miércoles, 17 de julio de 2013
Capitulo 31-
MIÉRCOLES por la mañana. Sonó el despertador como todos los días a las seis y media. No quería abrir los ojos. Quería seguir durmiendo. Pero sabía que eso no podía ser posible. Giré hacía un lado, y lo vi a mi lado. Por un momento me había olvidado que él había venido la noche anterior a mi casa. Sonreí al verlo dormido. Es lindo hasta cuando hace eso. Quería despertarlo tiernamente, pero también tenía que vengarme por lo que me había hecho el otro día en su casa. Me levanté con cuidado, y fui al baño cargué un vaso de agua dispuesta a tirárselo. Pero cuando volví Pedro ya no estaba en la cama. Otra vez lo mismo que el otro día. Se había escondido de mí. Iba a gritarle para que saliera, pero no fue necesario. Él ya estaba detrás mío, rodeándome por la cintura con sus brazos.
- ¿A dónde ibas con ese vaso?
- sonreí, a punto de reírme- A tu cara.
- Que malvada que sos Chaves.
- Quería vengarme por lo del otro día. Pero no me salió.
- Me di cuenta. -.rió-
- No seas malo. Que todavía lo tengo en la mano.
- Pero nos podemos mojar los dos. -agarró el vaso y lo tiró por encima de nosotros.-
- Te mato Pedro. Te mato.
- rió- Así sos mas linda.
- Esto te juro que me lo voy a cobrar.
- ¿Así? ¿Cómo?
- Ya te va a enterar.
- ¿Por qué no ahora?
- Porque ahora tenemos que secarnos. E ir al colegio.
- No vale.
- Si vale. Si estoy mojada es tu culpa.
- Y bueno yo estoy mojado por..
- Por tu culpa también.
- Como sos eh.
- ¿Cómo?
- Linda. Tierna. Malhumorada.
- ¿Soy malhumorada?
- Un poco.
- Bueno, para que lo sepas vos también lo sos.
- ¿Yo? Pero por favor. No soy malhumorado.
- Se, claro.
- Bueno, puede que lo sea. Pero no me viste así todavía.
- Ah bueno. Pero tengo razón.
- Claro.
- sonreí- Sos tan tierno. -besé su mejilla- Bueno tenemos que cambiarnos.
- Si.
- Para. ¿Vos tenes el uniforme?
- Si. Lo traje ayer.
- O sea que pretendías quedarte si o si.
- Claro. -sonrió-
- ¿Y si te decía que no?
- Bueno, iba a quedarme en el balcón.
- reí- Sos un tarado.
- Aunque pensándolo bien. Tu cama es mas cómoda.
- Obvio que es mas cómoda.
- Y mas si ahí te acostas vos.
- Bueno listo. Chau me voy a cambiar. -caminé con intención de ir al baño-
- Ei, ei, ei. ¿Y mi beso de buenos días?
- ¿Ahora también reclamas besos?
- Obvio. Yo también necesito mimos.
- Sos un tarado Pedro.
- Me estas agrediendo. Y no siento mi beso de buenos días.
- besé sus labios- Buen día Pepe.
- sonrió- Buen día bonita.
- ¿Ahora si puedo ir a cambiarme?
- ¿Antes me das otro beso?
- besé sus labios nuevamente- ¿Conforme?
- No. Pero bueno, anda a cambiarte porque vamos a llegar tarde.
- reí- Esta bien.
Cuando salí del baño. Él ya estaba cambiado, sentado en la cama. Esperando a que yo saliera. Estaba tan lindo. Como.. para comerlo a besos. Si, para eso estaba.
Me acerqué a él. Y sonreí.
Ahora venía el grave problema. Mis papás. Pedro esa muy obvio, que no podía bajar a desayunar y salir por la puerta. Porque iban a matarnos a los dos. Le dije que se quedara allí. Mientras yo iba a ver si había alguien.
Volví a la habitación. Mis papás no estaban. Se habían ido temprano a algún lugar. La verdad no me importaba. Solo estaba mi hermana. Así que bajamos.
Nos sentamos a desayunar los tres. Mientras lo hacíamos charlábamos.
- Buen día Angie.
- Buen día hermanita. -besó mi mejilla- Buen día Pepe.
- Hola Angie. Buen día.
- ¿Qué desayunan? Vos Pau té. ¿Y vos Pedro?
- Me da lo mismo.
- ¿Café?
- Esta bien.
- Okei. ¿Cómo durmieron?
- Bien. -respondí- ¿Vos?
- Bien. -sonrió-
- Para. Eso tenía que decirte. Nunca me ibas a decir que Pedro iba a venir eh. Gracias.
