jueves, 11 de julio de 2013

Capitulo 15-


Salimos de la academia. Y emprendimos camino hacía mi casa. La situación era muy rara, todo era raro. Finalmente se lo había contado a Pedro, le había contado lo que me pasaba. Lo que mi papá me hacía, como era vivir dentro de mi casa. Me sorprendí de mi misma. Pero ahora, no se, me sentía bien. Me sentía segura. Cuidad y protegida por él. Como dije era muy raro. 
No se si será eso, pero el beso me cambió por completo. Yo si quería estar con Pedro. Si quería ser su novia. Pero primero no quería sufrir, porque sabía como era él con las chicas. Segundo era imposible, no solo por eso, sino por mi papá, jamás aceptaría que tenga novio. Y tercero al pensar en ese volvía mi miedo, ese miedo que nunca se había generado en mí, ese miedo, ese terror, que me daba ponerme de novia, porque nunca lo estuve y no sabía como era. No tenía idea, sabía que si me ponía de novia con él, iba a estar un poco mejor, o por lo menos, iba a dejar de pensar un poco en los problemas que me rodeaban. ¿Pero como estar segura de que no me lastimaría? ¿Cómo no sufrir por amor? ¿Cómo amar a una personas cuando por ahí él no te ama? ¿Y si solo quería estar conmigo por culpa? ¿O por miedo a que algo me pasara? Yo no quería que él este conmigo por eso, quería que este conmigo porque me amaba. Porque quería verme bien, y porque realmente si quería estar conmigo, como una pareja. Él me propuso estar juntos en secreto. Pero realmente no funciona así, no se puede salir con alguien, o estar de novia, cuando no te ama, o cuando quiere que sea secreto. El día que yo tenga novio, no quiero ocultarlo, no quiero salir en secreto, porque siempre vivís con ese miedo de que te descubran, que te vean. Y realmente no quiero que sea así. Quiero disfrutar de mi novio, y poder ser feliz a su lado. Y sabía que por el momento, con Pedro eso no era posible. Porque mi papá lo impediría a toda costa. 

Caminábamos hacía mi casa. Le insistí en que no hacía falta que me acompañara hasta allá, pero él insistió, y bueno pude contra eso. Caminábamos separados, juntos, pero sin estar de la mano, sin hablar, y sin mirarnos ¿Y por qué? Porque todavía sentía vergüenza por lo que había pasado. En un momento siento que él toca mi mano, con la suya. Lo miré a los ojos y sonreí. Fue ahí cuando entrelacé su mano con la suya. Realmente no sabía porque lo había hecho, no entendía. Pero tuve la necesidad o el impulso de hacerlo. 
Y ahí estábamos caminando, juntos, de la mano. Pero sin ser novios. Repito, todo con Pedro era raro. 

Llegamos a la puerta de mi casa, no quería entrar, no quería alejarme de él. Separamos nuestras manos, y me puse frente suyo. Mi cabeza se encontraba agachada, no podía mirarlo a los ojos. Creo que nunca iba a poder hacerlo. Él me tomó por el mentón,dulcemente, e hizo que lo mire a los ojos.

- Todo va a estar bien. Bonita. 
- Tengo miedo. 
- No hermosa -me rodeó con sus brazos, y yo escondí mi cabeza en su pecho- No va a pasar nada.
- ¿Y si pasa? ¿Y si me pega de nuevo? No puedo entrar. No.
- Unos meses mas, solo unos meses. Y todo se termina. Por favor. 
- No me dejes sola.
- No voy a dejarte sola. Juro que si pudiera entraría con vos, pero no. Pero te prometo que pronto vamos a estar juntos ¿Si?
- Si. -dije derramando algunas lágrimas- Ya no aguanto mas.
- Solo unos meses. Solo eso, nada mas. Y te prometo que todo se acaba.
- Esta bien. 
- me separó del abrazo, y me miró a los ojos- No llores bonita. Por favor. -secó mis lágrimas con su pulgar- Me parte el alma verte así, no te dejaría entrar. Pero sé que tenes que hacerlo. 
- A mi me parte el alma verte mal a vos, por mi culpa.
- No es tu culpa. No lo es. Quédate tranquila ¿Si? Hacemos una cosa.
- ¿Qué?
- Me llamas cuando necesites hablar ¿Si?
- No se. No quiero molestarte.
- No me molestas Pau. Por algo te lo estoy diciendo.
- Bueno estas bien. Aunque no se..
- interrumpió- No se nada. Cuando te sientas mal. Me llamas ¿Okei?
- Esta bien. -sonreí- Mejor entro. Porque sino va a ser peor.
- Bueno. -besó mi mejilla tiernamente- Nos vemos mañana. 
- Chau Pepe. 
- Chau bonita. -sonreí- Te quiero mucho.
- Yo también te quiero mucho. -besé su mejilla por impulsó y me fui- 

