viernes, 21 de febrero de 2014
Capítulo 23.-
Me encontraba llorando acostada en mi cama, llena de lágrimas. No tenía nada que hacer, hacía un día que no hablaba con Pedro y esto era lo peor que me había pasado en la vida. Necesitaba abrazarlo, besarlo, sentir su aroma, su piel.
Después de unas horas comprendí que no había nadie en casa ya que ninguna de las dos vino a golpear la puerta, eso me dejaba mas tranquila, podía llorar sola, y sin que nadie me moleste.
Pasaron unos minutos y el timbre de la casa sonó, me pareció raro porque no esperaba a nadie, al menos yo no. Pensé que podía ser Angie, así que me dirigí al baño me lave la cara y traté de hacer como que aquí nada pasaba. El timbre seguía sonando y parece que la persona que estaba del otro lado, estaba ansiosa por entrar.
- ¡Ya va, ya va!
Grité para que dejen de tocar el timbre.
Abrí la puerta con mi mejor cara, y no podía creer lo que estaba viendo, estaba acá conmigo, frente a mí. Parecía un sueño, cuando mas la necesitaba ella aparecía, no entendía como lo hacía, pero siempre estaba en los momentos mas difíciles para mí. La abracé sin pensarlo, con todas mis fuerzas, no quería soltarla, no quería dejarla ir de nuevo, mi mejor amiga estaba conmigo y esta vez no iba a dejar que se fuera muy rápido. Mis lágrimas comenzaron a caer nuevamente, y ahora me replanteo la idea de haberme lavado la cara, porque fue en vano.
Seguía abrazándola cuando escucho que alguien esta llorando, la suelto, y me doy cuenta que tenía a una nena en brazos, su hija, a Joana, tenía dos años y medio, era mas chiquita que Luz.
- Ay perdón ,perdón Joa. La tía no quiso aplastarte. -besé su mejilla y la alce en brazos-
- Claro a ella la alzas y a mi me abrazas no mas. Todo mal Chaves.
- reí- ¡Ay te extrañaba idiota! - volví a abrazarla-
- Bueno, ya esta. Mucho amor, vas a hacer llorar de nuevo a la nena.
- Si, perdón.
- ¿Nos vamos a quedar acá todo el día? Porque si queres podemos estar en mi auto.
- Tonta, vení pasemos.
Entramos a la casa, y yo cerré la puerta a mi paso. Nos dirigimos a la cocina, ya que era la hora de la merienda, por así decirlo, y creo que estaría bueno tomar unos mates con mi amiga.
Ella se sentó en una de las sillas, y yo me dirigí a la mesada de la cocina, para calentar el agua, aún con mi sobrina en brazos.
- ¿Mates?
- Obvio. -dijo ella- ¿Cómo estas?
- la miré- ¿Esta cara responde a tu pregunta?
- Me parece que tenemos mucho de que hablar.
- Y no te soprendas si hablo demasiado.
- Y bueno, llegaron mis oídos para escucharte. - dijo en broma-
- No sabes cuanto necesito una charla.
- Me imagino, de solo pensarlo.
- Si. - puse a calentar el agua, y me senté frente a ella-
- ¿Y Pedro?
- Otra de las tantas cosas que tengo que contarte.
- ¿Se separaron?
- Es un poco larga la historia.
- Bueno, yo tengo todo el tiempo del mundo, porque no me voy a ir a ningún lado, aunque ya lo tenía pensado. Así que mejor tengas una cama demás para mí. -sonrió-
- Siempre hay una cama para vos.
- Entonces te escucho tranquilamente.
- Bueno. Aunque antes de empezar a hablar, voy a preparar el mate.
- Veo que tenemos para un rato largo.
- Si, como veras.
Me levanté de la silla y coloqué el agua en el termo. Mientras buscaba en la alacena unas galletitas para nosotras y para Joa.
Volví a sentarme frente a ella con Joana sentada sobre la mesa, frente a mí.
