacía, la había recuperado, y ahora solo me toca pensar en ella, en mi hija, en mi nena y en su felicidad. Pedro se alejó, pero Luz volvió a mi lado.
Estaba hecha mierda, peor un lado sentía dolor, tristeza, angustia quería correr a los brazos de Pedro, y abrazarlo, decirle que no se fuera, que lo amaba.. pero no podía, no me sentía preparada para eso. No sería capaz de volver a mirarlo a los ojos, y encontrar un destello de amor o sensibilidad en sus ojos.
Pero por el otro lado sentía felicidad, me sentía bien, alegre, contenta, hasta podría llegar a reírme. Mi hija estaba conmigo, y mañana volvería a casa, con su mamá, con su abuela, con su familia. Mi nena iba a tener la infancia que se merecía, prometí nunca dejarla y a partir de ahora nunca iba a serlo. No era la mejor madre del mundo, la mejor hija, pero podía luchar hasta el final y conseguir lo que quería con esfuerzo, y fe, lo haría así toda mi vida.
Ahora solo me quedaba esperar hasta mañana, a que se sean las cinco de la tarde, ir al juzgado y encontrarme con mi hija, con Luz.
Era lo que mas deseaba en estos momentos.
Arranqué el auto derecho a casa, necesitaba un abrazo de Flor, y unas palabras de mamá o simplemente necesitaba llorar sola, no lo sabía, pero alguna de esas cosas haría.
Mi vida definitivamente a partir de hoy, había cambiado.
El pasado, es pasado, y se queda en donde esta.
Continuara:
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Yo sé que igual me quieren mucho, ah (?)
Bueno hay explicación para esto, pero la van a leer al final de la nove. Adiós. COMENTEN, pleaseeeee.
Dedicado a la mejor amiga de todo el mundo @PyP_AmorEterno te amo meshiiiiiiiiiii
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