Comencé a caminar. Sin mirar atrás, no quería mirar atrás, porque si lo hacía sabía que correría hacía él y lo abrazaría. 
Entré en mi casa. Y como de costumbre, no había ruido. Pero super que estaba Angie porque se escuchaba música. Estaba sonando la radio, y en ese momento, comenzó a escucharse una canción del nuevo programa que daban en la televisión, Aliados. Pero sonaba "Levántate y anda", una de las canciones populares del cd, según lo que decía la radio.

"El miedo. Se afila sus uñas. En vos, y ataca al mas débil. No quiere. Tus sueños, ni puede sentir. Te corta las alas. No sabes seguir. Ausencias que duelen, agujeros sin fin. Corazón de alma, no quieres vivir. Levántate y anda suelta tu dolor. Llora hasta que sangre rojo corazón. Levántate y vuela. Tu guía es el sol. Si nada te queda elige el amor. 
El llanto del alma. Te hará despertar. Tú tienes la llave, sabrás escapar. Tú eres la dueña, puedes elegir. La vida sin miedo o miedo a vivir. Ausencias que duelen, agujeros sin in. Corazón de alma, no quieres vivir. 
Levántate y anda suelta tu dolor. Llora hasta que sangre rojo corazón. Levántate y vuela. Tu guía es el sol. Si nada te queda elige el amor. 
Todo, todo esta. Todo, todo en ti. Búscalo, míralo. Todo es luz al final. Levántate y anda
Levántate y anda suelta tu dolor, llora hasta que sangre... "

Algo interrumpió la hermosa canción que estaba escuchando. Amé la letra, y era lo que yo tenía que hacer. Levantarme y andar. Poder ser libre de una vez, dejar todo. Todo, sin importar nada. Y luchar por mí, por mi vida. Era difícil pero sabía que era capaz de hacerlo. 

No era que la canción de la radio se haya interrumpido. Sino que sus gritos se escucharon. Pero no eran de él. No. Eran de ella. Por primera vez, en toda su puta vida, me estaba gritando. Estaba furiosa, por no se que cosa. Porque no entendía absolutamente nada de lo que estaba gritando. Caminaba hacía mí. Cuando me tuvo al lado, siguió gritándome.

- ¿Dónde estabas? Se suponía que tenías que venir a las siete. Y son las ocho y media de la noche Paula. ¿Dónde carajo estabas?
- Estaba en danza. Y si no me crees podes llamar a Alejandra y preguntarle. 
- ¿Paula te crees que soy pelotuda? De danza salís a las seis y media. 
- Yo le pedí a ella, quedarme un rato mas. Necesitaba descargarme y .. -pensé en lo que estaba diciendo- ¿Por qué mierda te estoy dando explicaciones? No me jodas. 
- A mi me hablas bien. ¿Me escuchaste?
- Claro como no esta él. Ahora vos me vas a pegar ¿No? ¿Así es el trato? -y sentí su mano en mi mejilla- Me pegaste. -la miré con odio- Por primera vez. Sos lo peor. Pensé que no podías llegar a esto. 
- Te estas pasando con lo que decís Paula. 
- Me pegaste. Te odio. Al final sos igual o peor que él. La misma mierda. La misma persona. Te odio. 
- No hija. Perdóname. 
- Soltame. Sos una lacra igual que él. Anda contale que te grité, así va a mi cuarto y me pega como lo hizo la otra noche ¡Corre a contarle! -grité-
- Cálmate. No le voy a contar ¿Cómo que te pego
- ¿Qué te haces la que te importa? Si a vos te chupa lo que él me hace. 
- No. No es así. Lo que pase es que..
- interrumpí- Mira. No quiero escuchar tus explicaciones. No me jodas. No me hables. No me toques. Es simple, nuestra relación siempre va a ser igual. Porque vos la quisiste así. Sos mi mamá, de sangre. Y nada más. Grábalo en tu cabeza. Solo eso nos une.
- tomó mi brazo- Por favor Pau.
- ¡Soltame! ¿No entendes? No me toques. -Ángeles bajaba las escaleras- No me hables. Punto. Es simple.
- ¿Qué pasa acá? -dijo Angie-
- Pregúntale a tu mamá. A ver que hizo. -y comencé a caminar hacía las escaleras-
- ¿Le pegaste mamá?
- Es que..
- interrumpió- Sos lo peor. Pensé, realmente, pensaba que era diferente. Pero me equivoqué. 

Ángeles terminó de decirle eso. Y subió las escaleras conmigo. Cuando estuve en mi cuarto. Me dejé caer en la cama, boca abajo, y dejando escapar algunas lágrimas de mis ojos. Todo lo que había pasado hoy. La cosas que había vivido. No lo podía pensar, o pasar las imágenes en un segundo. Eran demasiadas. 

Angie se sentó a mi lado, y acarició mi cabello. Yo giré mi cabeza, y la miré. Necesitaba contarle lo que había pasado hoy. Lo que viví con Pedro. 

- Le conté a Pedro lo que pasa con papá. -escondí mi cabeza en la sábanas-
- ¿Qué? 
- Eso. No aguantaba mas. No podía mas. Necesitaba contárselo a alguien. Y bueno, él estaba ahí conmigo. Y .. Perdón, te juro que no se porque lo hice.
- Ei Pau. No me pidas perdón. Vos sabes porque lo hiciste, y me parece perfecto.
- ¿No estas enojada?
- Como voy a estar enojada. Si él te da confianza. 
- sonreí- Pero tengo miedo de que papá se entere. 
- Tranquila Pau. No se va a enterar. Nadie se lo va a decir. 
- Espero, porque tengo mucho miedo de lo que pueda hacerme.
- No puede hacerte nada. Porque no lo sabe.
- Bueno.
- Y Contame. ¿Qué onda con Pedro?
- Ninguna onda. Somos amigos nada mas.
- A mi no hermanita. Yo los vi por la ventana. Recién ahí afuera. 
- ¡Sos una espiona! -le revolee un almohadón- 
- No. Estaba ordenando y justo los vi.
- Basta. No somos nada, solo amigos.
- ¿Pero Pedro te gusta? - sonreí, y sentí que mis mejillas se enrojecieron- Si. Te gusta.
- No. No me gusta. Es mi amigo nada mas.
- Claro. Y te brillan los ojitos cuando hablas de él. Sonreís, y te pones colorada. Pero no, solo es un amigo.
- ¿Tanto se nota? 
- Un poquito. 
- Si, se nota. Soy una tarada
- Nada que ver. Yo estaba así cuando tenía tu edad.
- Si, pero vos si podías tener novio. Yo no puedo.
- Nadie te impide tenerlo.
- Si. Papá. ¿Te suena? Se llega a enterar de que salgo con un chico, y me mata.
- No Pau. ¿Por qué al menos no lo intentas?
- No Angie. No. Prefiero esperar un tiempo. No se. Tengo miedo.
- ¿Puedo darte mi consejo? 
- Obvio.
- Mira. Yo sé que por ahí tenes miedo por lo que pueda hacerte papá. Si te ve con un chico, pero no tengas miedo. No lo vale. En algún momento vas a tener novio, y él va a tener que aceptarlo. No permitas que arruine tu vida, que no te deje disfrutar de esta edad tan linda. Porque después te vas a arrepentir. Lucha por Pedro, y demostrale a papá que vos podes ser feliz, a pesar de todo.
- Gracias por tu consejo hermana. Pero no se. Tengo miedo, y eso me va a impedir hacer muchas cosas. Al menos hasta que sea mayor. Pedro me propuso para salir con él, en secreto. Que nadie se entere. Pero no. Yo si estoy con alguien quiero que lo sepan, y no esconderme de todos. 
- Esta bien hermanita. Hace lo que te parezca mejor para vos. 
- Si. Igual gracias por el consejo. Lo voy a tener en cuenta. 
- sonrió- ¿Queres comer algo?
- No. Tengo mucho sueño. 
- Pero tenes que comer. Hace dos días que no comes nada.
- De verdad no tengo hambre. Quiero dormir.
- Esta bien. Si necesitas algo me llamas. ¿Si?
- Si. Gracias.
- No me agradezcas -se levantó de la cama y besó mi frente- Estoy acá al lado.
- sonreí- Sisi. Buenas noches hermana.
- Buenas noches hermanita. Te amo.
- También te amo. 

Angie salió de mi habitación. Y yo me quedé acostada en la misma posición. Cerré mis ojos, y a los pocos minutos me quedé dormida. 
Comenzando a soñar con él. Con el chico que se robaba la mitad de mis pensamientos. Con Pedro. 


Continuara: 

............................................................................................................................................................

Espero que les haya gustado. Dentro de una rato subo el otro capitulo. 

3 comentarios: