jueves, 6 de febrero de 2014
Capítulo 9.-
Lo vi ahí en la camilla, durmiendo, porque eso era lo que había dicho el médico, por suerte no estaba inconsciente eso me dejaba un poco mas tranquila, primero porque tenia la certeza de que todavía lo tenia a mi lado y después porque no quería sufrir mas de lo que ya estaba sufriendo.
Me acerque a su lado, y me sente en la camilla. Tome su mano y lo primero que hice fue acariciarla, necesitaba sentir su contacto. Se me hacia que había pasado mucho tiempo desde hoy a la mañana. Si, hoy a la mañana, sonaba raro decirlo porque parecía que habían pasado unos días, pero solo fueron horas (eternas) pero horas al fin.
Le hable, comencé a decirle que lo amaba y que no entendía como era que estas cosas podían pasarnos a nosotros. La vida estaba empeñada con nosotros, ambos dos, pero sabia que por alguna razón nos había cruzado, y esa razón era Luz nuestra hija, el fruto de nuestro amor.
Trate de que las lágrimas no salieran, pero me fue imposible, de solo pensar en todo lo que estábamos pasando me hacia mal, me partía en dos. Sentía muy dentro mio pero lo sentía que muy pronto íbamos a poder gozar de lo que se llama felicidad, esa palabra tan irreal, para mi, pero que para algunos sucede muy seguido, felicidad ¿Que se sentirá ser feliz? Todavía no tengo el privilegio de poder responder a esa preguntar porque no pase por la felicidad, creo que esa es una palabra prohibida en mi vida, algo que no compra por ahí. Creo que por alguna razón tenemos esta batalla, una de las mas difíciles, y por algo es. Lo se, se que pronto la tormenta pasara, y voy a poder sonreír como siempre lo quise, voy a poder tener la vida que imagine alguna vez, o que sigo imaginando.
- Te amo Pedro. Te amo demasiado, cuando me llamaron de la clínica para decirme que habías tenido un accidente se me cayo el mundo abajo, por un momento pensé que ya ibas a estar a mi lado, pensé lo peor, de verdad. Vos sos el que me da fuerzas para seguir luchando por Luz, sos el que me mantiene fuerte, el que hace que no me rinda, sos esa persona que no te va a decir '¿Por que estas mal?' Te va a preguntar '¿Quien te hizo daño?' Y eso es lo que mas amo de voz, tu forma de ser, de pensar. Siempre pensé que un hombre como vos era inalcansable, pero me di cuenta que no. Sos esa persona que imagine durante años, sos como te imagine Pedro, tenes todos los ingredientes para ayudarme a salir de esto y ser feliz de una vez por todas. Creeme que, de verdad, todos los días le agradezco a la vida porque te cruzo en mi camino, sos mi complemento perfecto Pedro.
La verdad es que no se porque te estoy diciendo todo esto ahora, no es porque estes acá, simplemente creí que era el momento y empecé a hablar. Espero que me hayas escuchado, porque de verdad que necesito que sepas todas estas cosas. Te amo, te amo para siempre Pedro. - me acerque a el y bese labios-
Me aleje, y de pronto pude ver que abria sus ojos, no se si estaba dormido verdaderamente o solo se estaba haciendo.
Sonrió algo pícaro, así que supe que estuvo escuchando todo lo que le dije, bueno eso me deja un poco mas tranquila, ya que no estaba segura si había escuchado o no, y necesitaba (realmente) que supiera esto.
Sonreí al ver sus ojos.
- Hola. - le dije-
- Hola hermosa.
- Bueno Alfonso quiero que sepas que sos un maldito, estabas despierto.
- Es solo que me gusta escucharte hablar.
- Igual fue mas fácil así, creo que si estabas despierto no te hubiera dicho estas cosas.
- Entonces me alegra saber que me hice el dormido.
- reí- ¿Como te sentís?
- Bien, me duele un poco el brazo, pero nada mas.
- ¿Me queres decir que te paso?
- ¿Me estas retando?
- Si. Porque era muy tarde y ni siquiera un mensaje me habías mandado.
- Bueno, perdón mama. Estaba ocupado, de verdad.
- Sos un malo.
- Si, muy.
- En serio. ¿Que te paso?
- Sinceramente no me acuerdo. Lo ultimo que vi fue el auto encima mio y ahí gire y choque. Nada mas.
- Por suerte no fue nada mas que el brazo.
- Si.
- Me dijo el médico que tienen que hacerte mas placas, y estudios..
- Si, lo se. Es obvio. ¿Te quedas ahora?
- No puedo el doctor dijo que no se puede. - ¿Como que no?
- No, soy mujer.
- Bueno, yo lo voy a convencer.
- Creeme, que muero por ver eso. - reí-
Nos quedamos un rato hablando, hasta que el médico ingreso en la habitación, seguramente era para que me fuera.
- Paula, ya tenes que irte. Perdón.
- Doctor, por favor deje que se quede.
- No puedo Pedro. Me matan.
- Solo hoy, por favor. Nadie se va a enterar.
- No se.
- Por favor. Mire mi brazo, esta roto. Deje que mi mujer me cuide.
- el doctor me miro- ¿Siempre es así? - dijo riendose-
- Si.
- Esta bien, solo esta noche. A nadie le dicen esto.
- Si, si. Quedece tranquilo doctor.
- Mejor. Tengan buenas noches.
- Chau, buenas noches.
El médico se fue, y nosotros nos quedamos allí. Nos empezamos a reír, Pedro cuando quería podía ser muy convencedor.
- ¿Te acostas acá en la camilla conmigo?
- ¿Ahí? No, no entramos. Ni loca, me voy a caer.
- Dale, por favor. Te extrañe hoy.
- No, basta.
- Dale, dale, dale. Porfa.
- Uf. Esta bien.
- Si.
Me acosté a su lado y apoye mi cabeza en su pecho, entrelazando su mano con la mía.
- Te amo Pedro.
- Te amo princesa. Intenta descansar.
- Vos deberías descansar.
- Bueno, ambos.
- Si.
El beso mi frente, y a los pocos minutos solo vi oscuridad, y comencé a soñar...
Continuara:
...........................................................................................................................................................
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario