sábado, 20 de julio de 2013

Capitulo 36-


Él se sorprendió ante mi actitud. No entendía porque se lo había dicho. Y yo mucho menos. No lo odiaba. No. Pero en este momento estaba enojada. Con él. Con mi papá. Con la vida. Con todo. Otra vez había sufrido de nuevo. ¿Y por qué? Porque él fue quien no me mandó un mensaje. Porque él fue quien no se acordo de mí. Porque fue él quien hizo que me pegaran ¿Y por qué? Porque pensé que le había pasado algo. Y no. No le había pasado nada. Estaba ileso. Pero en ese momento lo creía, y puedo seguir creyéndolo si él no aparecía en mi casa.

- ¿Bonita que pasó?
- me levanté de la cama y me senté dándole la espalada- Pensé que te había pasado algo.
- No hermosa. -rodeó la cama, y se agachó frente a mí- Estoy bien. Quédate tranquila.
- ¿Quedarme tranquila? ¿Tranquila me decís? Estaba asustada Pedro. Mi papá es capaz de cualquier cosa. Pensé que te había pasado lo peor. No contestabas. No llamaste. No fuiste al colegio ¿Cómo querías que estuviera? Sabes como soy. Lo sabes. Me puse como loca. Juro que me muero si te pasa algo Pedro. Yo me muero.
- tomó mis manos- Perdón. Perdón. No llamé porque mi celular se rompió. No llamé ahora tampoco, porque no podía avisarte que venía. Al colegio no fui porque me quedé dormido.
- ¿Y a mí quien me daba la garantía de que estabas bien? Te llamé miles de veces. Ni una respondiste. Ni una. Pensé que habías dicho que no ibas a hacerme sufrir.
- Perdón Pau. No te hice sufrir. Solo no respondí llamadas, nada mas.
- ¿No me hiciste sufrir? -me levanté de la cama, lo empujé y quedó contra la puerta- ¿No lo hiciste? -levanté mi remera y le mostré mis heridas- Por gritarle a mi papá porque pensé que fue él quien te había hecho algo me hizo esto. Esto -señalé las heridas del cinto- Me pegó. Volvió a hacerlo. ¿Y por qué? Por vos Pedro. Porque quise defenderte. Porque me moría si algo te pasaba. Porque sé que mi papá es una mierda. Un hijo de puta, y que puede hacerte cualquier cosa. Por eso. ¿Queres que siga? ¡Te odio! ¡Te odio!

Comencé a pegarle puñetazos a su pecho. Necesitaba descargarme con él. Con todo. Me sentía muy mal. En cualquier momento iba a desmayarme. Seguía pegandole en su pecho. Él me rodeó con sus brazos. Me abrazo fuerte para que me tranquilizara. Pero no servía. Nada servía. Seguía abrazándome. Fuerte. Contra su pecho. Volví a gritarle que lo odiaba. Que no lo quería. Que por él había sufrido. Seguía llorando.