- rió- Bueno, él me lo pidió. Y siendo mi cuñado. La verdad que no podía decirle que no.
- Sos mala.
- Bueno, en su defecto también deberías enojarte con él. Porque él me lo pidió.
- reí- No me enojo con ninguno porque tengo hambre. Y solo quiero desayunar.
- Tonta.
- ¡Eu! Que todavía tengo tiempo de enojarme.
- Bueno, perdón.
- sonreí- ¿Pepe queres tostadas? ¿O galletitas?
- Galletitas.
- Buena elección. -reí- Angie ¿Vos?
- Lo que coman ustedes.
- Okei.
Terminamos de desayunar. Yo busqué mi mochila y las cosas para el colegio. Y con Pepe nos fuimos, sin antes saludar a mi hermana.
Caminábamos de la mano, hacía el colegio. Una brisa suave corría por las calles. Y chocaba contra nuestro (al menos el mío) rostro. No tenía miedo de que nos vieran juntos. La verdad no me importaba. Confiaba en Pedro y que podíamos estar juntos a pesar de todo.
Llegamos al colegio. Todavía no habían abierto las puertas. Bueno, un rato mas para estar solos. Nos apoyamos contra la pared. Y al rato se acercan Zai y Flor.
- Buenas.
- ¿Qué onda chicos? ¿Todo bien?
- Bien -sonreí- ¿Ustedes?
- Bien.
- Mal. Tengo sueño -dijo Zai-
- reímos- Bueno ya estamos a mitad de semana.
- Para mí siempre es como si fuera Lunes.
- Sos una boluda Zaira.
- ¡Eu, eu, eu! Esta tu novio acá.
- ¿Y?
- No digas malas palabras delante de él. Pobrecillo.
- Como si nunca me hubiese escuchado.
- Tiene razón.
- ¡Ai él, dice que tiene razón!
- Bueno, pero vos también la escuchas todo el tiempo.
- Bueno. Paren tampoco digo todo el tiempo.
- No. Solo la mitad del día. -dijo Flor.-
- ¡Florencia!
- ¿Qué es la verdad?
- Que malas personas que son.
- Che Flor ¿Qué onda con Pablo?
- ¿Con Pablo? ¿Yo? Nada. -respondió nerviosa-
- Estas nerviosa.
- Mentira.
- Si. Y te pusiste colorada. -dijo Zai-
- ¡Cállate Zaira!
- ¡Ai le gusta Pablo!
- No me gusta Pablo.
- dije- Igual hacen linda pareja-.
- ¿De verdad?
- Si. Se ven lindos juntos.
- sonrió- Bueno. Estamos empezando a salir.
- ¡Aiiiii! -gritamos junto a Zai-
- Sh. No griten. No quiero que se entere todo el mundo.
- Muero de amor.
- Contanos. ¿Qué te dijo?
- Mmm.. Me da un poco de vergüenza. Porque esta Pedro. Sin ofender obvio.
- Te entiendo. Si fuera mujer, creo que me pasaría lo mismo.
- reímos- Sos un tarado.
- Si quieren me voy.
- No hace falta. Ya abrieron mientras entramos. Les voy contando.
- Genial.
Ingresamos al colegio. Flor nos iba contando a medias, porque Pepe seguía estando con nosotras. Llegamos al salón. Pedro se fue a su banco. Y nosotras nos fuimos al nuestro. Nos sentamos. Y ahí si nos empezó a contar todo. No había nada mas lindo que ver a mi amiga feliz. Estaba en mi misma situación, solo que su padre no le pegaba, pequeña gran diferencia.
El profesor de matemática ingresó al curso. Nos saludó, y comenzó a copiar ejercicios en el pizarrón. Comencé a copiarlos. De vez en cuando, cruzaba algunas miradas con Pepe. Él me sonreía, y yo le devolvía la sonrisa. Y así estuvimos toda la clase.
Pasaron las horas y llegó por fin el bendito recreo. Me quedé sentada en mi banco. Las chicas fueron al kiosko a comprar. Pepe se acercó y se sentó a mi lado. Hoy era uno de esos días, en donde necesitaba un abrazo. No importa de quien sea, solo lo necesitaba.
Llegó se sentó a mi lado, y apenas lo hizo, lo abracé. Sin dudarlo me rodeó con sus brazos. Acariciando mi cabello, como siempre lo hacía.
Continuara:
............................................................................................................................................................
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me encantaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
ResponderEliminarGraciaassss, graciaasss Floorrr ♥
EliminarSos geniaaaaaaa
ResponderEliminarGraciaaaaaaaaaaaasssssss ♥
Eliminarhermoso cap, q bueno q pasaron unos momentos sin golpes!
ResponderEliminar