sábado, 27 de julio de 2013

Capitulo 44-


Llegó el día LUNES. Obviamente no iba a ir al colegio, aunque tenía muchas ganas. Pero mi cara no estaba en condiciones para salir, lo que me había hecho, no se cubría ni siquiera con maquillaje.

Abrí mis ojos. Busqué mi celular y miré la hora, eran las diez de la mañana. Raro que mi papá no haya venido a despertarme para ir al colegio. A lo mejor se compadeció de mí, y no quiso levantarme. Volví a girar y me di cuenta que Pepe seguía a mi lado. Lo miré, lo observé y pude sentir que en su carita que tenía miedo, el mismo miedo que yo sentía todos los días cuando algo malo me pasaba. Sabía que pronto este miedo pasaría, pero ahora estaba allí, estaba presente todos los días de mi vida.

Lo miraba a los ojos, esos que aún se encontraban cerrados. De repente movió su cabeza, y quedamos frente a frente. Yo no podía dejar de mirarlo. Quería besarlo, pero no. Me resistí.
Él abrió sus ojos, y besó mis labios. Así de repente, fue inesperado pero lindo. Sonreí al instante.

- Buen día bonita. -acarició mi cabello-
- Buen día lindo.
- ¿Cómo dormiste?
- Bien ¿Y vos?
- Bien. ¿Te sentís mejor?
- Si un poco. Aunque el cuerpo me duele igual.
- Ya se te va a pasar.
- ¿Decís?
- Si mi amor. Todo pasa.
- Las heridas de alma no.
- Si, créeme que si.
- No puedo creerte. Es imposible.
- Si es posible. Yo de a poco estoy tratando de curar esa herida que tengo. La muerte de mi hermanita.
- Pero es diferente, ella era un sol, un angelito. Mis heridas están hechas por una lacra, una mierda de persona.
- Es lo mismo Pau. Solo tenes que dejar que te ayudan a sanar esas heridas.
- Nadie va a querer ayudarme.
- Yo quiero hacerlo.
- Pepe...
- Pau. Yo quiero, déjame hacerlo. Ya te lo dije. Voy a sanar cada una de tus heridas aunque me cuesta la vida.
- sonreí- Gracias.
- Basta de agradecerme. Me voy a enojar -reí- Bueno, por lo menos te reíste.
- Porque vos me haces reír.
- ¿Estás diciendo que soy gracioso?
- Bueno, no gracioso. Pero tenes buen humor.
- sonreí- Mmm buen humor. Nadie me había dicho eso.
- ¿En serio?
- En serio.
- ¿Soy la primera?
- Y si nadie me lo dijo, si.
- Bueno eh.
- Dijiste que tenía buen humor.
- Retiro todo lo que dije hace un rato.
- reímos- Sos tan linda.
- Vos mas.
- Esto si que no voy a dejar que me lo discutas. Vos mas. Fin.
- Bueno, si me lo decís así.
- Podes discutirme cualquier cosa, menos esto.
- reí- Esta bien. Lo tendré en cuenta.
- Bueno, tampoco cualquier.
- Ah no se Alfonso, ya hablaste.
- Bueno. Me callo mejor.
- Si.
- ¿Qué hora es?
- Las diez y media.
- Me parece que no fuimos al colegio.
- reí- ¿Te parece? Sos un tonto.
- Bueno che.
- Igual me llama la atención que mi papá no haya venido a despertarme. Porque siempre viene a gritarme para que me levante.
- Por ahí se dio cuenta de lo que hizo.
- ¿Mi papá? ¿Preocupándose por mí? Estas loco.
- Bueno, puede que tengas razón.
- ¿Lo de mi papá? ¿O lo de loco?
- rió- ¿Vos cuál crees?
- Lo de loco. -reí-
- Mira vos. ¿Así que para vos estoy loco?
- Si. Bueno un poco. Igual me gusta así.
- ¿Loco y todo?
- Loco y todo.
- Sos una tierna.
- Vos también. -sonreí- Bueno, voy a levantarme a ver quien esta en mi casa.
- Bueno.
- ¿Vos no pensas levantarte?
- Es lo mismo. No puedo salir. -rió-
- Bueno, tenes razón. Igual yo tampoco. La puerta esta cerrada.
- Con mas razón. Veni, acostate conmigo un ratito mas.
- No Pedro. Quiero levantarme.
- Dale. Un ratito.
- No. Tonto. Quiero salir de acá.
- ¿Por fa?
- No.
- ¡Ai que mala Chaves!
- Muy mala.
- ¿Por favor?
- Dios. Me convences muy rápido -volví a la cama, y me acosté a su lado. Apoyando mi cabeza e su pecho-
- ¿Y eso es bueno o malo?
- Es malo. Muy malo. -reí-
- ¿Por? Por ahí esto lo tengo en cuenta.
- No voy a decirte.
- Dale.
- No. Basta. Ya bastante que volví a acostarme porque me lo pediste.
- Bueno, esta bien.
- suspiré- Es bueno, pero a veces puede ser malo. 
- No entiendo.
- Mmm.. A ver, si me convences rápido, o alguien puede hacerlo, siempre voy a decir a todo que sí, no importa que sea.
- ¿Aunque te diga que te tires de un acantilado? -reímos-
- No tonto.
- Bueno, vos dijiste que siempre ibas a decir que si.
- No, no importa. Ya esta. -reí- 
- Como diga señorita.
- sonreí- Voy a llamar a Angie a ver si alguien esta en casa.
- ¿No importa que yo este?
- No. Aparte ella sabe que vos viniste algunas veces.
- Me hubieras dicho, no volvía a colgarme por el balcón. -reí- No te rías, casi veo la luz.
- ¡Tonto! -le pegué en su hombro- 
- Me dolió eso. 
- No seas exagerado Pedro. No te hice nada.
- Esta bien, esta bien. Ya vas a ver, me las voy a cobrar.
- Mentira -me acosté encima suyo- Perdón, perdón.
- ¡Ahhh ahora pedís perdón!
- Fue sin querer.
- Claro, sin querer. -se hacía el ofendido-
- Si, de verdad. Te amo, te amo. Perdón. -comencé a besarlo por su rostro, riendo- ¿Me perdonas?
- Mmm.. No se.
- Por fa. por fa. -sonreí- 
- ¿Qué me das a cambio? 
- ¿Un beso? 
- No. Eso puedo robártelo yo.
- ¡Ahh! Listo ahora no te doy nada.
- Bueno, entonces yo no te perdono.
- ¿Por fa?
- No se. -se hizo el ofendido- 
- Bueno como quieras. -me hice la enojada-
- ¿Ahora vos estas enojada? 
- Si.
- Bueno, entonces me voy.
- Andate. -me senté en la cama dándole la espalda a él-
- Okei. -se levantó de la cama y comenzó a caminar hacia la puerta balcón- 
- ¿Te vas a ir? 
- Si. Te enojaste. No me voy a quedar si estas enojada. 
- me levanté de la cama, salté sobre ella, fui y lo abracé por la espalda- Mentira, no estoy enojada. No te vayas, Pofis. 
- rió- Sos terrible. Pensé que estabas enojada en serio.
- No tonto. ¿Cómo me voy a enojar? -me puse en frente suyo, y pase mis brazos alrededor de su espalda- ¿Me das un beso?
- No se.. 
- Dale. -besó mis labios- Te amo.
- Te amo mas. 

