miércoles, 12 de febrero de 2014

Capítulo 14.-


Pasaron las horas, y yo seguía ahí acostada, con la foto de mi hija sobre mi pecho. No sé porque pero sentía la necesidad de estar con ella, ahora, ya.
Pedro no había vuelto a subir a la habitación. Y probablemente no lo haría tampoco.

Estuve toda la tarde acostada llorando después de la pelea con Pedro.
La puerta sonó y se abrió.

- Permiso hija.
- Pasa mamá.
- se acercó a la cama, y se acostó a mi lado- ¿Qué te pasa hija?

Por un momento decidí contarle la verdad, decidí decirle que Luz iba a la academia, que era mi alumna, que Carlos le pegaba. Pero luego cambié de opinión y solo le conté lo que había pasado con Pedro.

- Discutí con Pedro.
- ¿Por qué amor?
- No sé, problemas. Desde que Luz no esta con nosotros siento que el lazo que teníamos se fue quebrando poco a poco.
- No hija, no pienses eso.
- Si, es así ma. - apoye mi cabeza en su hombro-
- No hija. No. Todo se va arreglar vas a ver.
- Tengo miedo de perderlo.
- No lo vas a perder, vas a ver.
- Siento que todo lo que hago ya no tiene sentido, que nunca voy a recuperar a Luz.
- Luz va a volver con nosotros muy pronto, te lo prometo.
- Tengo miedo de que eso nunca pase, y que Pedro se aleje de mi poco a poco.
- No hija, no. No tengas miedo, no lo sientas. Nada va a pasar.
- Me voy a separar de Pedro lo se, lo presiento. Y tengo miedo mami. No sé que va a pasar.
- No te vas a separar de Pedro, te lo aseguro Pau. No tengas miedo.
- Ya no se que hacer, no tengo fuerzas para nada.
- Si, si que las tenes.
- No, siento que mi corazón se rompe en pedazos cada vez mas.
- No hija.
- Ayudame mami, por favor. No quiero perderlo, y mucho menos no recuperar a mi hija.
- Tranquila mi nena, estoy con vos, siempre estoy con vos.

Estaba hablando con mamá, cuando se escucha la puerta.
Y entra Pedro.

- Permiso. ¿Puedo pasar?
- ¿Qué pasa Pedro?
- ¿Podemos hablar?
- Estoy hablando con mi mamá ¿No ves?
- Pau -me dijo ella- Si pasa Pedro, yo los dejo solos.
- No mamá.
- Paula.
- Esta bien Laura ella no quiere que hablemos, me voy.
- mi mamá se levantó de la cama- Quedate yo me voy, no hay problema.
- Mamá.
- Paula, no seas chiquilina.
- Claro, claro - me di media vuelta y les di la espalda-

Mi mamá salió de la habitación, y Pedro cerró la puerta. Se sentó a mi lado, pero aún yo estaba dandole la espalda.

- Pau hablemos. Por favor.
- ¿Qué queres que hablemos?
- De lo que pasó hoy.
- No hay nada que hablar.
- Si, porque vos estas enojada, y no lo entiendo.
- Claro, no lo entendes. Nunca entendes nada.
- En serio Paula.
- me di vuelta- ¿En serio?
- No seas así conmigo. Perdón, me equivoqué. Tenías razón, él es capaz de cualquier cosa, y si lo sabía pero quizas no quería verlo, no quería aceptar lo que esta pasando. Perdón.
- No es solo el hecho de que me pidas perdón y ya esta, porque es obvio que voy a perdonarte. Pero al principio no lo viste, no me creíste, pensaste que estaba mintiendo, lo estabas defendiendo a él, y eso es lo que mas me dolió, siento que ya no confías en mi como antes, que no es lo mismo, que nuestra relación esta cambiando. Y me da miedo perderte, me da miedo no poder recuperar nunca a Luz que terminemos separados y no quiero, no quiero sufrir toda mi vida, no quiero perderte y no quiero que esto se termine.
- Confío en vos como desde el primer momento Pau. No pienses así.
- Hoy no fue lo mismo.
- Lo se, y te pido perdón. Te prometo que voy a tratar de cambiar esto, no se que me pasa, no se que es lo que nos pasa. Si, yo también siento que no es lo mismo. Pero por favor, no dejemos que esto se termine, me moriría si no te tuviera conmigo.
- No quiero que se rompa nuestra relación, Pedro yo te amo y me moriría sin vos. Pero siento que cada día estas mas lejos, y eso me hace peor. 
- No me vas a tener mas lejos, te lo prometo Pau, te amo y no voy a perderte no lo voy a hacer.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo hermosa, no voy a dejarte sola nunca. Sos mi vida, vos y Luz. 
- Te amo. - me acerqué mas a él, y me apoyé sobre sus piernas- 
- él acarició mi cabello- Te amo mucho mas princesa. Perdón por lo de hoy, no tendría que haber reaccionado así, soy un tarado. Perdón por no creerte desde el principio. 
- Me dolió que no me hayas creído desde el principio. Pero no se, yo también soy un poco cabrona ¿No?
- rió - Si.
- No te rías tonto. No me gustó que me digas así.
- Bueno pero es la verdad.
- Si, pero podrías haber usado otra palabra - levanté mi cabeza y lo miré- ¿O no?
- Fue la primera que se me ocurrió. 
- sonreí- Te amo. Y la verdad que no me gusta pelearme con vos, y discutir por cualquier cosa, no tengo a Luz y no quiero perderte. En serio. 
- No vas a perderme. - se acercó y  besó mis labios- Te amo hermosa.
- Te amo mucho mas. ¿Vas a dormir conmigo no?
- Si vos me dejas y no hechas a almohadones si.
- Dale tonto. Hoy no te hable en todo el día, bah, no hablamos y te extrañe.
- Es obvio, no podes estar ni un día sin mí.
- Sos un tarado.
- Pero te amo.
- Si, pero igual.

Nos acostamos en realidad él, porque yo ya estaba acostada y hacía unas cuantas horas. 
Eran las once y media de la noche, realmente estaba cansada, había sido un día agotadora y lo único que necesitaba hacer era dormir. Se acostó y yo volví a apoyar mi cabeza sobre su pecho. 

- ¿Cómo es Luz?
- Es.. es hermosa. Tiene tu nariz, y mis ojos. 
- ¿Habla mucho?
- Mmm, no se. Pero no es muy tímida. 
- ¿Qué vamos a hacer?
- Vamos a ir a ver al abogado, y después vamos a solucionar las cosas.
- Si, me parece lo mejor. 
- Amor yo seguiría con la conversación, pero muero de sueño.
- Te entiendo , descansa.
- Buenas noches.
- Buenas noches. 

Ni siquiera llegué a escuchar sus últimas palabras, porque cerré mis ojos y a los pocos segundos me dormí. 



Continuara: 

............................................................................................................................................

No hay comentarios:

Publicar un comentario