viernes, 26 de julio de 2013

Capítulo 43-


(Cuenta Pedro)

Tomé una campera de mi placard, y emprendí camino hacía la casa de Paula. Necesitaba estar con ella. Abrazarla, decirle que nada pasaría. Que todo iba a estar bien. Y que yo era quien estaba allí para ayudarla. Podía morirte, caer un agujero oscuro y no salir nunca mas, si ella se moría. Si se iba de mi vida. En este tiempo se convirtió en una persona super importante para mí. Era mi vida entera, mi otra mitad. Si ella se iba, juro que me iría con ella.

La noche estaba oscura. Hacía frío, estaba ventoso. Iba lo mas rápido que podía, corrí y corrí. Finalmente llegué a la casa de Pau. Subí por el balcón como siempre lo hacía. Golpee pero ella no me abrió, no lo hizo. No me quedó otra que entrar. No veía nada, la luz estaba apagada. Con mi celular intenté iluminar algo, pero no tenía sentido. Pronuncie su nombre, pero tampoco respondió. Comencé a preocuparme. Mis corazón comenzó a latir a mil por segundo.
Pude encontrar el velador, lo encendí. Y ahí vi que toda su habitación estaba desordenada, todo tirado por el suelo, pero a ella no la vi. Ella no estaba. Volví a pronunciar su nombre, la busqué por el baño, pero no la encontré. Me dirigía a la puerta, cuando ahí la vi. Estaba en suelo, inconsciente.

Me acerqué a ella, desesperado. Me arrodillé a su lado, y pose su cabeza sobre mis piernas. No sabía que hacer, como despertarla, como reaccionar. Acaricié su mejilla, su frente. Pero no despertaba, no podía salir así como si nada a su casa, porque iban a matarme. "Por favor Pau. Por favor mi amor, abrí los ojos. No me dejes. No ahora". Noté que tenía golpes, demasiados, en su rostro, en sus brazos, sus piernas. Estaba lastimada, estaba golpeada. Y todo era mi culpa, todo mi culpa. No la cuidé, no la protegí. ¿Por qué mierda no estuve con ella? ¿Por qué carajos la dejé con esa lacra? ¿Por qué? ¿Por qué?

La levanté del suelo, en mis brazos. Y la llevé al baño. Necesitaba limpiarla, curarla. No podía verla así. Abrí el grifo de la duche y dejé que la bañera se llenara. Saqué mi remera, mis zapatillas. De ella, saqué sus zapatillas, y su remera, que ahora solo era un pedazo de tele, roto en mis pedazos.
Me metí a la bañera, una vez que se llenó. Apagué el grifo. Me senté allí dentro, y la senté a ella entre mis piernas, y apoyé su cabeza sobre mi pecho. Algo tenía que hacer para que despertara. Era la única solución que me quedaba. No había otra cosa, solo pedía que funcione, que vuelva conmigo. No podía llamar a nadie, ni a su hermana.
Volví a acariciar su rostro. Corrí el cabello que cubría su rostro. Y volví a hablarle. "Mi amor, mi vida. Por favor, abrí los ojitos. No me dejes, no podes irte así como si nada. Déjame ayudarte. Por favor".

 Mis lágrimas comenzaron a caer. No pude contenerlas, quise ser fuerte, pero ya no podía, no me cabía en el alma el dolor que sentía por verla sufrir así. Ella no se merecía esto, no merecía sufrir por algo que no tenía la culpa. Esa mierda que tenía como padre era el culpable de todo. Era culpable de todo esto que pasaba. Iba a matarlo, juro que lo haría. Pero no iba a ensuciarme las manos por esa lacra, ese hijo de puta, que no merecía vivir. Pronto iba a pudrirse en la cárcel, porque lo merecía.
No podía verla sufrir así, no podía dejar que vuelva a pegarle, que vuelva a herirla. Ella era mi todo, era mi vida, y si algo le pasaba no sabía de lo que sería capaz. Haría lo que sea para ayudarla, para que me deje ayudarla. Iba a sacarla de este lugar inmundo en el cual vivía, el cual ella llamaba casa, pero sinceramente esto no era una casa. No era nada, solo eran cuatro paredes con un techo. Paula no merecía esto, y mucho sol porque su padre la odiaba, jamás tuvo la culpa de venir al mundo. Todos venimos, y estamos acá por algo, pero definitivamente ella no había venido para esto. Ella no vino para sufrir, y eso lo sabía perfectamente. Sea como sea, no me importaría, iba a sacarla de acá. Iba a hacerla feliz, iba a cumplirle su sueño, el de ser bailarina, y cumpliría el sueño de formar esa familia que tanto deseaba.