- ¡Soltame Pedro! ¡Soltame! Déjame sola. Andate.
- No. No te voy a soltar. No te voy a dejar sola Paula. No. -continuaba abrazándome- Perdón. Perdón. Perdóname. No quise que esto pasara. Odiame. Pegaba. Gritame. Pero no voy a dejarte sola. No Paula. No. Perdón. No puedo decirte otra cosa. No. -dijo quebrado- Perdóname. Por favor Pau. Nunca quise hacerte sufrir. Ni que te pegarán. Nunca.
- Pero lo hiciste. Y me dolió. -seguí llorando, pero dejé de pegarle en su pecho- Me siento mal. Necesito sentarme.
- Veni. Vamos a sentarnos. - comencé a caminar, pero casi me caigo- ¿Pau estas bien?
- Si. Solo un mareo, nada mas.
- ¿Segura?
- Si,si. -me senté en la cama-
- Perdón Pau. De verdad. Yo no quería que esto pasara. Te pido perdón de corazón. Yo te amo, te amo. Y no me gusta verte sufrir. Ni mucho menos que te peguen. No. Iría corriendo y le pegaría a tu papá ahora.
- No. Basta.
- Pero no puedo. Sé que no puedo. Porque es peor para vos.
- Y para vos también.
- Yo no importo. Solo me importas vos. Yo quiero que estes bien. Quiero que sonrías, que estes feliz.
- En un mundo así no puedo ser feliz.
- Si Pau. Si que se puede. Solo déjame ayudarte.
- Estoy dejando que lo hagas. Pero no puedo hacer mas que esto. Él siempre va a pegarme porque en mi casa no vivís...
- Y me mudaría, acá con vos para que no lo haga mas.
- Pero no se puede. Y lo sabes. Hasta que yo no cumpla los dieciocho no puedo irme. Entendeme por favor. -comencé a lagrimear- Necesito que estes conmigo. Que me ayudes. Que me cuides. Pero no así, no como hoy. No te imaginas cuan preocupada estaba. No te das una idea de lo que significas para mí. De lo que sos para mí. Yo me muero si te pierdo Pedro. Me muero. -dije y él me rodeó con sus brazos. Apoyando mi cabeza en su pecho-
- Perdón bonita. Perdón. -besó mi cabello- Te amo con todo lo que soy. Y no me gustaría perderte. Necesito que confíes en mí. Que no hagas mas esto que hiciste hoy. Por favor. Porque no quiero que vuelvan a pegarte. A lastimarte. Porque soy capaz de cualquier cosa. Perdón. Ya te lo expliqué no fui al colegio porque me quedé dormido. Mi celular se rompió, no prendé no se que tiene. No lo hice a propósito. Perdón.
- Esta bien. Te creo. -seguí apoyada contra su pecho-
- ¿Te sentís mejor?
- No. Me siento peor.
- ¿Qué te pasa?
- Me siento mareada. Me duele todo el cuerpo. Pero eso es normal.
- Eso no es normal. Porque a mí nunca me duele el cuerpo Pau. 
- Sabes porque te lo digo. 
- Y vos también sabes porque yo te lo digo. 
- Bueno basta. Necesito ducharme o algo. Me siento demasiado mal.
- Veni. Yo te ayudo vamos. 
- No. Deja. Hoy te agredí demasiado. No merezco que me ayudes.
- Dale Paula. Deja de decir tonteras. Vamos al baño. Aparte tenes que curarte las heridas.
- Esta bien. Gracias.
- Sh..No me agradezcas. Lo hago porque te amo. -sonreí-

Nos dirigimos al baño. Él abrió la ducha. Y comenzó a correr el agua. Tenía que sacarme la remera. Pero me daba un poco de vergüenza. Él notó y me dijo "Yo me saco la remera también. Si queres. para que sepas a mí también me da vergüenza". Su comentario me hizo reír. Me ayudó a quitar mi remera, él sacó la suya. Y se metió abajo del agua conmigo. Comenzó a lavar mis heridas. Una por una con jabón. Ardía demasiado. Pero tenía que aguantarlo. Sabía que era por mí bien. 

Terminó de lavar mis heridas. Las secó con mucho cuidado. Y me envolvió con una toalla. Luego fuimos a la habitación. Vendó mis heridas. Y finalmente me coloqué otra vez una remera. Me senté en la cama, contra la pared. Él estaba frente a mí. 

- Gracias. 
- No me agradezcas Pau. Ya te lo dije. 
- Pero entendeme. Necesito hacerlo. Al menos eso déjame agradecerte.
- sonrió, y movió su cabeza de un lado hacía otro- Sos terrible. Esta bien.
- sonreí- Pepe..
- ¿Qué pasa?
- Mmmm.. bueno, yo -dije algo nerviosa- yo no te odio. Perdón, no te odio. Y no siento todo eso que te dije hoy. Solo que en ese momento estaba demasiado enojada. Te creía culpable a vos, cuando no lo eras. No tendría que haberle gritado así a mi papá. Perdón. 
- tomó mis manos- Ya esta bonita. Te entiendo. No hace falta que me pida perdón. Porque yo también estuve mal, en no avisarte nada, de nada. No pensé que podías llegar a reaccionar así.
- Ahora lo sabes. Por favor no hagas mas esto que hiciste hoy. 
- Te prometo que no. Sea como sea, te aviso de alguna forma.
- sonreí- Bueno. ¿Me das un abrazo? De verdad que necesito uno desde hoy temprano -dije con mis ojos llorosos-
- Bueno. Yo te doy el abrazo, pero vos no me lloras. ¿Prometido?
- sonreí y mis lágrimas comenzaron a caer, pero con una sonrisa- Prometido.
- No. No vale, estas llorando.
- Bueno, pero con una sonrisa ¿No? 
- Si tenes razón. 
- ¿Ahora me das el abrazo?
- Obvio bonita. 

Él me rodeó con sus brazos. Y yo apoyé mi cabeza contra su pecho. Necesitaba un abrazo de Pedro. Uno de esos abrazos de los cuales no queres soltarte nunca mas. Esos que te protegen, que te cuidan. Que te contienen. Pedro era todo para mí. Juro que hoy sentí como si lo hubiese perdido. Pensé que jamás iba a volver a verlo. Pensé que nunca iba a abrazarlo, o besarlo nuevamente. Pero por suerte no le pasó nada malo. Y sigue acá conmigo. 
Seguí entre sus brazos. Pero le pregunté.

- Pepe ¿Te quedas conmigo hoy?
- ¿A cambio de..?
- ¿A cambio de algo? No tengo nada.
- Mentira bombona. Obvio me quedo.
- Gracias de verdad.
- De nada bonita. ¿Estas un poquito mejor?
- Si. Ya no me siento mareada. Pero el cuerpo me duele igual.
- ¿Queres que nos acostemos un rato? Todavía falta para que sea de noche. 
- Por favor. Me haría bien.
- Dale. Veni.

Nos recostamos en la cama. Él me rodeó con su brazo. Y yo posé mi cabeza sobre su hombro. Para intentar dormir un rato. Y olvidarme de todo lo que habíamos vivido hoy.  
Comenzó a acariciar mi cabello. Con dulzura, con ternura y delicadeza. A los pocos minutos mis ojos comenzaron a cerrarse. 

- Descansa bonita.
- Gracias. Vos también.
- De nada. 
- No te vayas ¿Si?
- No. No me voy. Me quedo acá con vos.
- sonreí- Te amo.
- Yo también te amo Pau.
- Gracias de nuevo.
- Sh. Dormí un rato te va a hacer bien. 
- Vos también dormí.
- No. A mi me gusta mas mirarte cuando dormís que dormir yo.
- Sos un tierno. -besé su pecho- 
- Dale. Yo después te despierto.
- Bueno. 

Entrelacé su mano con la mía. Así me sentía mas segura. Mas segura de que no iba a irse, y no iba a dejarme sola. Cerré mis ojos y comencé a soñar. Con Pedro. Con un mundo feliz. Y con una familia completa, con hijos... ¿Algún día ese sueño se haría realidad? No lo sabía..


Continuara: 

..............................................................................................................................................................

Segundo por hoy. Comenten por favor. Gracias :) Buenas Noches. 


5 comentarios:

  1. wpmhjmhjdag la arreglaste la arreglaste,te convenía...jajajaja muy lindo meshi...

    ResponderEliminar
  2. Qué buenos los 2 caps, lástima q el padre otra vez le pegó. Decime q pronto va a liberarse d ese monstruo x favorrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!!! Cada vez q le pega se me caen lágrimas. Y Pepe un tiernito!!!

    ResponderEliminar
  3. como me gusta esta noveeeeeeeeeeee :))))

    ResponderEliminar
  4. Me encanto el cap1!!!! Me habia quedado en el capitulo 13, me tenia que poner al dia, por fin pude. Subi massss...!!!!!!

    ResponderEliminar