- Bueno, me parece que te toca cebar mate
- Siempre me haces lo mismo Chaves.
- reí- Era hora de que ya te des cuenta.
- La próxima me das a mi hija, y vos cebas.
- Okei, no te olvides.
- Obvio que no. - dijo ella enojada, y comenzó a cebar mate- Bueno, contame. ¿Qué esta pasando?
- Demasiadas cosas, Luz, Pedro, yo. Mi cabeza en un kilombo y no se como ordenarla.
- ¿Cómo va el caso de Luz?
- Bien, eso es lo único que me alegra. El Viernes es el juicio, y se va a determinar si condenan a Carlos y si Luz vuelve conmigo.
- Bien amiga. Eso es bueno.
- Si, pero no es nada bueno que Carlos le pegue a ella.
- ¿Qué? ¿Cómo que le pega?
- Si, lo confirmé el otro día, la vi a Luz en la academia y tenía unos moretones. Y ayer hable con ella y tenía miedo. No sé, siento que estoy siendo una mala madre.
- No digas eso. - ella me pasó el mate- No sos una mala madre, y esto pasa no es por tu culpa.
- Es por mi culpa, obvio que si. Yo no la cuidé.
- No te equivoques, descuidarse un momento, no significa que no la cuidaste nunca.
- Tengo miedo de no tenerla conmigo nunca.
- Tranquila Pau, hay muchas pruebas en contra de Carlos, cae rapidisimo.
- ¿Vos decís?
- Si amiga. Estate tranquila, porque es seguro. Luz va a volver con vos.
- Ya no aguanto mas, la necesito conmigo.
- Ya va a volver pronto. Lo se.
- Eso espero. - le pasé el mate a ella, mientras me llevaba una galletita a la boca. Joa jugaba con los dedos de mi mano-
- ¿Y Pedro?
- Otro problema.
- ¿Qué pasó?
- Le mentí con lago groso, se enojó y con razón, porque tiene razón y se fue ayer a la noche.
- ¿Pero así sin mas?
- Si, se enojo.
- ¿Pero que te dijo?
- Que no podía pensar en nosotros si estaba a mi lado, y se fue a su departamento.
- ¿Volviste a hablar con él?
- No, y tampoco quiero hacerlo. Porque sé que si lo hago me voy a poner peor de lo que ya estoy.
- ¿Por qué no hablas con él?
- No quiero, las cosas van a terminar peor de lo que ya están.
- ¿No vas a verlo tampoco en el juicio?
- Si, dijo que iba a ir por Luz.
- Esta bien.
- No creo que hablemos ahí tampoco, solo va a ir a declarar, escuchar el veredicto y se va a ir.
- Pero por lo menos va, si fuera otro le importaría tres huevos todo, y se iría.
- Si, lo sé.
- Tranquila Pau, todo se va a solucionar.
- Eso espero.
- ¿Y? Mejor cambiemos de tema, hablemos de otra cosa.
- ¿De qué queres hablar?
- ¿Cuándo es el festival?
- Te acordaste. - sonreí-
- Obvio como no me voy a acordar, baila mi mejor amiga.
- Sos mas linda. El veintiocho ¿Vas a venir?
- Obvio, ahí en primera fila.
- Tonta.
- Bueno eh. Calmada.
- reí- Si, claro. - Joa me señalaba algo- ¿Qué mi amor? - dirigí mi mirada a lo que quería, me levanté y traje el adornito de peluche que había en el mueble- ¿Esto? - ella lo tomó rápidamente en sus manos-
- Lo va a romper Pau.
- No importa, después compro otro.
- No la malcríes, que después yo le tengo que dar todo lo que quiere.
- Soy la tía. Y voy a malcriarla todo lo que yo quiera.
- Dios, con vos no se puede hablar.
- No, cuando se trata de mi sobrina no.
- sonrió- Ya me di cuenta.
- ¿Y vos? ¿Cómo estas?
- Bien, que se yo.
- ¿Pablo apareció?