Volví a acariciar su rostro, una vez. Mis ojos ya estaban empapados en lágrimas. La abracé con fuerza, y apoyé su cabeza contra mi pecho. Necesitaba tenerla conmigo. Acá. Otra vez. Oír su voz, su sonrisa, su carcajada. "Te amo mi amor, te amo. No me dejes, no ahora. Por favor". Entrelacé su mano con la mía. Necesitaba sentirla, aunque sea por última vez.

Sentí que su mano apretó fuerte la mía. Escuché como tocio, como volvía. Sus ojitos no estaban abiertos. Pero sabía que estaba bien, que estaba viva. Y que seguía acá conmigo, a mi lado. Prometí cuidarla, protegerla, amarla, y hacerla feliz. E iba a cumplir mi promesa.
Volví a correr el cabello que cubría su cara, y besé su frente aún con lágrimas en mis ojos, pero con una sonrisa en mi rostro. "Esta conmigo. Te amo. Te amo Pau. Nunca te dejaría, jamás." Ella volvió a apretar mi mano. La miré a los ojos, y ella comenzó a abrirlos.

............

(Cuenta Paula)

No sabía donde me encontraba. Donde estaba. Mi cabeza dolía demasiado, mis heridas también. Me sentía mojada, no entendía lo que pasaba. Lo último que me acuerdo era que estaba en mi cuarto, comencé a marearme, caí al suelo. Y a partir de ahí, fue como si hubiera muerto.
Pero no lo estaba, no estaba muerta. Estaba consciente, pero podía escuchar su voz. Podía sentir que estaba a mi lado, como me hablaba, como me levantaba, me metía dentro del agua, como lloraba, escuchaba su voz, su llanto. Sentía sus caricias.

Tenía que despertar, no podía irme ahora, no sabiendo que él estaba sufriendo, que él estaba mal. Y por lo que me había pasado. Quería estar al menos, unos minutos a su lado, quería volver a besarlo, a sentir sus labios, sus mimos, sus caricias. Necesitaba ver su sonrisa, sus ojos, acariciar cada parte de su rostro.

Él entrelazó su mano con la mía, y yo apreté su mano, para que sintiera que estaba bien, que estaba viva. Y que no me había ido. Sentí como besó mi frente. Y escuché como volvió a pronunciar ese "Te amo".
Abrí mis ojos. Y ahí lo vi, estaba conmigo, estaba a mi lado. Volví a apretar su mano.

- Te amo, te amo mi amor. Te amo con mi vida entera. -besó mi frente-
- Estas acá. -dije comenzando a llorar- Estas conmigo.
- Sh. No hables.. Ya pasó.
- Viniste, lo dijiste y cumpliste. Estas conmigo.
- Siempre voy a estar con vos, mi amor. Siempre.
- Te amo. Te amo Pedro.
- Yo también mi vida. Mucho.
- Sentí que me moría. Que hoy iba a ser la última vez que nos veíamos.
- No. No vas a morirte, no. Primero vas a ser feliz.
- Gracias.
- Sh.. Basta bonita. No me agradezcas.
- Si, Pedro. Sabes que tengo que hacerlo. Quiero hacerlo, porque siempre estas conmigo. Siempre no importa donde, cuando. Te amo.
- besó mi mejilla.- Te amo mucho mi amor. Ya pasó.
- No puedo vivir mas. No tengo fuerzas para sacar de ningún lado.
- Si, yo sé que vos podes. Sé que sos fuerte.
- ¿Cómo hago para hacerlo? No puedo.
- Si podes mi amor. Lo sé. Y yo voy a estar ahí para vos.
- lo abracé- Te amo tanto.
- sonrió- ¿Cómo te sentís?
- Mal. Me duele todo. No tengo fuerzas, me siento mareada. Mi cabeza explota.
- Tranquila. Vamos a salir de acá, te curo y te acostas ¿Si?
- Esta bien.
- A ver -se levantó del agua- Veni.
- Esta toda mojada tu ropa.
- No importa. En ese momento y ahora solo me importas vos.
- Gracias de verdad.
- Sh.. No digas nada. Veni, dale.