Nos quedamos un rato mas allí en el cuarto. Creo, sin temor a equivocarme, que se hicieron las doce y media del medio día, y le mandé un mensaje a Angie para decirle o mejor dicho preguntarle si había alguien en casa...

- "¿Angie?"
- "Poli.. ¿Qué pasa?"
- "¿Papá o mamá están en casa?"
- "No. Ninguno"
- "Podrías venir a mi cuarto. Y por lo menos abrirme la puerta"
- "Perdón, estaba durmiendo. Ahí voy"
- "Gracias."

Pasaron unos minutos. Y sentí que la puerta del cuarto se abría. Entraba Angie, con su mejor cara de dormida. Solo me dijo "Hola hermanita" Y se fue. Creo que realmente estaba cansada. Igualmente, estos últimos días estuvo media rara, no se. Me esquivó todo el tiempo, no me habló, ni siquiera vino a mi cuarto o me mandó un mensaje para saber como estaba. Tenía que aceptarlo, mi hermana no iba a estar todo el tiempo para mí, ella tenía que hacer su vida, irse de acá, formar su familia. 
La saludé, y volví a cerrar la puerta, pero esta vez estaba sin llave. Le dije a Pepe que me esperara en la habitación, ya que iba a buscar algo para comer, porque moría de hambre, literal. 

Volví a la habitación, había traído unos sandwiches de jamón y queso, con gaseosa. No iba a desayunar porque era tarde. Almorzamos entre mimos, y charlar. Y luego él se fue a su casa, ya que no podía quedarse todo el tiempo. Dijo que llamaría a la noche, a lo que sonreí. 

Pepe se fue, y me dirigí al cuarto de mi hermana. Necesitaba hablar con ella. Y preguntarle si algo le pasaba, por ahí no era nada, pero tenía que preguntárselo. 
Llegué a su cuarto, golpee y ella respondió con un "Pasa Pau" 


Continuara: 

..............................................................................................................................................................

Lo vuelvo a decir, por si no leyeron el tweet, ayer yo dije que iba a subir tres capítulos, pero no pude, no me dio el tiempo. Pero hoy voy a subir dos, compensando el de ayer, porque comentaron 10 personas, como lo había pedido. :) 

2 comentarios: