domingo, 14 de julio de 2013

Capitulo 24-


Y ahí seguía yo. Sin mirarlo a los ojos. Porque no podía. Porque moría de vergüenza. Porque no sabía que responderle. No me salían las palabras. Pero tenía que tomar coraje y reponder. Y que escuchara mi respuesta. Me senté, porque no podía hablar acostada. Y mucho menos esto. Él hizo lo mismo. Frente a frente. Existía ese juego de miradas entre nosotros. Ese cosa rara, que hacía que todo fuera extraño. No podía despegar los ojos de los suyos. Veía mi reflejo en ellos.
Su pregunta seguía dando vueltas en mi cabeza, seguía escuchando cada una de sus palabras en mi mente "¿Pau queres ser mi novia?"..

- Pepe yo ... -hice una pausa- Yo..
- Por favor Pau. Por favor, solo dame una oportunidad. Solo una.
- No estoy lista. No se como hacer esto. Me da mucho miedo.
- Por favor Pau. Solo esta vez. Te prometo que no va a pasar nada.
- Pero ¿Y mi papá? ¿Y ellos? No se. Pienso en eso, y me da mucho terror.
- No me importan ellos. No me importa. Yo solo quiero estar con vos.
- Pero..
- Por favor. Solo estas vez.
- No quiero sufrir. No quiero que otra persona me haga sufrir.
- No voy a hacerte sufrir Pau.
- ¿Y como sé que no me mentís?
- Porque es así. Te lo prometo. Te prometo que no va a pasar nada.
- No se Pedro. No se..
- Al menos decime que lo vas a pensar.
- Lo vengo pensando a unos días. Porque sabía que en algún momento me lo ibas a preguntar.
- ¿De verdad?
- Si. No me preguntes porque, pero sabía que lo ibas a hacer hoy.
- Haces magia. Lees mis pensamientos seguro.
- reí- No tonto.
- Bueno por lo menos te reíste.
- Si.
- Bueno. Me estas cambiando de tema. Y no quiero.
- Es que.. -hice una pausa- No. No se que decirte. Tengo miedo, ya te lo dije.
- Solo esta vez. Por favor bonita. Solo una oportunidad. Nada mas.
- ¿Tengo que responderte ahora?
- Si. Aunque si no queres de verdad no voy a obligarte.
- Pero quiero hacerlo. Quiero responderte ahora. Pero de verdad que no me salen las palabras. No puedo darte una respuesta por la cual no puedo. O no .. No se.
- Con un "lo voy a pensar" me conformo. En serio.
- Pero no quiero decirte un lo voy a pensar. Porque no es eso lo que quiero.
- ¿Y entonces qué?
- No se. -comencé a lagrimear-
- No llores bonita. Esta bien. Tranquila. Si no queres. No voy a obligarte. Solo quería que me dieras una oportunidad. O al menos que intentáramos algo.
- No. Ves soy una tarada. Ahora vos estas mal por mi culpa.
- No hermosa. No estoy mal.
- Si. Y todo es por mi culpa.
- No bonita. De verdad. No tenes la culpa de nada.
- ¿De verdad?
- En serio. No te pongas mal. Porque ahí si que voy a estar mal yo.
- Bueno. Esta bien.
- Igual a pesar de que todavía no me dijiste una respuesta. ¿Te quedas conmigo hoy?
- Si Pepe. No voy a echarme atrás.
- sonrió- Gracias.
- No me agradezcas. Ya te había dicho que sí.
- Gracias igual.
- De nada. -sonreí-

Nos quedamos allí. En la habitación de él. Las horas pasaron. Ya le habíamos dicho a mi hermana para que me cubriera con papá. Esto me daba un poco de miedo. Pero ya estaba acá. Y no iba a irme. Zaira ya sabía todo lo que tenía que decir, y hacer si mi papá llamaba a su casa.

Pasó la hora. De noche. Las ocho mas o menos. Afuera ya había oscurecido.
Pepe bajó a buscar algo para que comamos. Yo moría de hambre.
Cunado volvió traía con el una bandeja. Pero esta vez no eran sandwichs. Había algo mas elaborado. Milanesas con puré. Hacía bastante tiempo que no comía algo así.

- Bueno acá traje la comida.
- Gracias de verdad. Me encanta esto.
- De nada. Me alegra que te gusta.
- sonreí- ¿Vos cocinaste?
- Si yo. -rió-
- ¿En serio?
- De verdad ¿Vos me ves a mi cocinando?
- No.
- Bueno. Porque yo no cociné.
- reí- Me imaginé. ¿Comemos?
- Si. Dale.

Nos sentamos a comer. Los hicimos como siempre. Entre charla y un poco de risas. Terminamos de comer, y nos pusimos a charlar. Realmente estaba un poco ida, seguía teniendo en mi casa la pregunta que Pedro me había hecho hace algunas horas.
Necesitaba responderle. Y ya tenía la respuesta. Pero no sabía como encarar el tema...

Estábamos acostados nuevamente en su cama. En la posición que siempre lo hacíamos. Apoyada contra su pecho, y entrelazando mi mano con la suya.