Me levantó del agua, suavemente. Con temor a que pueda caerme, o hacerme doler las heridas. Igualmente, mas de lo que ya dolían no iban a doler. Me cubrió con una toalla, con mucho cuidado, para no raspar, las heridas. Me llevó a la habitación, me senté en la cama. No podía mantenerme en mi pie, ni un minuto, no sentía las piernas, mis fuerzas se habían esfumado.

Él quitó la toalla de mi cuerpo, y comenzó a curar mis heridas. Con alcohol y las cubrió con gaza. Estaba lastimada por donde te imagines, mi rostro tenía un ojo morado, golpes y un corte en la ceja. Mis piernas estaban moretoneadas, y había varios cortes en ellas a causa del cinto. Mi espalda, mi vientre, fueron los que mas sufrieron, la hebilla del cinto se había clavado demasiado en mi piel, y había producido varios cortes y había sangrado. Mientras me curaba podía sentir el dolor, dolía y ardía demasiado, pero tenía que resistir esto. Pude aguantar lo de hoy, no iba aguantar esto. Terminó de curarme, y me colocó una remera, la cual buscó y sacó de la cómoda.

- Acostate Pau. Necesitas descansar bonita.
- No puedo. No puedo descansar.
- Tenes que hacerlo.
 Quédate conmigo. Por favor.
- Obvio mi amor.
- ¿Dormís conmigo?
- No se si voy a poder, pero me quedó acá con vos.
- Por favor. Acostate conmigo al menos. Sino no voy a poder dormir.
- Esta bien.
- Gracias.
- No me agradezcas, basta. Ya esta.
- Pero quiero hacerlo. Por favor, déjame hacerlo.
- No Pau. Porque yo lo hago por quiero, porque lo siento.
- No importa. No se como voy a agradecerte todo lo que haces por mí.
- Siendo feliz.
- ¿Y cómo hago para ser feliz?
- Déjame que te lleve a esa felicidad.
- Para mí la felicidad es inalcanzable.
- No bonita. No. No es inalcanzable, solo hay que llegar a ella.
- Nunca voy a llegar a ella.
- Si mi amor . Déjame llegar, y encontrar la felicidad para vos, por vos. Por favor.
- Tengo miedo.
- Solo tenes que confiar en mí.
- ¿Estas seguro?
- Muy seguro. Déjame ayudarte. -extendió su mano-
- pose la mía sobre esta- Esta bien.
- Te amo mucho princesa. -besó suavemente mi mejilla- Sos tan hermosa. Te mostras tan fuerte y siento que sos tan frágil. No se. Necesito y siento que tengo que cuidarte de todo.
- Lo estas haciendo.
- Pero no me alcanza.
- Créeme que si me alcanza Pepe. Haces demasiado por mí, te preocupas mucho. Estas conmigo siempre sin importar que pase.
- Solo me va a hacer si puedo cumplir mi promesa. Porque así no me alcanza.
- Ei mi amor. A mi si me alcanza. Tus abrazos, tus besos, tus mimos. No te das una idea de lo bien que me hacen cuando estoy mal.
- ¿De verdad?
- Si gordo. ¿Puedo saber cual es tu promesa?
- Pero solo son simples cosas..
- Para mí las cosas simples, son las que mas valor tienen. Un abrazo es lo que me alivia. Un caricia es un mimo al alma para mí. Y solo vos me das eso, nadie puede hacerme sentir tan bien como vos.
- sonrió- Te amo Pau. Te amo. 
- ¿Y.. me vas a contar la promesa?
- ¿Queres saber?
- Si. -sonreí- ¿Por fa?
- Prometí que iba a hacerte feliz. Que iba a sacarte de este lugar horrible, esto que vos llamas casa. Prometí que voy a cumplir tus sueños, el de ser bailarina, el de formar una familia. 
- ¿Por qué lo hiciste? Es muy complicado, no creo que lo puedas cumplir.
- Porque lo siento. Porque quiero hacerlo, quiero cumplir mis promesas, y quiero llevarte a esa felicidad que tanto queres. Esa que necesitas.
- Sos tanto Pedro, tanto en mi vida. No te das una idea de lo que significas para mí. Me hace muy bien tenerte a mi lado, muy bien. Pero sabes que ahora las cosas van a cambiar, que no van a ser como antes. Estoy muy segura de esto.
- ¿Por qué? Nos podemos seguir viendo.
- No es eso Pepe.. Mi papá me va a cambiar de colegio, me va tener encerrada acá todo el tiempo. Se terminaron las salidas con amigas, quedarme en tu casa, o en la de ellas, salir a bailar. Todo se terminó. 
- ¿Por qué? ¿Por qué? Pero nos podemos seguir viendo. ¿O no?
- Porque me lo dijo él. Mi vida social se terminó. Cualquier comunicación que tenga él me la va a sacar, si me deja el celular es un milagro. 
- No entiendo ¿Nosotros que tiene que ver?
- Nosotros ya no podemos seguir juntos..
- ¿Por qué Pau? ¿Por qué? No me digas esto.
- Pepe ¿No entendes que todo lo lindo se termina para mí?
- ¿Por qué? Decime porque.
- Porque yo se lo dije. Porque yo le dije que no te haga, le dije que me maltrate a mí, que me pegue a mí. Todo a mi. Porque no quiero que te hagas nada. Porque no quiero verte sufrir, no quiero que sufras lo que yo sufro todos los días, porque no quiero verte muerto. No. No quiero. -dije y comencé a llorar- Por favor entedenme. No quiero perderte. No. 
- Sh.. -me abrazó y yo apoyé mi cabeza sobre su pecho, dejando que mis lágrimas cayeran y mojaran gran parte de su remera- Sh.. Basta bonita. Ya esta. No me va a pasar nada. No me va a lastimar. 
- Tengo mucho miedo.
- Basta Pau, basta. Aunque no quieras estar mas conmigo, o no podamos estar juntos. No te voy a dejar sola, no voy a dejar que te lastime como lo hace. No me importa si te cambia de colegio, o si te manda a otro país, voy a estar ahí para vos, porque sos mi todo. Porque me muero si algo te pasa.
- Te amo. Te amo. ¿De verdad harías eso por mí?
- Haría eso y mucho mas. Porque sos mi novia, y porque, como ya te dije, voy a cumplir mi promesa.
- sonreí- Gracias. Gracias por ser así como sos conmigo. Gracias por existir.
- Sh .. No me agradezcas. Lo hago porque quiero verte bien. -acarició mi mejilla- Ahora necesitas descansar-
- Te quedas conmigo ¿No?
- Si mi amor.
- sonreí-

Me recosté sobre la cama. Él hizo lo mismo, yo apoyé mi cabeza sobre su pecho, tratando de dejar de lado los problemas, y todo lo que había pasado hoy. Necesitaba tranquilizarme. Y dormir. Comenzó a acariciar lentamente mi cabello. Besó el mismo, y me dijo "Descansa bonita", y poco a poco mis ojos se fueron cerrando hasta quedarme dormida.


Continuara:

...........................................................................................................................................................

3 comentarios:

  1. Qué buen cap!!!! Menos mal que volvió Pepe a buscarla. Que se la lleve de ahí y lo denuncie al hdp del padre

    ResponderEliminar
  2. como me haces llorar , por favor que pp se la lleve de ese infierno

    ResponderEliminar
  3. Que VUEN capitulo, cuando suvis otro?

    ResponderEliminar