sábado, 6 de julio de 2013
Capitulo 8-
MIÉRCOLES por la mañana, me encontraba yendo camino al colegio. No hacía ni frío, pero tampoco hacía mucho calor. Hoy iría a la casa de Pedro a la salida del colegio, le dije a mi papá que iría a la casa de Flor, me creyó, pero sabía que iba a enterarse de alguna forma, que voy a lo de Pedro. La verdad mucho no me importaba porque me pegaría igual, su voy o no.
Llegué al colegio, y entré. Últimamente llegaba cuando las puertas estaban abiertas, no sabía si era tarde o temprano, pero ingresé igual. Ya en el salón, me senté en mi banco a esperar a mis amigas. Pedro aún no habías llegado. ¿Por qué pensaba en él? ¿Por qué pensaba en Pedro? Se suponía que él me caía mal, que no era con el tipo de gente que yo quería juntarme. Esos chicos que andan con cualquier chica con tal de decir "tengo novia", ahora él tenía novia, se llamaba Rocío, rubia y hueca como todas sus amiguitas. Pedro era ese tipo de chico que mostraba solo lo superficial, todo lo que tenía, el celular nuevo que traía, su campera, zapatillas. Él nunca iba a decirte te quiero, o no pasa nada. Siempre iba a estar riéndose de todos, podía chocar un tren, pero él iba a reírse igual. Ese tipo de gente, como Pedro, me caía mal, y con él pasaba eso. Pero ahora estaba cambiando todo, y no entendía porque. No entendía porque pensaba en él todo el tiempo. Porque soñaba con él, porque sonreía cada vez que lo veía, era ilógico. ¿Acaso estaba empezando a caerme bien? ¿Me estaba gustando Pedro? No podía decirlo, porque no lo sabía.
Unos minutos después de toda mi reflexión sobre que me pasaba con Pedro, llegaron las chicas. Raro verlas juntas, pero bueno. Se acercaron, y me saludaron.
- Hola Pochi. ¿Todo bien?
- Si todo bien. ¿Ustedes?
- Si. -dijo Flor- ¿Segura todo bien?
- Si de verdad.
- No te creo. -dijo Zai-
- Es solo que..
- interrumpió- Ah, viste que te pasaba algo. ¿Qué es?
- Hoy voy a ir a la casa de Pepe a hacer el trabajo ese de biología, y no quiero.
- Pero ¿Por qué no queres?
- Tengo miedo de que mi papá se entere. No se.
- Tranquila, no se va a enterar.
- ¿Seguras? Siempre de alguna forma se entera.
- De verdad, no va a enterarse. Aparte se supone que estas en mi casa. -dijo Flor-
- Si. Pero..
- interrumpió- Nada de peros. Vos hoy vas a la casa de Pedro.
- ¿Quién dijo que no quiero ir a su casa?
- Mmm.. ¿Queres ir a su casa?
- Si, obvio que quiero. Tenemos que terminar ese trabajo horrendo.
- Mentira. Vos queres ir, porque es la casa de Pedro.
- Nada que ver.
- No mientas Paulita. Se te nota en la cara.
- ¡No! Ya les dije que solo voy por el trabajo -veo a Pedro entrar al curso-
- Se claro. Y te lo quedas mirando con cara de boba. Puuff, solo vas por el trabajo -dijo Flor-
- Cállate Florencia.
- se encogió de hombros- Bueno.
- Sos mala.
- ¿Yo? Nada que ver. Solo digo que Pedro te gusta. O algo parecido a eso.
- Como digas.
- Flor tiene razón.
- Y vos no acotes. -reí-
- reímos todas- Cuando te pongas de nova con él, nos vas a dar la razón.
- Si eso pasa. Les doy la razón. Pero no va a pasar.
- Si va a pasar Pau.
- Como digan.
Cada una nos sentamos en nuestros respectivos lugares, ya que había ingresado el profesor al curso. Al parecer hoy me iba a sentar sola, porque Marcos no había venido, y las chicas se sentaron juntas. Y Pedro, bueno él estaba sentado con su amigo, creo que se llamaba Pablo.
Pasaron las horas, y llegó la hora de salida. Sonó el timbre, guardé mis cosas en mi mochila, y salí. Pedro me estaba esperando en la puerta del salón, para irnos juntos a su casa. No me intrigaba saber mucho como era, solo quería conocerlo a él un poco mas, y que de una vez por todas se muerte tal cual era. No como todos creían, o querían como él fuera.