- Pepe..
- ¿Qué pasa bonita?
- Emm.. no se como decirte esto.
- No se ni siquiera que vas a decirme -reímos- Por eso no puedo ayudarte.
- Ya lose. Y ese me da aún mas miedo todavía.
- Tranquila. No te voy a decir nada.
- Bueno.. esta bien.
- A ver. ¿Qué pasa?
- Es que ... -hice una pausa, estaba nerviosa- Es que.. si. 
- ¿Si qué? No entiendo Pau. No se que me estas diciendo.
- Que si. Te digo que si. -dije sonriendo-
- ¿En serio me estas diciendo? -dijo sorprendido-
- Si. 
- Para. ¿En serio? ¿Me estas diciendo que si?
- Si. Te estoy diciendo que si.
- No lo puedo creer. Que juro que no lo puedo creer. 
- Bueno. Solo te dije que si. Pero quiero que sepas algo.
- ¿Qué?
- No quiero sufrir de nuevo. No quiero que otro hombre me haga sufrir. Si esto no funciona voy a decírtelo porque no voy a poder soportalo ¿Si? Quiero que me ayudes a salir de esto, a tratar de que mis problemas se calmen. Por favor.
- Si Pau. Esta bien. No te das una idea de lo feliz que estoy. Me haces el hombre mas feliz del mundo. No te imaginas. Todo es tan lindo. Todo es lindo con vos.
- sonreí- Yo también quiero poder disfrutar de esta relación que vamos a empezar.
- Quédate tranquila. Que los dos vamos a disfrutarla.

Se levantó de la cama. Caminó alrededor de esta, se paró frente a mí, y extendió su mano. Me preguntó "¿Bailas?". Yo solo sonreí y posé mi mano sobre la suya. 

Me paré frente a él. Posé mis brazos sobre su cuello. Él alrededor de mi cintura. Pero luego me atrajo hacía si, y me rodeó con sus brazos, por la espalda. Apoyé mi mejilla en su hombro. Con una sonrisa en mi rostro, él comenzó a moverse. Comenzamos a balancearnos de un lado a otro. Nuevamente, como aquella noche. Volvió a cantar. En un susurro, a mi oído. 

"Ya no importa cada noche que espere. Cada calle o laberinto que crucé.
Porque el cielo ha conspirado en mi favor. 
Y en un segundo de rendirme te encontré.
Piel con piel.
El corazón se me desarma.
Me haces bien.
Enciendes luces en mi alma...

Comencé a llorar. Cuando escuchaba su voz. Cantando en mi oído. Me hacía tan bien. Su voz era tan tierna. Tan dulce. Él era especial. La letra de la canción era la indicada para este momento. Y creo que era lo que sentíamos nosotros.

Creo en tí, 
Y en este amor.
Que me ha vuelto indestructible.
Que detuvo mi caída libre.
Creo en tí.
Y mi dolor se quedó a kilómetros atrás.
Y mis fantasmas hoy por fin están en paz...

Creía en mí. Como yo creía en él. Como yo confiaba en él. La letra de la canción era hermosa. Reflejaba lo que yo sentía. Lo que me pasaba con él. Al menos a su lado, sentía que podía ser feliz. 

El pasado es un mal sueño que acabo 
Un incendio que en tus brazos se apagó
Cuando estaba a medio paso de caer.
Mis silencios se encontraron con tu voz...

El pasado seguía estando presente en mí. No se iba a ir nunca. Pero cuando pensaba en él. En su sonrisa, y en sus palabras. Podía olvidarme de eso. Y pensar en que nada había pasado. Y todo había sido un mal sueño, que duró años.. y años. 

Te seguí y recibiste mi futuro.
Es aquí mi único lugar seguro.
Creo en tí. 
Y en este amor.
Que me ha vuelto indestructible.
Que detuvo mi caída libre.
Creo en tí.
Y mi dolor se quedó a kilómetros atrás.
Y mis fantasmas hoy por fin están en paz." 

Definitivamente él era mi lugar seguro. Él era mi refugio. Mi vida entera. Me gustaba demasiado. Me hacía bien. Y no iba a dejarlo machar. No esta vez. 
Seguía con una sonrisa en mi rostro. Y con lágrimas que recorrían el mismo.Terminó de cantar. Pero no quería separarme del abrazo. De sus brazos, esos que me protegían. En donde me sentía segura. Y cuidada.

Me separé de su abrazo. Él pegó su frente con la mía. Mis aún se encontraban cerrados. Y empapados en lágrimas. Pero mi sonrisa no desaparecía. 

- Gracias. -le susurré- 
- No llores Por favor
- No puedo no llorar. Esto es muy lindo
- Vos sos linda. Me haces muy bien.
- Vos a mí me haces bien. 
- Te quiero mucho. Mucho Pau.
- Yo también te quiero Pepe. 

Nuestras manos estaban entrelazadas. Nuestras frentes pegadas. Y nuestros labios a centímetros. 
Él se acercó a los míos. ¿Sería nuestro primer beso como novios? ¿Un beso que disfrutaría? Si. 

Unimos nuestros labios, en un beso. Un beso que duró unos cuantos minutos. Un beso dulce. Tierno. Pero a la vez apasionado. Un beso que estaba esperando hacía mucho tiempo. Un beso que nunca antes había imaginado. Y que amaba. Mi novio. Pedro era mi novio. 


Continuara: 

....................................................................................................................................................

Primer capitulo de hoy. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario