jueves, 20 de febrero de 2014
Capítulo 21.-
"Nuestras separación" en lo único que podía pensar, lo único que mi cerebro captaba de todo lo que dijo, de repente mis ojos se llenaron de lágrimas, y él no tuvo ninguna compasión conmigo, se dirigió a la cama y se sentó en el borde. Yo hice lo mismo y me senté a su lado, ninguno hablaba, ninguno decía nada. No podía creer lo que estaba escuchando, lo que mi mente escuchaba.
- ¿Cómo? ¿Qué estas diciendo?
- Lo que escuchaste.
- No podes hacer esto Pedro.
- Si, si puedo.
- ¿Por qué? ¿Por qué? - grité-
- Por muchas cosas, me mentiste.
- Si te mentí lo admito. Perdón, me equivoqué, no lo hice apropósito. No estaba preparada para contarte esto, sabía que te ibas a poner así.
- Y por eso esperaste cuatro años para contarmelo ¿No? Sos cualquiera Paula.
- Dejame que te explique, por favor.
- ¿Qué me vas a explicar? ¿Qué no me lo contaste por que tenías miedo? ¿Qué solo lo hiciste para cuidarme? ¿Qué no estabas lista? ¿Eso me vas a explicar?
- ¡No! - grité- No te voy a explicar eso, porque no tiene sentido, porque ya lo hice, ya te lo oculté. Pero necesito que sepas que yo tampoco lo sabía, yo lo supe ese día en que fui a ver a Carlos a la cárcel.
- Podrías habermelo contado ese día.
- Él me amenazó con llevarse a Luz, y en lo único que podía pensar era en eso. No había otra cosa mas importante que Luz.
- Claro yo no soy importante.
- ¡No estoy diciendo eso!
- ¿Y entonces qué?
- Luz en ese momento era mi prioridad, solo habían pasado meses de que la tuve y mi miedo en pensar lo que pudiera pasar era peor. Tenía que cuidarla, solo a ella, y no lo hice, y encima te mentí.
- Si lo hiciste. Y no te entiendo.
- No lo hice porque yo quise.
- No claro, solo tenías que decirme "Pedro ¿sabías que mi mamá y tu papá tuvieron algo?" Solo eso, pero no lo hiciste y lo ocultaste durante cuatro años. Cuatro.
- Perdón, perdón. No podía decirte que Carlos había planeado el accidente, no me animé, no estaba preparada.
- ¡Mató a mi hermana! - gritó desesperado- Y me lo ocultaste igual, aún así sabiendolo.
- Lo sé. Y te pido perdón - dije llorando- Perdoname, por favor.
- No puedo perdonarte.
- Por favor Pedro. No nos separemos.
- Ahora no puedo perdonarte, ahora no.
- ¿Te das cuenta que esta pasando lo que él quiere no? Nos quiere ver separados, solos, cada uno por su lado, no hagas esto. No dejes que él no separe. - le dije mirandolo a los ojos-
- Él no lo hizo, vos lo hiciste - me miro a los ojos- Vos me ocultaste esto, vos sola hiciste que esto pasara.
- No me eches la culpa de todo.
- ¿Qué queres que te diga?
- No sé que me entendes, que vas a pensarlo.
- ¡Ja! - rió- ¿Vos me estas cargando? Sabías quien había matado a mi hermana y a mi papá y no hiciste nada. Aún así sabiendo que yo estaba buscando al culpable.
- Perdón. Perdón, perdón. No lo hice apropósito, en serio. Perdoname.
- No puedo.
- No nos separemos, no podría vivir sin vos. Por favor.
- Lo hubieras pensado antes.
- ¿Por qué sos así conmigo?
- ¿Y cómo queres que sea?
- No sos razonable.
- Claro ahora yo no soy el razonable. Pero en el momento en que vos tuviste la decisión de ocultarme esto, si fuiste razonable ¿No?
- No, lo fui. Pero necesito que me creas, por favor.
- Basta Paula, no.
- No entiendo lo que esta pasando. Sabía que esto iba a pasar, por eso no te lo conté, por eso decidí ocultarlo y guardarlo para mí, pero ya no podía mas, ya era demasiado, necesitaba decirtelo pero me equivoqué.
- No te equivocaste, pero tardaste demasiado en contarlo.
- Pero lo hice.
- Si, pero ya es tarde.
Se levantó de la cama y se dirigió al armario, buscaba un bolso, y allí comenzó a poner su ropa. Estaba decidido a irse, no podía ni tampoco quería perdonarme, lo entendía, en cierta manera, pero no podía irse no a días del juicio contra Carlos.
