martes, 18 de febrero de 2014

Capítulo 18.-


Ya nos encontrábamos en la puerta del abogado. Bajamos del auto, y mis piernas temblaban a mas no poder. Sentía que en cualquier momento me caía hacía adelante, gracias que Pedro había pasado su mano sobre mi hombro. 

Entramos y preguntamos por el doctor Benitez, quien era nuestro abogado y además amigo de Pedro. Cuando se enteró de lo que nos pasaba se ofreció a ayudarnos en seguida, sin dudarlo. Preguntamos por él y la secretaría nos dirigió a su despacho. 

- Permiso doctor, llegó Alfonso y su mujer. 
- Ah sí, hagalos pasar.
- Por acá por favor. - nos indicó con amabilidad- 
- Gracias. -digo-

Entramos en el despacho y saludamos a Fernando. 

- Hola chicos. ¿Como andan?
- Bien. - respondió Pedro- 
- No me convence mucho su bien pero bueno.. 
- Hola Fernando.
- Paula, ¿Cómo estas?
- Mas o menos. 
- Esa es una respuestas mas sincera. - sonrió-
- Si. 
- ¿Para qué nos citaste? - dijo Pedro-
- Quería hablar sobre el caso. 
- ¿Qué paso? 
- ¿Hay avances?
- Muchos.
- ¿Buenos? - pregunté-
- Si. Les paso a explicar.
- Por favor.
- Bueno. Como verán no teníamos ni rastro de Carlos, y mucho menos de Luz. Pero el otro día, lo cruce en la calle, yo iba con mi auto y él salía de algún negocio. Podría decirles que lo perseguí hasta su domicilio pero eso sería ilegal, así que mejor no. Con mi compañero el que estoy trabajando en el caso, investigamos y descubrimos donde vivía, e inmediatamente le enviamos una citación para que se presente en la comisaría, pero ya se imaginaran lo que pasó.
- No se presentó - dije-
- Exacto. Entonces se le volvió a enviar la citación nuevamente, pero sucedió lo mismo, así que un móvil de la policía se acerco a su casa y lo trasladaron a la comisaría, lo tuvieron detenido unas cuantas horas pero luego lo soltaron porque según ellos no tenían pruebas.
- ¿Mas pruebas necesitan? Secuestro a mi hija, se la llevo y ellos dicen que no hay pruebas. - grité-
- Tranquilizate Pau - me dijo Pedro, acariciando mi espalda-
- No puedo, esto no va ni para atrás ni para adelante, mi hija esta vaya a saber uno donde y ellos se dignan a decir que no tiene pruebas. 
- Calmate, no sirve de nada estar así.
- No, no sirve. Pero a mi hija ese hijo de puta la golpea y ellos ahí sin mover un puto pelo - digo gritando-
- ¿Cómo que la golpea? - preguntó Fernando-
- Si, la golpea. La vi con mis ojos, y hoy lo confirmé.
- ¿La viste?
- Si, la vi. Ella estudia en la academia donde yo trabajo.
- ¿Tuviste trato con ella?
- Solo unas horas, no mucho. Le vi un moretón en su brazo y sospeche que él le pegaba. Y hoy hablamos con ella.
- ¿Otra vez?
- Si, nos llamó porque Luz no dejaba de llorar y necesitaba calmarla de alguna manera. 
- Pero Paula no hay pruebas de que la golpea. 
- ¡No claro no hay pruebas! Te estoy diciendo que le vi un moretón.
- Se pudo haber golpeado.
- Sufrí maltrato durante muchisimos años, se cuando un golpe es por golpearse y cuando lo hacen apropósito.
- Si tenes razón. Disculpa.
- Esta bien. Además mi propia hija me dijo hoy que su abuelo era malo, me lo dijo. Me dijo que no quería estar mas ahí, tiene miedo. Y yo no voy a aguantar mucho tiempo mas.
- Lo se y por eso quiero informarles algo.
- ¿Qué?
- El juicio con Carlos Chaves comienza en tres días. 
- ¡¿Qué?! 
- Lo que escucharon. Sabíamos que los policías no iban a dejarlo mucho tiempo ahí dentro, así que decidimos actuar, y emprendimos la fecha del juicio, él sabe que comienza ese día porque vino acá y se notificó, y dijo que iba a presentarse, le informé que se busqué un abogado porque la iba a pasar mal. Tenemos muchas pruebas en su contra, y además esta el testimonio de Luz.
- ¿Luz va a declarar? Tiene cuatro años. - dijo Pedro-
- Lo se, pero tranquilos, ni siquiera se va a dar cuenta que le estamos haciendo esas preguntas.
- ¿Cómo lo van a hacer?
- Vamos a usar el método de la cámara gsell. ¿Saben en qué consiste no?
- Si, si obvio. 
- Bueno lo vamos a utilizar con Luz, va a ver una asistente social con ella quien le va a hacer unas preguntas, mientras juegan, nada extraño, ni que pueda asustar a Luz. 
- Esta bien. 
- ¿Y qué va a pasar con Carlos durante el juicio?
- Va a estar en la cárcel, como todos.
- ¿Y Luz?
- No se preocupen no va a estar con él en ningún momento, va a quedarse en hogar para chicos hasta que esto se solucione.
- ¿Y cuánto va a tardar el juicio?
- No creo que dure mucho tiempo, porque tenemos muchas pruebas en su contra, y la jueza va a estar a nuestro favor muy rápido, mas si hay una criatura de por medio. 
- Esta bien.
- Nosotros vamos a estar a tu disposición en todo momento. 
- Muy bien, chicos.
- Todo sea por Luz, hasta que el juicio termine. 
- Luz va a volver con ustedes, se los aseguro.
- Gracias por todo lo que haces en serio. - le digo-
- No tienen que agradecerme nada, solo hago mi trabajo chicos.
- Si, pero vos fuiste el que se ofreció a ayudarnos.
- Y me alegro de ser yo su abogado, en serio.
- sonreímos- Gracias Fer. Te debo miles con esta.
- No me debes nada, Pepe. Somos amigos, lo hago con todo mi cariño hacía ustedes y profesionalismo.
- Bueno, estas bien. Te lo voy a agradecer toda la vida.
- No hace falta. 
- Como digas.
- Creo que ya esta todo listo, los llamo en dos días para determinar la hora del juicio y demás.
- Esta bien.
- Chau Fer. -digo y lo saludo en la mejilla-
- Paula.
- Fer, amigo. Gracias. 
- De nada Pepe, un amigo es un amigo, no se lo deja tirado.
- Lose.
- Un día de estos arreglamos y los invito a cenar, y cenamos los cuatro con Norma.
- Dale, y de paso un partido de play no viene mal.
- Ya esta ustedes y la play.
- ríen- Nos vemos. 
- Chau.
- Chau chicos.

Nos despedimos de Fernando, y salimos del despacho de él. 
Eran las cinco y media de la tarde, habíamos estado un rato largo hablando con él. 

- Amor ¿Y si vamos a caminar? - digo-
- ¿A dónde?
- No se por acá. Podemos ir a la plaza. ¿Te parece?
- ¿Estas bien?
- Si, solo quiero despejarme un poco.
- Esta bien amor. Vamos 

Él entrelazó su mano con la mía, y juntos caminamos en dirección a la plaza del barrio, el viento chocaba contra mis mejilla y se sentía increíble, siempre me gusto esa brisa de verano. 
Caminamos en silencio, hasta llegar a la plaza. 



Continuara: 

.........................................................................................................................................................

No hay comentarios:

Publicar un comentario