jueves, 6 de febrero de 2014
Capítulo 10.-
Habían transcurrido dos días desde la noche del accidente, Pedro se había fracturado el brazo por lo tanto no podía manejar ni tampoco ir a trabajar. Tenía licencia por unos días, no muchos ,ya que no era nada grave.
Era Jueves. Los Jueves no iba a la academia, ya que solo mis alumnas iban tres días a la semana, de los cuales hoy no estaba incluido. Podría quedarme en casa, y estar con Pedro. Eso me alegraba un poco, aunque sería perfecto si mi hija estuviera acá, pero no lo esta, y es todo por mi culpa, lo admito, aunque digan que no es así.
Las diez de la mañana, un horario no habitual para mí.
Abrí mis ojos y miré a mi lado, Pedro estaba dormido (como siempre) no existía día en donde me despertara y él estaba dormido, siempre era lo mismo. Ya a esta altura me daba risa.
Besé su mejilla, y él se movió un poco, volví a besarla y finalmente abrió sus ojos.
- Buen día -le dije sonriendo-
- Buen día bonita.
- ¿Como dormiste?
- Bien, un poco incómodo.
- ¿Tu brazo?
- En el lugar.
- reí- Tonto. En serio ¿Cómo esta?
- Bien, ahora no me duele tanto, pero me molesta.
- Bueno acostumbrate al yeso porque lo vas a tener unos cuantos meses.
- Si, lose.
- Igual me gusta como te queda el yeso.
- Paula.
- ¿Qué? En serio, te queda lindo ¿Te puedo escribir algo?
- ¿Estas bien?
- Si. ¿Por?
- No sé, estas rara.
- No, no. Estoy bien.
- Bueno. Obvio, podes escribir algo. - sonrió-
- Si. - sonreí-
Me levanté de la cama, y fui a la cómoda a buscar un fibron. Volví, él acercó su brazo y yo comencé a escribirle. Cuando terminé, lo leyó.
"Te amo como nunca amé a nadie. Gracias" - y un corazón al final-
- Te amo princesa - besó mis labios-
- Te amo mucho mas. Hubiera escrito algo mas, pero bueno te hubiera llenado el yeso.
- rió- Me hubiera gustado.
- Si queres lo hago. - reí-
- No, esta bien.
- reímos- ¿Qué hacemos hoy?
- ¿No vas a la academia?
- No. Es Jueves, ya tendrías que saberlo.
- Perdón. Ando medio perdido con los días.
- No hay problema amor. Repito ¿Qué hacemos hoy?
- Mmmm, no sé.
- Bueno, tene en cuenta que muchas no podemos hacer por tu brazo.
- Mmmm..
- Dale Pedro.
- Mmmm
- Que idiota que sos.
- Bueno, te me calmas.
- Me pones nerviosa nene.
- rió- Perdón, perdón. -besó mi mejilla-
- Dale en serio. ¿Qué..
Iba a repetirle la pregunta pero sonó mi celular.
Atendí.
- Hola.
- Hola ¿Pau?
- Si, soy yo ¿Quién habla?
- Nilda, Pau.
- Ah. ¿Pasó algo?
- Si, te necesito en la academia ahora.
- ¿Pero, por qué?
- Faltó una profesora, y necesito que la reemplaces.
- ¿Para qué edad?
- Para las nenas de tres a cinco años.
- Esta bien, solo porque amo a esas nenas.
- Gracias, gracias, gracias.
- No me agradezca Nilda, es mi trabajo.
- Lose, pero hoy es tu día libre.
- No hay problema.
- Gracias, en serio.
- sonreí- ¿A qué hora empieza la clase?
- A las diez y media.
- ¿Termina?
- doce y media, o a la una.
- Esta bien, ahora voy. Voy a llegar un poco tarde, pero esperenme.
Colgué el celular, y me dirigí a Pedro.
- Creo que se acabaron nuestros no planes. -reí-
- ¿Te necesitan en la academia?
- Si, faltó una profesora y tengo que ir.
- ¿Es necesario?
- Podría decirles que no, pero so las nenas de tres años, y sabes que me pueden totalmente.
- Si, lose.
- Maña.. - no terminé de decirlo- Bueno mañana no porque tengo que ir a la academia. Pero el Domingo hacemos algo ¿Si?
- Obvio amor, no hay problema.
- ¿No estas enojado?
- ¿Cómo voy a estar enojado?
- Bueno no se
- Esta bien amor. O podemos hacer algo hoy a la noche.. -me miró pícaro-
- Tonto.
- Yo solo digo.
- reí- Si, solo decís.
Me levanté de la cama.
Me dirigí al baño y me bañe lo mas rápido que pude. Salí, me cambié, saludé a Pedro y me fui ala academia.
Las once menos veinte, bueno, no llegue tan tarde.
Estacioné el auto, y entre. Lo primero que hice fue ir a la dirección.
- Permiso.
- Si, Pau pasa.
- Buen día Nilda.
- Buen día Pau. Perdón que te haya hecho venir pero falto Verónica y aviso hace unos minutos.
- Esta bien, no hay problema.
- Si lo hubiesemos sabido desde ayer suspendíamos la clase.
- No, me hubieran llamado igual. No pueden dejar sin clases a las nenas.
- Si, lose. Pero tampoco podemos llamarte siempre a vos.
- Tranquila. Pueden llamarme siempre, de eso no tengan dudas.
- ¿En serio?
- Si. Es mi trabajo y amo hacerlo.
- Gracias.
- No me agradezca. ¿Las nenas ya entraron?
- Si. Están en el aula con Pablo.
- Ah bueno, esta bien.
- Cuando termine la clase vení a verme.
- Bueno. Permiso, me voy.
- Si, si.
Salí de la dirección, y me dirigí al aula.
Allí ya se encontraban las nenas, con Pablo, quien las estaba haciendo jugar a un juego de baile. Seguramente entreteniendolas, hasta que yo llegara.
- Gracias -le dije-
- No hay problema Pau.
- Bueno chicas, hoy van a tener a otra seño porque la seño Verónica no pudo venir. Ella es la seño Pau, y les va a enseñar y van a practicar para la muestra de fin de año con ella. Chau chicas.
- Chau Pablo. -dijeron a coro-
Pablo se retiró del aula, y yo me quedé con ellas.
Eran tan lindas, tan hermosas. Que todas me recordaban a Luz, por eso dije que si sin pensar cuando me dijeron que eran ellas quienes necesitaban una profesora. Por suerte sabía cual era su coreografía para el festival de fin de año, así que no sería nada complicado practicar.
- sonreí- Hola amores. Yo soy Paula, y hoy voy a ser su seño. ¿Si?
- ¡Si! -gritaron-
- Vamos a practicar lo que venían haciendo con la otra seño, y vamos a aprender mas pasos. Cuando quieran preguntarme algo solo me llaman, o levantan la mano ¿Esta bien?
- ¡Si! -volvieron a gritar-
- Ahora voy a pasar lista, solo para saber quien es cada una.
Agarré el papel, y empecé a leer cada nombre. No se acostumbraba a pasar lista, pero cada profesor tenía una lista con los nombres de sus alumnas, y a mi me habían dado una hoy. Comencé a nombrarlas, y ellas levantaron su mano.
- Camila.
- Acá seño. - sonrió-
- Lucía. -levanté mi vista, y ya tenía su mano levantada-
- Agostina.
- Acá.
- Lourdes.
- levanto su mano- Acá seño.
- Lu..
Mis ojos se llenaron de lágrimas rápidamente, la lista decía "Luz Alfonso" el nombre de Luz, el nombre de mi hija estaba ahí. No lo podía creer. ¿Luz estudiaba en la academia? ¿Ahí? ¿Siempre estuvo tan cerca? ¿Cómo no me di cuenta antes?
Me dije a mi misma que no tenía que llorar, que era fuerte, solo tenía que seguir y terminar con la lista. Respiré hondo, y pronuncié el nombre siguiente.
- Luz.
- Acá seño.
Levanté mi vista, y ahí estaba. Mi hija, mi luz, mi nena. Estaba frente a mí, la tenía a tan pocos pasos míos. No lo podía creer. Sentía una mezcla de felicidad, ansiedad, angustia. Quería correr y abrazarlas. Decirle que yo era su mamá.
Claramente Carlos jamás le había mostrado un foto mía, por eso ella no me reconocía, no sabía quien era.
Traté de tranquilizarme, respiré hondo, y terminé la lista.
- Mia. - levantó su mano- Daniela -levantó su manos- Aldana.
- Acá seño.
- Carolina.
- Acá seño.
- Y por último Julieta.
- Acá seño.
- Bueno amores, terminé. Ahora sé cada uno de sus nombres.
Quise mirar a cada una de ellas. Pero mi vista solo se concentraba en Luz, en mi hija, en nadie mas.
- Vamos a empezar con la clase. ¿Quieren mostrarme lo que aprendieron con la seño?
- ¡Si! -gritaron a coro-
No despegaba la vista de Luz, quien hablaba con sus amigas, Mia y Agostina.
Ellas se pararon, y se pusieron en su posición, Luz tenía cuatro años, cuatro, había cumplido hacía unas cuantas semanas.
Pulsé play y ellas comenzaron a bailar.
Hoy sería la profesora de mi propia hija.
Continuara:
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Sé que me amaron ¿O no? Ah.
Dejen comentarios, y subo dos capítulos mas.
Las quiero.
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Ya quiero saber que va a pasar!!
ResponderEliminarsubí mas quiero saber que va a pasar
ResponderEliminarq buena idea tuvisteeee!!!! genial genial!
ResponderEliminarNecesito mas capitulos !
ResponderEliminaraay no seas asi!! Subi mas!!!
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