- No, el muy imbécil se borro cuando se enteró que estaba embrazada y nunca volvió.
- ¿No lo buscaste? ¿No lo llamaste?
- ¿Para qué? Era al pedo, estoy bien así, con Joa. Las dos estamos tranquilas.
- Bueno eso es lo mejor. Si necesitas algo solo tenes que llamarme.
- Lo sé amiga.
- Para ¿Viniste de casualidad?
- ¿Vos te pensas que yo voy a venir de Rosario por casualidad? No querida. Traje nuestros bolsos y todo.
- Ah, venía en serio lo del hospedaje.
- ¿Pensaste que era mentira?
- No. -reí- De vos puedo esperar cualquier cosa.
- Bueno, que no te sorprenda.
- ¿Cuánto tiempo se van a quedar?
- No, mucho. Hasta el festival y después nos vamos.
- Quedense para festejar año nuevo.
- No sé, tengo que trabajar.
- Dale, dale, dale. - insistí- Dale, por favor.
- Esta bien, solo porque vos me lo pedís.
- Si, yo sabía que te ibas a quedar.
- rió- Si, seguro.
- Si todo sale bien, Luz ya va a estar conmigo en año nuevo.
- Toda va a salir bien, en serio. Luz esta con vos de nuevo muy pronto. Tranquila. - me sonrió-
- Si, ojalá. -Joana tiró el peluche al piso-
- Te dije que lo iba a tirar.
- Bueno, pero no se rompe. -ella señalaba otra cosa, me levanté a buscarla- ¿Esto princesa? -eso no era, porque lo rechazó y siguió señalando lo que quería- ¿Qué queres? - me pare y fuimos al mueble, ella agarró las llaves-
- Te dije que iba a querer todo, ahora la aguantas vos.
- Bueno, yo la aguanto. Es mi sobrina.
- Si, aguantala vos. Va a querer todo.
- No importa. -ella rio-
Nos quedamos unas dos horas mas charlando, y luego le dije que se podía instalar en mi cuarto, que yo me iba a dormir al que iba a ser de Luz, no había problema, y la cama era mas grande para ella que para mí sola.
Le dije que fuera a bañarse, mientras yo me quedaba con Joa, me recordaba tanto a Luz mi sobrina, no se. Me hacía sentir mamá por un rato. No podía despegarla de mis brazos.
Pasó la hora y se hizo la hora de cenar, eran las diez de la noche. Mamá ya estaba en casa, y como era de esperar Ana se había ido cuando ella le contó lo que había pasado, estaba claro que apoyaba a Pedro, y era obvio porque es su hijo, pero seguramente ella sabe todo esto, y yo no me quedo con eso de "me dijo que no sabía nada, y que pensó que eramos diferentes". Ya nada me sorprende de las personas.
Así que solo estábamos mamá, Flor, Joa y yo, todas muejeres, y todas de confianza. Esto era lo que mas se acercaba a una familia "feliz", podría decirse.
Nos sentamos a cenar, charlamos, y nos reímos un rato, con los retos de Flor hacía su hija, y yo malcriandola.
Terminamos de cenar, y cada una se dirigió a su cuarto, para poder descansar. Mañana sería otro día agotador para mí, y había pasado un día de que no hablaba con Pedro, y solo faltaban dos para el juicio. Eso era lo que me tenía mas nerviosa.
Me acosté sobre la cama, y decidí no pensar en nada, necesitaba, llorar y dormir en paz. Y eso era lo que iba a hacer.
Me acurruqué en la cama, y dejé que mis lágrimas cayeran una detrás de otra. No pude pensar demasiado, me sentía muy cansada, mis ojos se cerraron al instante de haber apoyado la cabeza en la almohada.
Continuara:
...................................................................................................................................................
Y nuevamente aquí yo, y dedicado para VOS @Silypaupasion <3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ay que amor,me dedicaste el cap,ni te lo habia pedidoo(? Aguante Pombooooo!
ResponderEliminar