- ¿Listo?
- Si,si. Ya esta.
- ¿Vamos entonces?
- Si, obvio. ¿En qué vamos?
- En coche. Mi mamá viene a buscarnos.
- Ah bueno.
- Para. ¿De verdad queres que nos juntemos? Yo no tengo problema en hacer el trabajo solo.
- Si Peter, de verdad.
- Bueno, esta bien. En el momento en que te sientas incómoda y quieras irte, solo tenes que decírmelo ¿Si?
- Si esta bien. Gracias.
- De nada.
Subimos al auto de su mamá, la saludé. Se llamaba Ana.
Emprendimos camino hacía su casa, cuando llegamos, entramos. De verdad que no podía creer lo grande que era. Mi casa era grande, pero la Pedro era el doble. Definitivamente si que tenía plata.
Bajamos del auto, y entramos a su casa. Saludamos a su mucama, y luego subimos a su cuarto. Era un poco extraño subir a la habitación de Pedro, pero bueno. No podíamos estar en otro lugar de la casa, porque estaban limpiando.
- Sentate. Ponete cómoda. Deja tu mochila, ahí en la cama si queres. -dijo mientras dejaba la suya en el suelo-
- Gracias.
- De nada. ¿Queres algo para tomar?
- No, esta bien.
- ¿Segura? Voy y de paso traigo algo para comer, porque no se vos, pero yo muero de hambre.
- Bueno dale. -sonreí.-
- Sabía que tenías hambre. Ya vuelvo. -cerró la puerta de la habitación, y fue a buscar algo para comer-
Estaba sentada en su cama, cuando veo unos cuadros de fotos, arriba de su comoda. Me paré y me acerqué a mirarlos. Eran fotos de él con su papás, sus amigos, y creo que tenía una con su abuela, porque había una señora mayor en la foto. Definitivamente este no era el Pedro que se mostraba en el colegio, ese chico superficial, canchero, y agrandado, Era el Pedro que él escondía cuando llegaba al colegio, esa persona sincera, y feliz que era. No entendía como no podía ser así en los dos lugares. Igual no podía juzgarlo porque yo era igual. Dentro de mi casa era una persona, y fuera era otra.
¿Por qué yo no podía tener fotos así? Riendo con mi mamá, o mi papá. O con mi abuela. La vida se había empeñado en hacerme la mina mas infeliz del mundo. Jamás iba a tener un cuadro de fotos así, con ellos, todos juntos, porque ni siquiera ellos se querían el uno con el otro. Una lágrima recorrió mi rostro, pero la sequé rápidamente.
Se abre la puerta y entra Pedro, con una bandeja. En ella había dos sandwichs unos para cada uno, y dos vasos. Cuando entró dejó la bandeja sobre su escritorio, y me miró. Nos quedamos mirándonos a los ojos por unos segundos.
- Solo estaba mirando las fotos.
- Esta bien. No hay problema.
- Son muy lindas.
- Gracias. -sonrió-
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Si obvio.
- ¿Esa señora de la foto es tu abuela?
- Si. De parte de mi mamá.
- Que lindo. Me gusta mucho esa foto. Y esa también - señalando la que tenía con sus papás-
- Gracias. Seguro que vos tenes fotos así también.
- De nada. -miré mis dedos, mientras jugaba con ellos.-
- Ai. Perdón. ¿Dije algo malo?
- No, no importa.
- Te juro que no sabía. Va, no se en realidad. Perdón si dije algo que te molesto.
- No esta bien. No pasa nada.
- En serio. Perdón.
- De verdad, ya esta. ¿Comemos? Porque tengo hambre.
- Si dale.
Nos sentamos a comer, en una situación media rara. Había quedado medio mal, después del comentario de Pedro. Realmente él no tenía la culpa, no sabía nada de mi vida, y no tenía porque enojarme. Aunque tampoco lo hice, solo que me sentí mal. Sabiendo que nunca tendré una foto así.
En un momento siento que cae algo sobre mi piernas, y después algo me pega en la cara, y luego cae sobre sobre mi cabeza. Miró y era Pedro que me estaba tirando miguitas de pan. Supongo que era para "ablandar" la situación que había entre nosotros, pero no le di mucha importancia a mi pensamiento. Agarré, corté una miga de pan y se la tiré. Y había empezado la llamada guerra de comida, o de migas de pan.
Nos reíamos a carcajadas, realmente había pasado la situación que habíamos vivido hacía un rato. Este chico me hacía reír, y era raro, todo, cuando estaba con él, era raro. Raro, pero lindo.
La guerra de pan había terminado, y ya nos encontrábamos haciendo el trabajo para biología. El ambiente ya era distinto, al menos yo estaba mas relajada. Y me sentía un poco mejor. Pedro era ese tipo de gente, que ahora, en este momento, hacía que me olvide de todos los problemas.
- Perdón de nuevo por la situación de hoy. -interrumpiendo lo que hacíamos-
- De verdad Pepe. Ya esta.
- ¿Pepe?
- No me digas que soy la primera persona que te lo dice.
- No. La gente me dice así, es solo que Peter es único.
- ¿Único?
- Claro. Porque solo me lo decís vos.
- ¿Y por eso es único?
- Si. Podría decirte que sí.
- Bueno. ¿Tendría que decirte gracias?
- Y.. no se. Como quieras.
- Bueno, gracias. Aunque igual. No se porque te lo estoy diciendo -reí-
- ¿La verdad? Es que yo tampoco se porque me lo decís. -reímos-
- Sos un tarado.
- ¿Tarado yo? Por favor. -dijo en tono sobrante-
- reí a carcajadas-
- Me gusta cuando te reís.
- me sonrojé- Gracias.
- En serio. Tu sonrisa es muy linda. Y no lo haces muy seguido.
- ¿Me observas cuando estamos en el colegio?
- ¿Tendría que decirtelo?
- Se supone. ¿O no?
- Es un secreto, la respuesta.
- No vale. Eso es un si, entonces.
- Mmm. Puede ser.
- ¿Pedro vos me observas cuando estamos en el colegio?
- Si. ¿Contenta?
- No. Me da verguenza esto.
- ¿Por qué? De verdad, tu sonrisa es muy linda.
- ¡Basta! Que me haces poner colorada.
- Y vos también sos muy linda.
- Pedro basta. Sigamos con el trabajo.
- En serio te lo digo.
- Basta, dale. No me causa gracia.
- Yo no te lo estoy diciendo de forma graciosa -se acercó a mí-
- Esto me esta poniendo un poco incómoda.
- Perdón. Pero en serio sos linda. Y eso no se discute.
Comenzó a acercarse hacía mí. Sentía como su rostro, y sus labios estaban cada vez mas cerca de mi cara. Estaba incómoda, aterrada, y todo los adjetivos que se me ocurrían en ese momento.
Sus labios estaban a centímetros de los míos. No podía alejarme ¿O no quería hacerlo? Tenía que pararlo ¿Pero realmente quería? Sabía que esto estaba mal ¿Pero que mas da? No esto no puede ser, él tenía novia. Y yo.. Nosotros no podíamos estar juntos. Esto era un error. Esto estaba mal. Mi papá se enteraría de esto y .. ¡No! Y lo alejé de mí.
- Para Pedro. No. Esto esta mal.
- Perdón. De verdad perdón. Me deje llevar.
- Vos tenes novia. No podemos hacer esto.
- Tenes razón. Perdón de nuevo. De verdad. No te enojes.
- Esta bien, no pasa nada.
- No quiero que pienses mal.
- No pasa nada. Ya esta. Ya paso. Mejor sigamos con el trabajo.
- Si.
Seguimos con el trabajo de biología. Luego de haberlo terminado todo, por suerte. Bajamos, el me abrió la puerta, me despidió y yo me fui a mi casa. Me había dicho si no quería que me acompañe, pero le dije que no hacía falta. Y lo entendió.
Continuara:
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Bien. Termine! Para VOS @Micaela_PyP te amo.
Perdón por la hora. Pero quería subirlo, jajajajaja. Buenas Noches.
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Qué tierno cap!!!! Espero el próximo mañana
ResponderEliminarbuenisimo y tierno me encanto besos @robel16
ResponderEliminarSabias q sos una genia y por tu culpa estoy llorando??????? Me encanto la nove ne la lei de corrida!!!!! me la pasas a @CaroBulgra.
ResponderEliminarMuchas gracias :) Sisis obvio ya te anoto :)
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