jueves, 4 de julio de 2013

Capitulo 6-


MARTES por la mañana, definitivamente el día anterior me sentía demasiado mal, ya que había dormido de corrido, toda la noche. Miré a mi lado, y era obvio que Angie no estaría a mi lado, ya que ella también tenía que dormir.
Miré la hora y eran las 5 y media de la mañana, todavía temprano, para levantarme para ir al colegio. Me moví de costado, y mis costillas se quejaron del dolor que habían recibido ayer por la tarde.
Me dolía todo, me sentía mal. No quería moverme, ni levantarme de la cama.

Pasó la hora, y yo seguía en la misma posición, no me sentía para nada bien. Seguro en cualquier momento entraría mi papá por aquella puerta. Y me obligaría a levantarme. Pero sinceramente no me importaría.
Y así fue, cinco minutos después, abrió la puerta de par en par, y me gritó.

- Paula ¡Levantate ya! ¡Dale!
- Me siento mal.
- No me importa. Te levantas ahora.
- Papá me duele todo.
- ¡Te levantas! ¿O queres que te levante yo?
- No. Ya me levanto -dije resignada-
- ¡Dale! -gritó y se fue-

Me levanté de la cama como pude, no quería hacer mucho esfuerzo, no quería moverme demasiado. Pero tenía que levantarme, e ir al colegio.
Me puse el uniforme, y luego me quedé unos cuantos minutos allí sentada. Golpearon la puerta del cuarto, y entraron. Angie, ya estaba sentada a mi lado.

- Buen día Pau.
- sonreí levemente- Buen día Angie.
- ¿Cómo te sentís?
- Mal. No quiero ir al colegio.
- Te entiendo. ¿Por qué no te quedas?
- Papá ya vino a levantarme.
- ¿Y si hablo con él?
- No. Ya seguro tuviste bastante con lo de ayer.
- De verdad. Puedo hablar con él.
- No Angie, en serio.
- Esta bien. Pero si ten sentís mal ¿Me prometes que me vas a llamar?
- Si, te lo prometo.
- Esta bien. ¿Vajamos a desayunar?
- Si, dale. Muero de hambre. -reímos-
- Angie.
- ¿Qué Poli?
- ¿Me llevas en tu auto hoy? ¿Por fa?
- Obvio hermanita -rodeó mi hombro con su brazo- Vamos.

Vajamos a desayunar, por suerte mi mamá no estaba. Y mi papá bueno, no se, pero no escuché su voz. Seguro se había ido a algún lugar.
Desayunamos juntas. Y luego ella me llevó al colegio. paró en la puerta y bajé del auto.

- ¿Me vas a llamar si te sentís mal?
- Si Angie, te dije que si.
- Bueno, pero por favor hacelo.
- Si. Quedate tranquila.
- Bueno. -sonrió- Chau hermanita.
- Chau Angie.

Volvi a sonreírle, y luego entre al colegio. Me encontré con Zai, que por primera vez, sin temor a equivocarme llegaba temprano. Pero por el simple hecho de que teníamos prueba de Literatura. La saludé y juntas ingresamos al salón.

- ¿Cómo estas Pochi?
- Bien. -mentí- ¿Y vos?
- ¿Qué te pasa?
- Nada, en serio.
- No me mientas. ¿Qué pasó?
- Nada Zai.
- Esta bien. -se había enojado.-
- Dale no te enojes.
- Soy tu amiga Pau, y no podes contarme lo que te pasa. -comenzó a caminar-
- Otra vez. Me pegó otra vez. -se me quebró la voz-
- ¿Qué?
- Me pegó de nuevo. -comencé a llorar, y tapé los ojos con mis manos- Muero de verguenza.
- Eii no. ¿Por qué?
- Me siento la mas estúpida llorando acá.
- Tranquila amiga -me abrazó- Yo estoy con vos.
- Pero tengo miedo. Nunca lo había visto así. Ayer me asusté. 
- Tranquila Pau. Vení vamos al curso así te calmas un poco. 
- Si, por favor. 

Ingresamos en el salón, y ya había compañeros nuestros. Por suerte me sentaba en el fondo, como siempre. Me dirigí a mi asiento, y Zai se sentó a mi lado. Abrazándome y tratando de tranquilizarme. 

- Cálmate amiga. Por favor.
- No puedo. Te juro que no. Sabía que en algún momento iba a explotar, y fue ahora.
- Pero ¿Por qué lo hizo?
- No se. Me vio con Pedro, ayer. Pero solo estábamos hablando. No te imaginas las cosas que me dijo. 
- No quiero saberlas. Te juro que iría y le pegaría demasiado, para que sufra lo que vos sufrís. 
- No -negué con mi cabeza- No vale la pena. Yo lo haría, pero estaría actuando como él, y no quiero ser como él. No quiero que nada me una a él, excepto la sangre. Nada más.
- Venite conmigo a mi casa, Pau.
- No puedo. Se va enterar, en algún momento voy a tener que volver, y va a ser peor. 
- No se que hacer.
- Tranquila Zai. Yo voy a estar bien.
- No Pau, nada va a estar bien. A vos te lastiman, te pegan. Y no puedo hacer nada, soy la peor.
- Ei, no. Nada que ver. Sos la mejor amiga del mundo. Estando conmigo, ya haces algo. 
- Estando a tu lado no hago nada. Solo estoy con vos. Para mi no sirve.
- A mí si me sirve, me re contra sirve. Créeme que si Zai. Es muchísimo lo que haces, ya me aguantas y es demasiado -reí-
- Sos todo amiga. Todo. Te amo tanto.
- Yo también te amo amiga.
- se acerca Marcos- ¡Ei, ei, ei! ¿Qué pasa acá? ¿Abrazo y a mí no me invitan?
- Tonto. Obvio que estas invitado a nuestro abrazo.
- sonreí- Si, vení. Hoy es uno de esos días que necesito un abrazo doble.
- ¿Abrazo doble? -dijo él- Cuando vos queres abrazo doble, es porque pasa algo.
- Emm. ¿Me vas a dar mi abrazo doble o no? 
- Obvio que si. -él se unió con nosotras al abrazo- 
- Los quiero muchísimo, muchísimo. En serio. Me hacen tan bien. 
- Los amo amigos. 
- Y yo a ustedes pendejas. 

Mientras estábamos allí, los tres. Veo que entra Pedro al curso. No sabia porque, pero me había quedado tildada mirándolo. Nunca lo había observado tanto como ese día. 
Ese pelo alborotado que tenía, color castaño claro. Esos ojos color cafe, tan lindos, tan transparentes. Podía ver el reflejo de mi misma en ellos. Su tez blanca. Era tan lindo. ¿Pero qué estoy diciendo? A mí Pedro no me caía bien, no lo odiaba, pero no me caía. Se creía mil, y no era nadie. Podía ser lindo, va en realidad, era lindo, pero eso no descartaba todo lo otro. 

Dejé de mirarlo y me concentré de nuevo en la conversación que estaba manteniendo con mis amigos, y en que la profesora ya había entrado en el salón. 
Había comenzado la clase... pasaron dos horas, y luego el recreo. Comencé a sentirme mal, me sentía mareada, y me dolían demasiado las costillas. La llamé a Angie para que me viniera a buscar, como se lo había prometido. Y aparte no quería estar ahí. 

En un momento, Pedro se acerca a mí y se sienta a mi lado, así como si fuéramos amigos de toda la vida, y nada que ver. Me sonrió, a lo que yo respondí con una sonrisa. 
No dijo palabra, solo me miraba a los ojos, o eso creía. Ni siquiera me dijo hola, solo me preguntó una cosa, que me descolocó, y tuve que pensar algo rápido. 

- ¿Qué te paso ahí Pau? -la herida que tenía arriba de la ceja, estaba mirando- 
- Primero un "Hola ¿Cómo estas?" No dormimos juntos eh.
- Perdón, es que me llamó mucho la atención. ¿Cómo estas?
- Bien. Gracias por preguntar. ¿Y vos?
- Bien, con sueño. Bueno ahora si ¿Qué te pasó ahí Pau?
- Me golpee.
- ¿Te golpeaste? 
- Si, me choqué con la puerta de mi habitación.  
- ¿En serio? -se rió-
- No entiendo lo que te causa gracia.
- Perdón. Es que es muy gracioso como te lastimaste ahí.
- reí- Bueno puede ser. 
- Si, es gracioso. 
- sonreí- ¿Qué paso, que viniste? 
- Ah. Era para decirte, si mañana nos juntábamos ¿No?
- lo pensé- Si, nos juntamos. -dije media indecisa- 
- ¿Esta segura que queres juntarte? 
- Si, obvio. Aparte es para un trabajo. 
- Si, es verdad. ¿Entonces mañana?
- Si, si. Mañana. -sonreí-
- Okei. -sonó el timbre del recreo- Bueno me voy a mi banco. 
- Bueno. Chau Pedro.
- Adios. Ah, y no me gusta que me digan Pedro. 
- reí- Bueno, ¿Peter?
- ¿Peter? 
- Si, Peter. Apodo de Pedro. ¿No te gusta?
- Mmm, si es lindo. 
- ¿Y qué es lo extraño?
- Que sos la primera persona que me dice así .sonrió y se alejó por el pasillo- 

Hablando con Pedro, me di cuenta que no era tan patético como creía, ayer había conocido una parte de él, la estudiosa, lo creía vago totalmente, y sin ganas de hacer nada. Pero en el momento en que nos pusimos a hacer el trabajo, comprobé que era todo lo contrario.
Hoy noté dos cosas de él, primero las facciones de su rostro y su cabello. Era tan lindo, si era lindo, lo admito. Pero jamás podría estar con él, aunque no la amé, ni tampoco lo quiera, si en un futuro pasa, tendría que ser muy lejano. Con mi papá en el medio de esto, yo no podría estar con nadie. Y eso era lo peor. Y segundo noté que era simpático, y tenía humor dentro de todo. Cuando notó lo de mi corté en la ceja, no sabía que decirle, inventé algo rápido, por lo menos se lo creyó. Pero tampoco es tan tonto. Se rió, si supiera que esto no tiene nada de gracioso, y que es lo que arruina mi vida, definitivamente no se reiría. 
Peter.
Un apodo lindo, que de repente se me vino a la cabeza, y solo lo dije. Ya había algo que nos unía, algo que habíamos comenzado, ¿Una relación de amigos? ¿Compañeros? No lo sabía, pero comenzaba a caerme bien. Y mi pensamiento sobre él comenzaba a cambiar. 

¿Enamorarme de Pedro? ¿Quién dice que no? Pero.. ¿Cómo estar juntos si mi padre esta en el medio? ¿Cómo afrontar algo si no se puede? ¿Cómo estar con él? ¿Cómo confesarle lo que realmente me pasa? No sabía. Pero lo que si sabía, era que jamás íbamos a estar juntos, al menos por ahora... 


Continuara: 

......................................................................................................................................................

Espero que les haya gustado, Gracias a todas por leer la nove. Si quieren que se las pase me dicen por acá, o por mi twitter @Mika_PauChaves Buenas Noches! 

3 comentarios:

  1. Me encanta!!!!!!!!!!!!! Que empiecen a pasarla mejor x favor y que el padre deje de maltratarla

    ResponderEliminar
  2. Hjhndmdokwspdwlspd "Pero lo que si sabía, era que jamás íbamos a estar juntos, al menos por ahora..." Por ahora Pauchis, por ahora ♥ Aay, ya me hago toda la historia jajaja @paisbrenda

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ¿POR AHORA? Nadie sabe. ah(? solo yo .. muajajajaj

      Eliminar