- ¿Por qué te vas?
- Necesito pensar.
- Por favor, no te vayas.
- Ya esta, lo voy a hacer.
- ¿Y qué va a pasar con nosotros?
- No lo se - él seguía metiendo ropa en el bolso-
- ¿A dónde vas?
- No te importa.
- ¡No me trates así! - le grité- Y si me importa, si te pasa algo yo me muero.
- negó con su cabeza- Me voy a un departamento.
- ¿A qué departamento?
- ¿Todos queres saber?
- Si soy tu novia, y tengo derecho a saberlo.
- Él que mi papá nos dejó ¿Contenta?
- No, pero gracias por tu consideración.
- Deja la ironía para otro momento.
- No puedo. Sabes que esto me hace mal.
- Claro ¿Por qué a mí no me hace mal? No, vos sos la única que esta mal ¿No?
- Perdón, perdón. No me perdones, no me hables pero no te vayas por favor.
- No puedo. Tengo que irme, necesito hacerlo. Necesito pensar, ahora no puedo estar cerca de alguien que me mintió con algo tan importante para mí.
- mis ojos volvieron a llenarse de lágrimas- Por favor, Pedro. Por favor.
- No basta Paula, ya esta decidido. Yo me voy ahora.
- ¿Y cómo vas a irte? No podes manejar.
- Existe algo que se llama taxi, no se si sabías.
- No seas así conmigo. - él no respondió- ¿Por cuánto tiempo pensas irte?
- No lo sé.
- ¿Y qué pasa con el juicio contra Carlos?
- ¿Qué tiene?
- ¿Vas a ir?
- Obvio que voy a ir Paula, es mi hija, y ese el hijo de puta que mato a mi familia, lo voy a hundir, voy a hacer que se pudra en la cárcel, te lo aseguro. - dijo y noté odio en su mirada-
- Hundilo, hace lo que quieras, matalo. Pero no te vayas, no cuando estamos a días del juicio, cuando puede que en poco tiempo recuperemos a Luz.
- Esto no tiene nada que ver con Luz, es algo entre nosotros. No la metas a ella en el medio.
- La meto en el medio porque es nuestra hija, porque vos su papá. ¿Qué le digo cuando vos no estes? No tiene sentido todo esto.
- Vivir en otro departamento, no quiere decir que yo no vaya a ver a mi hija, eso no me impide verla.
- Ya lo se. Pero ... - deje la frase sin terminar- No importa. Deja no tiene sentido estas conversación.
- Claro que no tiene sentido, vos sos la que empezó todo esto.
Terminó de armar el bolso, y me miró a los ojos.
Intenté transmitirle con la mirada que por favor no se fuera, que esto iba a ser para peor, que todo lo que estaba pasando no era mi culpa, no lo era. Me sentía culpable igualmente.
Toda mi vida se estaba derrumbando en un suspiro, esto ya no tenía sentido. Nuestra relación no iba ni para atrás, ni para adelante, lo presentía desde hacía mucho tiempo.
Él cerró el bolso, lo agarró y se dirigió a la puerta.
- Por favor. - volví a pronunciarle estas palabras, pero él no me hizo caso-
- No puedo.
Dijo sin mas, cerró la puerta y se fue dejandome ahí sin nada, en esa habitación tan grande, que ahora el vació se sentía. No tenía a mi hija conmigo, y ahora no lo tenía a Pedro, todo estaba patas para arriba, todo estaba mal, toda esta mierda era por culpa de ese hijo de puta que todavía tiene el descaro de llamarse persona.
Me dejé caer en la cama, boca abajo. Y mis lágrimas caían, y caían sin parar. No me importaba nada, lo único que quería hacer era llorar, y llorar hasta quedarme sin lágrimas.
No podía hacer nada, solo lo necesitaba a él a mi lado, pero no estaba. Y me sentía vacía por dentro, y por fuera, me faltaba algo, me faltaba ese alguien. Todo era una mierda, una rverenda mierda, y me odiaba por tener un padre tan mierda como era yo.
Seguí llorando, mis lágrimas no cesaban. No podía dejar de hacerlo.
No se ni cuando, ni como, pero mis ojos se cerraron y logré dormirme al menos por unas horas hasta que vuelva a ir a la academia para darle clases a las nenas, por fin iba a poder ver a mi hija nuevamente. Al menos eso creía.
Continuara:
...................................................................................................................................................
Yo sé que igual me quieren, ah.
Dedicadooooooooooooooo a la celosita de @Silypaupasion dfewjnfsdkn te amo imbécillllllllllllllll
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario